En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965.
En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...)
Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor.
Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión.
Alfonso Mauricio Roldán Panadero
Si mañana es viernes 29 de abril y estás en Madrid tienes la
oportunidad de disfrutar con una preciosa fábula llena de ritmo, con pinceladas
musicales y sensuales. Juicio a los humanos se representa en el teatro
Arlequín, y la nueva adaptación está siendo un rotundo éxito, también entre
gente pequeña.
El búho Salomón es el juez; una
cobra, Kali, ejerce de fiscal; el perro Filos será el defensor del ser humano.
Un buen número de representantes de diversas especies animales se someterán a
las pruebas, a los argumentos de defensa y acusación.
Un juicio que rebosa humor,
ironía, pero también una profunda crítica a los seres humanos. Una crítica que
descansa en tres pilares: insultos; maltrato y exterminio de los animales. Pero
la reflexión que nos plantea este juicio va más allá. Hace que nos planteemos
si nuestra inteligencia nos hace felices. Y es que no son invento de la
naturaleza asuntos tan humanos como la religión, el matrimonio, la fidelidad,
el cubrir nuestros cuerpos…
Una obra muy recomendable por el
pensamiento crítico, porque toma partido por la tolerancia, por la defensa del
medio ambiente; pero también por el trepidante trabajo de cuatro actrices
magníficas que ponen sobre el escenario un amplio abanico de técnicas interpretativas.
Juicio a los humanos es una obra
dirigida por José Piris,
interpretada por Ana Jota López, Alexandra Calvo, Belén Boluda / Estefanía
Rocamora, Noelia Sánchez / María Besant.
Intriga maquiavélica; enredos y permanente
estado de sorpresa; engaños con la comedia como base fundamental y una
excelente interpretación por un gran reparto son los condimentos de la última
película de Inés París.
Vale,
el título a primera vista, nos puede resultar enrevesado: La noche que mi madre mató a mi padre,
pero una vez vista no tiene pérdida. Todo el mundo sabe que hay gente para todo
y que hay momentos para todo. Cuando vi la película no tenía yo el alma para
risas (“no tenía yo el chichi para farolillos”, que decía una amiga mía), pues
bien: me reí, y mucho. Incluso durante el metraje de la película desaparecieron
de mi cabeza esos demonios que se dedican a hacernos la vida imposible. Y eso
es de agradecer.
A
nadie engaño si me considero fan de Inés
París, una mujer comprometida con las causas justas, una mujer capaz de
sobresalir en el mundo del cine siendo mujer y, fundamentalmente, una mujer con
sentido del humor.
Quizá
por una cuestión de edad y la heterodoxia con las que uno creció también me
considero fan de esas comedias surrealistas de enredo y crímenes del gran Miguel Mihura y Jardiel Poncela (afirmar esto suele crearme enemigos y
calificativos de casposo, anticuado y tal, pero estoy dispuesto a batirme para
defender mucho teatro de Mihura y de Poncela).
Dicho
esto, la peli de París tiene algo de ese ritmo trepidante, situaciones
absurdas, diálogos desternillantes. Claro, en La noche que mi madre mató a mi padre hay una evidente mirada de
mujer del siglo XXI en el tratamiento de los personajes que no suele darse en el cine.
Creo
que es imprescindible para que el mundo del artisteo
pase un buen rato. Ya sabéis, actores, actrices, guionistas, pero también
teatreros y microteatreros…
Mo
me atrevo a escribir una sinopsis para no destrozar nada. Sí diré citando no sé
bien a quién que “una peli debe ser una mentira bien contada” y, por supuesto
“despertar interés”.
La noche que mi madre mató a mi padre está
dedicada a Carlos París, padre la
directora, un tipo que siempre vivirá en nuestra memoria. La peli se estrena
este viernes y la fiesta del cine está cercana. Eso sí, buscaré a Inés París a
ver si me cuenta alguna anécdota de la peli y, ya de paso, de la situación del
cine y las cineastas…
País: España.
Directora: Inés París.
Guión: Fernando Colomo, Inés París.
Reparto: Belén Rueda, Diego Peretti,
Eduard Fernández, María Pujalte, Fele Martínez, Patricia Montero.
Los amigos de la vallecana librería Muga,
lugar de referencia para el barrio y para la vecina Asamblea de Madrid que está
enfrente, organizaron el pasado jueves la presentación del libro de
Ignacio-Sánchez Cuenca editado por Catarata, La desfachatez
intelectual. Escritores e intelectuales
ante la política. Junto al autor estuvo el tipo que más sabe de ETA y
Euskadi, el periodista Luis R. Aizpeolea.
Sánchez-Cuenca, Pacho (no preguntéis por qué pero todo el mundo le llama así), es
profesor colaborador en Infolibre y,
fundamentalmente, profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de
Madrid.
Sánchez-Cuenca reconocía que
precisamente su condición de profesor universitario es lo que le tiene
“blindado”, lo que le permite escribir un libro en el que cita con nombres y
apellidos a escritores e intelectuales que opinan alegremente sobre asuntos
(casi todos los asuntos) sin tener ni idea de lo que hablan, sin argumentos
sólidos, sin datos, sin profundizar ni un poquito. Es un libro sobre esos
“referentes que ya no son referente de nada”.
En
palabras de Aizpeolea se trata de un
libro valiente, pero también necesario “porque nadie cubre ese vacío. Y ese
vacío lo tiene que cubrir un profesor, ni un periodista. Personalmente estoy radicalmente
de acuerdo. Es un libro de obligada lectura porque es la chispa que puede
despertar muchas conciencias que ya se desperezan.
Ignacio Sánchez-Cuenca.
La
evidencia de que los opinadores de adjetivo fácil ya no asustan, la tenemos en
la masiva respuesta social tras la declaración de Félix de Azúa, en la que aseguraba que a la alcaldesa de Barcelona,
Ada Colau, debería estar sirviendo
en un puesto de pescado. Félix de Azúa es uno de los personajes más estudiado
en el libro junto a Muñoz Molina, Vargas Llosa o Fernando Savater.
El
libro se devora. El relato es tan ameno como riguroso. La sonrisa es inevitable
cuando la hemeroteca nos demuestra lo patético de tantos artículos e incluso
libros (¿ensayos?). Cuenca nos desgrana la trayectoria en masa de tantos que
han viajado desde la izquierda, la ultraizquierda, ETA o el sindicalismo a la
derecha más conservadora e intolerante. Sorprendentes conversos como Savater, José María Fidalgo, Juan
Juaristi, Muñoz Molina… Escritores,
intelectuales, activistas que desgrana en el primer capítulo: “la maldición del
escritor”.
El
segundo capítulo, “la obsesión nacional”, se centra en el nexo común que une a
este ejercito de opinadores: su obsesión por el nacionalismo vasco y catalán y
su ataque desmedido al proceso de paz que llevó a la desaparición de ETA.
Luis R. Aizpeolea.
Un
ataque en el que se ha maltratado hasta lo inhumano al que fuera presidente del
Partido Socialista de Euskadi, Jesús
Egiguren. Egiguren fue denostado prácticamente al unísono por Jorge Martínez Reverte en El
País; por Santiago González
en El
Mundo; por Fernando Savater
en la presentación de un documental sobre el final del terrorismo, por Félix de Azúa…
La
última pata del libro es la crisis económica, ámbito en el que también “domina
una cierta impunidad a la hora de opinar, sin que los razonamientos más
superficiales que circulan por la esfera pública generen una reacción crítica”,
como señala el propio autor.
En
definitiva, un libro muy recomendable que es de esperar abra una vía para que
otros profesores, más expertos y más “blindados” que los periodistas, se
atrevan a criticar con tanto rigor como mesura a quienes critican sin rigor y
sin mesura.
Madrileña
de nacimiento y leganense de adopción son ya veinticinco años los que Marisa
lleva trabajando como camarera de piso. Prácticamente media vida, que tiene 54.
Ha pasado por el Hotel Plaza, el Emperador, el Wellington, el Villamagna y,
desde 1998, trabaja en el Palace. A este hotel envió un curriculum mientras
trabajaba en un lugar que no era de su agrado: el Ministerio de Defensa: “en el
Palace me cogieron inmediatamente, incluso me esperaron dos días. También es
cierto que tengo un curriculum muy bueno, en el que queda clara mi
profesionalidad, algo que sí busca el Hotel Palace”.
Marisa
está en pie antes de las seis de la mañana, “a las seis menos diez”, especifica
ella. En el hotel tiene derecho a un desayuno, con tostada, y comienza a
trabajar a las ocho en punto hasta las cuatro, con media hora de parada para
comer y otra pausa de cinco minutos. La gobernanta reparte los turnos, “en el
Palace se reparte el número de habitaciones. Dos personas hacemos 24 ó 25
habitaciones, que son muy grandes y con muchos detalles”, explica.
No
oculta Marisa, que es delegada de CCOO, que el trabajo “es muy duro” y provoca
dolores de espalda, aunque también reconoce que la empresa cumple a rajatabla
los protocolos de salud laboral,
“incluso conseguimos que haya un fisioterpeuta dos veces a la semana”. Llegados
a este punto insiste en la importancia de estar organizadas en el sindicato.
Mujeres invisibles
Gracias
a una aplicación informática, las camareras del Palace saben cuando las
habitaciones están vacías para poder entrar a arreglarlas, “pero siempre
estamos pendientes con el rabillo del ojo no sea que el cliente esté en la habitación,
aunque la aplicación diga lo contrario,” explica Marisa.
Claro, es inevitable preguntarle por anécdotas y… “hay muchas”, dice Marisa, “pero eso
es secreto profesional”. Al final explica que evidentemente a veces se supone
que la habitación está vacía y no es así. “Me contó una compañera que una vez,
con la habitación a oscuras, empezó a hacer la cama y resulta que el cliente
estaba dentro. Claro, Salió en silencio y corriendo”. E insiste hay muchas
anécdotas, muchas…
Las
camareras siempre están ahí, arreglando, limpiando, sin molestar, con toda la
profesionalidad del mundo; pero invisibles. No es extraño que al cruzarse por
el pasillo con clientes no exista ni un saludo, ni un gesto de agradecimiento.
Eso sí, saben que su trabajo es fundamental y tienen la autoestima en muy buen
estado.
Vida laboral supeditada
a vida personal
Comenzó
a trabajar en 1976 en el sector de comercio, en una perfumería. Como a tantas
otras mujeres su vida laboral se ha visto afectada directamente por su vida
personal. Hace 29 años nació su primer hijo con una enfermedad de huesos, con
lo que tuvo que dedicarse cuatro años a cuidarlo. Al cabo de ese tiempo pudo
reincorporarse al comercio. Después vino el segundo embarazo y “las circunstancias”
la llevaron a un cambio.
Ella
realmente quiso estudiar para auxiliar de clínica, pero entre embarazos y
trabajo fue algo inviable. Lo que sí pudo estudiar fue Regiduría de pisos en la
Escuela de Hostelería. Aunque no encontró plaza de ello, sí entró en el mundo
del hospedaje. Ahora es camarera de piso, un trabajo que le gusta y del que se
siente orgullosa.
Pillados por @frlorente
“Las externalizaciones son como buitres”
Los
objetivos empresariales del Hotel Palace y la existencia de un comité de
empresa fuerte y serio hacen que las condiciones de las camareras de piso no
sean lo que últimamente “se extiende por Madrid como una epidemia: las
externalizaciones”.
Marisa
explica que en el Palace hay diálogo con la empresa y que se escuchan las
opiniones de las trabajadoras y además se ponen en práctica, que por algo son
ellas las que están a pie de tajo. Pero es consciente de la que está cayendo en
el sector. En su opinión, “las externalizaciones son como buitres que sólo
quieren ganar dinero a costa del trabajo de los demás”.
Asegura
Marisa que hay hoteles por los que llegan a pasar ciento cincuenta camareras
diferentes, trabajando a destajo: “gente para limpiar hay mucha, pero la
precariedad y el maltrato no hace profesionales. El trabajo se puede sacar
adelante malamente, pero se pierde mucha calidad, algo que repercute en la clientela
y las instalaciones; algo que a medio plazo es perjudicial para las empresas y
más en una ciudad que se supone tiene una importante fuente de ingresos en el turismo”.
CCOO
mantiene una persistente pelea contra la externalización y la precarización de
un trabajo fundamental en la plantillas de muchos hoteles con empresarios sin
perspectiva. La crisis, también en este caso, ha servido de coartada para que
se desmande la subcontratación, la carga de trabajo, las presiones…
Marisa, que tiene unas
condiciones dignas y peleadas lo tiene muy claro: “no deberían consentirse las
externalizaciones, nos degrada como profesionales y como personales. Creo que
hasta están en fraude porque incumplen el convenio de Hospedaje”.
Como venimos diciendo desde el martes, En el marco de la exposición “Inter-ramas. 50 años de
las Comisiones Obreras de Madrid” tuvo lugar antes de Semana Santa un homenaje
a aquellas personas que crearon las Comisiones Obreras. Mañana, 1 de abril, CCOO organizará un gran acto en el que Nicolás Sartorius dará unas pinceladas a la historia del sindicato que fundó. Nadie puede negar que Sartorius es un hombre tan inteligente como con visión. Visión de estado si se me apura. Sartorius es un gran conocedor del sentir de la clase obrera. Sartorius, contando historias de la historia de las Comisiones Obreras deja boquiabierto al personal. Seguro que mañana también.
Nicolás Sartorius comenzó
alabando lo que considera “el gran acierto de Comisiones Obreras”, esto es,
“que todo nacía de una manera bastante natural”. La Inter surge precisamente al
comenzar a organizar aquella espontaneidad con dos pilares: el Convenio y las
elecciones sindicales. Sartorius recordó las “enormes movilizaciones
coordinadas por la Inter” en abril de 1966 y cómo en medio de aquellas
movilizaciones, el ministro de Gobernación, Camilo Alonso Vega, espetó: “yo
arreglo esto deteniendo a los coroneles”, algo que le costó…, pero que
finalmente hizo, como recordó Sartorius entre risas.
En este escenario era en el que los fundadores del sindicato viajaban
por toda España, “no tanto para crear las Comisiones Obreras como para
extenderlas, en un momento en que todo el mundo reconocía que Madrid jugaba un
poco el papel de dirección nacional”.
Para Sartorius es muy importante el sentido de liderazgo ejercido por
la Inter inspirando movimientos de todo tipo: agrarios, entre jóvenes, en
barrios, entre estudiantes…, “movimientos que fueron decisivos para acabar con
la dictadura”. Tras corroborar las palabras de Julián Ariza sobre la Transición
negó que Franco muriera e ipso facto
llegara la democracia: “en seis meses, Comisiones Obreras le rompió la
catenaria al Régimen, a Arias Navarro,
con impresionantes movilizaciones, con huelgas como la del Metro que se
militarizó…”
En esos seis meses hubo un intento muy serio de continuar con la
dictadura y para evitarlo fue fundamental el movimiento obrero liderado por
Comisiones Obreras. Un liderazgo que se consiguió porque “éramos muy poco
sectarios”, porque se discutía todo, porque no valía el “esto se hace así y
punto”, si no el “punto y coma”, que decía Marcelino Camacho.
El veterano luchador se refirió a la legalización de las Comisiones
Obreras que se fraguó en un garaje de El Viso, “en la única reunión clandestina
a la que acudió un ministro”. El ministro era De la Mata Gorostizaga que intentó convencer a los representantes
de CCOO para que tuvieran paciencia, “pero fuimos nosotros quienes le
convencimos a él”, rememoró Sartorius, para quien el sindicato tiene que
recuperar características de aquel tiempo: espíritu, garra, flexibilidad,
combatividad, movimiento sociopolítico…
(La exposición "50 años Interramas" es abierta al público. Se encuentra en el Centro Abogados de Atocha, C/ Sebastian Herrera 14. Madrid (junto a Embajadores).
Como decíamos ayer, en el marco de la exposición “Inter-ramas. 50 años de
las Comisiones Obreras de Madrid” tuvo lugar antes de Semana Santa un homenaje
a aquellas personas que crearon las Comisiones Obreras. Nati Camacho fue responsable de la juventud de las incipientes Comisiones Obreras en un tiempo muy complicado. Los mayores (que rondaban los 30 años, tuvieron que pararles un poco los pies...) Salce Elvira, veterana activista, recuerda el espíritu que impregnaba a ese movimiento político y social que es CCOO.
Firmeza de principios,
flexibilidad de formas
Nati Camacho realizó un
recorrido por las Comisiones Obreras Juveniles, de las que fue responsable,
hasta que tras un periodo de “cierta radicalización, los mayores nos llamaron
al orden”, en clara alusión a un Nicolás Sartorius que en aquellos tiempos no
tenía ni 30 años. Fue a raíz de aquella radicalización cuando Sartorius le
preguntó a Nati: “¿en el textil no existen las Comisiones Obreras?”, a lo que
ella respondió negativamente. Entonces, él la espetó: “Pues a dirigir el
textil”. Aquello sucedió hacia finales de 1971 y los más jóvenes del sindicato
pasaron a dirigir el sindicato en empresas, en barrios, en la sociedad.
Años antes, comenzó la actividad de Nati Camacho que rememoró cómo
Marcelino le dijo que las Comisiones Obreras eran “lícitas pero no legales” y
que lo importante era “la firmeza en los principios y la flexibilidad en las
formas”. Fue en 1966 cuando Nati Camacho comenzó su labor de coordinación entre
la juventud y la Inter, “un lugar al que sabías que ibas pero no sabías si
volvías. Un lugar en el que había gente muy organizada que sabía de todo”.
Nati hizó un breve recorrido por las detenciones y sanciones que
padeció, aunque reconoció que su verdadera sensación de represión no llegó hasta 1970, con el Proceso de Burgos. Asimismo recordó a
las mujeres que más la impresionaron: “las madres, hermanas, esposas de los
compañeros de las Comisiones Obreras”.
Lo esencial: la asamblea en el
centro de trabajo
Salce Elvira fotografiada por @frlorente
Salce Elvira insistió en la
pluralidad, la independencia y el sentimiento unitario de CCOO y destacó la
debilidad que padecían las Comisiones Obreras en 1972 “a causa de las
detenciones, los despidos y el miedo”. Todo ello, en un tiempo en que en Madrid
surgían barrios nuevos y fábricas muy grandes con trabajadores poco formados.
Explicó Elvira que el sindicato utilizaba mecanismos legales, como la
concurrencia a las elecciones sindicales en condiciones muy duras, con una UGT
que propugnaba la abstención y un Sindicato Vertical intentando que
desaparecieran las personas de CCOO. Sobre los mecanismos ilegales, puso como
ejemplo las reuniones en las casas, los despachos las iglesias, los GOES
(Grupos de Obreros de Estudios Sociales).
Asimismo recordó Salce Elvira el trabajo de militancia, cómo se
contactaba con los trabajadores de polígonos “de tú a tú” y, lo esencial: “la
asamblea en los centros de trabajo. Ahí se nos quería, se nos oía y se nos
hacía caso y de ellas emanaban reivindicaciones laborales y también políticas y
sociales”. La veterana sindicalista concluyó recordando el 28 de abril de 1977,
día en que se legalizaron las Comisiones Obreras, “una legalización que
logramos, que no nos regalaron”.
(La exposición "50 años Interramas" es abierta al público. Se encuentra en el Centro Abogados de Atocha, C/ Sebastian Herrera 14. Madrid (junto a Embajadores).
Historia viva del movimiento obrero madrileño. Fotos de @frlorente
En el marco de la exposición
“Inter-ramas. 50 años de las Comisiones Obreras de Madrid” tuvo lugar antes de
Semana Santa un homenaje a aquellas personas que crearon las Comisiones
Obreras, “aquellos hombres y mujeres que decidieron organizarse en un comisión
interramas en Madrid, un modelo que se fue extendiendo y que sentó las bases en
1964 para diez años después crear la Unión Sindical de Madrid Región”, tal como
expresó Manuel Fernández Albano, secretario de Comunicación de CCOO de Madrid y
conductor del evento.
Albano, que invitó a visitar la exposición, “no sólo para conocer la
historia de CCOO, sino todo lo que lleva implícita”, calificó a aquellos
iniciadores de CCOO como “personas valientes, constantes y tenaces en los
objetivos que se habían marcado”.
Por su parte, el secretario general de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún, quiso mostrar
públicamente el reconocimiento “a esas personas que fueron capaces de organizar
el movimiento obrero”. Además criticó que se haya callado la historia del
nacimiento de las Comisiones Obreras y el contexto en el que esto se produjo,
por lo que abogó por recuperar y retomar nuestra memoria.
Cedrún recordó que los derechos no han sido otorgados sino
conquistados, “por eso hay que cuidarlos y mantenerlos. Los derechos no se
heredan, se conquistan y se defienden”, proclamó. Respecto a las Comisiones
Obreras destacó que “somos un sindicato unitario y eso es lo que nos da la
fuerza” y alabó la pluralidad de una organización que es “clase obrera pura y
dura”, que nació independiente de partidos políticos gracias a comunistas,
cristianos progresistas independientes, algún falangista disidente…, un
sindicato que por estar descentralizado, realiza un trabajo “directo y rápido”;
un sindicato que aunque recuerde su historia mira siempre al futuro
adaptándose, cambiando al ritmo de la sociedad.
El evento fue cerrado por Ignacio Fernández Toxo, secretario general
de CCOO que denunció la “amnesia colectiva de este país, fundamentalmente en lo
relacionado con el movimiento obrero”, por lo que reclamó un esfuerzo para
recuperar la memoria: “ni revisar, ni nostalgia, proyectar el sindicato al
futuro”, un sindicato que posee unas raíces sólidas y bien asentadas.
Julian Ariza en primer plano. Detrás, Cedrún.
Inteligencia y coraje
Juan Moreno, segundo
secretario de CCOO de Madrid y autor del catálogo de la exposición, presentó
brevemente a Julián Ariza, Salce Elvira, Nati Camacho y Nicolás Sartorius,
fundadores de CCOO y creadores de la interramas. Moreno, sí quiso resaltar la
relevancia “no suficientemente valorada de las Comisiones Obreras de Madrid
para la organización en todo el estado”.
Julián Ariza se mostró muy
crítico con aquellos que tienen interés en invalidar la Transición para
convertirse ellos en protagonistas. En este sentido, se refirió a esa expresión
actual que anima a “romper el candado a la Constitución de 1978”, cuando “el
auténtico candado era el franquismo y la Constitución simboliza la ruptura del
candado de la dictadura”, explicó el veterano sindicalista.
Parafraseando a Winston Churchill, Ariza explicó que la Constitución
costó “sangre, sudor y lágrimas y Comisiones Obreras jugamos un papel
fundamental gracias al coraje y la inteligencia”. La gran aportación e
inteligencia del sindicato fue darse cuenta de “exclusivamente con octavillas
clandestinas no se llegaba muy lejos, de ahí la inteligencia de negociar”.
Pero la inteligencia también fue aprovechar resquicios del franquismo,
como el intento de lavado de cara del régimen. En este sentido recordó Ariza
con cierta retranca cómo en aquellos
inicios CCOO se presentó, infiltrada, a las elecciones sindicales de
1963, y cómo el ministro de Trabajo franquista, Solis Ruiz, lanzó el eslogan
“vota al mejor” y, “los trabajadores nos votaron. Luego, allá por 1965 tuvimos
reuniones con abogados nuestros y Ruiz Giménez y dimos un nuevo impulso y
ganamos las elecciones de 1966. No pensábamos ser un sindicato y ganamos unas
elecciones sindicales.”
(La exposición "50 años Interramas" es abierta al público. Se encuentra en el Centro Abogados de Atocha, C/ Sebastian Herrera 14. Madrid (junto a Embajadores).
Ahí
va un beso de miércoles, en violeta mujer, repleto de flores rojas. Un beso,
sin caducidad, para que no erres el tiro. Para que no confundas al enemigo.
Para que no apuntes a las amas de casa, sino a esos hombres de ordeno y mando,
a esos tipos manipuladores, que humillan, que sí hacen piña con otros hombres
en guerra de género.
Un
beso mío, pero de mujer, para pelear contra esos hombres que llevan la
virilidad entre las piernas y en la cartera. Un beso que desenmascare a
hipócritas, falsos, vanidosos machos alfa disfrazados de corderos. Un beso mío,
pero de mujer, por ser cariñoso y negociador hasta donde se puede. Un beso mío,
pero de mujer, para que no copies las formas de los hombres, sino para que seas
mujer, no sólo por falda y tacones, también para no dejarte humillar,
presionar, achantar, violentar por eso, por ser mujer. Un beso mío, pero de
mujer, porque tu poder no está ni en tu entrepierna, ni en tu cuerpo, ni en tu
cartera, sino en tu corazón y tu cabeza; en tu sentido común; en tu razón y tus
razones. Un beso mío, pero de mujer, para que destapes las formas intolerantes
de esos hombres sin escrúpulos y te copien otras mujeres y tu hija aprenda y se
saque del cerebro el machismo que impregna tantas cosas. Un beso mío, pero de
mujer, para que te alces con poder y liberes a los hombres de sus cargas de
macho.
Un
beso que te quiere como persona, pero también como mujer. Entonces...,
rectifico, no es un beso de mujer, es un beso de hombre que, humilde, intenta
ser cómplice.
Y
de la cajita coge dos. Uno íntimo para ti, si te parece, y otro a repartir con
Begotxu, con Feli, Nerea y todas las chicas que andan por ahí; con tu ama, con
las chicas de esta noche, con todas las chicas. Échale ovarios y felicita a
todas tus chicas, hasta las menos amigas. Seguro, seguro, seguro que hay algo
que os une, aunque no lo sepáis. Échale ovarios, a quitarse legañas y a abrir
los ojos. Que nosotras parimos, nosotras decidimos".
Y
en rojo, una palabra ¿escrita por ella?:
"Precioso"
(Ya sabéis que los
Cincuenta besos me los podéis
solicitar o comprar en Madrid las librerías Muga y La Sombra.
También, existe en digital como veis ahí a la izquierda).
---
Por
las mujeres
Y ahí van las
letras escritas a mano de Marina.
“8 de marzo 2016.
Alcemos hoy todos
el puño por todas aquellas brujas que murieron luchando por todas.
Por todas aquellas
mujeres que no se callaron, por todas aquellas que se dejaron la garganta el
alma por nuestra libertad, por todas esas que nos han allanado el camino, por
las Trece Rosas, por otras tantas que dieron su vida a cambio de la justicia,
por todas esas mujeres que, calladas, fueron asesinadas por algún machote; por
aquellas mamás que se preocupaban más de que sus hijos no sufrieran que de su
propio sufrimiento; por todos aquellos que han buscado su libertad y sólo han
encontrado barreras; por esa poquitas valientes que mataron a su opresor, y
también por todas nosotras que seguimos con la lucha de brujas, que
protegeremos y ayudaremos a todas las que lo necesiten. POR TODAS NOSOTRAS Y
PORQUE JUNTAS PODREMOS CON TODO. Alcemos el puño y gritemos que ¡aquí estamos y
venimos a luchar!”
Las circunstancias me llevaron a ver en
versión doblada Brooklyn, quizá por
eso, a pesar de su bella factura, no me llegó en exceso. La cuestión es que la
historia que recrea la peli se recoció unas horas después en mi cabeza y me
llevó a plantearme preguntas sobre el género humano. Dudas que hicieron que la
cinta me gustara más en el proceso de recocción.
La
historia realmente no es nada complicada, quizá por eso desarrolla con simpleza
las complicaciones humanas. En los años 50, la joven Eilis abandona su pueblo
en la Irlanda profunda para encontrar alguna oportunidad en Nueva York. A partir de ahí vendrá el
desarraigo y cómo una ciudad cosmopolita puede convertirse en tu nueva patria.
El vacío de la tierra de origen se puede llenar con el amor.
El
problema surge cuando se ve obligada a volver a la vieja Irlanda. Las
circunstancias – manipuladas por intereses – hacen que surja la duda sobre si
retornar a la nueva vida neoyorkina, donde todo está por hacer, o quedarse
entre los visillos de un pueblo tan tranquilo como cotilla.
Todo
ello es más complicado para una mujer, que aunque se esfuerce en estudiar y
trabajar, sufre el rol de cuidadora y la posibilidad de ser manipulada por los
hombres, sean sacerdotes o novios.
La
vida es una sucesión de sorpresas sobre las que hay que ir improvisando y es
más sencillo improvisar en el anonimato de la gran ciudad cosmopolita con mil
culturas dicersas, que bajo la atenta mirada de un pueblo entero, previsible,
egoísta, tribal…
País: Irlanda.
Director: John Crowley.
Guión: Nick Hornby (Novela: Colm
Toibin).
Reparto: Saoirse Ronan, Emory Cohen,
Domhnall Gleeson, Julie Walters, Jim Broadbent, Michael Zegen, Mary O'Driscoll,
Eileen O'Higgins, Emily Bett Rickards, Paulino Nunes, Eve Macklin, Maeve
McGrath, Jenn Murray, Aine Ni Mhuiri, Nora-Jane Noone.
Madrileño
de Moratalaz y vallecano de adopción, Quique,
que es como le conoce todo el mundo, acaba de cumplir medio año al frente de la
Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. A sus 47 años se
siente “optimista pero no triunfalista” y con muchas ganas de trabajar una vez que se
ha puesto al día en los asuntos que no manejaba con destreza. Un aprendizaje
que ha ido en paralelo al de los nuevos representantes municipales y
autonómicos elegidos en las elecciones del 24 de mayo.
"Creemos que hace falta más valentía para romper
con el pasado"
Tras unas amplias
gafas redondeadas que bien podrían ser de John Lennon y una barba nada moderna,
Enrique Villalobos deja entrever una gran experiencia en el mundo del
asociacionismo. Chico de barrio, a los seis años ya estaba participando en el
movimiento Scout. Realizó estudios de Geología, aunque lleva casi 30 años
dedicado profesionalmente a la formación sociocultural
. Fue en 2003 cuando crea
la primera “ciberasociación” de vecinos y es que el PAU de Vallecas fue un
lento parto repleto de problemas.
- Supongo que presidir la Asociación de Vecinos
del PAU de Vallecas ha sido una buena escuela…
- La crisis hizo
que el barrio se quedara a medias y, en el PAU de Vallecas, posiblemente
tenemos barrio porque nos lo hemos trabajado en una lucha permanente, desde
conseguir que se coloquen las placas de las calles hasta que se acabe la
construcción de los parques. Cuando nos entregaron las viviendas quedaron
pendientes dos problemas: los olores de la incineradora de Valdemingómez y la
venta de vivienda pública del IVIMA a fondos buitres. La tercera parte de lo
vendido en Madrid a fondos buitre pertenece al PAU de Vallecas.
-
¿Se han solucionado esos problemas?
- Respecto a las
demandas para acabar con el hedor de la incineradora, el nuevo Gobierno de la
capital nos ha mostrado su intención de solucionarlo y acabamos de firmar un
convenio según el cual se encargarán estudios independientes de olfatometría con una comisión de
seguimiento. Además, esta experiencia servirá como punta de lanza para el
tratamiento de residuos. Esperamos que en dos meses esté funcionando esa
comisión de seguimiento.
-
¿Y sobre la venta de viviendas públicas a “fondos buitre”?
- Desde el verano
de 2013 estamos metidos con este asunto hasta arriba, lo que cual nos impide ir
haciendo barrio en lo concreto. Hemos tenido que guardar los pequeños problemas
para atender un asunto que conlleva exclusión y falta de seguridad. En el PAU
de Vallecas, por ejemplo hay dos edificios que han terminado abandonados y han
sido ocupados por mafias que revenden, realquilan, intimidan, venden droga,
imponen su ley. Pero es un problema de todo Madrid en el Alto de San Isidro, en
Entrevías, en zonas de Carabanchel, de Parla, de Navalcarnero…
-¿Cuál
sería la solución?
- Aplicar la ley y
realojo con un fuerte seguimiento de asuntos sociales. El realojo debe ser disperso
y requiere de la implicación de todas las administraciones. Hay que realizar
cambios legislativos para que la policía actúe con rapidez y que todos los
casos se agrupen en un solo juzgado. En Madrid capital existe una carencia
absoluta de medios policiales, estamos en mínimos históricos de policía
municipal. No puede ser que una mafia ocupe un edificio y se tarden dos años en
desalojarlo y que un ciudadano se organice para defender sus derechos y acabe
en la cárcel. Para resolver este problema es necesaria la colaboración del
decanato de jueces, fiscal general, vicepresidencia del Gobierno, Comunidad
autónoma y Ayuntamiento de Madrid.
-
¿Cree que a raíz del 15-M vivimos un renacimiento del asociacionismo vecinal?
- El 15-M ha sido
un revulsivo no sólo para el movimiento
vecinal. El Estado no funcionaba, estaba anquilosado y esa vida contemplativa
de la ciudadanía, en general, acabó. La gente empezó a salir a la calle y
ninguna entidad o asociación se ha visto ajena, incluidas las de vecinos. Ahora
creo que el 15-M se ha territorializado y el movimiento continúa en los
barrios. Ha habido asociaciones muy favorables a aquel movimiento y otras
enfrentadas porque no veían reconocido su trabajo, su “travesía en el desierto”
de años; pero en el fondo la reivindicación es la misma: “menos poderes
fácticos”.
-
Además de fondos buitre, seguridad o residuos, ¿qué asuntos concretos están en
la agenda vecinal?
- Se realiza mucho
trabajo de emergencia social y desde el principio con la PAH (Plataforma de
Afectados por las Hipotecas). También se han creado asambleas de desempleados.
Son trabajos que finalmente son muy psicológicos,, muy de apoyo a personas
destrozadas. Además de la puesta en marcha de comedores populares o roperos,
durante la crisis, las asociaciones están haciendo una gran labor de terapia
vecinal escuchando a vecinos y vecinas que lo están pasando muy mal.
Y pillados por @frlorente en Moratalaz.
-¿Y
retos?
- Hemos puesto en
marcha la “Escuela vecinal”, un espacio para intercambiar conocimientos porque
todos tenemos que aprender de todos. Ahí estamos aunando experiencia y
frescura. Como gran reto, tenemos que hacer autocrítica sana y abrir la
Federación a las personas y todos los municipios, pues de las doscientas
setenta y una asociaciones federadas; ciento sesenta y seis están en Madrid
capital. Hay que posibilitar la organización de las personas para que peleen
por sus derechos. La Federación siempre ha sido un punto de encuentro con el
objetivo de unir colectivos y abogar más por lo que nos une que por lo que nos
separa.
-
¿Cómo está siendo la relación con el
Ayuntamiento de Madrid? ¿Cómo ve los presupuestos aprobados?
- La interlocución
está siendo muy fácil desde el primer momento., aunque todo depende de las
personas. De este dialogo se han generado avances como que los plenos
municipales tengan horario de tarde, la puesta en marcha de procesos
participativos o participación en eventos culturales. En la política mayor es
donde no se dan todos los avances que quisiéramos porque después de veinticinco
años de gobiernos del PP se han dejado las cosas muy bien atadas. Creemos que
hace falta más valentía para romper con ese pasado. Hay que realizar cambios
para que la ciudad sea lo que la ciudadanía quiere. Hay que descentralizar y dar
más competencias a las juntas municipales. Respecto a los presupuestos son
continuistas aunque con otros enfoques. Asumiendo que quizá no se ha podido
hacer otra cosa, Madrid necesita mucha más inversión social.
-
¿Y la Comunidad de Madrid?
- La predisposición
a la interlocución ha supuesto un cambio de 180 grados, pero no nos conformamos
con hablar. La cuentas de la región son como siempre pero algo maquilladas. No
vemos al gobierno ni a Ciudadanos queriendo revertir las viviendas del IVIMA o
posibilitando que la gestión del Canal de Isabel II sea pública.
Este
año estamos conmemorando el 80 aniversario de la publicación de los primeros
versos de España en el corazón, la
obra que evidencia el amor de Pablo Neruda por España en aquellos espantosos
días del golpe de Estado franquista.
Pero
si hay alguien que sabe sobre Pablo Neruda, ese es Mario Amorós. En Chile,
patria del poeta, lo saben. Después de su libro sobre la vida de Salvador
Allende, Amorós acaba de publicar con Ediciones B la primera biografía del autor de los Veinte poemas de amor y una canción
desesperada. El nuevo libro de Amorós es tan grueso como ameno y repleto de
revelaciones. Licenciado en Periodismos
por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Historia por la
Universidad de Barcelona se muestra orgulloso de sus orígenes. No olvida que
fue miembro del comité de empresa por CCOO mientras trabajó –una década- en CEAR (Comisión de Ayuda al Refugiado).
CCOO fue, además, el sindicato que su padre -albañil y militante del PCE- fundó
en Novelda, el pueblo que le vio nacer.
“Neruda
se tomó la poesía como un oficio”
Que medio mundo se
haya revolucionado por las revelaciones de Amorós sobre Pablo Neruda no parece
que hayan afectado a este periodista e historiador. Han sido cuatro años de
investigación consultando archivos de cuatro países: Chile, España, Suecia y
Rusia. Al tiempo no ha dejado sus colaboraciones en multitud de medios de
comunicación, por lo que asegura que el último año ha sido “asfixiante. Creo
que nunca más volveré a hacer un libro tan difícil…” Y tras un breve silencio y
una mirada contradictoria espeta: “lo que ocurre es que ahora estoy pensando
hacer una biografía de Pasionaria…”
-
Especialista en Allende, en Neruda, reconocido en Chile… ¿Por qué Chile?
- Descubrí la
figura de Allende cuando, con veinte años, militaba en las Juventudes
Comunistas de Madrid. Me impresionó mucho. Acababa de caer el muro de Berlín y
los países del Este, con la URSS a la cabeza se desintegraban. En ese contexto
Allende aparecía como una figura limpia de ese pasado autoritario. Me impactó
mucho. Viajé a Chile en 1997 y desde entonces he ido quince veces más. Los
compañeros de la izquierda chilena siempre me han acogido con una gran
fraternidad y eso hace que te sientas cercano a este pueblo.
-
Es usted periodista e historiador. ¿A la hora de escribir la biografía de
Neruda ha conseguido distanciarse del personaje?
- Es evidente que
cualquier persona de izquierdas en España siente simpatía hacia Neruda.
Al igual que puede
ocurrir con Miguel Hernández, Machado, Lorca, Alberti, Celaya y tantos, su
poesía nos ha ayudado a muchos a formarnos políticamente y a tener una visión
del mundo. Ahora he reconstruido la vida de Neruda con sus luces y también con
aspectos polémicos.
-
¿Por ejemplo?
- Siempre se le
critica por el tema de su hija. Supuestamente la habría abandonado, pero no es
cierto según documentación que aporto. También de la lectura del libro se
desprende una visión crítica de Neruda sobre la Unión Soviética. A partir del
XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Neruda no
abandona su compromiso político, sino que lo reafirma, pero es su poesía la que
cambia. De su poesía desaparecerá ese canto utópico y exaltado de la Unión
Soviética y aparece una visión más terrenal del mundo con un humor irreverente.
Paralelamente sus artículos son elogiosos porque Neruda era militante y
dirigente de un Partido Comunista muy prosoviético. Tuvo que hacer auténticos
malabares para críticar a la URSS, por ejemplo durante la Primavera de Praga… Todo esto se cuenta y documenta en El príncipe de los poetas.
-
A pesar de sus seiscientas páginas, la biografía es muy amena. ¿La planteó para
el gran público o para estudiosos?
- El libro intenta
ser muy atractivo para el gran público. El oficio de periodista me ha ayudado a
escribirlo para que cualquier persona sea capaz de leerlo. Además incluyo
anécdotas que el lector agradece. También recreo esa infancia tan especial que
tuvo Nefatalí Reyes, el verdadero nombre de “Pablo Neruda”, un pseudónimo que
también he investigado y aclarado. El libro también incluye fotografías
inéditas, por ejemplo de la hija de Neruda, o las calificaciones del colegio.
Todo ello ha supuesto un esfuerzo titánico.
AMORÓS DESVELA LA
POSIBILIDAD DE QUE NERUDA FUERA ASESINADO
-
Quizá los descubrimientos más llamativos sean las cartas de Miguel Hernández y el
descubrimiento de la “alta probabilidad” de que Neruda fuera asesinado.
- Las once cartas
de Miguel Hernández son absolutamente inéditas. No las conocía ni su familia.
Sobre la muerte del poeta está ese informe del Gobierno que ha tenido un
impacto enorme, pero yo soy más escéptico que el documento. Hay que esperar a
que hablen los científicos porque hay muchas dudas y contradicciones.
-
Pero si se probara que Neruda fue asesinado con 69 años…
- La respuesta la
tendremos después de marzo. Pero si fuera así…, habrían quitado la voz del
poeta en el exilio denunciando a la Junta Militar Golpista y Augusto Pinochet
habría quedado en la poesía de Neruda como lo que fue: un asesino y un traidor.
-
Leyendo el relato de su infancia, parece imposible que Neruda no hubiera sido
poeta: viajes en tren a la selva con su autoritario padre, enfermizo, apoyado
por su madrastra a quien llamaba mamamadre,
incluso genéticamente su madre biológica parece que escribía versos…
- Hay testimonios
que aseguran que su madre biológica, que murió cuando Neruda era un bebé,
escribía y tenía una inclinación a la poesía. Neruda empezó a escribir poemas
con seis años. Los más antiguos conservados son de sus once años y se conservan
decenas de poemas escritos antes de cumplir los dieciséis. Neruda se tomó
la poesía como un oficio. Escribía
poesía todos los días de su vida. Además habla en sus discursos de los deberes
del poeta como una persona comprometida con su pueblo para la transformación
social. Ni cree en poetas malditos, ni vive endiosado en una burbuja.
Pillados por @frlorente
-
También parece claro que para Neruda fueron fundamentales las mujeres…
- Fue un gran
amante. En el libro hablo de las dos musas de Neruda en Los veinte poemas de amor, de su amante de Birmania, de sus tres
esposas, incluso cito un testimonio inédito de su último amor: Alicia Urrutia,
sobrina de su última esposa.
-Tras
este trabajo, ¿con qué Neruda te quedas, el del amor y desamor, el social, el
comunista…?
- Me quedo con el
Neruda total. Su obra es grandiosa y no se puede trocear. Su poesía se seguirá
leyendo y acompañará a muchas personas.
“POESíA
SECRETA”
En el libro se
desvela la particular y fundamental relación que Neruda mantuvo con Federico
García Lorca. Es conmovedor cómo el poeta chileno rememoraba hasta sus últimos
días la figura del poeta granadino asesino por el franquismo.
En la página 114
se relata una anécdota preciosa de Federico García Lorca y Pablo Neruda en un
pueblo español hacia 1935. Les invitaron a dar un recital de poesía y, cuando
llegaron a la estación de tren, parecía que nadie les había ido a esperar. Se
dirigieron al teatro y con cierto reproche comentaron a los lugareños que no
les habían recibido... Ellos se excusaron: "Fuimos, pero no les
reconocimos. Creímos que vendrían vestidos de poetas...". Con su alegría
andaluza, Lorca les aclaró: "¡Es que somos de la poesía secreta!"
HOMENAJE
A NERUDA Y PRESENTACIÓN DE El príncipe de
los poetas.
JUEVES,
3 DE MARZO EN EL CENTRO ABOGADOS DE ATOCHA.
HORA:
19.00.
Calle
Sebastián Herrera, 14. Madrid (Metro Embajadores).