Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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domingo, 26 de septiembre de 2010

Serrat, Miguel Hernández y una de ministras y ex...

Andamos en jornadas históricas y el viernes también lo fue para mí. Qué gran regalo de cumpleaños: Serrat en concierto con su Hijo de la luz y de la sombra. Celebrando el centenario de Miguel Hernández.

La cosa de ir acumulando años, es decir, juventud, me llevaba a recordar aquellos conciertos pachangueros y soleados, al aire libre, de Serrat. Cierto que, como él aseguraba al principio, es éste un concierto “cerrado”, que está muy trabajado y preparado, incluso con el acompañamiento audiovisual realizado por grandes cineastas.

Pero se me hacía raro tener sentados en frente a la ministra de Cultura, a la ministra de Defensa y su chico el exsecretario de Comunicación, a la exministra Narbona, al ex ministro Borrell… Dios los cría y ellos se juntan. Y me parecía un grupo divertido.

Borrell y Narbona, que fueron pareja. Borrel que llegó a ganar unas primarias y fue defenestrado por su propio partido gracias a filtraciones estúpidas que hablaban de su “sospechosa” sexualidad y corruptelas. Se tiró todo el concierto de pie, que no veía bien el hombre en la segunda fila del palco.

Narbona, gran ministra de Medio Ambiente, defenestrada en esta segunda y suicida legislatura de Zapatero. Narbona, presidenta de la gestora del PSM, de donde salió Tomás Gómez como secretario general y que ahora tiene que disputar en primarias su liderazgo frente a Trinidad Jiménez y el aparato del PSOE (qué cosa más parecida a la de Borrell). Eso sí, en el palco se colocó de lujo.

Carme Chacón, gran collar, ministra de Defensa, otrora amiga de Rubalcaba, para algunos el perfecto candidato a sustituir al suicida de Zapatero. También para algunos, Carme es una buena candidata a sustituir al suicida Zapatero. Como Patxi López, que no estaba en el palco del teatro de la Zarzuela, seguramente sufriendo las ocurrencias del suicida Zapatero y su repentino buen rollo con el pene uve. También estaba el chico de Carme, otrora amigo de Rubalcaba, Miguel Barroso, mago de la comunicación interna y externa: de Maravall a la FNAC, de ahí a la Moncloa, de la Moncloa a la Casa de América y todo el lío este de Roures, de la sexta y tal. Gran comunicador.

Y al lado pero en otro palco, Sinde, la ministra Sinde. Simplemente Sinde.

No, que nadie vaya a creer que no seguí el concierto, pero me resultaba demasiado emperejilado para Serrat y Miguel Hernández. ¿Pasaría algo por la cabeza de la Chacón cuando Serrat recitó los versos, tristes guerras si no es amor la empresa? ¿Siente algo una ministra de Defensa cuando Serrat explica las diferencias entre un asesinato y una guerra? El primero es matar a una persona, la segunda es matar a muchas y lo hacen los patriotas.

En definitiva, Serrat, magnífico. Desde la tercera planta, eso sí, me recordaba en su perfil a Clint Eastwood, no sé si por su nariz o poque mis gafas no estaban convenientemente limpias.

Geniales los nuevos poemas musicados e insuperable su Para la Libertad. Aquí mucho más joven, con Miguel Ríos, que ayer anduvo líado apoyando la huelga general del 29S:


jueves, 10 de septiembre de 2009

Inicio de curso y Miguel Gila

En Madrid cada vez más niños y niñas van a colegios privados por la campaña de autodestruccción de la educación pública llevada a cabo por Esperanza Aguirre.
Los privados de la Comunidad de Madrid, mayoritariamente, han iniciado las clases. Lo gordo: concertados y públicos comienzan la próxima semana, lo cual, en la capital será una dura prueba para el tráfico, al borde de reventar gracias a las obras Gallardón.

Quizá esperaba el alcalde de ciudad que Trinidad Jiménez le echara una mano y el ministerio de Sanidad retrasara el inicio de las clases, por aquello de la gripe A. pero la cosa no es para tanto.

Aquí pongo al magistral Miguel Gila lleno de dudas ante la factura del cole:

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lunes, 27 de abril de 2009

Gripe porcina / 28 de abril / Carla Bruni

Durante la Primera Gran Guerra el mundo sufrió la mayor epidemia por gripe. Una gripe que, curiosamente, se denominó española. Nuestro país no estaba involucrado en la guerra y las informaciones sobre este asunto tenían más eco, mejor información y menos censura que en cualquier otro país. Por eso, los aliados la denominaron española. Aquella gripe nació en Kansas y entre 50 y 100 millones de personas murieron en todo el planeta.

La gripe porcina ha estallado de repente, generando una inusitada alarma social provocada por los medios de comunicación y, en parte, por los responsables políticos. Lo positivo de este asunto es que la crisis queda aparcada como prioridad, queda aparcada de nuestra conciencia. Como en el amor, un clavo saca otro clavo.

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Lo curioso es que esta mañana escuchaba yo en Radio Nacional a un experto que estaba absolutamente tranquilo. Explicaba que los científicos sabían que ese virus iba a mutar antes o después, por lo que se cuenta con vacunas y con la medicación necesaria, independientemente de que esté habiendo muertos en México. Cosas de la pobreza… Luego escuchaba a la nueva ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, por una parte le quitaba hierro al asunto y por otra decía que no sabía cómo podía acabar esto.

Que menudo trajín en el Ministerio. El 28 de abril se celebra el Día Internacional de la Salud Laboral y la Enfermedad Profesional, y delegados de Comisiones Obreras van a entregar un documento en el Ministerio para que el Gobierno se tome en serio un asunto que nos incumbe a todos: la enfermedad profesional. Una enfermedad que, los unos por los otros, ningún médico diagnostica aunque haya miles de casos comprobados.

Y en medio de todo esto se vienen pa Madrid Carla Bruni y su marido. Que parece que este viaje tiene más de crónica en rosa que de visita de Estado. Con lo que me gustaba a mí esta mujer…


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jueves, 9 de abril de 2009

Madrileñismo. Elena Salgado y La Duquesa. Pilates al poder

Aquí el que no corre vuela hasta para ser grotesco. Tomás Gómez, el líder de los socialistas madrileños elogia el "peso" de Madrid en el nuevo Gobierno. Yo, que soy madrileño, hijo de madrileña y madrileño, y nieto de madrileño y madrileñas considero la declaración ausente de chulería madrileña.

Como hubiera dicho mi abuelo, hombre de parpusa y safo (por cierto que la Trini en la época de la chupa, no sabía lo que eran ni la parpusa ni el safo; que ella es más de sevillanas, aunque sea madrileña, como toda la gente que trasnocha dos días en el foro). Bueno, como hubiera dicho mi abuelo después de estirarse los picantos para que no le molestaran en los calcos, la frase de Tomás Gómez es de las de "querer peer en botija".

Que haya ministros y ministras que viven en Madrid sin siquiera estar afiliados al PSOE no significa que en el Gobierno el PSM tenga peso. Ya quisiéramos que un PSM progresista y honesto tuviera peso en lugares como Móstoles, Valdemoro, Pinto, Torrejón, Alcalá de Henares…, y que ese poder no se fuera diluyendo en lugares como Leganés, Alcorcón, Fuenlabrada, Coslada… Por no hablar de Alcobendas o San Sebastián de los Reyes. ¡Caray! Por no hablar de la capital del reino, que como no se venga Felipe González como candidato socialista…



Puestos, el peso de CCOO en el Gobierno también ha aumentado, ya que Ángel Gabilondo es miembro activo del patronato de la Fundación Abogados de Atocha. O, puestos, como pilatista, proclamo que gracias a Elena Salgado, vicepresidenta primera, el pilates gana un gran peso en el nuevo Ejecutivo.

A mí esta mujer me gusta, fundamentalmente porque ha declarado que hace pilates, y desde que la vi en un acto cuando era ministra de Sanidad. Fue la primera mujer que logró el título de ingeniería industrial en la Universidad Politécnica de Madrid. También me gustaron sus intentonas contra el tabaco, contra el alcohol y contra las megahamburguesas.

No sabemos como hubiera sido nuestra vicepresidenta de haber nacido en la Inglaterra del XVIII, como Georgiana Cavendish, personaje real cuya parte de su vida es narrada en la película La Duquesa. El filme me gustó más de lo previsto (la señora de mi izquierda incluso soltó una lagrimita). Keira Knightley está muy bien, incluso con la vida propia que, a veces, parece tener su morrito.

Interpreta a una mujer que estaba más allá de su tiempo y que tiene que enfrentarse a una sociedad hipócrita y machista, encarnada en su marido. Una mujer que influye para que el Partido Liberal, lo más progresista, fuera algo más progresista (la libertad no es a medias, o es o no es, le viene a decir a Fox, el líder del Partido). Interesante también la participación de la duquesa en las campañas electorales por su popularidad entre el pueblo. El matrimonio con el duque es de conveniencia, y éste es un hombre machista, violento y severo que considera a la duquesa como un simple instrumento para engendrar un heredero, por supuesto, hombre. Las niñas, como en nuestra monarquía actual, no servían.

Interesante también la relación cómplice que acaba dándose entre la duquesa y la amante del duque. Y, eso sí, despuñes de ver Mamma Mía, no me termina de convencer Dominic Cooper como enamorado de la que Keira (con lo qué fue esta mujer en Piratas del Caribe). Al igual que me sobrecoge ver a Charlotte Rampling como madre y negociadora. Aunque negociadora, dura, ejecutiva y portada de Forbes es en La Lista. Eso sí, en ropa interior.

Y, bueno, sigamos la tradición popular de estos días:

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miércoles, 8 de abril de 2009

El nombre de la cosa en Lope de Vega / Mariano Asenjo / Seis años del crimen

Yo no sé si me estaba encontrando con el coche de la nueva ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, o si estaban llevándose los trastos de Bernard Soria. He llegado a pensar que era el principio de una manifestación de los de CCOO. Al final, he cerrado plano y me he imaginado el nombre de la cosa.




Y es que el minúsculo tramo que recorre la madrileña calle de Lope de Vega entre el Paseo del Prado y la calle de Jesús de Medinaceli da mucho de sí. En tan sólo unos metros comparten espacio el Ministerio de Sanidad, CCOO de Madrid y la Iglesia de Jesús de Medinaceli, además de un hotel y una tasca. Y los líos visuales que terminan generando estas cercanías son muy interesantes.

Que a veces, los devotos de la Iglesia parecen que van a pedir por las almas perdidas de los del Ministerio, o, en su defecto, por las almas perdidas de los de CCOO. A veces, parece que tras una asamblea multitudinaria, los trabajadores cabreados van a tomar el Ministerio, o la Iglesia. A veces en una acera se crea una gran cola de gays y lesbianas preparados para ver su festival de cine en el Ateneo Cultural Primero de Mayo, y en la acera de enfrente (o al revés, según se mire), están los de los hábitos, que no hacen al monje. A veces, los coches oficiales con lunas tintadas y los señores de gafas oscuras y cables por las orejas se confunden con las beatas y los bregados en mil batallas delegados sindicales. A veces, en la tasca, coinciden los guardias civiles, los seguratas, los beatos, los sindicalistas. En un espacio mínimo con olor a tortilla, a churros a café…

A veces, los guiris del hotel no entienden nada. Pero en ese mínimo espacio se convive. Y cuando los de CCOO tienen que manifestarse delante del Ministerio, pues les viene de fábula. Y cuando llega la Semana Santa pasan cosas como las que narra Pepe Tarduchi en Madrid Sindical, cuando era responsable del Ateneo Cultural Primero de Mayo:


"hace ya varios años, enterados que nuestros vecinos carmelitas de Jesús de Medinaceli precisaban de una banda de música que acompañara a la imagen en la procesión de Jueves Santo, los entonces responsables del Ateneo se personaron (con testigo que pudiera dar fe de la circunstancia) en la sacristía de la iglesia, para ofrecer los servicios de nuestros jóvenes músicos a moderado precio. Entre casullas, imágenes, beatas y olor a cera tuvo lugar el inicio de una cordial negociación que no llegó a prosperar al meterse por medio una banda militar que ofreció hacer el bolo gratis. Lo que hubiéramos dado por apuntarnos aquel tanto, con la malévola idea, además, de ofrecer a Rodolfo Benito, entonces secretario general del sindicato en Madrid, el encabezamiento de la banda con pendón y bandera desplegada al frente. Lástima".


En fin, un espacio que ni las narraciones de Gila. Y yo creo que son este tipo de cosas normales de la vida las que le gustan a mi amigo Mariano, que más allá de nombre de chiste de Forges, se apellida Asenjo, Mariano Asenjo.

Mariano es periodista, tiene barba, una Loli, un retoño, una retoña y todavía no tiene cincuenta años a pesar de que acaba de ser su cumpleaños. Ha escrito en muchos sitios, ha pasado por la tele, fue redactor jefe de Mundo Obrero... Además ha escrito un magnífico libro sobre Malagón, el falsificador del PCE (Malagón. Autobiografía de un falsificador). Un libro que acaba de ser reeditado por el Viejo Topo. Y aunque hombre de letras no se le caen los anillos para hacer cualquier otro trabajo que sacie el maldito vicio que supone comer cada día. Ahora, gracias a estos malos tiempos que vivimos también es experto en Alzheimer (o como se escriba), y seguro que en breve lo es en ambulancias.

Y es que este hombre yo creo que de pequeño era algo hiperactivo, como Einstein, Dalí y esa banda de locos. Y Mariano, además, es que es de Vallecas, pero de Paredes de Navas, palentina cuna de literatos, y hoy famosa por haber dejado a Armstrong, el ciclista, lisiado para el Tour, para el Giro y para lo que haga falta. Lo que no consigan los palentinos…

A mí, Mariano siempre me sorprende, que nunca pensé que le gustara la sopa tailandesa de verdura. Pero mira tú que sí. Hace ya cuatro lustros que conocí al de Paredes. Y nos reíamos mucho de todo y con todo. Luego, las circunstancias nos distanciaron un tiempo, pero gracias al citado Malagón nos hemos reencontrado y, aunque con menos tono (no es lo mismo la hora de comer con agua, que la de después de cenar con coñac), nos seguimos riendo de todo y con todo. Y nos sigue gustando ver pasar gente por la calle.


Hoy, con todo, es día de recordar que hace seis años asesinaron a José Couso. Y es día de seguir exigiendo justicia:




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martes, 7 de abril de 2009

La Lista del Zapatero

Ya pasaron los tiempos del cuaderno azul en el que el Aznar iba escribiendo los nombres de los que serían sus ministros. Ya pasaron los tiempos en los que Zapatero sorprendía de la noche a la mañana, sin avisar, con nuevos nombramientos para desgracia de los caídos. Se han roto las reglas, la lista se conoce, al menos en parte, antes de tiempo y gracias a El País. Creo que me estoy liando con la película antetitulada "en su mundo nadie es quien parece ser".

El hecho es que tenemos nuevo Gobierno. Con más poder femenino (dos vicepresidentas más Trinidad Jiménez, más Ángeles González Sinde), más poder andaluz (Chaves) y más poder del PSOE PSOE (Chaves y Pepe Blanco). Además del hermano de Iñaki, que entra en educación, incluidas las universidades. Y Zapatero, o sea Presidencia de Gobierno, que se hace cargo directamente del Consejo Superior de Deportes, una medida curiosa.

Ha sido esta una buena época para que la crisis pase un tanto desapercibida, más aún cuando Federico Jiménez Losantos (facha, facha y facha) ha sido expulsado de La Mañana de la COPE y amenaza a los obispos con cantar sobre sus interioridades a dúo con Pedro José de El Mundo en su nueva emisora de Libertad Digital. Cuidado Federico, que yo que creo que la pena de muerte sigue vigente en el Vaticano.
Decía que me liaba con La lista, que nada tiene que ver con la tonta. Una película cuyo mayor aliciente para mí era ver Madrid en la pantalla grande, en sus escenas finales. ¡Ya era hora! Parece que Gallardón se lo está currando más en serio esta vez lo de las Olimpiadas. Ni thriller erótico, ni suspense. Y nunca entenderé como Huck Jackman le ha quitado el puesto a George Clooney como hombre más elegante del mundo, que no de El Mundo. Hay fases en las que parece que la película empieza a apuntar maneras, pero no, se deshace como un azucarillo. La lista, la cerrada y hermética lista hace aguas por todas partes y la historia también. Esperemos que la nueva lista que nos ha preparado Zapatero de la talla en estos momentos críticos, que hay que tener valor para ser ministro o ministra con la que está cayendo. Y no te digo nada, Elena Salgado.

Y hoy, se ha ido la Edith Piaf española de principios de los setenta. Tener hermanas o hermanos rondando la cincuentena hace que en nuestro cerebro resuenen muchas canciones de Mari Trini. Una niña tragedia que quizá nunca sabremos cómo era.


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