Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

martes, 10 de mayo de 2016

La “Mirada de mujer” de Paca Sauquillo

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Tras un revuelo muy grande a cuento de la memoria histórica en la ciudad de Madrid, la alcaldesa, Manuela Carmena, decidió encargar a una compañera de luchas, a Paquita Sauquillo, coordinar una comisión que ponga orden en el callejero, estatuas y símbolos de la capital. Esto me ha llevado a leer un libro, Mirada de mujer, que publicó Sauquillo en el año 2000 (Ediciones B). Se trata de un relato de recuerdos con alma autobiográfica que, sin duda, deberá ampliar en unos años.


Mirada de mujer fue culminado en el momento más duro de la dura vida de Paquita Sauquillo. Dos años antes moría su hijo Javier y explica ese terrible dolor como una amputación: “Fue como si me amputaran un miembro que después sigue doliendo. No se supera nunca, tienes que saber vivir amputada y cada día es peor. Cuando muere un padre, o un hermano, el tiempo ayuda a encajar la desgracia; pero cuando muere un hijo es distinto, el tiempo es tu enemigo, te aleja de él, de sus recuerdos; y, como sabes que toda la vida va a ser igual, no quieres que pase el tiempo…”

Y cuando habla de la muerte de un padre o un hermano sabe lo que dice. Relata su relación con el luto precisamente porque su padre falleció cuando ella contaba 14 años. Durante tres vistió de luto en plena pubertad. El primer año, riguroso y los otros dos de “alivio luto”. Años después la muerte la visitó y la rondó en forma de asesinato fascista. Su hermano Francisco Javier Sauquillo, abogado, militante del PCE y de CCOO fue uno de los abogados de Atocha “ejecutado” (siguiendo la terminología del superviviente Alejandro Ruiz-Huerta) por una banda ultra la trágica noche del 24 de enero de 1977.

Madrid

Pero Mirada de mujer no es un libro triste. Es un libro motivador que relata los recuerdos de la autora en un tiempo excepcional de la historia en los que Madrid es el escenario fundamental. Más allá de las luchas, tras una breve estancia en Ceuta, viajamos del Madrid burgués de adolescencia en colegio de monjas al Madrid más obrero y mísero, pasando por una Universidad en ebullición.

Sauquillo se proclama madrileña y, con el conocimiento de la ciudad como fondo, relata un mundo lleno de cine censurado, de enloquecida especulación urbanística, de reuniones clandestinas, manifestaciones y miedos. Tiempos de lucha por conseguir la libertad, tiempos en los que los obreros empiezan a organizarse en las comisiones obreras y los vecinos en las comisiones vecinales.

Paquita Sauquillo un día montaba la primera asociación de vecinos de España en 1964 (aunque existe un pequeño debate con Baracaldo sobre quien fue antes); otro defendía a los obreros de Potasas en 1971 con Carlos Garaikoetxea defendiendo a la empresa y otro, defendiendo de la pena de muerte a miembros del FRAP en los últimos consejos de guerra del franquismo en 1975.

ORT

En aquellos años las siglas de los partidos antifranquistas florecían y Sauquillo fundó la maoísta ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores), un partido que con la llegada de las primeras elecciones generales democráticas aún fue ilegal. Fue en las primeras elecciones al Ayuntamiento de Madrid cuando se presentó como candidata a la alcaldía, pero no logró ninguna concejalía. A pesar de ello, Enrique Tierno Galván, el viejo prfesor, quiso contar con ella, que se negó porque la ciudadanía no la había elegido.

Con los años, unos miembros de la ORT fueron recalando en el PCE y otros en el PSOE. Sauquillo fue de estos últimos aunque tuvo que vivir las tensiones por mostrarse claramente en contra de la OTAN.

Se puede o no compartir las ideas de Paca Sauquillo, pero su Mirada de mujer es un relato elocuente de un periodo que hoy muchos ponen en entredicho. Un relato vivido en primera persona y compartido por un pueblo que fue el verdadero protagonista de eso que convenimos en llamar Transición.

Seguro que en breve os cuento alguna charla que pueda mantener con ella.


domingo, 8 de mayo de 2016

Trumbo, la lista negra de Hollywood

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En nuestros estereotipos mentales figura que los Estados Unidos es gran país de la libertad de expresión y de la libertad de prensa. Gracias al cine sabemos que en muchas ocasiones esto no es así y que este país es maestro también en acallar voces directamente o con subterfugios. De puntillas pasó recientemente por las salas La verdad, por ejemplo, protagonizada por Robert Redford abordaba esa forma de acallar voces con subterfugios. La historia (conocida como Rathergate) transcurre en la víspera de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2004.

Sin duda, nada como la caza de brujas del macartismo, para comprender que a veces en EEUU se calla la libertad de expresión por la bravas. La caza de brujas fue uno de los episodios más negros de la reciente historia de los Estados Unidos, padecido por periodistas (imprescindible Buenas noches y buena suerte), cineastas e intelectuales, fundamentalmente.

Trumbo relata el padecimiento del que fuera el guionista mejor pagado de Hollywood entre 1947 y 1970, Donald Trumbo, por pertenecer al Partido Comunista. En aquella locura anticomunista, antisindical e incluso antiroosveltiana; el Comité de Actividades Norteamericanas (HUAC) obligaba a testificar a profesionales del cine. Lo
s actores, guionistas, directores que no denunciaban a sus compañeros de izquierdas eran condenados a prisión.

Trumbo, con otros nueve guionistas, se negó a testificar invocando la Primera enmienda y, claro, acabó con sus huesos en la cárcel y la posterior imposibilidad de trabajar, al menos de firmar guiones…  Porque trabajar, trabajó como un poseso. Paradojas de la vida, le salvó una productora de espantosas películas para la que hacía guiones como churros. Productora a la que, a la postre, no se amedrenta ante las amenazas de los patrioteros porque su público “ni siquiera lee los periódicos y no sabe lo qué es ser un rojo”.

Pero nuestro guionista se las pudo componer para escribir clandestinamente oscarizados guiones como Vacaciones en Roma o Espartaco. En el primer caso, el guión lo firmó William Wyller, que confesó la verdad y en el segundo la firma fue un seudónimo. Con el tiempo la verdad de la autoría salió a la luz y una generación de escritores perseguidos fue resarcida.

La película es imprescindible, recuerdo que empieza la fiesta del cine. Se trata de algo más que cine político en estos tiempos que corren de democracias amordazadas porque al final, como el propio Trumbo explica en un discurso, todos somos víctimas del terror cuando se ataca la libertad de expresión.

País: Estados Unidos.
Director: Jay Roach.
Guión: John McNamara.
Reparto: Bryan Cranston, Diane Lane, Helen Mirren, John Goodman, Elle Fanning, Louis C.K., Michael Stuhlbarg, David James Elliott, Roger Bart, J.D. Evermore, Mark Harelik, Peter Mackenzie, Toby Nichols, Becca Nicole Preston, Elijah Miskowski.


jueves, 28 de abril de 2016

Juicio a los humanos

Si mañana es viernes 29 de abril y estás en Madrid tienes la oportunidad de disfrutar con una preciosa fábula llena de ritmo, con pinceladas musicales y sensuales. Juicio a los humanos se representa en el teatro Arlequín, y la nueva adaptación está siendo un rotundo éxito, también entre gente pequeña.

El búho Salomón es el juez; una cobra, Kali, ejerce de fiscal; el perro Filos será el defensor del ser humano. Un buen número de representantes de diversas especies animales se someterán a las pruebas, a los argumentos de defensa y acusación.

Un juicio que rebosa humor, ironía, pero también una profunda crítica a los seres humanos. Una crítica que descansa en tres pilares: insultos; maltrato y exterminio de los animales. Pero la reflexión que nos plantea este juicio va más allá. Hace que nos planteemos si nuestra inteligencia nos hace felices. Y es que no son invento de la naturaleza asuntos tan humanos como la religión, el matrimonio, la fidelidad, el cubrir nuestros cuerpos…

Una obra muy recomendable por el pensamiento crítico, porque toma partido por la tolerancia, por la defensa del medio ambiente; pero también por el trepidante trabajo de cuatro actrices magníficas que ponen sobre el escenario un amplio abanico de técnicas interpretativas.

Juicio a los humanos es una obra dirigida por José Piris, interpretada por Ana Jota López, Alexandra Calvo, Belén Boluda / Estefanía Rocamora, Noelia Sánchez / María Besant.


Se representa en el Teatro Arlequín, o sea, aquí.


miércoles, 27 de abril de 2016

La noche que mi madre mató a mi padre

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Intriga maquiavélica; enredos y permanente estado de sorpresa; engaños con la comedia como base fundamental y una excelente interpretación por un gran reparto son los condimentos de la última película de Inés París.

Vale, el título a primera vista, nos puede resultar enrevesado: La noche que mi madre mató a mi padre, pero una vez vista no tiene pérdida. Todo el mundo sabe que hay gente para todo y que hay momentos para todo. Cuando vi la película no tenía yo el alma para risas (“no tenía yo el chichi para farolillos”, que decía una amiga mía), pues bien: me reí, y mucho. Incluso durante el metraje de la película desaparecieron de mi cabeza esos demonios que se dedican a hacernos la vida imposible. Y eso es de agradecer.

A nadie engaño si me considero fan de Inés París, una mujer comprometida con las causas justas, una mujer capaz de sobresalir en el mundo del cine siendo mujer y, fundamentalmente, una mujer con sentido del humor.

Quizá por una cuestión de edad y la heterodoxia con las que uno creció también me considero fan de esas comedias surrealistas de enredo y crímenes del gran Miguel Mihura y Jardiel Poncela (afirmar esto suele crearme enemigos y calificativos de casposo, anticuado y tal, pero estoy dispuesto a batirme para defender mucho teatro de Mihura y de Poncela).

Dicho esto, la peli de París tiene algo de ese ritmo trepidante, situaciones absurdas, diálogos desternillantes. Claro, en La noche que mi madre mató a mi padre hay una evidente mirada de mujer del siglo XXI en el tratamiento de los personajes que no suele darse en el cine.

Creo que es imprescindible para que el mundo del artisteo pase un buen rato. Ya sabéis, actores, actrices, guionistas, pero también teatreros y microteatreros…

Mo me atrevo a escribir una sinopsis para no destrozar nada. Sí diré citando no sé bien a quién que “una peli debe ser una mentira bien contada” y, por supuesto “despertar interés”.

La noche que mi madre mató a mi padre está dedicada a Carlos París, padre la directora, un tipo que siempre vivirá en nuestra memoria. La peli se estrena este viernes y la fiesta del cine está cercana. Eso sí, buscaré a Inés París a ver si me cuenta alguna anécdota de la peli y, ya de paso, de la situación del cine y las cineastas…

País: España.
Directora: Inés París.
Guión: Fernando Colomo, Inés París.
Reparto: Belén Rueda, Diego Peretti, Eduard Fernández, María Pujalte, Fele Martínez, Patricia Montero.


lunes, 18 de abril de 2016

La desfachatez intelectual

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Momento presentación en Muga.
Los amigos de la vallecana librería Muga, lugar de referencia para el barrio y para la vecina Asamblea de Madrid que está enfrente, organizaron el pasado jueves la presentación del libro de Ignacio-Sánchez Cuenca editado por Catarata, La desfachatez intelectual. Escritores e intelectuales ante la política. Junto al autor estuvo el tipo que más sabe de ETA y Euskadi, el periodista Luis R. Aizpeolea.
Sánchez-Cuenca, Pacho (no preguntéis por qué pero todo el mundo le llama así), es profesor colaborador en Infolibre y, fundamentalmente, profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid.

Sánchez-Cuenca reconocía que precisamente su condición de profesor universitario es lo que le tiene “blindado”, lo que le permite escribir un libro en el que cita con nombres y apellidos a escritores e intelectuales que opinan alegremente sobre asuntos (casi todos los asuntos) sin tener ni idea de lo que hablan, sin argumentos sólidos, sin datos, sin profundizar ni un poquito. Es un libro sobre esos “referentes que ya no son referente de nada”.

En palabras de Aizpeolea se trata de un libro valiente, pero también necesario “porque nadie cubre ese vacío. Y ese vacío lo tiene que cubrir un profesor, ni un periodista. Personalmente estoy radicalmente de acuerdo. Es un libro de obligada lectura porque es la chispa que puede despertar muchas conciencias que ya se desperezan.

Ignacio Sánchez-Cuenca.
La evidencia de que los opinadores de adjetivo fácil ya no asustan, la tenemos en la masiva respuesta social tras la declaración de Félix de Azúa, en la que aseguraba que a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, debería estar sirviendo en un puesto de pescado. Félix de Azúa es uno de los personajes más estudiado en el libro junto a Muñoz Molina, Vargas Llosa o Fernando Savater.

El libro se devora. El relato es tan ameno como riguroso. La sonrisa es inevitable cuando la hemeroteca nos demuestra lo patético de tantos artículos e incluso libros (¿ensayos?). Cuenca nos desgrana la trayectoria en masa de tantos que han viajado desde la izquierda, la ultraizquierda, ETA o el sindicalismo a la derecha más conservadora e intolerante. Sorprendentes conversos como Savater, José María Fidalgo, Juan Juaristi, Muñoz Molina… Escritores, intelectuales, activistas que desgrana en el primer capítulo: “la maldición del escritor”.

El segundo capítulo, “la obsesión nacional”, se centra en el nexo común que une a este ejercito de opinadores: su obsesión por el nacionalismo vasco y catalán y su ataque desmedido al proceso de paz que llevó a la desaparición de ETA.

Luis R. Aizpeolea.
Un ataque en el que se ha maltratado hasta lo inhumano al que fuera presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Egiguren. Egiguren fue denostado prácticamente al unísono por Jorge Martínez Reverte en El País; por Santiago González en El Mundo; por Fernando Savater en la presentación de un documental sobre el final del terrorismo, por Félix de Azúa

La última pata del libro es la crisis económica, ámbito en el que también “domina una cierta impunidad a la hora de opinar, sin que los razonamientos más superficiales que circulan por la esfera pública generen una reacción crítica”, como señala el propio autor.

En definitiva, un libro muy recomendable que es de esperar abra una vía para que otros profesores, más expertos y más “blindados” que los periodistas, se atrevan a criticar con tanto rigor como mesura a quienes critican sin rigor y sin mesura.

miércoles, 6 de abril de 2016

Marisa Soler, camarera de piso en el Palace


“Somos especialistas, vamos al detalle”


Marisa a las puertas del Palace por @frlorente
Madrileña de nacimiento y leganense de adopción son ya veinticinco años los que Marisa lleva trabajando como camarera de piso. Prácticamente media vida, que tiene 54. Ha pasado por el Hotel Plaza, el Emperador, el Wellington, el Villamagna y, desde 1998, trabaja en el Palace. A este hotel envió un curriculum mientras trabajaba en un lugar que no era de su agrado: el Ministerio de Defensa: “en el Palace me cogieron inmediatamente, incluso me esperaron dos días. También es cierto que tengo un curriculum muy bueno, en el que queda clara mi profesionalidad, algo que sí busca el Hotel Palace”.

Marisa está en pie antes de las seis de la mañana, “a las seis menos diez”, especifica ella. En el hotel tiene derecho a un desayuno, con tostada, y comienza a trabajar a las ocho en punto hasta las cuatro, con media hora de parada para comer y otra pausa de cinco minutos. La gobernanta reparte los turnos, “en el Palace se reparte el número de habitaciones. Dos personas hacemos 24 ó 25 habitaciones, que son muy grandes y con muchos detalles”, explica.

No oculta Marisa, que es delegada de CCOO, que el trabajo “es muy duro” y provoca dolores de espalda, aunque también reconoce que la empresa cumple a rajatabla los protocolos  de salud laboral, “incluso conseguimos que haya un fisioterpeuta dos veces a la semana”. Llegados a este punto insiste en la importancia de estar organizadas en el sindicato.

Mujeres invisibles 

Gracias a una aplicación informática, las camareras del Palace saben cuando las habitaciones están vacías para poder entrar a arreglarlas, “pero siempre estamos pendientes con el rabillo del ojo no sea que el cliente esté en la habitación, aunque la aplicación diga lo contrario,” explica Marisa.

Claro, es inevitable preguntarle por anécdotas y… “hay muchas”, dice Marisa, “pero eso es secreto profesional”. Al final explica que evidentemente a veces se supone que la habitación está vacía y no es así. “Me contó una compañera que una vez, con la habitación a oscuras, empezó a hacer la cama y resulta que el cliente estaba dentro. Claro, Salió en silencio y corriendo”. E insiste hay muchas anécdotas, muchas…

Las camareras siempre están ahí, arreglando, limpiando, sin molestar, con toda la profesionalidad del mundo; pero invisibles. No es extraño que al cruzarse por el pasillo con clientes no exista ni un saludo, ni un gesto de agradecimiento. Eso sí, saben que su trabajo es fundamental y tienen la autoestima en muy buen estado.


Vida laboral supeditada a vida personal

Comenzó a trabajar en 1976 en el sector de comercio, en una perfumería. Como a tantas otras mujeres su vida laboral se ha visto afectada directamente por su vida personal. Hace 29 años nació su primer hijo con una enfermedad de huesos, con lo que tuvo que dedicarse cuatro años a cuidarlo. Al cabo de ese tiempo pudo reincorporarse al comercio. Después vino el segundo embarazo y “las circunstancias” la llevaron a un cambio.

Ella realmente quiso estudiar para auxiliar de clínica, pero entre embarazos y trabajo fue algo inviable. Lo que sí pudo estudiar fue Regiduría de pisos en la Escuela de Hostelería. Aunque no encontró plaza de ello, sí entró en el mundo del hospedaje. Ahora es camarera de piso, un trabajo que le gusta y del que se siente orgullosa.

Pillados por @frlorente 
 “Las externalizaciones son como buitres” 

Los objetivos empresariales del Hotel Palace y la existencia de un comité de empresa fuerte y serio hacen que las condiciones de las camareras de piso no sean lo que últimamente “se extiende por Madrid como una epidemia: las externalizaciones”.
Marisa explica que en el Palace hay diálogo con la empresa y que se escuchan las opiniones de las trabajadoras y además se ponen en práctica, que por algo son ellas las que están a pie de tajo. Pero es consciente de la que está cayendo en el sector. En su opinión, “las externalizaciones son como buitres que sólo quieren ganar dinero a costa del trabajo de los demás”.

Asegura Marisa que hay hoteles por los que llegan a pasar ciento cincuenta camareras diferentes, trabajando a destajo: “gente para limpiar hay mucha, pero la precariedad y el maltrato no hace profesionales. El trabajo se puede sacar adelante malamente, pero se pierde mucha calidad, algo que repercute en la clientela y las instalaciones; algo que a medio plazo es perjudicial para las empresas y más en una ciudad que se supone tiene una importante fuente de ingresos en el turismo”.

CCOO mantiene una persistente pelea contra la externalización y la precarización de un trabajo fundamental en la plantillas de muchos hoteles con empresarios sin perspectiva. La crisis, también en este caso, ha servido de coartada para que se desmande la subcontratación, la carga de trabajo, las presiones…

Marisa, que tiene unas condiciones dignas y peleadas lo tiene muy claro: “no deberían consentirse las externalizaciones, nos degrada como profesionales y como personales. Creo que hasta están en fraude porque incumplen el convenio de Hospedaje”.


jueves, 31 de marzo de 2016

CCOO: Historias de la espontaneidad organizada con Nicolás Sartorius

Nicolás Sartorius fotografiado por @frlorente
Como venimos diciendo desde el martes, En el marco de la exposición “Inter-ramas. 50 años de las Comisiones Obreras de Madrid” tuvo lugar antes de Semana Santa un homenaje a aquellas personas que crearon las Comisiones Obreras. Mañana, 1 de abril, CCOO organizará un gran acto en el que Nicolás Sartorius dará unas pinceladas a la historia del sindicato que fundó. Nadie puede negar que Sartorius es un hombre tan inteligente como con visión. Visión de estado si se me apura. Sartorius es un gran conocedor del sentir de la clase obrera. Sartorius, contando historias de la historia de las Comisiones Obreras deja boquiabierto al personal. Seguro que mañana también.

Espíritu, garra, flexibilidad, combatividad, movimiento sociopolítico…


Nicolás Sartorius comenzó alabando lo que considera “el gran acierto de Comisiones Obreras”, esto es, “que todo nacía de una manera bastante natural”. La Inter surge precisamente al comenzar a organizar aquella espontaneidad con dos pilares: el Convenio y las elecciones sindicales. Sartorius recordó las “enormes movilizaciones coordinadas por la Inter” en abril de 1966 y cómo en medio de aquellas movilizaciones, el ministro de Gobernación, Camilo Alonso Vega, espetó: “yo arreglo esto deteniendo a los coroneles”, algo que le costó…, pero que finalmente hizo, como recordó Sartorius entre risas.

En este escenario era en el que los fundadores del sindicato viajaban por toda España, “no tanto para crear las Comisiones Obreras como para extenderlas, en un momento en que todo el mundo reconocía que Madrid jugaba un poco el papel de dirección nacional”.

Para Sartorius es muy importante el sentido de liderazgo ejercido por la Inter inspirando movimientos de todo tipo: agrarios, entre jóvenes, en barrios, entre estudiantes…, “movimientos que fueron decisivos para acabar con la dictadura”. Tras corroborar las palabras de Julián Ariza sobre la Transición negó que Franco muriera e ipso facto llegara la democracia: “en seis meses, Comisiones Obreras le rompió la catenaria al Régimen, a Arias Navarro, con impresionantes movilizaciones, con huelgas como la del Metro que se militarizó…”

En esos seis meses hubo un intento muy serio de continuar con la dictadura y para evitarlo fue fundamental el movimiento obrero liderado por Comisiones Obreras. Un liderazgo que se consiguió porque “éramos muy poco sectarios”, porque se discutía todo, porque no valía el “esto se hace así y punto”, si no el “punto y coma”, que decía Marcelino Camacho.


El veterano luchador se refirió a la legalización de las Comisiones Obreras que se fraguó en un garaje de El Viso, “en la única reunión clandestina a la que acudió un ministro”. El ministro era De la Mata Gorostizaga que intentó convencer a los representantes de CCOO para que tuvieran paciencia, “pero fuimos nosotros quienes le convencimos a él”, rememoró Sartorius, para quien el sindicato tiene que recuperar características de aquel tiempo: espíritu, garra, flexibilidad, combatividad, movimiento sociopolítico…

(La exposición "50 años Interramas" es abierta al público. Se encuentra en el Centro Abogados de Atocha, C/ Sebastian Herrera 14. Madrid (junto a Embajadores).

Para saber más: Con Julian Ariza, pincha aquí



miércoles, 30 de marzo de 2016

CCOO: historias de la espontaneidad organizada con Nati Camacho y Salce Elvira

Nati Camacho fotografiada por @frlorente
Como decíamos ayer, en el marco de la exposición “Inter-ramas. 50 años de las Comisiones Obreras de Madrid” tuvo lugar antes de Semana Santa un homenaje a aquellas personas que crearon las Comisiones Obreras. Nati Camacho fue responsable de la juventud de las incipientes Comisiones Obreras en un tiempo muy complicado. Los mayores (que rondaban los 30 años, tuvieron que pararles un poco los pies...) Salce Elvira, veterana activista, recuerda el espíritu que impregnaba a ese movimiento político y social que es CCOO.


Firmeza de principios, flexibilidad de formas


Nati Camacho realizó un recorrido por las Comisiones Obreras Juveniles, de las que fue responsable, hasta que tras un periodo de “cierta radicalización, los mayores nos llamaron al orden”, en clara alusión a un Nicolás Sartorius que en aquellos tiempos no tenía ni 30 años. Fue a raíz de aquella radicalización cuando Sartorius le preguntó a Nati: “¿en el textil no existen las Comisiones Obreras?”, a lo que ella respondió negativamente. Entonces, él la espetó: “Pues a dirigir el textil”. Aquello sucedió hacia finales de 1971 y los más jóvenes del sindicato pasaron a dirigir el sindicato en empresas, en barrios, en la sociedad.

Años antes, comenzó la actividad de Nati Camacho que rememoró cómo Marcelino le dijo que las Comisiones Obreras eran “lícitas pero no legales” y que lo importante era “la firmeza en los principios y la flexibilidad en las formas”. Fue en 1966 cuando Nati Camacho comenzó su labor de coordinación entre la juventud y la Inter, “un lugar al que sabías que ibas pero no sabías si volvías. Un lugar en el que había gente muy organizada que sabía de todo”.

Nati hizó un breve recorrido por las detenciones y sanciones que padeció, aunque reconoció que su verdadera sensación de represión  no llegó hasta 1970, con el Proceso de Burgos. Asimismo recordó a las mujeres que más la impresionaron: “las madres, hermanas, esposas de los compañeros de las Comisiones Obreras”.

Lo esencial: la asamblea en el centro de trabajo


Salce Elvira fotografiada por @frlorente
Salce Elvira insistió en la pluralidad, la independencia y el sentimiento unitario de CCOO y destacó la debilidad que padecían las Comisiones Obreras en 1972 “a causa de las detenciones, los despidos y el miedo”. Todo ello, en un tiempo en que en Madrid surgían barrios nuevos y fábricas muy grandes con trabajadores poco formados.

Explicó Elvira que el sindicato utilizaba mecanismos legales, como la concurrencia a las elecciones sindicales en condiciones muy duras, con una UGT que propugnaba la abstención y un Sindicato Vertical intentando que desaparecieran las personas de CCOO. Sobre los mecanismos ilegales, puso como ejemplo las reuniones en las casas, los despachos las iglesias, los GOES (Grupos de Obreros de Estudios Sociales).


Asimismo recordó Salce Elvira el trabajo de militancia, cómo se contactaba con los trabajadores de polígonos “de tú a tú” y, lo esencial: “la asamblea en los centros de trabajo. Ahí se nos quería, se nos oía y se nos hacía caso y de ellas emanaban reivindicaciones laborales y también políticas y sociales”. La veterana sindicalista concluyó recordando el 28 de abril de 1977, día en que se legalizaron las Comisiones Obreras, “una legalización que logramos, que no nos regalaron”. 

(La exposición "50 años Interramas" es abierta al público. Se encuentra en el Centro Abogados de Atocha, C/ Sebastian Herrera 14. Madrid (junto a Embajadores).




martes, 29 de marzo de 2016

CCOO: Historias de la espontaneidad organizada con Julián Ariza

Historia viva del movimiento obrero madrileño. Fotos de @frlorente
En el marco de la exposición “Inter-ramas. 50 años de las Comisiones Obreras de Madrid” tuvo lugar antes de Semana Santa un homenaje a aquellas personas que crearon las Comisiones Obreras, “aquellos hombres y mujeres que decidieron organizarse en un comisión interramas en Madrid, un modelo que se fue extendiendo y que sentó las bases en 1964 para diez años después crear la Unión Sindical de Madrid Región”, tal como expresó Manuel Fernández Albano, secretario de Comunicación de CCOO de Madrid y conductor del evento.

Albano, que invitó a visitar la exposición, “no sólo para conocer la historia de CCOO, sino todo lo que lleva implícita”, calificó a aquellos iniciadores de CCOO como “personas valientes, constantes y tenaces en los objetivos que se habían marcado”.

Por su parte, el secretario general de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún, quiso mostrar públicamente el reconocimiento “a esas personas que fueron capaces de organizar el movimiento obrero”. Además criticó que se haya callado la historia del nacimiento de las Comisiones Obreras y el contexto en el que esto se produjo, por lo que abogó por recuperar y retomar nuestra memoria.

Cedrún recordó que los derechos no han sido otorgados sino conquistados, “por eso hay que cuidarlos y mantenerlos. Los derechos no se heredan, se conquistan y se defienden”, proclamó. Respecto a las Comisiones Obreras destacó que “somos un sindicato unitario y eso es lo que nos da la fuerza” y alabó la pluralidad de una organización que es “clase obrera pura y dura”, que nació independiente de partidos políticos gracias a comunistas, cristianos progresistas independientes, algún falangista disidente…, un sindicato que por estar descentralizado, realiza un trabajo “directo y rápido”; un sindicato que aunque recuerde su historia mira siempre al futuro adaptándose, cambiando al ritmo de la sociedad.

El evento fue cerrado por Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CCOO que denunció la “amnesia colectiva de este país, fundamentalmente en lo relacionado con el movimiento obrero”, por lo que reclamó un esfuerzo para recuperar la memoria: “ni revisar, ni nostalgia, proyectar el sindicato al futuro”, un sindicato que posee unas raíces sólidas y bien asentadas.

Julian Ariza en primer plano. Detrás, Cedrún. 

 Inteligencia y coraje

Juan Moreno, segundo secretario de CCOO de Madrid y autor del catálogo de la exposición, presentó brevemente a Julián Ariza, Salce Elvira, Nati Camacho y Nicolás Sartorius, fundadores de CCOO y creadores de la interramas. Moreno, sí quiso resaltar la relevancia “no suficientemente valorada de las Comisiones Obreras de Madrid para la organización en todo el estado”.

Julián Ariza se mostró muy crítico con aquellos que tienen interés en invalidar la Transición para convertirse ellos en protagonistas. En este sentido, se refirió a esa expresión actual que anima a “romper el candado a la Constitución de 1978”, cuando “el auténtico candado era el franquismo y la Constitución simboliza la ruptura del candado de la dictadura”, explicó el veterano sindicalista.

Parafraseando a Winston Churchill, Ariza explicó que la Constitución costó “sangre, sudor y lágrimas y Comisiones Obreras jugamos un papel fundamental gracias al coraje y la inteligencia”. La gran aportación e inteligencia del sindicato fue darse cuenta de “exclusivamente con octavillas clandestinas no se llegaba muy lejos, de ahí la inteligencia de negociar”.


Pero la inteligencia también fue aprovechar resquicios del franquismo, como el intento de lavado de cara del régimen. En este sentido recordó Ariza con cierta retranca cómo en aquellos  inicios CCOO se presentó, infiltrada, a las elecciones sindicales de 1963, y cómo el ministro de Trabajo franquista, Solis Ruiz, lanzó el eslogan “vota al mejor” y, “los trabajadores nos votaron. Luego, allá por 1965 tuvimos reuniones con abogados nuestros y Ruiz Giménez y dimos un nuevo impulso y ganamos las elecciones de 1966. No pensábamos ser un sindicato y ganamos unas elecciones sindicales.”

(La exposición "50 años Interramas" es abierta al público. Se encuentra en el Centro Abogados de Atocha, C/ Sebastian Herrera 14. Madrid (junto a Embajadores).


martes, 8 de marzo de 2016

Beso de 8 de marzo / Por las mujeres

Hace ya un año que hice público este beso de 8 de marzo, el beso 24 de los Cincuenta besos. Clandestinos. Escritos a mano. Me gusta recordarlo.
Hoy, además, he recibido una carta alegato escrita a mano. Una carta adolescente de Marina, que ya anduvo por este lago hace casi dos años. La transcribo.

"8 de marzo

Ahí va un beso de miércoles, en violeta mujer, repleto de flores rojas. Un beso, sin caducidad, para que no erres el tiro. Para que no confundas al enemigo. Para que no apuntes a las amas de casa, sino a esos hombres de ordeno y mando, a esos tipos manipuladores, que humillan, que sí hacen piña con otros hombres en guerra de género.

Un beso mío, pero de mujer, para pelear contra esos hombres que llevan la virilidad entre las piernas y en la cartera. Un beso que desenmascare a hipócritas, falsos, vanidosos machos alfa disfrazados de corderos. Un beso mío, pero de mujer, por ser cariñoso y negociador hasta donde se puede. Un beso mío, pero de mujer, para que no copies las formas de los hombres, sino para que seas mujer, no sólo por falda y tacones, también para no dejarte humillar, presionar, achantar, violentar por eso, por ser mujer. Un beso mío, pero de mujer, porque tu poder no está ni en tu entrepierna, ni en tu cuerpo, ni en tu cartera, sino en tu corazón y tu cabeza; en tu sentido común; en tu razón y tus razones. Un beso mío, pero de mujer, para que destapes las formas intolerantes de esos hombres sin escrúpulos y te copien otras mujeres y tu hija aprenda y se saque del cerebro el machismo que impregna tantas cosas. Un beso mío, pero de mujer, para que te alces con poder y liberes a los hombres de sus cargas de macho.

Un beso que te quiere como persona, pero también como mujer. Entonces..., rectifico, no es un beso de mujer, es un beso de hombre que, humilde, intenta ser cómplice.

Y de la cajita coge dos. Uno íntimo para ti, si te parece, y otro a repartir con Begotxu, con Feli, Nerea y todas las chicas que andan por ahí; con tu ama, con las chicas de esta noche, con todas las chicas. Échale ovarios y felicita a todas tus chicas, hasta las menos amigas. Seguro, seguro, seguro que hay algo que os une, aunque no lo sepáis. Échale ovarios, a quitarse legañas y a abrir los ojos. Que nosotras parimos, nosotras decidimos".

Y en rojo, una palabra ¿escrita por ella?:

  "Precioso"

(Ya sabéis que los Cincuenta besos me los podéis solicitar o comprar en Madrid las librerías Muga y La Sombra. También, existe en digital como veis ahí a la izquierda).

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Por las mujeres


Y ahí van las letras escritas a mano de Marina.

“8 de marzo 2016.
Alcemos hoy todos el puño por todas aquellas brujas que murieron luchando por todas.
Por todas aquellas mujeres que no se callaron, por todas aquellas que se dejaron la garganta el alma por nuestra libertad, por todas esas que nos han allanado el camino, por las Trece Rosas, por otras tantas que dieron su vida a cambio de la justicia, por todas esas mujeres que, calladas, fueron asesinadas por algún machote; por aquellas mamás que se preocupaban más de que sus hijos no sufrieran que de su propio sufrimiento; por todos aquellos que han buscado su libertad y sólo han encontrado barreras; por esa poquitas valientes que mataron a su opresor, y también por todas nosotras que seguimos con la lucha de brujas, que protegeremos y ayudaremos a todas las que lo necesiten. POR TODAS NOSOTRAS Y PORQUE JUNTAS PODREMOS CON TODO. Alcemos el puño y gritemos que ¡aquí estamos y venimos a luchar!”




domingo, 6 de marzo de 2016

Brooklyn

Las circunstancias me llevaron a ver en versión doblada Brooklyn, quizá por eso, a pesar de su bella factura, no me llegó en exceso. La cuestión es que la historia que recrea la peli se recoció unas horas después en mi cabeza y me llevó a plantearme preguntas sobre el género humano. Dudas que hicieron que la cinta me gustara más en el proceso de recocción.

La historia realmente no es nada complicada, quizá por eso desarrolla con simpleza las complicaciones humanas. En los años 50, la joven Eilis abandona su pueblo en la Irlanda profunda para encontrar alguna oportunidad en Nueva York. A partir de ahí vendrá el desarraigo y cómo una ciudad cosmopolita puede convertirse en tu nueva patria. El vacío de la tierra de origen se puede llenar con el amor.
El problema surge cuando se ve obligada a volver a la vieja Irlanda. Las circunstancias – manipuladas por intereses – hacen que surja la duda sobre si retornar a la nueva vida neoyorkina, donde todo está por hacer, o quedarse entre los visillos de un pueblo tan tranquilo como cotilla.
Todo ello es más complicado para una mujer, que aunque se esfuerce en estudiar y trabajar, sufre el rol de cuidadora y la posibilidad de ser manipulada por los hombres, sean sacerdotes o novios.
La vida es una sucesión de sorpresas sobre las que hay que ir improvisando y es más sencillo improvisar en el anonimato de la gran ciudad cosmopolita con mil culturas dicersas, que bajo la atenta mirada de un pueblo entero, previsible, egoísta, tribal…

País: Irlanda.
Director: John Crowley.
Guión: Nick Hornby (Novela: Colm Toibin).
Reparto: Saoirse Ronan, Emory Cohen, Domhnall Gleeson, Julie Walters, Jim Broadbent, Michael Zegen, Mary O'Driscoll, Eileen O'Higgins, Emily Bett Rickards, Paulino Nunes, Eve Macklin, Maeve McGrath, Jenn Murray, Aine Ni Mhuiri, Nora-Jane Noone.



viernes, 4 de marzo de 2016

Enrique Villalobos, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM)

Villalobos fotografiado por @frlorente.
Madrileño de Moratalaz y vallecano de adopción, Quique, que es como le conoce todo el mundo, acaba de cumplir medio año al frente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. A sus 47 años se siente “optimista pero no triunfalista”  y con muchas ganas de trabajar una vez que se ha puesto al día en los asuntos que no manejaba con destreza. Un aprendizaje que ha ido en paralelo al de los nuevos representantes municipales y autonómicos elegidos en las elecciones del 24 de mayo.

"Creemos que hace falta más valentía para romper con el pasado"



Tras unas amplias gafas redondeadas que bien podrían ser de John Lennon y una barba nada moderna, Enrique Villalobos deja entrever una gran experiencia en el mundo del asociacionismo. Chico de barrio, a los seis años ya estaba participando en el movimiento Scout. Realizó estudios de Geología, aunque lleva casi 30 años dedicado profesionalmente a la formación sociocultural

. Fue en 2003 cuando crea la primera “ciberasociación” de vecinos y es que el PAU de Vallecas fue un lento parto repleto de problemas.

- Supongo que presidir la Asociación de Vecinos del PAU de Vallecas ha sido una buena escuela…
- La crisis hizo que el barrio se quedara a medias y, en el PAU de Vallecas, posiblemente tenemos barrio porque nos lo hemos trabajado en una lucha permanente, desde conseguir que se coloquen las placas de las calles hasta que se acabe la construcción de los parques. Cuando nos entregaron las viviendas quedaron pendientes dos problemas: los olores de la incineradora de Valdemingómez y la venta de vivienda pública del IVIMA a fondos buitres. La tercera parte de lo vendido en Madrid a fondos buitre pertenece al PAU de Vallecas.

- ¿Se han solucionado esos problemas?
- Respecto a las demandas para acabar con el hedor de la incineradora, el nuevo Gobierno de la capital nos ha mostrado su intención de solucionarlo y acabamos de firmar un convenio según el cual se encargarán estudios independientes de olfatometría con una comisión de seguimiento. Además, esta experiencia servirá como punta de lanza para el tratamiento de residuos. Esperamos que en dos meses esté funcionando esa comisión de seguimiento.

- ¿Y sobre la venta de viviendas públicas a “fondos buitre”?
- Desde el verano de 2013 estamos metidos con este asunto hasta arriba, lo que cual nos impide ir haciendo barrio en lo concreto. Hemos tenido que guardar los pequeños problemas para atender un asunto que conlleva exclusión y falta de seguridad. En el PAU de Vallecas, por ejemplo hay dos edificios que han terminado abandonados y han sido ocupados por mafias que revenden, realquilan, intimidan, venden droga, imponen su ley. Pero es un problema de todo Madrid en el Alto de San Isidro, en Entrevías, en zonas de Carabanchel, de Parla, de Navalcarnero…

-¿Cuál sería la solución?
- Aplicar la ley y realojo con un fuerte seguimiento de asuntos sociales. El realojo debe ser disperso y requiere de la implicación de todas las administraciones. Hay que realizar cambios legislativos para que la policía actúe con rapidez y que todos los casos se agrupen en un solo juzgado. En Madrid capital existe una carencia absoluta de medios policiales, estamos en mínimos históricos de policía municipal. No puede ser que una mafia ocupe un edificio y se tarden dos años en desalojarlo y que un ciudadano se organice para defender sus derechos y acabe en la cárcel. Para resolver este problema es necesaria la colaboración del decanato de jueces, fiscal general, vicepresidencia del Gobierno, Comunidad autónoma y Ayuntamiento de Madrid.

- ¿Cree que a raíz del 15-M vivimos un renacimiento del asociacionismo vecinal?
- El 15-M ha sido un revulsivo  no sólo para el movimiento vecinal. El Estado no funcionaba, estaba anquilosado y esa vida contemplativa de la ciudadanía, en general, acabó. La gente empezó a salir a la calle y ninguna entidad o asociación se ha visto ajena, incluidas las de vecinos. Ahora creo que el 15-M se ha territorializado y el movimiento continúa en los barrios. Ha habido asociaciones muy favorables a aquel movimiento y otras enfrentadas porque no veían reconocido su trabajo, su “travesía en el desierto” de años; pero en el fondo la reivindicación es la misma: “menos poderes fácticos”.

- Además de fondos buitre, seguridad o residuos, ¿qué asuntos concretos están en la agenda vecinal?
- Se realiza mucho trabajo de emergencia social y desde el principio con la PAH (Plataforma de Afectados por las Hipotecas). También se han creado asambleas de desempleados. Son trabajos que finalmente son muy psicológicos,, muy de apoyo a personas destrozadas. Además de la puesta en marcha de comedores populares o roperos, durante la crisis, las asociaciones están haciendo una gran labor de terapia vecinal escuchando a vecinos y vecinas que lo están pasando muy mal.

Y pillados por @frlorente en Moratalaz.
-¿Y retos?
- Hemos puesto en marcha la “Escuela vecinal”, un espacio para intercambiar conocimientos porque todos tenemos que aprender de todos. Ahí estamos aunando experiencia y frescura. Como gran reto, tenemos que hacer autocrítica sana y abrir la Federación a las personas y todos los municipios, pues de las doscientas setenta y una asociaciones federadas; ciento sesenta y seis están en Madrid capital. Hay que posibilitar la organización de las personas para que peleen por sus derechos. La Federación siempre ha sido un punto de encuentro con el objetivo de unir colectivos y abogar más por lo que nos une que por lo que nos separa.

-  ¿Cómo está siendo la relación con el Ayuntamiento de Madrid? ¿Cómo ve los presupuestos aprobados?
- La interlocución está siendo muy fácil desde el primer momento., aunque todo depende de las personas. De este dialogo se han generado avances como que los plenos municipales tengan horario de tarde, la puesta en marcha de procesos participativos o participación en eventos culturales. En la política mayor es donde no se dan todos los avances que quisiéramos porque después de veinticinco años de gobiernos del PP se han dejado las cosas muy bien atadas. Creemos que hace falta más valentía para romper con ese pasado. Hay que realizar cambios para que la ciudad sea lo que la ciudadanía quiere. Hay que descentralizar y dar más competencias a las juntas municipales. Respecto a los presupuestos son continuistas aunque con otros enfoques. Asumiendo que quizá no se ha podido hacer otra cosa, Madrid necesita mucha más inversión social.

- ¿Y la Comunidad de Madrid?

- La predisposición a la interlocución ha supuesto un cambio de 180 grados, pero no nos conformamos con hablar. La cuentas de la región son como siempre pero algo maquilladas. No vemos al gobierno ni a Ciudadanos queriendo revertir las viviendas del IVIMA o posibilitando que la gestión del Canal de Isabel II sea pública.