Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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miércoles, 5 de marzo de 2014

Alfonso Luengo y el futuro "venturoso" de la Fundación Tripartita

En una fotografía de Fran Lorente. @frlorente
Extremeño de Don Benito, a sus 51 años ha sido directivo de entidades públicas como el Museo Reina Sofía, donde ocupó la gerencia; el Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música y el Instituto Cervantes, en los que fue director de recursos humanos; y el Consejo Superior de Deportes, donde fue subdirector general y director general de Infraestructuras Deportivas. Es funcionario del cuerpo superior de administradores civiles del Estado, licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca y tiene estudios de postrado por la Universidad Carlos III de Madrid, Esade y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). Hace ahora dos años llegó a la gerencia de la Fundación Tripartita, algo que compara a “aterrizar en un portaviones que se está moviendo”. En su perfil de twitter dice: “Como Kiko Veneno, enamorado de la vida, aunque a veces duela”.

P. ¿Qué balance hace de estos dos años?
R. Es un balance muy positivo. En lo personal, una experiencia singular, apasionante, enriquecedora. Estoy aprendiendo mucho. Me he acostumbrado a trabajar en un entorno de supervisión permanente al que no estaba acostumbrado. Eso de tener al “pepito grillo” en casa es muy bueno porque duermes muy tranquilo. En estos dos años se han hecho muchas cosas, el problema es que estamos tan ocupados en contestar a cosas del pasado que no tenemos tiempo para reivindicar todo lo bueno que se ha hecho. Me incorporé en un momento complicado, con la Reforma Laboral recién aprobada, y con un cambio importante en la estructura y el modo de trabajar en la formación para el empleo. Había una natural tensión y lógica desconfianza a los cambios porque las organizaciones se sentían cuestionadas. Era un momento delicado. Al haber cambio de Gobierno mucha gente aprovecha para dejar sus mensajes, sus vendettas, sus opiniones; algunas legítimas y otras no tanto.
P. ¿La Fundación funciona?
R. Se diga lo que se diga es innegable que aquí se forman cuatro millones de trabajadores todos los años y que más de cuatrocientas cincuenta mil empresas son apoyadas en la formación de sus propios trabajadores. Esto funciona, no sirve para que nadie se haga rico. El sistema no está para eso.
“Esto funciona porque las organizaciones son las protagonistas de este sistema”
P. ¿Por qué asegura que el balance es positivo?
R. Esto funciona porque las organizaciones son las protagonistas de este sistema. Han demostrado que creen en el sistema y lo defienden. Eso es muy gratificante porque no siempre ocurre en la Administración. Cada organización tiene su punto de vista, pero todos entienden que para poder seguir hay que cambiar. El modelo sirve. Hay que dar formación a los trabajadores. Esto es un derecho de los trabajadores y una necesidad de las empresas. Derecho y necesidad es una combinación muy positiva, sobre todo para quien lo paga, que son los propios trabajadores y empresarios, no los contribuyentes.
P. Pero últimamente aparecen muchas irregularidades en los medios de comunicación.
R. El dinero que sale de la cuota de trabajadores y empresarios que invierte la Fundación Tripartita, termina en formación. Nosotros no tenemos nada que ver con posibles desviaciones del dinero que se aporta a las comunidades autónomas. Las comunidades autónomas no responden a ese carácter finalista como responde el Estado. Esto es algo polémico que está afectando a la propia visibilidad del sistema. Si una comunidad autónoma recibe unos fondos para formación y no los aplica para esa finalidad, afecta a la visibilidad o a la opacidad del sistema. Es importante saber que la Fundación Tripartita no tiene fondos. El presupuesto para su funcionamiento (personal, local, arrendamiento de equipos, licencias…) sale de la cuota. Lo que la Fundación hace es tramitar los expedientes. Y tampoco damos cursos, sino que gestionamos la financiación de los cursos. Aquí nadie se reparte nada, como alguna vez se dice en los medios de comunicación. Aquí hay una gestión participada por las organizaciones. No es cogestión, peo se acerca bastante.
En plenas explicaciones pedagógicas, captado por Fran Lorente.
“No he conocido un sistema más controlado en mis más de veinte años de experiencia como funcionario”
P. ¿Hay entonces mecanismos de control?
R. Es un sistema hipercontrolado. No he conocido un sistema más controlado en mis más de veinte años de experiencia como funcionario. Como anécdota le contaré que en una ocasión llegué a la Fundación y me encontré a un equipo del Tribunal de Cuentas, a un equipo de la Intervención General del Estado y al Ayuntamiento de Madrid por un asunto de impuestos. No conozco ningún caso en la


Administración en que en el mismo día se esté sometido a tres órganos de fiscalización. Más supervisión es imposible.

P. De cualquier forma, sí hay un sentimiento de cierta opacidad…
R. Puede ser producto de la tecnificación del modelo. Nosotros nos esforzamos por ser transparentes y visibles: vamos a ferias, a todos los actos, las cuentas son públicas. La mala imagen es producto de la complejidad del sistema. Tenemos términos que lo hacen poco comprensible. También es cierto que no ha habido un excesivo interés institucional por ser visibles. El año pasado hicimos un acto público de difusión de los resultados de la formación del sistema de acuerdo con las organizaciones. Yo, hasta la noche anterior pensaba que este acto se hacía todos los años. Me parecía lo normal por el mero hecho de gestionar la cuota. Resultó que hasta el año pasado no se había hecho nunca este acto de difusión, que luego repetimos en las cinco comunidades en que tenemos sede.
P. ¿Por qué no se hizo en el pasado?
R. Quizá faltó esa iniciativa porque no se veía la necesidad. Quizá estas estrategias mediáticas de subrayar siempre lo malo nos han hecho reflexionar sobre nuestra estrategia de comunicación. Esta casa, aunque suene muy retórico, es de cristal.
[Sobre el "OGNI"]: “Utilizando un dato cierto, la interpretación que se hace es capciosa, interesada, agresiva, impropia…”
P. En los medios, y recientemente en El Mundo, vimos como una fuente anónima conocedora de la casa decía que la formación no sirve para nada…
R. Es un discurso muy peligroso lanzado por un exgerente, bueno, un ex responsable de la Fundación Tripartita. Yo le llamo el OGNI (Objeto Gerencial No Identificado). Decía eso basándose en una fórmula de evaluación, que es pública, según la cual, sólo un 14 por ciento del alumnado responde que la formación recibida le ha servido para su desarrollo profesional, pero la lectura que se hizo es al revés. Esa pregunta se refiere a salario, a condiciones laborales. ¿Se imagina alguien que el 100 por cien de las personas que hacen un curso ascendiera? No existe sistema productivo que aguante eso. Utilizando un dato cierto, la interpretación que se hace es capciosa, interesada, agresiva, impropia, además, de una persona que podía haber hecho algo para que eso no fuese así. Esta persona alude que se le cesó justo cuando iba a tomar medidas, ¡qué mala suerte!
“El empleo lo crea el sistema productivo de un país, no la formación”
P. Entonces, ¿la formación para el empleo sirve?
R. La formación para el empleo sirve para la empleabilidad. Habiendo formación, el empresario no tiene que acudir a otros mercados. La formación para el empleo no crea empleo, mejora la empleabilidad. Es decir, para que quien tenga un empleo lo mantenga y para que quien no lo tenga, lo pueda obtener cuando lo haya. El Real Decreto 395 no se ideó para crear empleo. Es como pedirle a un autobús que vuele y eso es injusto. El objetivo del autobús es llevarte al avión, que es el que vuela. El empleo lo crea el sistema productivo de un país, no la formación. La formación del trabajador empleado forma un círculo virtuoso. Las empresas solamente pueden sobrevivir en un entorno como este, tan complejo, tan cambiante, tan tecnológico, si son competitivas. Al formar al trabajador, el empresario sobrevive. Y si el empresario sobrevive, el trabajador mantiene el puesto de trabajo. No hay cosa más virtuosa. Claro que a veces los círculos se rompen por la parte más débil, que es la del trabajador. Al menos, la formación contribuye a que ese círculo se genere inicialmente.
“Aprovechan determinadas irregularidades no para atacar a la formación, sino al dialogo social”
P. Hablaba de informaciones periodísticas interesadas. ¿Por qué ese ataque a la formación?
R. Creo que aprovechan determinadas irregularidades no para atacar a la formación, sino al diálogo social. Los medios se limitan a poner de manifiesto cosas que ocurren y ligarlos a un modelo de diálogo social.
“Las comisiones paritarias son las claves del futuro”
P. La Fundación Tripartita se basa en el diálogo y la negociación colectiva. ¿Sirve la fórmula de las comisiones paritarias?
R. Las comisiones paritarias son las claves del futuro. Es donde todo empieza y donde todo acaba. Aunque quizá sean excesivas, hay ochenta y seis y habría que racionalizarlas, está claro que quienes más saben de un sector son los trabajadores y los empresarios, y eso hay que aprovecharlo. El actual modelo está para tocarlo, pero no para romperlo. Es un modelo bien diseñado.
P. Otra crítica que se hace es que los trabajadores más formados son los que terminan recibiendo más formación. ¿Es así?
R. A eso se le denomina multiparticipación, y es excesiva. En las convocatorias de este año hemos primado aquellos planes en los que el beneficiario potencial se comprometía a un menor índice de multiparticipación. El objetivo es llegar a más trabajadores, no a más participantes aunque estadísticamente, el dato que sirve para sacar pecho es el de participantes.
P. La Fundación Tripartita tiene un convenio de colaboración con el SEPE (el antiguo INEM), que se renovó hace un año. ¿Está dando frutos?
R. El convenio tiene su parte polémica y algo de razón por quien critica que no se está explotando lo suficiente el convenio que se firmó. Las expectativas que creamos el año pasado fueron muy altas porque tanto las organizaciones como la gerencia incluimos muchos asuntos que antes no estaban. El convenio original se limitaba a la gestión de las iniciativas. Quienes creemos que la Fundación Tripartita es importante para el subsistema de formación, también creemos que la Fundación Tripartita también tiene que ganarse esa importancia. Es decir, tenemos que explicar lo que hacemos y además decir que queremos hacer más cosas. Queremos carga de trabajo y esa carga de trabajo tiene que estar recogida en el convenio porque si no es como si no constara en ninguna parte. El convenio es para cuatro años, no para un año. Algunas novedades sí están desarrollando, otras necesitan que el Sepe y el Estado articulen mecanismos previos necesarios. Hay que darle tiempo al tiempo.
En un momento de la charla, pillados por Fran Lorente, claro.
“El futuro de la Fundación Tripartita es venturoso”
P. Con todo… ¿Tiene futuro la Fundación Tripartita?
R. El futuro es venturoso. No se puede imaginar un sistema productivo que no dé formación, ni se puede imaginar en España un sistema en que no haya un componente básico de diálogo social. Yo no he venido aquí como liquidador de nada. Nunca he sido liquidador en ningún sitio.
P. ¿Actividades próximas a destacar?

R. Estamos ultimando un encuentro con la Embajada Alemana, que es el tercero de un ciclo, antes fueron Francia y Gran Bretaña, consistente en traer responsables sindicales y empresariales. Nos cuentan su modelo y vemos en qué nos equivocamos y qué hacemos mal. De esos modelos salen debates internos e ideas. En ese aspecto, la Fundación Tripartita está muy viva. La Fundación Tripartita no es un cadáver como piensa alguna gente, al contrario, nos agarramos a lo que nos sostiene en realidad, que es el derecho de los trabajadores y las necesidades de formación.

lunes, 17 de febrero de 2014

Pedro Jesús Sesmero y la formación en Euskadi


Pedro Jesús Sesmero es director de FOREM-Euskadi.

Tiene 47 años y es de Barakaldo, de “¡Barakaldo jolín!”, un dicho de los baracaldeses, con canción y todo, que viene a decir que no son de Bilbao sino de Barakaldo. Su experiencia en temas de formación se remonta a 1991 como profesor de informática y gestión. La fusión de su alma inquieta y su voluntarismo militante hicieron que en poco tiempo le encargaran la coordinación de profesores de las Comisiones Obreras de Bizkaia y posteriormente de Euskadi, lo que le llevó a la dirección de FOREM.

- ¿Cómo ha evolucionado la formación en estos años en Euskadi?
- Nos hemos adaptado a los cambios. Ha habido multitud de cambios y reconversiones en el tejido industrial y los trabajadores han dado la vuelta a sus necesidades de formación. Hemos tenido la capacidad de adaptarnos a los cambios y hemos tenido una gran concienciación en que hay que tener actividad. Nuestro valor añadido es ver la necesidad de las empresas y adaptarnos a sus necesidades.

- ¿Cuáles son vuestros objetivos?
- Nuestros objetivos son los objetivos de la sociedad, que los desempleados tengan una herramienta para encontrar empleo y que los trabajadores en activo tengan una herramienta para mantener el empleo. Hay que tener claro que no impartimos cursos para afiliados, sino para todos los trabajadores de Euskadi. Son los propios trabajadores quienes nos marcan los tiempos con sus necesidades, con las necesidades de las empresas. La empresa no es el enemigo, pero es en la representación sindical donde está la clave para que todo funcione.

- ¿Sólo para trabajadores de Euskadi?
- En realidad, también por cercanía geográfica, pueden acceder a los cursos personas que trabajan en Euskadi y viven en zonas limítrofes o personas que viven en zonas limítrofes y trabajan en Euskadi. Al igual que con el material que utilizamos llegamos a máximos.

- ¿Cómo publicitáis los cursos? ¿Es difícil llegar a la población?
- No necesitamos publicidad porque el boca a oído funciona perfectamente. El problema es que, desgraciadamente, cada vez hay más personas en paro y muchos cursos van dirigidos específicamente a trabajadores en activo. También existe más dificultad para que hagan cursos presenciales los trabajadores autónomos por la dificultad en los horarios. Aunque, por ejemplo, tenemos contactos con asociaciones de comerciantes muy interesadas en los cursos.

- A nadie se le escapa que la permanente campaña antisindical también ha llegado a la formación. ¿Cómo la vivís en Euskadi?
- Aquí tenemos un doble frente porque los sindicatos nacionalistas son contrarios a la formación sindical. Están en las mesas de negociación sin participar. No se sientan. Con cada nueva programación, malmeten. No existe debate. Pero…, curiosamente participan en la formación que impartimos nosotros. Sin duda, hay un enorme déficit de unidad.

- La calidad de FOREM-Euskadi es reconocida por todas partes…
- Llevamos cuatro años certificiados por Aenor en la Norma ISO-9001:2008. Además estamos en trámites para la obtención de la "Q", de Plata de calidad en la excelencia de la gestión avanzada, otorgada por Euskalit (organismo del Gobierno Vasco). Además estamos homologados con el Servicio Público de Empleo y el Gobierno Vasco, lo que implica tener las máximas exigencias de cualquier organismo, tanto del estado español como de Euskadi. Evidentemente vamos en concurrencia competitiva y nadie nos regala nada.

- ¿Y os inspeccionan?
- Tenemos unas condiciones de fiscalización extraordinarias. Somos los primeros interesados en que haya controles. En cursos de sesenta horas nos han venido a inspeccionar hasta cuatro veces, lo cual no sólo es positivo, sino que debería ocurrir con otros centros.

- ¿Entonces se puede hablar de transparencia?
- Todos los dineros son públicos. Cada curso, cada plan tienen que estar justificados y especificado hasta el último céntimo. Los proveedores nos tienen que presentar tres presupuestos y luego estamos sometidos a la intervención estatal y del Gobierno Vasco. Todo está perfectamente auditado.

- ¿Y el profesorado?
- Los profesores tienen que poseer tanto titulación oficial como experiencia. Además tratamos que los profesores salgan a la empresa y allí se formen para transmitir esos conocimientos. El grado de satisfacción del alumnado con los profesores de nuestros cursos está por encima del ocho.

- El catálogo de cursos es amplio. A veces desde determinados sectores se critica que impartáis cursos como árabe, chino mandarín o pilates.

De Barakaldo jolín, pero con el Botxo en la espalda.

- Los cursos abordan todos los sectores y adaptan la formación a cualquier persona. Sobre árabe y chino mandarín es evidente que cada vez más trabajadores atienden a inmigrantes. Son muy demandados por educadores sociales y trabajadores de la administración pública. Incluso nosotros como sindicato necesitamos nociones de estos idiomas. El pilates es un curso que se realiza para monitores y se basa en salud laboral y postural. Insisto. Todos los cursos tienen demanda, son útiles y tienen una gran evaluación final por parte del alumnado.

jueves, 6 de febrero de 2014

Antonio Estudillo, cortador de jamón

Antonio y un jamón ya cortado, cortado en una foto de Fran Lorente.
Antonio Estudillo es amante de su ciudad natal, Medina Sidonia, en Cádiz aunque actualmente vive en Alcalá de Henares. De sus 55 años lleva catorce dedicados al jamón. En aquellos días viajaba con mucha frecuencia a Granada y empezó a llevar jamones de Trevelez (con acento fónico en la segunda “e” y no en la primera, insiste) a familiares y amigos. Este trasiego de jamones empezó a desbordarse al tiempo que empieza a entrarle “el gusanillo” del mundo del jamón. Esa inquietud le lleva a contactar con criadores de cerdos y, el momento en que ve una “montanera”, supone un momento muy importante de su vida al ver el trabajo que hay hasta que un jamón llega a la tienda. Claro, le tengo que preguntar qué es una “montanera” y lo explica. Es el momento en que el cerdo ibérico anda a sus anchas por las dehesas comiendo bellotas. Se lleva a cabo entre los meses de octubre y febrero, momento de maduración de la bellota.

Considera Antonio que el jamón es nuestro producto estrella, pero está maltratado: “no existen auténticos profesionales que sepan manipular y conservar un jamón. Hay que tener en cuenta que el 40 por ciento de un jamón no se puede vender por lo que un buen corte supone un valor añadido”.  Nuestro cortador, que actualmente se dedica fundamentalmente a la formación, se muestra contrario a la utilización de la máquina para realizar el corte, ya que la fricción de ésta hace que se pierdan las propiedades logradas en un trabajo de mucho tiempo y muy costoso.

Como maestro asegura que cualquiera puede aprender a cortar, “no se requiere una destreza especial, aunque es cierto que aunque muchos cortadores tienen la técnica no conocer el mundo del jamón. Se desconoce el producto y eso añade mucha confusión especialmente entre los consumidores”.

No somos exigentes

Asegura que como consumidores estamos tan confundidos que no somos exigentes. La prueba es que somos capaces de quejarnos por una gaseosa con poco gas o por un whisky que intuimos es de garrafón pero nada decimos si nos venden un supuesto jamón de bellota que no es de bellota. “Queremos comprar un bellota por 125 euros y eso es imposible –asegura Estudillo- en un proceso de dos años y medio para la cría, sacrificio y despiece del cerdo”. Es contundente cuando proclama que no existe un mundo más fraudulento que el mundo del jamón.

Aunque puede resultar “clasista”, asegura que un auténtico jamón de bellota está a la altura de las trufas o de las angulas, lo que ocurre es que se hace fraude para acercarlo al público y “como se hace en este país hasta con Cervantes, maltratamos el jamón. Se utilizan cerdos de fuera en un proceso inadecuado y en el que se llega a acortar en cinco meses con uso de cámaras frigoríficas. El objetivo de muchos es hacer caja sea como sea y se da salida al producto a cualquier precio”.

Un producto que, recuerda Antonio, está en todos los eventos y por el que nadie protesta. En este país queremos jamón, “sólo tienes que ver el programa Españoles por el mundo. La gente está años a miles de kilómetros y no echa de menos a sus padres, echa de menos el jamón”, explica Antonio con gracia.

Tiene claro Antonio Estudillo que lo que hay que ser es honesto, empezando porque el término “pata negra” no existe para el jamón. Y explica que es un concepto que surgió en Huelva para cualquier cosa que es buena. La honestidad es que un jamón medio de Trevelez, por ejemplo, tenga su precio justo. Y lo tiene muy claro, “es mejor un jamón medio bien cortado que un excelente jamón mal cortado”.

Cursos con fundamento

Estupefacto con las explicaciones de Antonio, pillados por Fran Lorente.
Desde determinados sectores, aprovechando la campaña antisindical, se ha hecho mofa con que desde CCOO se impartieran cursos de corte de jamón. Estudillo no lo entiende. Tiene claro que es una actividad muy digna. Además, asegura que cortar bien un jamón es rentable porque se va modelando y aprovechando hasta más de un 20 por ciento en un producto que es caro. Los cursos que viene impartiendo Antonio Estudillo son de sesenta horas y se siente orgullosos de que en todos los que ha realizado ha habido una asistencia total y ni una sola baja. Los pilares del curso son: adquisición de conocimientos generales (desde la crianza del cerdo hasta la conservación del jamón), enseñanza práctica y orientación hacia el mercado laboral.

“Tal y como están las cosas – explica Antonio- , es complicado el trabajo para los ingenieros y para los cortadores de jamón, pero implica un valor añadido muy importante”. En hostelería, un camarero que además sea cortador de jamón va a tener ciertos privilegios, va a tener mayor calidad en su empleo, al igual que para un trabajador de un centro comercial. Además es una opción para el autoempleo con una bajísima inversión. Los cortadores de jamón son muy solicitados en eventos de todo tipo y muy valorados en países como Francia y Alemania.

Antonio Estudillo forma parte de DeCorteEspañol En Madrid, en San Sebastián de los Reyes puedes tomar una tapita en la calle Postas, 4.

Y aquí un temita para los amantes del jamón:

lunes, 4 de noviembre de 2013

La Comunidad de Madrid da un "cum laude" a la formación de CCOO


La campaña mediática contra los sindicatos de clase, alentada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, también ha llegado a la formación. Entre falsedades y frivolidades, el Gobierno regional ha desplazado a los centros vinculados a los sindicatos en los cursos de formación para parados. Lo llamativo es que la propia Comunidad de Madrid califica con la máxima nota los cursos suscritos con CCOO de Madrid.

No deja de ser llamativo también la permanente y machacona creación de un estado de permanente sospecha sobre  todo lo que rodea la formación. A nivel estatal, nada en este país que tenga subvención pasa tantos controles.

Lo importante es la cualificación de quienes ofrecen los cursos. La cualificación de CCOO es de cum laude. No he investigado la calidad de los cursos impartidos por la editora del diario El Mundo, que ha realizado cursos de formación otorgados por Arturo Fernández (miembro de la CEOE acusado de pagar a sus trabajadores con dinero negro). El entorno de Pedro J. Ramírez ha ofrecido cursos de chino mandarín, por ejemplo, de indudable interés y prestigio.

La Comunidad de Madrid reconoce la calidad de CCOO

La Comunidad de Madrid remitió́ su informe de evaluación de los cursos de formación continua suscrito con Comisiones Obreras de Madrid el pasado mes de abril, relativo a 2011 y ejecutado en 2012. El objeto de este informe es aportar datos sobre cómo se han desarrollado las acciones formativas fruto de los distintos contratos/programas. Su elaboración está basada en la opinión del alumnado participante, recogida a través de cuestionarios.

Las calificaciones que el alumnado otorga comprenden valores de entre 1 y 4 puntos, según las cuales, las medias menores a 1,74 calificaría el curso de «nada satisfactorio»; entre 1,75 y 2,49, «poco satisfactorio»; entre 2,50 y 3,24, «bastante satisfactorio»; y entre 3,25 y 4,00, «muy satisfactorio». Pues bien, según el informe de la propia Comunidad de Madrid: «la valoración media obtenida de los cursos gestionados por la Unión Sindical de Madrid Región de CCOO ha sido de 3,41, por lo que sitúa sus resultados en el intervalo definido como «muy satisfactorio».

Como se representa en el gráfico, el 80 por ciento de las valoraciones se sitúan en el intervalo “muy satisfactorio” y el 20 por ciento restante en el intervalo “bastante satisfactorio”.



DISTRIBUCIÓN DE LAS IMPARTICIONES POR INTERVALOS


Como se representa en el gráfico, el 78 por ciento de las valoraciones se sitúan en el intervalo «muy satisfactorio» y el 22 por ciento restante en el intervalo «bastante satisfactorio».



VALORACIONES MEDIAS POR VARIABLES






El siguiente grafico, por variables, también es contundente con las calificaciones registrándose un 3,58 sobre 4 de nota en la organización de los cursos.









Elisa Revilla, secretaria de Formación de CCOO de Madrid

“Es inexplicable la actitud de algunos medios de comunicación y del Gobierno regional”

Elisa Revilla, Secretaria de Formación de CCOO de Madrid, se muestra sorprendida por determinadas informaciones aparecidas en medios de comunicación que planteaban que «los sindicatos habían quedado relegados en la convocatoria para impartir cursos formativos para personas desempleadas debido a que las especialidades impartidas no se ajustaban a la demanda laboral de la Comunidad de Madrid». La información es desafortunada y poco ajustada
a la realidad.

En primer lugar no son los sindicatos los que concurren a subvenciones especificas para la formación de personas desempleadas y menos para impartir certificados de profesionalidad. Como la propia Comunidad de Madrid sabe muy bien, sólo los centros acreditados por ella misma pueden impartir esta formación.

Los centros de formación vinculados a las organizaciones sindicales, empresariales, religiosas, etcétera... reúnen todos los requisitos que la normativa vigente establece y por eso están acreditados.

Pero además, Revilla no entiende que la Comunidad de Madrid no tenga en cuenta la opinión del alumnado que abrumadoramente valora los cursos impartidos por los centros vinculados a CCOO de Madrid de «muy satisfactorios». La actitud del Gobierno Regional de dejar fuera centros que vienen demostrando reiteradamente un alto nivel de calidad en la ejecución de planes formativos es cuando menos inexplicable, asegura la responsable de Formación de CCOO de Madrid.

Elisa Revilla insiste en que la propia Comunidad de Madrid evidencia que «cumplimos todo de manera excelente, estamos por encima de la media, damos formación de calidad, por lo que quien realmente sale perjudicada con la inexplicable discriminación sufrida es la ciudadanía madrileña al privarla de la gestión de un centro del prestigio del nuestro».

El Gobierno regional asegura que la propuesta de nuestro centro vinculado no se ajusta a las necesidades del mercado laboral, como muestra de la inexactitud de la aseveración decir que está acreditado en especialidades tales como «atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales», «Gestión Integrada de Recursos Humanos», «Montaje y Mantenimiento de instalaciones eléctricas de baja tensión» todas ellas de máxima actualidad, con gran demanda y propuestas por CCOO.

Por último quiere denunciar la «frivolidad» con la que se toman algunos cursos como el de «Risoterapia» que «nada tiene que ver con certificados de profesionalidad, que no se imparten a desempleados y que sería bueno preguntar a los y las profesionales que trabajan con personas que necesitan cuidados especiales, como ancianos, niños, discapacitados, etcétera..., sobre la importancia de complementar su formación con este tipo de técnicas.