Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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viernes, 8 de julio de 2016

Acción y crítica con Money Monster

Juan Diego rememoraba en La lengua madre “la rebequita” que en Navacerrada había que ponerse en los atardeceres veraniegos por recomendación maternal. En Madrid capital, la única forma de ponerse una rebequita, e incluso una funda nórdica, calcetines de lana y botas de pre ski es ir al cine. Enfundado en mi funda he pasado un buen rato con la recién estrenada Money Monster, con trío de ases: George Clooney, Julia Roberts y dirección de Jodie Foster.

No. Si al cine sigo yendo con extrema frecuencia, pero en ocasiones me he echado largas siestas a pesar de pelis majas como Esperando al rey y, oiga, quizá he andado desganado a la hora de hablar de pelis. Money Monster me ha sacado del letargo porque es poliédrica sin ser una obra de arte
.
El tema que centra la historia nos resulta cercano. Un pseudoperiodista (Lee Gates, interpretado por Clooney), es el showman de un programa sensacionalista de entretenimiento con gran audiencia. Patty Fenn (Julia Roberts) es la productora que ya está saturada de no hacer periodismo en beneficio de un show sobre… ¡¡economía!! Se trata de un circo televisivo que populariza la Bolsa, el mundo de las acciones y Wall Street hasta el infinito. Eso sí, indicando a espectadores-accionistas en qué invertir

El problema surge cuando una de esas inversiones recomendadas se hunde. 800 millones de dólares se volatilizan y un espectador-inversor, armado hasta los dientes, entra en el plató y secuestra en directo a Lee Gates. A partir de ese momento se desencadena la acción y la película transcurre en tiempo real.

El joven secuestrador en realidad sólo quiere una respuesta a la pregunta: ¿dónde están los 800 millones? Acción, humor, crítica a esa corrupción financiera de Wall Street que tan bien y también conocemos en este país. Y bueno, alguna pincelada a la desmedida ambición humana.

Interesante la evolución del personaje interpretado por Clooney, así como las relaciones entre secuestrador-secuestrado y…, secuestrado-productora. Claro. Hasta ahí puedo leer. Bueno, también puedo decir que el trío de ases se ha mostrado contundente contra la candidatura de Donald Trump…

País: Estados Unidos.
Directora: Jodie Foster.
Guión: Alan DiFiore, Jim Kouf, Jamie Linden (Historia: Alan DiFiore, Jim Kouf).
Reparto: George Clooney, Julia Roberts, Jack O'Connell, Caitriona Balfe, Dominic West, Giancarlo Esposito, Dennis Boutsikaris, Darri Ingolfsson, Christopher Denham, Anthony DeSando, Jennifer Dong, Ivan Martin, Cliff Moylan, Vernon Campbell, Joseph Oliveira.


jueves, 30 de enero de 2014

Agosto, familia y la violencia heredada


Es Agosto una película sobre la familia en la que sobresalen dos monstruos, tanto por su interpretación, como por la carga de los personajes que encarnan Meryl Streep y Julia Roberts. Refleja la película características de las familias: risa, apoyo, destrucción, secretos inconfesables… Todo ello en el entorno asfixiante, desértico, de carreteras interminables, de esa América profunda que pocas veces relacionamos con Estados Unidos, ese país ganador.

Refleja también Agosto una violencia heredada de generación en generación. Esa huella que deja la violencia y que hace insoportables a las personas: ataques de ira, ataques de cólera y la sinrazón. Una violencia que impide que afloren sentimientos de verdadero amor, personas que no saben querer: “Te quiero pero eres insoportable”, le espeta el marido del personaje interpretado por Julia Roberts en proceso de divorcio.

La única salida de un entorno tan hostil es escapar, pero es imposible escapar con ese lastre. Escapar es un espejismo.

Sin presentarnos un matriarcado, tan nefasto como el patriarcado, la voz cantante la llevan las mujeres. Sólo cuatro personajes masculinos, buenos tipos salvo uno, que lleva tres divorcios a sus espaldas. La cinta es una adaptación de una obra de teatro que anduvo también en Madrid y, aunque dura, arranca risas en algunas escenas, quizá risas nerviosas y llenas de tensión.

Director: John Wells
Guión: Tracy Letts (Obra: Tracy Letts)
Reparto: Meryl Streep, Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper, Abigail Breslin, Benedict Cumberbatch, Juliette Lewis, Margo Martindale, Dermot Mulroney, Sam Shepard, Misty Upham, Julianne Nicholson
País: Estados Unidos


sábado, 3 de noviembre de 2012

Blancanieves de Pablo Berger

Magistral Verdú, madrastra en Blancanieves

En aquella España de principios de los 70 en que podía bajar a comprar vino y sifón a la bodega, muchas tardes tipo Cuéntame las pasaba frente a la tele mientras mi madre planchaba, cocinaba o estaba a sus cosas. Esa tele en blanco y negro de sólo dos canales en la que la reducida programación muchas veces, pero muchas, se limitaba a las corridas de toros. Y me lo pasaba en grande, sólo hay que ver el autorretarto que ilustra el blog ahí arriba. 

Esto viene a cuento porque  yo soy un antitaurino de nuevo cuño y lleno de contradicciones, quizá por eso entendí que esta versión de Blancanieves es una obra de arte. Una tragedia lorquiana en la que se funde la música con la imagen, la fotografía con las sensaciones…, en un magistral montaje. Nunca un palmeo estuvo acompañado, fotograma a fotograma, de tanta emoción en una sala de proyecciones.

Es cine mudo y en blanco y negro repleto de pasiones humanas: amor, odio, venganza, amistad…, con la muerte siempre presente. El toro es parte de esa muerte que planea por la cinta. Al toro “siempre hay que mirarle a los ojos” para que no te pille desprevenido.

La acción se desarrolla en la España de principios del siglo XX. Una España, repleta de miseria, y con la típica relación amorosa entre torero y tonadillera. La tragedia, que asoma en el minuto uno, tiene continuidad gracias a la madrastra, interpretada por nuestra Julia Roberts particular. Esto es, Maribel Verdú, que llena la pantalla de interpretación magistral.

La cinta representará a España en los Oscar. No sé si se entenderá en Estados Unidos una película dirigida por un bilbaíno, con subvención catalana y que se desarrolla en Andalucía. Quizá eso sea parte del encanto.



Dirección: Pablo Berger. 
Guión: Pablo Berger.
Reparto: Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho, Pere Ponce, Ángela Molina, José Maria Pou, Inma Cuesta, Macarena García, Sofía Oria, Ramón Barea.
Países: España y Francia.

domingo, 5 de abril de 2009

Jiménez Losantos medita su marcha / Duplicity

A Jiménez Losantos, trasunto de Queipo de Llano en el siglo XXI, le quitan de La Mañana de la COPE. Parece que no le hace mucha gracia el asunto. Lo dice El Mundo. Él, si fuera la empresa se subiría el sueldo. Dice que en Semana Santa hará un retiro, aunque no es católico, para meditar. Que no piense mucho Federico. Que otros terminaron llamando a las puertas de San Pedro tras un corte de digestión en Marbella. También tú, Federico, con lo facha, facha, facha que eres, con la Iglesia has topado.

Y lo de repetir tres veces facha, es porque según él mismo, a quien no le llaman tres veces fachas en el mismo día es porque algo ha hecho mal. En esta ocasión Federico hace algo bien: retirarse a meditar.

Habría sido muy sencillo encontrar alguna caricatura de Losantos hecha por algún rojo, por eso pongo este video de encontronazo con un señor que es muy de derechas:


Más divertida es la pareja conformada en Duplicity por la novia de América, Julia Roberts y Clive Owen. La Roberts vuelve después de una baja maternal y, se la ve cambiada. Ni para peor, ni para mejor, cambiada.


La peli es pasable para estos momentos de crisis en los que es bueno evadirse. Es una comedieta romanticona de espías de las de toda la vida. Pero, claro, sin telón de acero. Qué lástima la desaparición del telón de acero, ¡con las películas y novelas tan entretenidas que ha dado! Ahora lo que pita es el espionaje industrial, y no es lo mismo. Eso sí, la estética de Duplicity, en ocasiones es muy de años sesenta.

Lo dicho, ni Gallardón es Clive Owen; ni Losantos es Julia Roberts.