Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

lunes, 24 de junio de 2019

Serás hombre..., de Isabel de Ocampo


Cuando se encendió la luz de la Sala Berlanga el pasado sábado, ella estaba…, digamos algo molesta, porque la copia que se proyectó tuvo algunos fallos mínimos. El asunto no fue tan grave ni aunque hubiera estado allí Boyero en plan tiquismiquis. Y es que este documental te atrapa fundamentalmente desde su alma. Ella, concluidos los aplausos del venerable, dio la indicación de quitar el aire acondicionado de la sala porque estaba helada. Mis pezones de hombre, como escarpias en ese instante, así lo atestiguaban. Ella es Isabel de Ocampo y mis pezones sirven de percha para dar unas pinceladas sobre su último documental, Serás hombre.

Y es que, efectivamente, hasta el sentido de los pezones masculinos aparece en esta obra repleta de ritmo, experiencias, opiniones y conceptos. La masculinidad es el tronco de Serás hombre, tronco del que surgen ramas y raíces como la violencia machista, la prostitución, los proxenetas, el arrepentimiento, la publicidad, la educación, la paternidad, la pornografía…, con testimonios elocuentes de proxenetas, hijos de puteros, sexólogos o el propio José Luis Rodríguez Zapatero, bajo cuyo gobierno se aprobó la ley integral contra la violencia de género.

En estos días de progreso judicial en el caso de La Manada; en estos días en que las reconquistas de Vox incluyen intentar acabar con los progresos que el feminismo viene haciendo de forma irreversible, se hace especialmente importante ver, digerir, este documental.

Más allá de postureos, en mi opinión, con el machismo ocurre como con la desigualdad social. Del mismo modo que cada día los pobres son más y más pobres y los ricos son menos, pero más ricos; los hombres machistas cada vez son menos, pero más machistas. Con un peligro a futuro: la ausencia de una educación, de una enseñanza transversal desde la infancia, con asignaturas cívicas, que terminen de derrotar el patriarcado y esos miles de micromachismos que anidan en nuestros cerebros.

Momento inicio de coloquio. Con frío.
En ese peligro hay que incluir el acceso a un solo click de la pornografía, que está aumentando desde los 10 años por la irresponsabilidadde los adultos. Niños que terminan “aprehendiendo” lo que cualquiera puede consumir gratuitamente desde su teléfono u ordenador. Una pornografía basada fundamentalmente en la humillación y sometimiento a las mujeres. Con diez años no se discierne entre fantasía y realidad sexual. Con diez años estamos alimentando “manadas”.

Cada una de las ramas y las raíces de Serás hombre da pie a la reflexión, al debate y la discusión. Es decir al progreso. Por ello recomiendo verlo, pero…, ocurre con los documentales como con los cortometrajes, la dificultad de que nos terminen llegando. En este caso recomiendo a institutos, colegios, centros culturales y sociales que lo proyecten, se piense sobre lo visto y se dialogue “a calzón quitao”.

Eso sí. Recomiendo que esos coloquios estén dirigidos y que las intervenciones del público sean breves y contundentes, aun siendo psicólogos, argentinos o no quienes opinen.

Han pasado más de seis años desde que entrevisté a Isabel de Ocampo para Madrid Sindical y mi poco regada Vida desde el lago. Creo que después de haber superado un cáncer y “una ristra de obstáculos”, Isabel sonríe aún mejor.



lunes, 11 de febrero de 2019

Manuel de la Rocha, un tipo con trayectoria, un tipo de fiar para Madrid

23-F 1981. GOLPE DE ESTADO DE TEJERO. “En el cercano pueblo de Fuenlabrada, la gente confluyó hacia la plaza. Allí, el alcalde, Manuel de la Rocha, se dirigió por megafonía a los vecinos anunciándoles el inicio de un acto. De la Rocha apareció en el balcón de la Casa Consistorial acompañado del comandante del puesto de la Guardia Civil y del jefe de la policía municipal y, después de comunicar que la democracia estaba en peligro y se pretendía burlar la Constitución, les preguntó en público por su postura. Ambos, el comandante y el jefe municipal, gritaron que estaban decididos a defender la Constitución. La gente aplaudió y al grito de ¡Viva la Democracia! se fueron a sus casas a seguir los acontecimientos por la radio”. Paca Sauquillo en Mirada de mujer.

Sí. Este párrafo corresponde al libro de Paca Sauquillo, a quien hace ya tres años entrevisté y me impactó, junto con la lectura del libro, sobre “cosas de su vida”, como reza en la dedicatoria del ejemplar que me regaló. Paquita es amiga y compañera en mil batallas del precandidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Manuel de la Rocha. Y ahora no lo es menos como está evidenciando en declaraciones y actos.

Tras encontrarme con Manuel de la Rocha en el homenaje a los Abogados de Atocha en la plazuela de Antón Martín osé quedar con él para tomar un café y aceptó el envite. Al final tomé un té verde. Eso sí. 

Quienes me conocen saben de mi interés por las personas que estuvieron ahí, en la lucha antifranquista y en la Transición y a De la Rocha, aunque le pilló muy joven…, pues le pilló. Realmente yo le conocía desde hace bastante. Le recuerdo en un acto en Fuenlabrada cuando tomó el relevo del Consistorio Manuel Robles de manos de José Quintana, que en su día fue el alcalde socialista más votado de España en ciudades con más de 50.000 habitantes. Como es sabido, José Quintana y buena parte de su familia son muy, pero muy de baloncesto como recordaba hace ya nueve años…

También le recuerdo porque en aquellos tiempos en que trabajé en el sur de Madrid en diferentes medios, empezando por el Diario 16 de Juan Tomás de Salas, fue Manuel de la Rocha quien sacó del calabozo a un buen amigo y maquetador que decidió formar parte de no sé qué piquete en una huelga general en la época de Aznar. Lo bueno es que el “detenido” era de CCOO y Manuel de la Rocha era abogado de UGT. Bueno…, también esos momentos son ejemplo de unidad total por un objetivo común.

Fundación Alternativas, MPDL, Comisión de Ayuda al Refugiado…

Vale. También conozco a Manuel de la Rocha porque soy socio de la Fundación Alternativas, ese centro de estudio e investigación cuyo presidente del Consejo Asesor es Nicolás Sartorius, a quien siempre he admirado, con su seriedad y todo, y en el que Manuel de la Rocha fue fundador y secretario de su patronato.

Y es que Manuel de la Rocha es un culo inquieto más allá del sillín de su bicicleta, sobre la que se hace al año entre dos mil y tres mil kilómetros, con el Club Ciclista Peña Madrid, que, claro, preside. Esa hiperactividad le llevó hace treinta años a participar activamente en la fundación del Movimiento por la Paz el Desarme y la Liberación (MPDL), una Organización No Gubernamental de reconocido prestigio. Aunque puede sonar algo hippie, Manuel de la Rocha se autodefine “pacifista” y también por ello fue un asiduo a las marchas Anti OTAN, que él, miembro del PSOE fue de los de “OTAN de entrada no” de principio a fin.

De hecho, como recuerdo personal, tengo un valiente mitin de los socialistas anti OTAN en el cine Ideal (hoy multicines Ideal)… Bueno. Eso ya lo conté en Agitación y propaganda.

En este escenario pacifista, de derechos humanos y empatía con los más desfavorecidos, Manuel de la Rocha recibió el encargo de arreglar los problemas de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), conformada por partidos políticos, sindicatos y asociaciones en defensa de los Derechos Humanos. Llegó allí para tres meses y estuvo cinco años poniendo orden.

1969: Cárcel y confinamiento

Pero más allá de las cosas de su vida que me podían sonar, están las que yo desconocía. Manuel de la Rocha me relataba, mientras yo daba sorbitos a mí té verde, aquellos años de estudios de Derecho. En tercero fue delegado y se introdujo en la redacción de la mítica publicación Cuadernos para el Diálogo, “donde convivía una mezcla maravillosa: demócrata-cristianos, socialistas, comunistas…” Y me explica “yo en esos días me sentía socialista pero no encontraba al PSOE por ningún lado”. Uno, que viene de donde viene, le pregunta que por qué no se metió al PCE y con su coherencia me responde “pues porque yo no me sentía comunista, me sentía socialista”

Luego vinieron los terribles días de 1969. El joven Manuel era amigo y compañero de clases y luchas de Enrique Ruano, asesinado por la policía el 20 de enero aquel año por repartir pasquines. De la Rocha, que cursaba quinto de Derecho, y que era conocidillo fue detenido la noche posterior del asesinato de Ruano en una asamblea: “me llevaron a la DGS junto a otros quince o veinte estudiantes y allí me sometieron a un intenso interrogatorio, aunque es cierto que no me torturaron”. 

En la calle, Franco decreta el estado de excepción y a Manuel de la Rocha lo envían a la cárcel de  Carabanchel, “hacía tanto frío en aquella celda que me salieron sabañones”, rememora. Y continúa, “luego, tras un motín de presos políticos nos aislaron en celdas porque hasta entonces las compartimos entre tres. Lo positivo de aquello -cuenta con cierta retranca- es que me dejaron en la que yo ocupaba y allí me quedé rodeado de los libros de un compañero que era un gran lector. Allí me aficioné a Borges, que era mi compañía”.

Un mes después sale de Carabanchel y lo confinan en Cartagena, porque allí vivían unos familiares y “nos preguntaban lugares en que tuviéramos familia”. Claro en ese tiempo e expulsado de la Universidad y, como estaba haciendo la mili como alférez a través de las milicias universitarias, pues le degradan a soldado y le toca repetir mili. Un año de confinamiento y otro de repetir mili… En febrero de 1970 consigue permiso para finalizar la carrera. Le examinaron personalidades como Joaquín Ruiz-Giménez o Mariano Aguilar Navarro.

Confiesa que sí, que tanto por tradición familiar como por vocación estudió Derecho, “lo que quizá no sea tan conocido es que estudié la carrera de Economía menos cuatro asignaturas porque ya no tenía tiempo para más”. Se casa en 1972, ejerce como abogado y profesor de Filosofía del Derecho, tiene cuatro hijos (esto último entiendo que más espaciado en el tiempo) y por fin encuentra al PSOE y a la UGT y el PSOE y la UGT le encuentran a él. Y se afilia vía Pablo Castellanos, Enrique Moral Sandoval, Enrique Gimbernat…, es decir grandes pensadores e intelectuales. Más tarde, ya en 1979, con Gómez Llorente, fundaría la corriente Izquierda Socialista.

Alcaldía de Fuenlabrada, consejero de Educación, CES

Debajo de la "S" de puestos. Manifa Kelvinator, El alto es de atrás es Quintana.
Fue precisamente en 1979 cuando es elegido alcalde de Fuenlabrada en las primeras elecciones municipales democráticas. La situación era dura y compleja. Dos años antes, el 15 de junio, fueron las primeras elecciones generales y los pueblos y ciudades mantenían las corporaciones franquistas. De la Rocha consigue la Alcaldía con ocho concejales del PSOE y forma gobierno junto al PCE (cuatro concejales) y el PTE (un concejal).

La experiencia fue inolvidable, “lo primero que hice fue poner en marcha una Casa de la Mujer, la primera de España. Antes incluso de construir aceras, asfaltar calles o lograr que las casas tuvieran agua corriente”. Fuenlabrada, una ciudad dormitorio que era un barrizal se fue convirtiendo en una ciudad para vivir. De la Rocha puso los pilares hasta 1983, luego siguieron su estela José Quintana, Manuel de la Rocha y ahora Javier Ayala. 

En 1983, el trabajo bien hecho hace que revalide la Alcaldía, pero es reclamado por Joaquín Leguina para ocupar la Consejería de Educación y Juventud, cargo que ostentará hasta 1985.  Posteriormente será diputado por Madrid en el Congreso de los Diputados (1993-1996), entre 2008-2011 y desde 2014).
Como diputado siempre mantuvo su coherencia, que algunos equiparan a ser de izquierdas, igual que en los diez años que estuvo representando a UGT en el Consejo Económico y Social.

Bernie Sanders en castizo

Como alcalde presentando el PGOU en un gimnasio en Fuenlabrada.
Se autodefine De la Rocha “como lector casi compulsivo. No sé si soy capaz de asimilarlo todo pero leo novela, ensayo… Ahora estoy profundizando en Kant. Kant es la autonomía del sujeto” y por supuesto conoce la obra de Roberto Rodríguez Aramayo.

Manuel de la Rocha es un tipo de moda como puede serlo Bernie Sanders en EEUU, lástima que el aparato del Partido Demócrata le pusiera la zancadilla y el resultado final haya sido Donald Trump. O como el Jeremy Corbyn del Partido Laborista británico. Personas comprometidas, con experiencia y valientes porque no tienen necesidad de hacerse un hueco. Algunas muy mayores, como la nueva presidenta del Congreso de EEUU, Nancy Pelosy, que a sus 78 años es la única persona que planta cara sin pudor a ese enemigo del mundo que es Donald Trump. Y es que en estos días estamos viendo como se cumple el refranero y “quien con niño se acuesta, meao se levanta”.

No es Manuel de la Rocha un verso libre. Es un tipo leal a su partido, con capacidad de hablar con otras fuerzas políticas. Cree que el PSOE debería haber formado parte del Gobierno municipal junto a Manuela Carmena, amiga suya aunque no de su gestión con Ahora Madrid. Cree que el Ayuntamiento de Madrid debería haber hablado más con el Gobierno de la Comunidad de Madrid del PP y apoyado por Ciudadanos. Cree que hay que ser activistas, y él se considera activista, pero también político, y eso significa dialogar, hablar, negociar, acordar en beneficio de toda la ciudadanía…

Recuerda Manuel de la Rocha que apoyó a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE y defiende sus actuaciones como presidente del Gobierno, a pesar de que parece haber intereses en enfrentarles. Todo ello no obsta para que, igual que ha hecho recientemente con Pepu, pida a Pedro Sánchez que acuda el próximo 19 de febrero a su presentación de candidatura. Tampoco me parece una locura. Tampoco entiendo porque el presidente se mete tanto en un asunto  que debería ser fundamentalmente madrileño. Es una lástima que las primarias del PSOE, que sirven para debatir fraternalmente se hayan quedado en una especie de previa a un partido de baloncesto. Y hay cuatro candidaturas…


Yo, sin duda, con Manolo, que así le llaman por todas partes. Como explica el veterano periodista Miguel Ángel Aguilar, es un tipo de fiar.

Para saber más, que es que habla con todos los medios de comunicación, hasta con La vida desde el lago:




















viernes, 23 de noviembre de 2018

Por una Calle del Beso en Madrid

Cuando a punto estaba de nacer el 22 de noviembre decidí iniciar una petición a través de change para conseguir que en Madrid, que es mi pueblo, exista una calle que se llame “del Beso” como en tantas ciudades de España y el mundo ocurre y como ya sucedió en el foro, donde en su día, sí hubo un “callejón del beso”, que para el tema besos suena hasta mejor que una calle. Deseo que esa calle, o callejón, renazca en la capital para alegría de naturales y foráneos. Deseo que renazca y se hable de ello porque los besos unen y estoy agotado de insultos, akelarres, mentiras, enfrentamientos, deshumanización absoluta. Estoy agotado de estos tiempos canallas. Y a pesar de los judas, e incluso haciéndoles partícipes, no hay expresión de sentimiento más humana (aunque no sólo), de cariño, de amor que un beso. Porque ojo, los besos no sinceros se detectan.

La petición se la he hecho, con estas modernidades, al Ayuntamiento de Madrid y a todos los grupos políticos municipales, que tristemente no dicen ni mu ante algo algo que estoy seguro une a todos.

En la Historia urbana de Madrid se documenta la existencia del Callejón del Beso ya en el siglo XVII: “Ocupaba la manzana triangular formada por la calle del Prado,  la de Huertas y una callejuela (prolongación de la calle de San Sebastián), que llevó por nombre el de "callejón del Beso”. En el famoso plano de Texeira se ve el espacio, pero Texeira era un poco desordenado y no lo escribió.

Más tarde, también según la Historia urbana de Madrid, en el plano de Tomás López (ahí he puesto la foto) se habla de la Plazuela del beso: “La plaza del Ángel continúa situada entre las calles de Carretas y de la Cruz, sin embargo, la manzana que había ocupado el Convento de San Felipe Neri ya no existe y en su lugar se identifica la "Plazuela del Beso", tomando este nombre por el callejón antes mencionado”.

Por las cosas de esta ciudad el nombre se perdió. Y hay que recuperarlo. Fíjense que reivindico el  nombre de esta calle antes que la devolución de la que en su día llevaba el nombre de mi bisabuelo, “Francisco Panadero”, que uno es madrileño de largo.

22 de noviembre

Lo cierto es que esto de reivindicar la calle del Beso me venía rondando desde hacía tiempo. Muchos de quienes leéis esta vida desde el lago sabéis que hace ya tres años celebré mi cumpleaños con la publicación de un librito, 50 besos. Clandestinos, escritos a mano (aquí tenéis un beso que dediqué a Literland), lo cual me llevó a crear una página en face book. Claro, fue en este periodo, buscando documentación sobre besos, cuando me di cuenta: ¡En Madrid no hay una calle del Beso! 

Como a veces las circunstancias y las personas no humanas nos complican la vida, este asunto -que es verdaderamente importante- lo tenía mi cerebro oculto ante las chorradas de la vida que consideramos relevantes.

Yo creo que gracias también a Antonio Cabrera Majada, que es mi “médico de cabecera”, como se decía antes, la cabeza me hizo click, y me llevó a la inexistente calle del Beso, al lado de mi barrio de toda la vida, junto a la calle Atocha, junto a la plaza de Santa Ana. El 22 de noviembre hizo 19 años que Sara vino al mundo. Y yo quiero que tenga un mundo en condiciones. 

Sin ánimo de ser friki, la deseo un mundo como el que proclamaba entre líneas la serie Star Trek. En ella, la nave Enterprise era un verdadero trasunto de unas Naciones Unidas como deberían ser, mientras la Guerra Fría estaba en su apogeo. Hablo de las revoluciones del 68… Por tanto, hace cincuenta años.

Y es que el 22 de noviembre de 1968 la televisión emitió el primer beso interracial. En Star Trek. Es decir, en este año de conmemoraciones de 1968, también hay que celebrar ese beso, que en muchos estados del sur de Estados Unidos fue censurado y supuso otro hito de aquel mítico tiempo. Este tema de censura, aunque no sea en España, seguro que le interesa al experto y amigo Alberto Gil.

Y no es asunto baladí, que hasta Martin Luther King, antes de ser asesinado, telefoneó a la actriz afroamericana que interpretaba a Uhura, Nichelle Nichols para convencerla de que no abandonara la serie (ella consideraba que no era un papel muy relevante) porque era un modelo a seguir para la comunidad afroamericana.

En resumen, Madrid necesita una calle del beso por su historia, por lo que conllevan los besos, por seguir estelas como las de aquel que tuvo lugar hace ahora 50 años. Un beso por la tolerancia, que siempre fue característica de mi Madrid.

Sólo queda agradecer la repercusión que esta petición está teniendo a día de hoy también en los medios y agradecer también a Iker y Ahinoa, de la otra capital, de la del mundo, por permitirme usar su imagen, su beso en Madrid. ((Puedes firmar pinchando AQUÍ))





- Madrid es noticia.


Me dicen que el domingo se hacen eco también en los informativos de Telemadrid.... Y así fue. Si pinchas aquí puedes ver la bonita información que realizó el periodista Javier Juárez, el señor de la foto que lleva el micro.








domingo, 11 de noviembre de 2018

"Cold War"; un amor loco, no imposible

Cold War me ha traído de vuelta a esta vida desde el lago después de disfrutar del dolor, la estética y la locura que transmite esta película, y que en España ya hemos visto 170.000 personas. En EEUU, no la estrenan hasta diciembre, por si hay algún estadounidense que se la quiere llevar vista.


No ha sido a propósito escribir porque hoy sea esa extraña conmemoración del centenario de la independencia de Polonia, país de origen de nuestros personajes principales: Zula (Joanne Kulig) y Wiktor (Tomasz Kot). Polonia es un país que ha sufrido muchas invasiones y guerras, lo que seguro ha servido para que exista una importante tradición musical patriótica (dejemos palabras que asustan, como nacionalismo) y, quizá, también por ello, romanticismo musical con Chopin como máximo exponente, como escuchamos en la propia película.

Un romanticismo que nos emociona, que nos revuelve los sentimientos. 

Un romanticismo musical que en Cold War está abanderado por el tema Dwa Seoduszka, czetery oczy (dos corazones, cuatro ojos). Un tema versionado en la propia cinta en varias ocasiones y que alcanza la perfección: música, actriz, cámara, en la interpretación parisina de Zula, en un local de jazz

¿Alguien no se puede enamorar locamente de Zula? Supongo que y viceversa con Wiktor. Y es que el asunto de la peli es un amor loco, insano, no un amor imposible; en medio de un mundo loco, dividido. Medio estalinista, medio capitalista, en una Europa fría y desangelada con una interesada espada de Damocles pendiendo sobre las cabezas del planeta.

Zula es una mezcla de descarada e inestable Marilyn Monroe con trágica historia de Edith Piaf.

Cold War es, entonces, sentimiento, emoción y locura. Por tanto, música. Desde Chopin, al rock, pasando por imprescindible jazz o fusiones y finalizando con una metáfora de alegre y patético aperturismo.

Es Cold War es tragedia personal en un mundo cuyos lideres quieren usar tradiciones, mitos, leyendas…, música, para dar golpes de estado. Como sigue ocurriendo con estos populismos nacionalistas que no respetan las tradiciones, sino que las roban.

No es la historia de Zula y Wiktor la historia de Romeo y Julieta. Es la historia de esa locura que sólo a los seres humanos puede resultar atractiva.

Como curiosidad, una artista polaca, Magda Umer, con cierto parecido a Joana Kulig, ya interpretaba el tema en los sesenta.

Título original: Zimna wojna.
Año: 2018.
Duración: 88 min.
País: Polonia.
Dirección: Pawel Pawlikowski.
Guion: Pawel Pawlikowski, Janusz Glowacki.
Fotografía: Lukasz Zal (B&W).
Reparto: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza, Borys Szyc, Cédric Kahn, Jeanne Balibar, Adam Woronowicz, Adam Ferency, Adam Szyszkowski.


jueves, 8 de marzo de 2018

8-M: Un beso mío pero de mujer

(Del libro 50 besos. Clandestinos. Escritos a mano)

Sin duda, el escritor de besos, con este beso, con este beso parece un militante del feminismo, y más aún si hablamos de 1978. O quizá no, que en aquellos días las gentes con conciencia parecían tener más conciencia. Con la crítica a los hombres..., parece que se refiere a hombres que rodean a la besada. De cualquier foma es un beso militante. Y en lo que he encontrado, en boligrafo rojo, al final del texto, una palabra... ¿una respuesta no enviada? 

"8 de marzo

Ahí va un beso de miércoles, en violeta mujer, repleto de flores rojas. Un beso, sin caducidad, para que no erres el tiro. Para que no confundas al enemigo. Para que no apuntes a las amas de casa, sino a esos hombres de ordeno y mando, a esos tipos manipuladores, que humillan, que sí hacen piña con otros hombres en guerra de género. 

Un beso mío, pero de mujer, para pelear contra esos hombres que llevan la virilidad entre las piernas y en la cartera. Un beso que desenmascare a hipócritas, falsos, vanidosos machos alfa disfrazados de corderos. Un beso mío, pero de mujer, por ser cariñoso y negociador hasta donde se puede. Un beso mío, pero de mujer, para que no copies las formas de los hombres, sino para que seas mujer, no sólo por falda y tacones, también para no dejarte humillar, presionar, achantar, violentar por eso, por ser mujer. Un beso mío, pero de mujer, porque tu poder no está ni en tu entrepierna, ni en tu cuerpo, ni en tu cartera, sino en tu corazón y tu cabeza; en tu sentido común; en tu razón y tus razones. Un beso mío, pero de mujer, para que destapes las formas intolerantes de esos hombres sin escrúpulos y te copien otras mujeres y tu hija aprenda y se saque del cerebro el machismo que impregna tantas cosas. Un beso mío, pero de mujer, para que te alces con poder y liberes a los hombres de sus cargas de macho. 

Un beso que te quiere como persona, pero también como mujer. Entonces..., rectifico, no es un beso de mujer, es un beso de hombre que, humilde, intenta ser cómplice.

Y de la cajita coje dos. Uno íntimo para ti, si te parece, y otro a repartir con Begotxu, con Feli, Nerea y todas las chicas que andan por ahí; con tu ama, con las chicas de esta noche, con todas las chicas. Échale ovarios y felicita a todas tus chicas, hasta las menos amigas. Seguro, seguro, seguro que hay algo que os une, aunque no lo sepáis. Échale ovarios, a quitarse legañas y a abrir los ojos. Que nosotras parimos, nosotras decidimos".

Y en rojo, una palabra ¿escrita por ella?:
  "Precioso"

martes, 6 de marzo de 2018

Ante el 8 de marzo: Laura Moreno, joven, trabajadora y feminista

El otro día tuve la fortuna de conocer a Laura. 
Remirando un dato en pillada de @frlorente 
Laura, como su amiga y compañera Miriam, que es quien me la presentó, son la personificación de que hay esperanza en el futuro y de que ese futuro ya está moldeándose con rostro de mujer. No para, Responsable del grupo de Mujeres Jóvenes de CCOO de Madrid. Además es la responsable de Feminismos y Diversidades del renacido, no sin esfuerzos, Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid.
Laura es educadora social y conoce muy de cerca el problema de la violencia machista ya que trabaja desde hace dos años en la red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de la Comunidad de Madrid. Leganense de 26 años decidió organizarse en las Comisiones Obreras junto a otras compañeras para denunciar su situación de precariedad en su anterior trabajo, en una ludoteca.
A primera hora de la mañana, en una cafetería del castizo barrio de Las Letras ella saborea un Cola-Cao y yo, cosas de la edad, ingiero un té verde casi a modo medicinal. Entre sorbo y sorbo charlamos a cuenta de la huelga y movilizaciones del 8 de marzo, jornada que este año tiene pinta de convertirse en hito histórico.

 “La brecha salarial es otra forma de violencia machista”


P. Mujer y joven… ¿es realmente un coctel explosivo para introducirse en el mercado laboral?
R. Aunque los varones jóvenes también tienen complicado el acceso al mercado laboral, nosotras sí padecemos una doble discriminación. En sectores feminizados, como el sociosanitario y los relacionados con los cuidados, se da la paradoja de que se nos exige una experiencia que lógicamente no tenemos y…, si no se nos contrata, nunca tendremos la experiencia.
P. ¿Crees que entre la juventud y la adolescencia estamos viviendo un repunte del machismo?
R. La solución del machismo debería encontrarse en la educación. Hasta que no se modifique el sistema educativo poco se podrá avanzar. Los datos son aterradores. En 2017 hubo 356 adolescentes detenidos por violencia machista, una cifra que se ha triplicado en los últimos diez años. Además, un 27 por ciento de jóvenes ven normal la violencia de género y una de cada tres mujeres jóvenes ven normal los controles de sus parejas, por ejemplo en el móvil. También aquí se da otra paradoja. Vivimos en un momento en que el debate del feminismo está en la sociedad, pero los datos nos dicen lo contrario.
P. Mencionas el móvil, ¿las redes sociales son un peligro?
R. Al igual que me refiero a la importancia de la educación, otra cara de la misma moneda son las redes sociales, pero también los medios de comunicación, el cine, las series, la publicidad… ¿qué valores estamos enseñando con películas tan taquilleras como Crepúsculo, Tengo ganas de ti o Tres metros sobre el cielo?
P. Las movilizaciones mundiales del 8 de marzo tienen dos pilares básicos: la violencia machista y la brecha salarial...
R. En realidad la brecha salarial es otra forma de violencia machista. Lo que está claro es que nos tenemos que movilizar ahora, con contundencia y también de la mano de pensionistas, porque los salarios de hoy son las pensiones del mañana. A día de hoy la brecha de pensiones es de 450 a favor de los varones, precisamente porque las mujeres abandonan el mercado laboral en su primer embarazo y luego es complicado reinsertarse; pero también por la precariedad, temporalidad y la poca calidad de los empleos de las mujeres.
P. ¿Piensas que se está generando enfrentamiento entre sexos?
R. A todos los gobiernos les va bien el “divide y vencerás”. Siempre se promueve el enfrentamiento, en este caso se pone el acento en la idea falsa de que machismo es lo contrario de feminismo y no es cierto. Tenemos que ir en unión. Es imposible lograr la igualdad por separado. Creo que las movilizaciones feministas deben tener mujeres en la vanguardia, pero tampoco se puede invisibilizar a los hombres, que también son la mitad de la humanidad. Hay que trabajar por la complicidad.
P. ¿Y la situación en la Comunidad de Madrid?

Por una cuestión ideológica no existe un compromiso. Igual que se quiere acabar con los servicios públicos, se quiere acabar con las políticas de igualdad. La situación en la red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de la Comunidad de Madrid es caótica: crecen los recortes, se reduce el personal, se externalizan los servicios en beneficio de empresas multiservicios que no son especializadas… es una cuestión de ideología, igual que lo es la ausencia de un Plan de Igualdad desde 2005.



domingo, 4 de marzo de 2018

El hilo invisible (Phantom Thread) y el Museo Balenciaga

El pasado verano tuve la fortuna de visitar el Museo Balenciaga en su guipuzcoana localidad natal, Getaria, pequeña localidad cuna de marinos como Juan Sebastian Elcano. El Museo, que es impresionante, nos acerca a la figura del modista, y yo, que desconocía todo del diseñador, quedé bastante sorprendido por cómo desarrolló su carrera y los variopintos personajes con que alternó. Todo ello, envuelto en un importante halo de personaje misterioso. La visita al Museo de Cristobal Balenciaga también me animó a empezar a ver los asuntos del diseño con otros ojos. Todo ello me animó a ver El hilo invisible (Phantom Thread), con seis nominaciones a los Óscar.

Pensé que la peli iba a ser otra cosa, que tampoco me llegó muy adentro la verdad. Pensé que iba a ver la historia de un creador de los años 50 en Londres. Y aunque la historia se desarrolla en ese tiempo y lugar, el asunto se centra en una enfermiza y febril (nunca mejor dicho) historia de amor entre Reynolds Woodcock, el maduro y obsesivo modista y su musa y esposa, Alma (así a secas).

Después leí que Daniel Day Lewis, el actor que interpreta a Woodcock y está nominado a mejor actor, ha dejado la profesión, y es la cuarta vez, porque se ha metido demasiado en el papel. Debe ser que se mete en vena el método Stanislavsky y claro termina hecho unos zorros. De estas retiradas de actores y toreros no hay que fiarse mucho, que siempre terminan reapareciendo. Daniel Lay, personalmente, me recuerda en esta cinta al Jeremy Irons de la Lolita de 1997 y puede que algún paralelismo tengan los personajes.

Lo que no tenía claro es si Woodcock había existido realmente y es cuando me enteré que precisamente el director, Paul Thomas Anderson, se había inspirado en Cristobal Balenciaga. Al menos eso iba diciendo en entrevistas. A pesar de ello, me encontré un artículo en Vanity Fair asegurando que el auténtico inspirador de la película era un tal Hardy Amies, que era quien vestía a la reina Isabel II. Lo que no me cuadra a mí es que este hombre era muy sociable y fiestero y Woodcock es un tipo muy casero.

Puestos, sí puede tener más cercanía a Balenciaga, que solo concedió una entrevista en su vida, por tener una vida misteriosa… Incluso en alguna biografía no oficial de Cristobal Balenciaga se narra su reconocida homosexualidad con Wladzio d´Átainville, un aristócrata polaco que fue su inspiración durante años; algo similar, aunque en heterosexual y en muy loco con los protagonistas de El hilo invisible.

Coco Chanel diría de Balenciaga que era el único modista que además era un costurero en el estricto sentido de la palabra, algo que también traslada Woodcock. Por cierto, si partimos y traducimos el apellido de este hombre nos sale un concepto que quizá hasta está relacionado con el personaje: Wood, madera; cock, verga.   

Dicho esto recomiendo encarecidamente visitar el Museo Balenciaga, en Getaria, una preciosa localidad en la que no se pasa hambre ni sed.

Dirección: Paul Thomas Anderson.
Guión: Paul Thomas Anderson.
Reparto: Daniel Day-Lewis, Vicky Krieps, Lesley Manville, Richard Graham, Bern Collaco, Jane Perry, Camilla Rutherford, Pip Phillips, Dave Simon, Ingrid Sophie Schram.
País: EE.UU.







lunes, 26 de febrero de 2018

La forma del agua (The shape of water)

Y ahora tocan los Óscar. Trece nominaciones lleva la película de Guillermo del Toro, por lo que se hace casi indispensable, a quien no la haya visto, que aproveche este miércoles el día del espectador y la espectadora. Claro. ¿Es una peli de amor? Sí. Bueno, es un cuento de amor y más. Es amor como puede ser el clásico Bella y Bestia con algunos personajes malvados y otros entrañables. Personajes que nos revelan un trasfondo social en el contexto histórico de la guerra fría. 

Y es que nos encontramos con una protagonista que es muda; con su mejor amiga, negra. Ambas son limpiadoras en un laboratorio gubernamental, pero medio secreto. O sea, que al ser mujeres y limpiadoras son extremadamente invisibles para señores científicos inteligentísimos -que normalmente se mean fuera del urinario- y para militares de alta graduación, que no las ven aunque se tropiecen con ellas. 

Pero además, puestos a dar relevancia a las minorías, otro personaje fundamental es un maduro gay que, evidentemente, en los años sesenta estadounidenses vive sin salir del armario. La otra minoría - muy minoritaria- representada en la peli es el protagonista, un monstruo anfibio que tiene su profunda historia de amor con la limpiadora Elisa Esposito (Sally Hawkins).

Otros dos personajes completan el plantel: el malísimo Richard Strickland (Michael Shannon), un tipo con código de fidelidad a los generales y otro con código de lealtad a su conciencia, el doctor Robert Hoffstetler (Michael Stuhlbarg).

Quizá coincidan los seis personajes en el sentimiento de soledad, que a unos empuja a la violencia, a otros a la amistad, a otros al amor

La soledad y el amor; la violencia en ese escenario de guerra fría en una ciudad como Baltimore, con un ambiente social que nada tiene que ver con los triunfadores neoyorquinos de Mad men. Y además, el agua. Ese elemento creador junto al fuego y al aire, que toma la forma del recipiente en que se encuentre. El agua que nos traslada al útero materno. El agua en que vive feliz el monstruo y que tanta calidez provoca en la limpiadora, también porque siendo bebé fue recogida del río, como una pequeña Moisés. 

Me temo que se me está yendo la pinza, así que doy por concluidas estas líneas, sin obviar que alguien ha denunciado plagio al guión de Guillermo del Toro. No sabemos en qué quedará el asunto, pero la peli mola. Sí me ha recordado una escena a la primera de Torrente, cuando el policía repulsivo se lava las manos antes de mear y no después. Y el asunto lleva explicación filosófica…

Además, que no se me olvide recordársela a mi amiga Rosa y su cuadrilla. Mujeres invisibles que trabajan invisibles en pasillos, oficinas y servicios en que grandes pensadores no son capaces de mear dentro.

País: Estados Unidos.
Dirección: Guillermo del Toro.
Guión: Guillermo del Toro, Vanessa Taylor.
Reparto: Sally Hawkins, Doug Jones, Michael Shannon, Octavia Spencer, Richard Jenkins, Michael Stuhlbarg, Lauren Lee Smith, David Hewlett, Nick Searcy, Morgan Kelly, Dru Viergever, Maxine Grossman, Amanda Smith, Cyndy Day, Dave Reachill.