Blog de Alfonso Roldán Panadero

Autorretrato
Mi foto
En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
Mostrando entradas con la etiqueta María Teresa Fernández de la Vega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Teresa Fernández de la Vega. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de diciembre de 2009

Cine y mujeres / CIMA e Inés París

Hace cosa de un año que CIMA celebró su I Encuentro Internacional en el Museo de Arte Reina Sofía de Madrid. Recuerdo que contó con la presencia de la vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega. Después de esta jornada, en su casa y con más tranquilidad, pude entablar una interesante conversación con su presidenta, Inés París. Allí, el bueno de Fran Lorente le hizo la fotografía de abajo a la derecha. Ahora, esta semana tendrá lugar la Primera Muestra de cine temático dirigido por mujeres: "Cine y política".
Hija del filósofo Carlos París, Inés París es una mujer feminista polifacética: licenciada en Filosofía también estudió, en sus áreas de interpretación y dirección, arte dramático; es directora de cine, guionista… Ahora anda por Mali rodando La radio de Batuna como puedes ver pinchando aquí.


Como amante de la comedia rememoraba Inés Paris a Billy Wilder, quien afirmaba que si quieres que alguien se tome una pastilla, tienes que hacer un pastel de chocolate para que se la trague. "A mí me encanta hacer pasteles de chocolate y dentro poner alguna pastillita", proclamaba la Paris.

La presencia de mujeres en los puestos decisivos del cine y la televisión es extremadamente escasa. Sólo un hay un 7 por ciento de directoras, un 15 por ciento de guionistas y un 20 por ciento de productoras. Esta ausencia de mujeres, a juicio de Inés París es "un problema social y político". Por ello, las mujeres de CIMA proponen entre otras cosas, "la aplicación rigurosa de la Ley de Igualdad; la creación de una plataforma dedicada a impulsar la presencia significativa de mujeres en tareas directivas en el medio audiovisual y transformar los contenidos para crear modelos igualitarios; así como la creación de un portal digital que sirva de banco de datos de las mujeres de la profesión"

Pero el problema es internacional. Una curiosidad: desde 1927 no se otroga un oscar a ninguna mujer directora. Y otra que nos desvela la presidenta de CIMA: cuando comienza la industria cinematográfica hay un 50 por ciento de mujeres guionistas porque se consideraba exclusivamente un entretenimiento, ahora bien, las mujeres quedaron excluidas cuando el cine se convierte en un centro de poder.

Y al hilo del asunto, Inés Paris me hacía una interesante reflexión: "la creación está mucho más allá del género, pero la realidad es contundente. Existe un estudio de la Universidad Complutense elaborado por la socióloga Pilar Aguilar acerca de las películas españolas más taquilleras de los últimos diez años. Los hombres dirigen películas protagonizadas por hombres, mientras que las mujeres repartimos más los papeles. Siempre aparecen los hombres como los activos, los que toman decisiones, sin embargo los personajes femeninos son pasivos, dependen del hombre protagonista. Además, el estudio demuestra que las mujeres entre sí no se relacionan, como si no habláramos entre nosotras. En las películas dirigidas por hombres se habla mucho de sexo y se practica poco. Cuando dirigimos las mujeres, hay mucho más sexo. Pero lo más preocupante es el tratamiento de la violencia contra las mujeres. Cuando el director es hombre esto se ve hasta con complacencia, mientras que las mujeres somos enormemente críticas con la violencia.

Hay muchos espacios públicos en los que ya se aplica la Ley de Igualdad. El Ministerio de Cultura otorga ayudas para la producción y es responsable de que se cumpla, y lo está haciendo. Pero Inés Paris y su organización, CIMA, también se preocupan de las televisiones. La corporación RTVE sí recoge la incorporación de mujeres en los puestos directivos, y sobre las privadas, nos explica la directora, "se las puede convencer, más aún cuando la mitad de su audiencia es femenina. El cine y la televisión están en crisis. Va a haber un cambio de modelo y las mujeres tenemos mucho que decir y proponer. El problema fundamental, cuando los hombres se nos ponen de uñas, es cuando abordamos el talento y en nombre del talento no se está favoreciendo la obra de las mujeres".

El hecho es que es muy difícil que en un país se consigan cambiar las relaciones entre mujeres y hombres si eso no ocurre en el cine ni en la televisión. Y para ello nació CIMA hace unos tres años. Inicialmente eran todas directoras de cine: Chus Gutiérrez, Itziar Bollain, Patricia Ferrer, Helena Taberna…, "coincidíamos en aeropuertos, mesas redondas, festivales de cine –rememoraba Inés Paris-. Siempre las mismas. Nos dimos cuenta que no se incorporaban mujeres a la dirección, y objetivamente era así, pero no sólo en el cine, sino en todo el mundo audiovisual. Así que decidimos reunirnos con guionistas, productoras, realizadoras de televisión y distribuidoras. Es decir, con todas las mujeres del medio. Ahora somos más de doscientas".

Y cada día más. Y luchando por influir. Veamos esta Primera Muestra de cine temático dirigido por mujeres: "Cine y política", entre el viernes 11 y el domingo 12. Pincha aquí para ver la programación. El pimer día, el viernes se proyectará Nadar, de Carla Subirana. Aquí os pongo su trailer:

">

viernes, 4 de septiembre de 2009

Más sobre franquismo y masonería

Copio y pego unas interesantes consideraciones que me ha hecho llegar Romualdo F. Martín, al hilo de las entradas de los pasados días 23 y 25 de agosto sobre la obsesión del franquismo contra la masonería. Dice así:

Yo también pienso, como hijo de masón militar español represaliado por Franco, que la Ley sobre la denominada Memoria Histórica debería reparar todo el daño que les hicieron a los masones españoles y a sus familias y que el Estado reconociera sin paliativos todos sus sufrimientos, etcétera.

Pienso, igualmente, que el Gobierno actual del señor Zapatero, que es una verdadera y auténtica paradoja a pesar de las buenas palabras de la señora vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, no hará nunca nada para solucionar el problema tabú/masónico en nuestro país.

En efecto, a las pruebas me remito, en septiembre de 2004 -sintiendo que pronto mi madre iba a cumplir 100 años de edad (acaba de fallecer este mismo mes de agosto con más de 105 años en la Vera/Cáceres), deseábamos que por lo menos se hubiese ido en paz con el problema de nuestro padre ya resuelto-, envié por correo certificado una carta explicativa con toda la documentación que obtuve sobre mi padre en los Archivos Nacionales de Salamanca, al Jefe del Ejecutivo español, obteniendo como respuesta dos meses después un simple acuse de recibo de su Director de Gabinete, y hasta ahora el más absoluto silencio.

Habría que clarificar que Los Protocolos de Sión fueron manipulados por un agente de la policía zarista a principios del pasado siglo ya que originalmente se trataba de una obra de teatro elaborada por un abogado parisiense con el fin de criticar muy sutilmente a Napoleón III (a mediados del siglo XIX). El manuscristo, al que faltaban varias páginas, fue descubierto años después en Turquía por un periodista/corresponsal británico que los dio a conocer.

Y sí, Franco solicitó por dos veces ser masón:
--A/ En la logia Lixus (Larache-Marruecos), en los años 20, pero fue rechazado por sus propios compañeros militares miembros de la logia larachense, posiblemente, y entre otros graves motivos, por haber participado en una dura represión que tuvo lugar en Asturias contra una parte del pueblo asturiano.
--B/ En 1932 (?), Franco solicitó una vez más ser admitido en otra logia, esta vez madrileña (se desconoce el nombre de la misma), pero también le fue rechazada su admisión como profano.

domingo, 23 de agosto de 2009

Una deuda con la masonería (I)

Releyendo a Marcos Ana y su Decidme como es un árbol, me encontré, en la página 77 con la descripción de la cárcel de Porlier, esquina a Padilla. Allí, en el último piso, la 6ª galería estaba ocupada por los comunistas y la de al lado, la 5ª, por los masones. En la cárcel de Porlier, en aquellos días de 1939, Marcos Ana estuvo gravemente enfermo y compartió enfermería con un masón que no sobreviviría a la prisión, el marqués de Hoyos y Vinet, escritor de novelas galantes.

La obsesión de Franco hizo que la masonería en nuestro país fuera borrada del mapa. Esa persecución –histórica en prácticamente toda la historia de España- ha influido también en que la masonería sea considerada una organización secreta. Ahora, la Ley de Memoria Histórica intenta reparar tanto daño.


Ignacio Merino (en la foto) es el director de comunicación de la Gran Logia Simbólica de España, me explica que "sólo nos gustaría lograr una reparación moral, ética, una forma en que el Estado reconozca los sufrimientos inmerecidos, arbitrarios y crueles que han sufrido nuestros hermanos". Además, intenta sacar a la masonería de la oscuridad.

Merino me explica que para la redacción de la Ley, los masones fueron consultados, y destaca "el gesto" del entonces presidente del Congreso de los diputados, Manuel Marín, y de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, "dos políticos de enorme talante democrático que recibieron en el Palacio de las Cortes a una amplia delegación masónica".

A Merino, y a todos los masones que conoce, les gusta la Ley, aunque ve "dos temas un poco espinosos". Por un lado, "el reconocimiento hacia la masonería está siendo algo tenue. La masonería fue tan machacada que la ciudadanía no es consciente de lo que significa". Otro asunto es "la reparación". La cuantía de lo incautado podría ser enorme, pero templos y propiedades estaban a nombre de personas físicas. Por otra parte, el Gran Oriente Español (la masonería existente cuando Franco dio el golpe) habría que dividirlo entre la Gran Logia Española (GLE) y la Gran Logia Simbólica de España (GLS), las dos corrientes masónicas de nuestro país. La primera, anglosajona, más dogmática; no permite la pertenencia de las mujeres en sus logias (el nivel básico de una organización que es federada). Por el contrario, la Gran Logia Simbólica de España, de tradición francesa, "no exige la creencia en ninguna divinidad revelada y admite a las mujeres. En mi logia, Hermes Tolerancia Nº 8 el libro sagrado son los Derechos Humanos", me cuenta Merino.

Retomando el asunto de la reparación, Ignacio Merino hace propia la propuesta de Javier Otaola, antiguo Gran Maestre de GLS y Defensor del Ciudadano en Vitoria. Esto es, "la creación de una cátedra en masonería. Una cátedra o un Centro de Estudios masónicos auspiciado por el Estado, en el que se pudiera reunir documentación histórica. Con eso nos sentiríamos colmados".

"Sólo pedimos una reparación justa e intelectual", proclama Merino, porque "tenemos una responsabilidad muy seria de reparación hacia esas personas que echaban el resto para que en un pueblo supieran leer y escribir todos. O aquellos médicos que se iban a curar sin cobrar un duro. Todos esos masones buenos se merecen un homenaje y una reparación".

Sin ánimo de hacer apología, Ignacio nos lo deja claro: "La masonería busca el perfeccionamiento individual y la mejora de la sociedad".
(En la próxima entrada, más sobre la deuda con la masonería)