
Dice el obispo de Tenerife que "hay menores que desean el abuso e incluso te provocan". Y más lindezas, como estas. Polanski, el director en su faceta de nefasto ciudadano abusó de una menor de trece años en 1977. Tras cuarenta y dos días detenido se encuentra en Suiza, ha pedido disculpas y piensa que ha purgado su culpa. La justicia norteamericana pide su extradición, circunstancia lógica que parecería extraordionaria si fuera sacerdote católico. En su faceta como director, sigue firmando grandes obras. La última, El escritor.
Fui a la sesión de las 22 y pico de la noche, en medio de la presión que supone la reforma necesaria que nos aborda. No di cabezada alguna y, aparte de la estética y el ambiente que se genera, el asunto me atrapó.
Cualquiera que en su vida haya sido escritor negro (joé, ¿os acordáis de las memorias de Ana Rosa Quintana?) debería ver la peli, por aquello de las identificaciones. Y si esa negritud la ha llevado al mundo de la política, pues mejor, que El escritor es un thriller político.
Pierce Brosnan interpreta al ex primer ministro británico, que no es otro que Tony Blair, una de las patas del trío de las Azores. Como suele ocurrir con los políticos que han ido sobrados, le da por escribir sus memorias, para lo que contrata a un escritor negro, no de raza, interpretado por Ewan Mc Gregor, que hace pocos días le veíamos como periodistilla en Los hombres que miraban fijamente a las cabras. El escritor es contratado por un dineral y, eso sí, lo que tiene que hacer realmente es reescribir un texto enorme elaborado por otro escritor negro, tampoco de raza, que, todo apunta se ha suicidado…
El asunto se complica cuando el Tribunal de la Haya acusa al trasunto de Tony Blair de haberse saltado a la torera los derechos humanos tras el 11-S y colaborar con la CIA. Vamos, que era un títere de esos Estado Unidos violentos representados por Bush, otra pata del trío de las Azores.
A ver, esta peli la he recomendado a escritores negros, he mencionado a dos patas del trío de las Azores. ¡Claro!, la tiene que ver también la tercera pata del trío, la que más nos avergüenza a los españoles por su actitud en la invasión de Irak. Ese que mintió y mintió, el muñeco de Bush que algunos, como en la peli, quieren llevar a los tribunales: Aznar. Tiene que verla Aznar y, por su puesto, la Botella, Ana Botella…
Ahí va el trailer del thriller: