Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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miércoles, 13 de febrero de 2013

En el Día de la radio: felicidades, radio


Recuerdo aquellos días de gripe, de anginas o dolor de tripas un poco sobreactuados para evitar un día de escuela. Esas mañanas en la cama, rodeado de tebeos, con la voz de Luis del Olmo en Radio Nacional mientras mi madre se afanaba con la casa. Recuerdo esa sintonía tomada de Crónicas de un pueblo y un largo programa matinal. Y recuerdo a mí madre conversando con las ondas. Un ritmo trepidante sólo interrumpido a las doce de la mañana: “Es la hora de El Ángelus. El ángel del Señor anunció a María”…

Recuerdo los domingos a mí padre madrugando con la radio, con Caravana de amigos, creo recordar. Y recuerdo a mí padre trasnochando intentando coger La Pirenaica. Siempre obsesionado por comprar radios con Onda Media, Onda Larga, FM y todas las ondas del mundo para ver si pillaba algo.

Y recuerdo tardes veraniegas de aburrimiento infantil vespertino animadas por radio novelas y por teatro en la radio donde la imaginación volaba.

Luego fue pasando el tiempo y recuerdo cómo se metió en mi vida Joaquín Luqui, J.L.  en FM, “un besito para ellas y un abrazo para ellos” con Los 40 principales de la Ser.

La radio siempre estaba ahí cuando la necesitaba. Incluso aquel espantoso 23 de Febrero que me pilló esquiando en Sierra Nevada, en días que no existía internet ni los teléfonos móviles.

Y recuerdo alternar eternas tardes de estudio con Ándres Aberasturi en Radio Nacional. Con sus hipocondrías y su amor por Leonard Cohen, que me contagió. Luego a Aberasturi lo encontré alguna imaginaria de cocheras en la mili. Incluso había mili cuando yo era joven. En esos meses fui conductor y la radio fue compañera en largas horas de espera. Si no perdí el tiempo en la mili, fue gracias a la radio.

También recuerdo cuando apareció Javier Sardá y el señor Casamayor, ese viejito que imaginábamos con su batín y sus zapatillas de cuadros de andar por casa. Tanto le seguí que me llevo de una emisora a otra.

Recuerdo noches en la cama escuchando La Verbena de la Moncloa. Y recuerdo a Gomaespuma y su CarmenOpausia. Y recuerdo los Clásicos populares que oía mi padre y terminé dándome cuenta de que los oía yo también. Que al abandonar el nido los sintonizaba cuando podía.

Vivía el “gooooooooooool en San Mamés” con Carrusel Deportivo.

Cada cita electoral, la torres gemelas, el 11M con Iñaki Gabilondo... Recuerdo que en las mañanas, antes de la guardería, mi hija tenía dos voces: la mía y la del maestro Gabilondo.

¡Caray! No habría sido posible la vida sin la radio. La radio, ese ruidillo que a veces se escucha y a veces se oye sigue estando ahí. Ahora por internet y a la hora que uno quiera, como los proyectos de Javier Manzano.

Gracias radio por no dejarme solo. Felicidades porque hoy ha sido tu día y enhorabuena, que eres un medio viejo y con futuro, a pesar de ruidosos tertulianos y coros mediátios de bienpagados.

Quizá sea algo previsible este gran tema, pero..., es un gran tema:


miércoles, 9 de enero de 2013

Javier Manzano y su foro en Radio te encontraré

Con la poli al fondo. Fotografiado por Fran Lorente.

Madrileño, voz inconfundible, fumador incorregible, conversador audaz…, de pequeño enredaba con el magnetofón imitando la radio que constantemente sonaba en su casa. Estudió en los ochenta y logró entrar en Onda Madrid, para hacer información taurina. En 1991 dejaba la emisora como jefe de informativos y se incorporaba a la Ser donde ha estado hasta 2008. Entonces decide hacer “un cambio de carril”. Pero no, no ha dejado la radio. Anduvo con la Radio Minera en internet y acaba de poner en marcha Radio te encontraré, aunque tiene mil proyectos en la cabeza. Le gusta el sobrenombre de El Charolito, tomado de una novela de Montero González, Sed de Champagne, que tenía un comienzo contundente: “Charolito sólo se fía de su pene. Estaba seguro que jamás le daría por culo”.

En su opinión, el maestro de la radio es Iñaki Gabilondo: “Me parece el radiofonista que mejor cuenta las cosas por radio. Mi buen amigo Toni Garrido, en su twitter se anuncia de manera muy inteligente como “cuentaor”, ni cuentista, ni contador. Eso es Iñaki, un cuentaor”.

Anda trasteando por las redes sociales…, que si twitter, que si face book…. Aunque piensa Manzano, con un castizo carajillo mañanero entre las manos, que aunque las redes contribuyen, sin duda, a la democratización de la información, todo hay que tamizarlo por los profesionales: “Las redes sociales están muy bien, pero ser periodista implica mucho más que llevar un teléfono móvil, hacer una foto y contar algo que has visto o que te has inventado. Las redes están contribuyendo a que haya una falta de rigor. La inmediatez tiene peligro si no hay un periodista detrás de esa inmediatez. Ser el primero no es necesariamente ser el mejor. Ahora bien, pienso que la democratización de la información que implican las redes es un fenómeno muy interesante, pero todo lo que es vinculación de redes sociales e información, está por inventar”.

Claro, hay que hablar de la crisis y de esta profesión que está entrando en barrena… Dice El Charolito que la crisis se está utilizando como coartada por los amos de los medios de la información para hacer lo que en términos taurinos sería una “limpieza de corrales”.

Tiene muy claro que lo que en otros países se valora, aquí no: “En otros países se valora la solvencia, la veteranía, el oficio, el rigor; y aquí, ya desde hace tiempo, te puedes encontrar al limpiabotas de la esquina haciendo un programa, con todos mis respetos a los limpiabotas. La crisis la utilizan como coartada para bajar sueldos, para explotar a chavales que están empezando”.

Claro, es un hombre de radio, que más que sangre tiene ondas, y es optimista con su medio, más que con la prensa. Se le nota en la mirada: “La radio es el medio que nunca morirá. La radio es el único medio que permite hacer dos cosas a la vez… Sobre la prensa…, quizá sea por una cuestión generacional, pero yo necesito mancharme las manos con la tinta. Cuando alguien dice que no compra el periódico porque por internet lee cuatro, yo digo que no, que no se ha leído ni dos ni cuatro. Leer un periódico es leer un periódico y verlos por internet es hacer una batida viendo titulares, por eso, pienso que el papel no puede morir, y porque a la hora de colocar las noticias en los medios digitales, pesa más la inmediatez que la importancia de la información. Desde luego, no me gusta cuando veo a los chavales que van a la facultad y no llevan periódicos”.

Radio te encontraré

Hace unos meses puso en marcha la Radio Minera para seguir la marcha del carbón. Explica Manzano, elocuente, que se organizó una movilización, muy justa, con toda la épica que rodea al mundo de la minería, “entonces contacté con Comisiones Obreras y ofrecí un canal de comunicación con redes sociales y radio. Me vine andando desde León con ellos. Cada tarde emitía un programa relatando lo ocurrido durante la jornada, pero sobre todo, presentando a los mineros que estaban allí, algo que ningún otro medio iba a hacer…”

Yo, que anduve por la mina y con mineros, pienso que la experiencia debió ser dura… Y no lo niega en absoluto nuestro periodista a pie de tajo: “Había que levantarse a las seis de la mañana y hacer veinte kilómetros caminando; llegar a una localidad y, mientras los mineros se aseaban y descansaban yo iba con el macuto buscando sitios con wifi. Hice programas desde ayuntamientos, desde cafeterías, desde los lugares más inimaginables…, todavía no he asimilado cómo fue la experiencia, y, logramos picos de diez mil oyentes”.

- ¿Una nueva forma de hacer radio? ¿Es el futuro?

Por la plaza Santa Ana, entre bicis y cigarros. (F.L.)
- Tal como está la radio en estos momentos, el caladero de subsistencia está precisamente en este tipo de radios especializadas, ya sea una radio minera, de Comisiones Obreras, o como con la que trabajo ahora, Radio te encontraré, de niños robados, donde se encuentra lo que no se va a encontrar en otros lugares.

- ¿Y de dónde sale la idea de Radio te encontraré?
- Tengo un buen amigo, Vicente Olaya, periodista de El País que busca a un hermano que le robaron y charlando con él surgió el proyecto.

- Y es un tema bastante desconocido…
- Estamos hablando de que puede haber doscientos mil casos de niños robados, que no es ninguna tontería. Es un asunto muy injusto, muy social, en el que me he implicado porque me parece  una aberración que todos esos niños queden en el olvido. Poniendo por delante, eso sí, que no hay ningún afán de venganza, simplemente de encontrarse con sus familiares. Es algo tan humano, tan justo, tan social y comprometido…, que por ellos hemos puesto en marcha Radio te encontraré, con ocho programas ya.

Y ocurre un poco como en la radio. Con El Charolito hablando el tiempo vuela. Antes de la despedida hay tiempo para darle un par de pases a la información local madrileña: “Cuesta verla, o escucharla, porque se han jibarizado los programas de información local en Madrid. Con todo, la veo bastante rara, creo que se ríen de nosotros. En la alcaldía de Madrid y la presidencia de la comunidad han cambiado las personas pero se mantiene la filosofía de fondo. Se ríen de nosotros, porque la sanidad puede llevar semanas de movilizaciones y aunque Lasqueti diga que escucha, ya sabemos lo que va a hacer. Entre la calle y quienes gobiernan hay un territorio baldío. Hay gente muy jodida en una situación bastante lamentable. La situación se podría calificar de preasalto a la Moncloa”.

Para saber más: