Y casi sin darnos cuenta este blog cumple hoy un año: 256 entradas (0,70 al día), 31 seguidores en blogger, 890 visualizaciones del perfil. No voy a deciros las visitas diarias porque la diferencia de un contador a otro es abismal. Según el mapita las líneas que aquí pongo han sido vistas en los cinco continentes…, no so y muy de echar cuentas, pero eso es lo que hay. Y bueno que en septiembre puse una entrada diaria. No preguntéis por qué.
Debo, con todo esto, hacer un especial agradecimiento a Esperanza Aguirre, Espe aparece en 33 etiquetas; su partido, el PP, en 30; y la iglesia, que tampoco va mal, en 10. Eso sí, os he hablado, que no criticado, sobre 53 películas de cine (4,42 al mes); y sobre 17 libros (1,42 al mes). El último, Zonas húmedas, ha supuesto que tres personas me lo pidan prestado, con lo que no soy buen negocio para las editoriales. Tampoco entiendo muy bien cómo, pero os he soltado 15 relatos, o sea, más de uno al mes, que no sabía yo que tuviera tanto rollo.
Y además de la inspiración de Espe, debo agradecer la multitud de comentarios y críticas que se me han remitido, tanto en el mismo blog, como a través de face book, como por mi cuenta de correo, incluso por SMS. Quizá los que más me han impactado son los que se me han hecho a través del anticuado medio que es el teléfono, y, especialmente en persona.
¿Qué por qué empecé con esto? Pues quizá una válvula de escape. Luego me lié cuando vi que amigos conocidos y amigos desconocidos me animaban y a otros, o alos mismos, les provocaba. Si hay por ahí algún psiquiatra o psicólogo quizá me pueda explicar por qué llevo escritos una cantidad de folios que equivalen al Quijote.
Bueno, el chaval, este río de palabras que desemboca en el lago, ha cumplido un año. Como es heterodoxo se merece variopintas felicitaciones. Todas van con su personalidad:
Esta.
O esta.
O esta.
O esta.
O esta.
Pero quizá, aunque no tenga poder alguno, la más sugerente, la que hoy sábado carnavalesco me pide el cuerpo, es esta (si estás en face book tienes que venir a la publiación original. Lo siento):
Debo, con todo esto, hacer un especial agradecimiento a Esperanza Aguirre, Espe aparece en 33 etiquetas; su partido, el PP, en 30; y la iglesia, que tampoco va mal, en 10. Eso sí, os he hablado, que no criticado, sobre 53 películas de cine (4,42 al mes); y sobre 17 libros (1,42 al mes). El último, Zonas húmedas, ha supuesto que tres personas me lo pidan prestado, con lo que no soy buen negocio para las editoriales. Tampoco entiendo muy bien cómo, pero os he soltado 15 relatos, o sea, más de uno al mes, que no sabía yo que tuviera tanto rollo.
Y además de la inspiración de Espe, debo agradecer la multitud de comentarios y críticas que se me han remitido, tanto en el mismo blog, como a través de face book, como por mi cuenta de correo, incluso por SMS. Quizá los que más me han impactado son los que se me han hecho a través del anticuado medio que es el teléfono, y, especialmente en persona.
¿Qué por qué empecé con esto? Pues quizá una válvula de escape. Luego me lié cuando vi que amigos conocidos y amigos desconocidos me animaban y a otros, o alos mismos, les provocaba. Si hay por ahí algún psiquiatra o psicólogo quizá me pueda explicar por qué llevo escritos una cantidad de folios que equivalen al Quijote.
Bueno, el chaval, este río de palabras que desemboca en el lago, ha cumplido un año. Como es heterodoxo se merece variopintas felicitaciones. Todas van con su personalidad:
Esta.
O esta.
O esta.
O esta.
O esta.
Pero quizá, aunque no tenga poder alguno, la más sugerente, la que hoy sábado carnavalesco me pide el cuerpo, es esta (si estás en face book tienes que venir a la publiación original. Lo siento):
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¡Ah! Y gracias por estar ahí. Que yo creo que si no estuvierais, esto no habría seguido.
Ahora, vamos a por el segundo.