Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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lunes, 20 de enero de 2014

Los diez hitos del fin de ETA en “Los entresijos del final de ETA” (2)


Entre la entrada que publiqué el sábado y ésta ha mediado un día. Otro día en que lo irremediable avanza a pesar del Gobierno, del PP, de Aznar, de FAES, de Esperanza Aguirre, de Mayor Oreja, del coro mediático ultra. Ayer, ETA reafirmaba su abandono de la lucha armada y la derecha de la derecha crea Vox con las bendiciones de Esperanza Aguirre.

La situación en la que estamos, y en la que podemos estar, se entiende mucho mejor gracias al magnífico libro de Luis R. Aizpeolea, Los entresijos del final de ETA. Un intento de recuperar una historia manipulada, que acaba de ver la luz gracias a la editorial Catarata. Es un libro breve, que va al turrón. La parte final se puede complementar con otro libro del mismo autor: ETA, las claves de la paz, que son las experiencias de Jesús Eguiguren, presidente del PSE y protagonista de las últimas negociaciones con la banda armada.

No voy a desvelar nada porque, aunque me he devorado el libro con lápiz en la mano, me limito a copiar parte del índice. Aizpeolea resume el final de ETA en diez grandes hitos:

1)  La disolución de ETA político-militar.

2)   El cambio de actitud de Francia.

3)  El Pacto de Ajuria Enea.

4) La primera tregua de ETA y las conversaciones de Argel.

5)  La caída de la cúpula de ETA en Bidart.

6) El espíritu de Ermua y el Pacto de Lizarra.

7) Pacto antiterrorista y Ley de partidos.

8) Conversaciones de Ginebra y Oslo y Pacto de Loiola.

9) Enfrentamiento entre ETA y la izquierda abertzale.

  10) Declaración de Aiete y cese definitivo de ETA.

A través de estos hitos, recorremos la decadencia de ETA, pero también recordamos asuntos olvidados, interesadamente olvidados muchos de ellos y descubrimos anécdotas importantes y movimientos de personajes de acá para allá.

Como asegura el autor, trata de recuperar la memoria de lo sucedido. “Una memoria que se hace necesaria al estar sometida a manipulaciones políticas interesadas”.  Y al igual que para Aizpeolea lo de  ETA ha sido un “despropósito absoluto”, argumenta que el Partido Popular, por su actitud ante el terrorismo, “no está suficientemente homologado con las derechas democráticas europeas”.

Por periodista, me resultan interesantes las pinceladas que se dan al nacimiento de un periódico que quería ser plural: Egin, y cómo rápidamente cae en manos de HB a través del Consejo de Administración. Un Consejo que obligo a la redacción a someterse a la Alternativa Kas. Los periodistas que no lo aceptaron, se fueron en medio de la indiferencia de la prensa vasca y la intelectualidad. En aquella época, Fernando Savater colaboraría con este medio porque le parecía interesante la cosa asamblearia. Años después se enfrentaría al terrorismo y, con Rosa Díez, ex socialista, apoyaría la creación de UPyD. El órgano de expresión de ETA entraría sin ningún problema en el club de la prensa vasca. Más adelante se refiere a la “tropelía” del cierre de Egunkaria, muchos de cuyos directivos, cercanos al nacionalismo democrático fueron detenidos , y en algún caso, hasta torturados.

El libro también es una invitación a visitar la hemeroteca y ver esa historia que Aznar quiere hacer desaparecer. Recuerda la obra de Aizpeolea que Aznar cuando gobernaba y ETA estaba en una mera tregua, reclamaba “generosidad” a los españoles con los etarras y decía: “Casi nueve meses sin asesinatos es un cambio muy importante. Es una situación muchísimo mejor que la anterior. No hay nada peor que cualquier persona sea asesinada. Avancemos en la paz”. Hoy, ETA ha cesado definitivamente. Lleva más de dos años sin matar y Aznar reclama el cumplimiento íntegro de las penas y reacciona virulentamente contra la sentencia de Estrasburgo sobre la doctrina Parot…

Yo destacaría una parte de la historia que no está siendo demasiado aireada. Esto es, las tensiones entre la izquierda abertzale y ETA. Explica la rotunda apuesta de Arnaldo Otegi por la paz, una apuesta que mantiene el líder encarcelado desde antes del atentado de la T-4 de Barajas que puso fin a las negociaciones y la tregua de ETA bajo el Gobierno de Zapatero.

Otegi está en la cárcel y Bildu en las instituciones y, no sin cierta sorna, desde la cárcel llama la atención sobre algunos errores de gestión de sus compañeros: “Solo falta que por las basuras, los toros y otras historias nos carguemos el resultado electoral de Bildu”

Y para dejar buen sabor de boca, el libro nos regala con el ejemplo de Rentería. Un “icono de la violencia en los años de plomo, que con 47.000 habitantes tuvo 29 asesinatos y en los que ETA a ediles del PP y del PSE; y grupos parapoliciales a simpatizantes de la izquierda abertzale”. Ahora, Rentería, con alcalde de Bildu y concejales de PSE, PNV y PP es un ejemplo de convivencia. Todos, a pesar del reciente pasado, han perdonado. Y para concluir el buen sabor de boca..., me han entrado ganas de tomarme un bocata de entresijos, pero de los de Embajadores, no de los de ETA.

sábado, 18 de enero de 2014

Los entresijos del final de ETA (1)


Espantosa fotografía de la sala atiborrada en la presentación del libro.

El pasado jueves; en Blanquerna, la embajada catalana, en Madrid;  se celebró la presentación del libro Los entresijos del final de ETA, escrito por Luis R. Aizpeolea, el periodista que más sabe de la banda terrorista. Otro gran periodista, José María Izquierdo fue el encargado de abrir el fuego. Aizpeolea es un tipo que lleva investigando sobre el asunto ETA cuarenta y cinco años: veinte en Euskadi y veinticinco en Madrid. Por ahí andaban otros grandes del periodismo como Iñaki Gabilondo o José María Calleja. Y se pudo ver a Alfredo Pérez Rubalcaba, Txiki Benegas, Ramón Jauregi… Cinco días antes de la presentación del libro, en Bilbao, más de cien mil personas se manifestaban por sus calles convocadas por los partidos nacionalistas, incluido el PNV, después de que una primera convocatoria fuera inexplicable, provocadoramente prohibida.

Evidentemente los hechos de los últimos días estuvieron en el ambiente, al que por fortuna no se sumó ningún grupúsculo fascista violento como en alguna otra ocasión. Eso sí, en la calle, a escasos metros, comenzaba a echarse la gente en solidaridad con los vecinos de Gamonal. El incidente más llamativo, la detención de un bombero, que estaba trabajando, por parte de los antidisturbios. El enfrentamiento entre los dos cuerpos ha puesto en incomoda situación a la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes y a la alcaldesa, Ana Botella.

Una vez contextualizado el espacio, el tiempo y algunos personajes, volvamos al asunto, pero empezando por el final. Al final, Gabilondo, quien recordó que ya ha cumplido 71 años, tomó la palabra y, en unas pinceladas, explicó un sentimiento que parece es compartido por muchas personas. Irónico, aseguró que si no había ido a la famosa manifestación es porque tendría que haber estado durante veinte años explicándolo y no le iba a dar tiempo.

Dicho esto, volvamos al principio del acto. Al instante en que José María Izquierdo, haciendo de maestro de ceremonias y tras asegurar el “momento histórico que estamos viviendo”, destacó el subtítulo del libro: Un intento de recuperar una historia manipulada. Izquierdo aseguraba que estamos viviendo el final de ETA pero no nos dejan disfrutarlo. Sin pelos en la lengua explicaba que el PP ha venido haciendo una política obscena. Que el PP ha utilizado el terrorismo como ariete cuando ha estado en la oposición y ahora sufre esas consecuencias.

Sin duda, los mejores momentos de la lucha contra ETA se lograron con la unidad de todos los partidos democráticos aunque pocas veces la unidad llegaba estando el PSOE en el Gobierno. Recordaba Izquierdo momentos de la lucha antiterrorista durante gobiernos del PP. Por ejemplo, cuando en 1998 estuvo dispuesto a cambiar paz por presos. Un hecho innegable porque lo vivió en primera persona, al igual que Aizpeolea. El presentador del acto, experto cirujano de la prensa ultra, de la “caverna mediática”, en sus palabras nos dejó una de las mil frases más feroces de esta derecha: “ZP le bajó los pantalones al estado de derecho para que ETA lo sodomizara”.

En su intervención, el autor del libro explicó que en éste destaca los diez hitos que han llevado a ETA a su final, porque ETA ha perdido, “ETA ha cometido ochocientos veintisiete asesinatos para nada”. Por eso, aseguró quedarse perplejo y acelerar la salida del libro, cuando el 30 de junio de 2013 leyó una entrevista en ABC a Aznar en la que el expresidente aseguraba que “ETA gana y la democracia pierde”. Una afirmación de Aznar que la lanza cuando ya Sortu había hecho lo que ningún partido político rechazando en sus estatutos la violencia de ETA; y cuando el 20 de octubre de 2011, ETA anuncia el cese del terrorismo.

Ahora, el 28 de diciembre, el colectivo de presos asume la legalidad penitenciaria y el bloque ultra sigue en sus trece con que ETA vive, cuando está más muerta que nunca, cuando restan semanas para que entregue las armas. Aizpeolea criticó la irresponsabilidad de los “tertualianos de medio pelo” de ABC, El Mundo o La Razón; y de políticos como Mayor Oreja, Esperanza Aguirre o un sector de la AVT. Para el periodista vasco hay un “evidente vasallaje” al tea party de Aznar y la Fundación FAES.

Destacó Aizpeolea como clave en el final de ETA, el Pacto de Ajuria Enea en enero de 1988. Lo calificó como “la hoja de ruta del fin de ETA por la que  los partidos democráticos aislaron a la izquierda abertzale”. Este pacto dio cobertura a policía, a jueces y posibilitó cierta movilización social.

También habló de la figura de Otegi, de quien dijo: “no es ETA” y en peligro ha estado de que le metieran un tiro.

Preocupaciones

El problema son esos elementos ultras metidos en el PP y sus voceros. El problema son sus manipulaciones y su interés  partidista en que exista ETA. Por eso, es preocupación de Aizpeolea que cuando los presos presenten sus propuestas de reinserción, se desoigan y el PP entorpezca su propia ley. Pero más preocupante, por irracional e irresponsable sería la ilegalización de la izquierda abertzale. Esto supondría un incendio en Euskadi, y como aseguraba Aizpeolea, “lo malo es que hay mucho pirómano”.

Los entresijos del final de ETA.
Luis R. Aizpeolea.
Editorial Catarata.