José Ricardo Martínez le ha dado hoy bien, pero bien a los banqueros (que no a los bancarios, los curritos de a pie) y al amo del Banco de España. Y es que es repulsivo ver cómo un directivo del BBVA, más con la que está cayendo, se jubile con un sueldecillo de 35 millones de euros, 3 millones de euros anuales. Y tan repulsivo como esto es que a la derecha le parezca normal, "porque es una empresa privada".
Como decía hoy, socarronamente, José Ricardo Martínez, "ni empresa privada, ni empresa pública. Esto no se puede hacer porque es un pecado y van a ir al infierno". Y, con todo, lo mejor yo creo que es la desvergüenza del gobernador del Banco de España, que por eso José Ricardo lo quiere mandar "a su puta casa". O sea, un tipo que todos los días cuando se levanta lo primero que dice a los cuatro vientos es que es necesaria una reforma laboral y que hay que reducir los salarios, no tiene nada que decir sobre lo que López Bulla denomina "pornografía bancaria".
¿Pero que pinta el amo del banco de España opinando todo el día del mismo asunto con la que tiene líada? Si se aburre, que hable de fútbol.
Y, de la "puta casa" de uno, al putiferio de los otros, que esto de la trama Gurtel tiene sexo al más puro estilo berlusconiano, según cuenta el Público, el único periódico que no anuncia prostitutas (contactos) en sus páginas. Cosa que, hipocrtitamente sí hacen el El País; el ABC (a pesar de su separata católica Punto Omega); El Mundo; y La Razón.
Aquí os pongo un video para sentir un poco de lástima hacia los banqueros. Es más yo estoy por apadrinar uno (si estás en la entrada de face book vete a la entrada original):
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