Blog de Alfonso Roldán Panadero

Autorretrato
Mi foto
En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
Mostrando entradas con la etiqueta Blas Piñar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blas Piñar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Liberados sindicales / copiar y pegar

Copio y pego. Y pongo comillas:


LIBERADOS. Con la libertad sindical que estamos disfrutando han aparecido una serie de profesionales sindicales, liberados por distintos sindicatos, cuya misión es múltiple. A estos elementos se les ha preparado y entrenado ideológicamente, hasta hacerles prácticos sobre el empleo de tácticas para el manejo de las masas. Así, siguiendo las directrices del partido al que pertenecen, y del que cobran, son los que propician las huelgas; llevan a los trabajadores de un lado a otro durante las mismas; y si la gente no está lo suficientemente aborregada para seguirles de buena voluntad, organizan los piquetes para ayudar a convencer, por diversos medios, a los incrédulos que dudan de las ventajas de seguir sus directrices.
Esos liberados suelen tener un sueldo de unas 80.000 pesetas, primas aparte, por trabajos especiales. Es lógico que, por mantener su sueldito, no duden en liberar también a muchos trabajadores del explotador capitalista y dejarle en la calle viviendo de la limosna del subsidio del paro”.

¿Quién ha dicho esto?: ¿Esperanza Aguirre?; ¿Telemadrid?; ¿Losantos? ; ¿Intereconomía?; ¿COPE?; ¿tertulianos de algún sitio?; ¿editorial de La Gaceta, La Razón, tal, tal? (…)
¿Cuándo lo ha dicho?: ¿Esta semana?; ¿a raíz de convocar la huelga general?; ¿el último año?; ¿la última legislatura? (…)

Cosas así veo diariamente en Internet.

Pero no. Se trata de una joya. Está copiado y pegado de la revista Fuerza Nueva. Número 595. 3 de junio de 1978. Quien me conoce sabe que me molan las hemerotecas.

Bueno, quien más quien menos, sabe qué fue Fuerza Nueva durante la llama Transición. Era el franquismo pistolero de aquellos años, cuyo máximo líder fue Blas Piñar.

Lo curioso es cómo la derecha más tremenda de este país, representada por Esperanza Aguirre y su coro mediático, sin entrecomillar, ha cortado y pegado estos argumentos franquistas y nos los traslada día tras día con absoluta impunidad. Y tienen eco.

El franquismo vive actualmente en los ataques constantes a los sindicatos y su estructura. Los sindicatos no son una cosa aparte del mundo. Son, simplemente, trabajadores organizados, legal y legitimamente como consagra la Constitución. Parte fundamental de la estructura de los sindicatos son los mal llamados “liberados”. Liberados políticos son diputados, senadores, concejales de grandes localidades, ministros. Esperanza Aguirre, grande de España, es una liberada política que pagamos entre todos, con, por cierto, un salario bastante más holgado que el de un común trabajador.

Acabar con los llamados liberados sindicales es atacar la estructura ejecutiva de los sindicatos y, hoy, por hoy, los grandes sindicatos son las únicas instituciones que pelean por defender el Estado del Bienestar. El 29 de septiembre está convocada una huelga general para defender ese Estado del Bienestar. Para defender nuestro futuro, el de nuestros hijos y nuestras hijas. Para defender derechos conquistados con mucho esfuerzo, hasta con sangre. Esta convocatoria de huelga ha ampliado la campaña antisindical a medios considerados “más progresistas”, pero, que al fin y al cabo son empresas y, como tales, están encantadas con la reforma laboral del Gobierno.

Todo tiene una lógica. Una lógica medio franquista, medio ultracapitalista. La lógica de quienes nos han metido en esta crisis y ahora quieren que paguemos las personas normalitas.

La revista Fuerza Nueva ya no se edita en papel. Pero por ahí siguen. Eso sí, os invito a ver este reportaje que sobre la Transición emitió Intereconomía, una de las TDT de Aguirre. Acongoja y parece que no lo queremos ver:

jueves, 15 de abril de 2010

El histórico problema de la derecha española / El PP debe refundarse por el bien de España

El Partido Popular tiene un grave problema. Y el problema es que sus problemas, valgan las redundancias, se trasladan a España. Estos días se evidencia que la Justicia en España no hizo la transición (ya auguró Felipe González tras el 82 que este poder sería el último en hacerla), pero para que todas las heridas cicatricen, para que España sea un país con un mínimo de ética y moralidad, quien tiene que hacer la transición es la derecha española.

En 1936 la derecha de la CEDA (liderada por Gil Robles) perdió la gran oportunidad de situarse con la voluntad popular y se puso del lado de los que, por medio de las armas, se alzaron contra la República, un régimen legalmente constituido.

Actualmente la derecha en España la representa el PP, hijo directo de la Alianza Popular creada en 1976 por Manuel Fraga, el dueño de la calle en los últimos años del franquismo (en la imagen pequeña, junto a Franco). Alianza Popular estaba formada por una serie de pequeños partidos liderados por ministros franquistas: Cruz Martínez Esteruelas, Federico Silva Muñoz, Licinio de la Fuente, López Rodó o Fernández de la Mora. En las primeras elecciones democráticas tras la guerra, en 1977 (aquel año el Primero de Mayo todavía había sido ilegal), el resultado de Alianza Popular fue tristísimo (para ellos), con sólo 16 escaños, frente a la amplia mayoría lograda por UCD. Tras el fracaso, Fraga crea una nueva coalición: Coalición Democrática, que en el 79 se hunde, con sólo 10 escaños. Fraga dimite y se centra nuevamente en Alianza Popular, imponiendo la estructura presidencialista que hoy pervive. Pero con Fraga a la cabeza se sigue fracasando con diferentes iniciativas, como la Coalición Popular, conformada junto al PDP y el Partido Liberal. Bueno, en el 82, tras arrasar el PSOE y hundirse UCD, se convierte en el primer partido de la oposición con 107 escaños.

Ese es un momento clave, pues a AP van a parar los votos de Fuerza Nueva y de la desmembrada UCD. Fuerza Nueva estaba liderada por el franquista Blas Piñar y tenía un considerable éxito en actos públicos que luego no se traducían en votos. El fascista llegó a crear el lema: “tu aplauso, un voto”. Fuerza Nueva y su versión posterior, Frente Nacional nunca fue ilegalizada a pesar de su ideología fascista, al igual que Falange. Piñar alcanzó incluso su acta de diputado en 1979 (casi 380.000 votos que terminarían en AP y posteriormente en el PP).

Entretanto, Fraga daba esa imagen de ser muy de derechas y así no había forma de ganar unas elecciones. Verstringe arma el lío y abandona la secretaría general del partido en beneficio de Alberto Ruiz-Gallardón. El invento del joven Antonio Hernández Mancha fracasa y deja previamente el cadáver de Herrero de Miñón. Vuelve Fraga, que nunca se fue…
El PSOE seguía ganando elecciones y el cabeo de Fraga ya era monumental así que en 1989 refundan todo el lío que tenían montado y surge el PP. Recuerdo que viví aquello en primera persona ¡como corresponsal de Mundo Obrero! (“el bolchevique de la hostia”, decían cuando, con un par, recogí mi credencial.

Cascos, ni más ni menos, era el secretario general y comenzó el ascenso de Aznar. En septiembre es elegido por don Manuel para ser candidato a las elecciones generales. En octubre nace El Mundo, tras la traición de Pedro J. a Juan Tomas de Salas en Diario 16

Aznar consigue mantener en su partido a los fascistas provenientes de los mítines de Fuerza Nueva y Falange, a los liberales, a los desheredados de UCD…, frente a una campaña de constante acoso y derribo hacia el PSOE.

La derecha española ha sido en nuestro país el juguete de una Iglesia católica trasnochada y de poderosos económicos, fundamentalmente terratenientes. Igual que en 1931, cada vez que el PP ha tenido la oportunidad de desmarcarse del fascismo no lo ha hecho. Ahora tiene la oportunidad de ponerse frente al franquismo y se vuelve a sentar junto a Falange para evitar que se investiguen los crímenes del franquismo, cuando no la corrupción del caso Gürtel, que parece ser la misma historia.

El PP debería plantearse una nueva refundación y no tener miedo a escindirse, si se diera el caso, por el bien de España. Su mayor temor ahora es perder las próximas elecciones, que está cantado iban a ganar. Para ello tienen que acaparar ese voto fascista de brazo en alto, ese voto ultra católico antiabortista, defensor de la familia católica tradicional. Tienen que aunar el voto de ABC, La Razón, El Mundo, La Gaceta de los Negocios, Telemadrid, Jiménez Losantos, Intereconomía, La COPE, Onda Cero, Punto Radio…, y eso es complicado.

El PP emprende cruzadas contra Garzón, Berzosa, Villarejo, los artistas, los intelectuales, los sindicatos. Califican el acto de apoyo al juez Garzón de “antidemocrático”.

Un acto repleto de personas que han sufrido cárcel, persecución, tortura…, y que se negaron a ilegalizar a Falange, a Fuerza Nueva, es decir, a una parte de los votantes del PP. Esperamos esa misma declaración el próximo 20 de noviembre. Que la derecha española deje de perder los trenes de la ética política. Que denigren de una vez por todas al franquismo. Por su bien. Por el bien de esa España que siempre mencionan y cuyo nombre ensucian.