Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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viernes, 23 de noviembre de 2018

Por una Calle del Beso en Madrid

Cuando a punto estaba de nacer el 22 de noviembre decidí iniciar una petición a través de change para conseguir que en Madrid, que es mi pueblo, exista una calle que se llame “del Beso” como en tantas ciudades de España y el mundo ocurre y como ya sucedió en el foro, donde en su día, sí hubo un “callejón del beso”, que para el tema besos suena hasta mejor que una calle. Deseo que esa calle, o callejón, renazca en la capital para alegría de naturales y foráneos. Deseo que renazca y se hable de ello porque los besos unen y estoy agotado de insultos, akelarres, mentiras, enfrentamientos, deshumanización absoluta. Estoy agotado de estos tiempos canallas. Y a pesar de los judas, e incluso haciéndoles partícipes, no hay expresión de sentimiento más humana (aunque no sólo), de cariño, de amor que un beso. Porque ojo, los besos no sinceros se detectan.

La petición se la he hecho, con estas modernidades, al Ayuntamiento de Madrid y a todos los grupos políticos municipales, que tristemente no dicen ni mu ante algo algo que estoy seguro une a todos.

En la Historia urbana de Madrid se documenta la existencia del Callejón del Beso ya en el siglo XVII: “Ocupaba la manzana triangular formada por la calle del Prado,  la de Huertas y una callejuela (prolongación de la calle de San Sebastián), que llevó por nombre el de "callejón del Beso”. En el famoso plano de Texeira se ve el espacio, pero Texeira era un poco desordenado y no lo escribió.

Más tarde, también según la Historia urbana de Madrid, en el plano de Tomás López (ahí he puesto la foto) se habla de la Plazuela del beso: “La plaza del Ángel continúa situada entre las calles de Carretas y de la Cruz, sin embargo, la manzana que había ocupado el Convento de San Felipe Neri ya no existe y en su lugar se identifica la "Plazuela del Beso", tomando este nombre por el callejón antes mencionado”.

Por las cosas de esta ciudad el nombre se perdió. Y hay que recuperarlo. Fíjense que reivindico el  nombre de esta calle antes que la devolución de la que en su día llevaba el nombre de mi bisabuelo, “Francisco Panadero”, que uno es madrileño de largo.

22 de noviembre

Lo cierto es que esto de reivindicar la calle del Beso me venía rondando desde hacía tiempo. Muchos de quienes leéis esta vida desde el lago sabéis que hace ya tres años celebré mi cumpleaños con la publicación de un librito, 50 besos. Clandestinos, escritos a mano (aquí tenéis un beso que dediqué a Literland), lo cual me llevó a crear una página en face book. Claro, fue en este periodo, buscando documentación sobre besos, cuando me di cuenta: ¡En Madrid no hay una calle del Beso! 

Como a veces las circunstancias y las personas no humanas nos complican la vida, este asunto -que es verdaderamente importante- lo tenía mi cerebro oculto ante las chorradas de la vida que consideramos relevantes.

Yo creo que gracias también a Antonio Cabrera Majada, que es mi “médico de cabecera”, como se decía antes, la cabeza me hizo click, y me llevó a la inexistente calle del Beso, al lado de mi barrio de toda la vida, junto a la calle Atocha, junto a la plaza de Santa Ana. El 22 de noviembre hizo 19 años que Sara vino al mundo. Y yo quiero que tenga un mundo en condiciones. 

Sin ánimo de ser friki, la deseo un mundo como el que proclamaba entre líneas la serie Star Trek. En ella, la nave Enterprise era un verdadero trasunto de unas Naciones Unidas como deberían ser, mientras la Guerra Fría estaba en su apogeo. Hablo de las revoluciones del 68… Por tanto, hace cincuenta años.

Y es que el 22 de noviembre de 1968 la televisión emitió el primer beso interracial. En Star Trek. Es decir, en este año de conmemoraciones de 1968, también hay que celebrar ese beso, que en muchos estados del sur de Estados Unidos fue censurado y supuso otro hito de aquel mítico tiempo. Este tema de censura, aunque no sea en España, seguro que le interesa al experto y amigo Alberto Gil.

Y no es asunto baladí, que hasta Martin Luther King, antes de ser asesinado, telefoneó a la actriz afroamericana que interpretaba a Uhura, Nichelle Nichols para convencerla de que no abandonara la serie (ella consideraba que no era un papel muy relevante) porque era un modelo a seguir para la comunidad afroamericana.

En resumen, Madrid necesita una calle del beso por su historia, por lo que conllevan los besos, por seguir estelas como las de aquel que tuvo lugar hace ahora 50 años. Un beso por la tolerancia, que siempre fue característica de mi Madrid.

Sólo queda agradecer la repercusión que esta petición está teniendo a día de hoy también en los medios y agradecer también a Iker y Ahinoa, de la otra capital, de la del mundo, por permitirme usar su imagen, su beso en Madrid. ((Puedes firmar pinchando AQUÍ))





- Madrid es noticia.


Me dicen que el domingo se hacen eco también en los informativos de Telemadrid.... Y así fue. Si pinchas aquí puedes ver la bonita información que realizó el periodista Javier Juárez, el señor de la foto que lleva el micro.








jueves, 8 de marzo de 2018

8-M: Un beso mío pero de mujer

(Del libro 50 besos. Clandestinos. Escritos a mano)

Sin duda, el escritor de besos, con este beso, con este beso parece un militante del feminismo, y más aún si hablamos de 1978. O quizá no, que en aquellos días las gentes con conciencia parecían tener más conciencia. Con la crítica a los hombres..., parece que se refiere a hombres que rodean a la besada. De cualquier foma es un beso militante. Y en lo que he encontrado, en boligrafo rojo, al final del texto, una palabra... ¿una respuesta no enviada? 

"8 de marzo

Ahí va un beso de miércoles, en violeta mujer, repleto de flores rojas. Un beso, sin caducidad, para que no erres el tiro. Para que no confundas al enemigo. Para que no apuntes a las amas de casa, sino a esos hombres de ordeno y mando, a esos tipos manipuladores, que humillan, que sí hacen piña con otros hombres en guerra de género. 

Un beso mío, pero de mujer, para pelear contra esos hombres que llevan la virilidad entre las piernas y en la cartera. Un beso que desenmascare a hipócritas, falsos, vanidosos machos alfa disfrazados de corderos. Un beso mío, pero de mujer, por ser cariñoso y negociador hasta donde se puede. Un beso mío, pero de mujer, para que no copies las formas de los hombres, sino para que seas mujer, no sólo por falda y tacones, también para no dejarte humillar, presionar, achantar, violentar por eso, por ser mujer. Un beso mío, pero de mujer, porque tu poder no está ni en tu entrepierna, ni en tu cuerpo, ni en tu cartera, sino en tu corazón y tu cabeza; en tu sentido común; en tu razón y tus razones. Un beso mío, pero de mujer, para que destapes las formas intolerantes de esos hombres sin escrúpulos y te copien otras mujeres y tu hija aprenda y se saque del cerebro el machismo que impregna tantas cosas. Un beso mío, pero de mujer, para que te alces con poder y liberes a los hombres de sus cargas de macho. 

Un beso que te quiere como persona, pero también como mujer. Entonces..., rectifico, no es un beso de mujer, es un beso de hombre que, humilde, intenta ser cómplice.

Y de la cajita coje dos. Uno íntimo para ti, si te parece, y otro a repartir con Begotxu, con Feli, Nerea y todas las chicas que andan por ahí; con tu ama, con las chicas de esta noche, con todas las chicas. Échale ovarios y felicita a todas tus chicas, hasta las menos amigas. Seguro, seguro, seguro que hay algo que os une, aunque no lo sepáis. Échale ovarios, a quitarse legañas y a abrir los ojos. Que nosotras parimos, nosotras decidimos".

Y en rojo, una palabra ¿escrita por ella?:
  "Precioso"

martes, 13 de febrero de 2018

Estimado Dios, que va para allá Josefina

Juntos son imbatibles. En una foto terrenal de @frlorente.
Querido Dios:

Hace siete años largos te escribí previniéndote de que iba para allá Marcelino. Acuérdate pinchando AQUÍ, que no te veo muy hecho a esto de Internet (lógico, que yo creo que te lo tomas como la competencia).

Supongo que por ser ateo no he tenido respuesta alguna, ni por correo tradicional, ni e-mail, ni directos de Twitter, face book o Instagram, que hasta el Pontifex (oye, de lo más majo que hemos tenido últimamente) está enrollado en las redes. Que ya podías haber dicho algo aunque fuera por Whitney Houston como en La llamada.

En octubre de 2010 te advertía de que iba para allá Marcelino Camacho y que te iba a poner el cielo patas arriba. Como no decías nada, escribí una directa a Santiago Carrillo allá por 2012, pero esa es otra historia.

La cuestión es que Josefina Samper, la compañera del alma de Marcelino, con estos fríos que nos envías en febrero en común acuerdo con Eolo, ha decidido irse también al cielo de la rojería. Y ahora sí que sí. Marcelino y Josefina juntos son imparables

Seguro que se reparten los papeles y lían a Gabriel, ese que tienes de capataz, con la revolución científico técnica, con la oligocargocracia, con la lucha de clases… Y seguro que arranca definitivamente la Federación Universal de Ángeles de las Comisiones Obreras, de sus Comisiones Obreras.

Suerte tienes de que los malos, y las malas, anden en el infierno porque al ver llegar a Josefina, estando allí Marcelino, te la iban a liar, porque con ellos juntos es la hora de la constancia, el trabajo, la honradez, la solidaridad, el humanismo. Lo sabes tan bien como los cientos de miles de personas que hemos sufrido un zarpazo en el alma cuando nos hemos enterado de que también se nos iba Josefina contigo. Sabes que Josefina era, es, en resumen, una mujer buena. Una sonrisa afable. El olor a magdalenas y café con leche.

Te repito como te decía hace siete años. No les tengas en cuenta si a partir de ahora el alba se tiñe de un rojo más intenso, que menudo numerito vas a tener con el Labordeta cantando la Albada y Josefina con Marcelino dándole fuerza a los tonos rojos. Tampoco les tengas en cuenta si trastean con el arco iris y lo dejan en los tres colores de la bandera de España, de la España legal, la previa al golpe de Estado de Franco. Sí hombre, acuérdate: ese bajito, con bigote, el asesino, o mejor, genocida, que conspiró con toda la curia para quitarte el asiento…

Seguro que ya andan con Pasionaria, y, con las nubes suaves y cálidas, te teje algún jersey de cuello alto, como tan bien sabe hacer Josefina. Supongo que también se encontrará Josefina con miles de personas asesinadas y desaparecidas por el franquismo. Esos cuyos restos empiezan a ser descubiertos en las cunetas de las carreteras de España, en las tapias de los cementerios… Les llevará noticias y les contará que no hemos vuelto a matarnos, pero que esta Democracia sigue siendo imperfecta hasta que no sean reconocidos, hasta que este país no recupere su memoria colectiva.

Se reencontrará Josefina con tantos y tantos presos, tantos y tantos exiliados y emigrantes a los que ayudaba como podía. 

Te prevengo, querido Dios, aunque ya lo sabes. Josefina va para allá, mientras hoy, aquí, las estrellas lloran. Pero Josefina y Marcelino, el tándem perfecto, volverán a bailar como les gustaba hacer en Orán: tangos, valses, pasodobles o foxtrot. Y cuando Marcelino te quiera vencer dialécticamente tras horas, horas y horas de debate, ella te guiñará un ojo cómplice y se lo llevará a una entrevista en la tele local, que seguro los están esperando.


Querido Dios, cuida de los dos, y cuando tengas que negociar recuerda que aquí, ni les domaron, ni les doblaron, ni les domesticaron. Y deja que descansen, que han luchado mucho.



lunes, 25 de diciembre de 2017

Conchita Panadero, mi madre, una mirada particular

La tristeza congénita y una desbordada miopía hacían que la mirada de mi madre, Conchita Panadero, con ojos de color indeterminado fuera… particular. Incluso en el día de su boda.

La tristeza se hizo fuerte durante su infancia, que no todo el mundo con siete años es testigo de cómo descerrajan un tiro a su madre. No hace mucho di unas pinceladas a esa historia. 

La miopía, de la que pasada la cincuentena se operó un poco, también fue consecuencia de la Guerra Civil. El hambre, la desnutrición infantil madrileña de la época atacaba a la vista como el frío a la piel. Eran también características de Conchita Panadero las secuelas de los sabañones. Sí. Esa generación de niños y niñas madrileñas pasaron frío, hambre y miedo. 

En el caso de Conchita, pasados los años, estas fechas navideñas se tornaban de una felicidad nunca vivida

Mi madre era una persona agradecida. Siempre agradeció a aquellas que ayudaron en su educación en tiempos muy difíciles. Esa especie de deuda la devolvió con el tiempo enseñando a mujeres mayores a leer, a escribir, a echar cuentas…, y también a escuchar en sus problemas. 

Aquel 21 de diciembre iba en Metro de Antón Martín hacia San Blas. Un grupo de “alumnas” esperaban para la función navideña previa a las vacaciones. Pero un derrame cerebral se interpuso en el camino. Debió sentirse mal, salió a la calle. Se sentó en un banco. Una señora la atendió. Llamó a una ambulancia y en el Día de Nochebuena se moría en el Hospital de la Princesa.

La mujer que la atendió se preocupó por ella, siguió la pista y apareció en el Tanatorio aquel 24 de diciembre. Recuerdo cierta impotencia en sus explicaciones y mucho agradecimiento por mi parte.

Ese 24 de diciembre el tanatorio era un oasis de tristeza en medio de petardos, celebración y fuegos artificiales. Un entierro en Navidad, cuando la luz empieza a apoderarse de los días, resulta como la mirada de Conchita Panadero…, particular.



Estas fechas son una mezcla de sentimientos: de feliz infancia, de frío de muerte y de sentir cerca a Conchita y Alfonso. Así leídos, los dos nombres juntos, parece este final una viñeta de Forges. Eso sí.



domingo, 26 de noviembre de 2017

Del 15-N de 1936 al 25-N

Bombardeo de Gran Vía durante la guerra.
“¿Dónde estará esa foto que había de mi madre vestida de miliciana?” 


Un año tras otro Conchita se hacía esta pregunta de cuando en cuando. El recuerdo que tenía de ella era poco claro, que estamos hablando de una foto de aquella época, en blanco y negro. Eso sí, parecía claro que se trataba de una atractiva morenaza de ojos verdes.

Hipólita, Poli, era madre soltera. Nacida en un pueblecito muy cercano a la capital, pronto se trasladó a la ciudad. Entre Vicálvaro (entonces municipio independiente) y el barrio de Ventas andaba su vida cuando quedó prendada por Mauricio, un simpático joven de ojos azules, de conocida familia en el barrio de Bilbao. De hecho, una de las principales calles del barrio llevaba el nombre del padre de Mauri.

No es difícil imaginarlos entre el bullicio de una ciudad siempre viva, ni es difícil imaginarlos como dos jóvenes bien parecidos enamorados a finales de los años veinte del pasado siglo. Él, un poco truhán en el sentido menos estricto del término, fumador con aire Bogart; y ella, sonrisa y chispeante mirada, objeto de todas las miradas.

Coincidiendo con la crisis del 29, sin matrimonio de por medio, nació una niña a la que pusieron el mismo nombre que la hermana de Mauri, Conchita.

Cosas de la vida…, la relación entre Poli y Mauri acabó. Aquel terrible verano de 1936 Conchita vivía con su madre en una casita de Vallecas, o quizá de otro barrio, con la nueva pareja de aquella. En esos días de golpismo la capital fue una locura en aumento. En noviembre, la situación era militarmente insostenible en el frente que estaba roto a las puertas de la capital, mientras en la retaguardia reinaba el caos y el desgobierno.

Los bombardeos fascistas se cebaron esos días en Madrid como nunca antes en una guerra contra la población civil. Durante la Batalla de Madrid la ciudad pareció estar a punto de caer en manos de los golpistas. En el Puente de los franceses y en la Ciudad Universitaria las fuerzas leales a la República sufren lo indecible. Los generales Miaja y Rojo intentan remendar el roto con fuerzas provenientes de Usera y Vallecas…

En el interior de la ciudad el desorden era grande por las acciones de la Quinta columna y por los desmanes de gentuza armada y sin escrúpulos. El propio Santiago Carrillo, responsable del Orden Público en Madrid en aquellos días, confesaba en sus Memorias que “algunas detenciones y hasta ejecuciones habían sido fruto de venganzas personales…” Las llamadas “policías de grupo” actuaban sin control jurídico hasta que empezaron a funcionar los tribunales populares. El propio Carrillo ordenó la detención de un control en Ventas, aparentemente anarquista; y la escolta de un Ateneo libertario.

En plena ola de violencia, el domingo 15 de noviembre, parece ser que un tipo sin uniformar, pero armado; acompañado por otros se presentó en la casita en que vivían Hipólita y Conchita, con siete años recién cumplidos.


“¿Dónde estará esa foto de mi madre vestida de miliciana?”



Con siete años recién cumplidos, Conchita vio cómo ese tipo descerrajó uno, dos…, no se sabe cuántos disparos y asesinó a Hipólita, Poli, la atractiva morena de ojos verdes. Conchita recordaba un beso helado de muerte a su madre y recordaba decirle a un juez que sí, que aquella mujer era su madre. Soltera, pero su madre.

Alguien dijo que a Poli la mataron porque llevaba una medallita de una Virgen; alguien dijo que el tipo que la mató…, la pretendía. Pseudohistoriadores consideran a Hipólita una cifra del “terror rojo”.

Creo, a falta de más documentación, que Hipólita fue asesinada por ser mujer, llevara medallita o simplemente no hubiera accedido a los deseos primarios del tipo de la pistola.

Pasado el 25 de noviembre, no está de más recordar aquel 15 de noviembre con dos mujeres víctimas, una de ellas con siete años. 


No sé si me habría gustado tener los ojos verdes como Hipólita o azules como Mauricio, pero sí me gustaría saber dónde estará esa foto de mi abuela vestida de miliciana.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Día del Hombre, es Movember y me he dejado bigote.


Desde el 1 de noviembre he dejado de afeitarme el pelo que nace sobre mi labio superior. Algunas personas que estáis leyendo esto ya sabéis por qué. La cuestión es sencilla, me he apuntado a la iniciativa “Movember”, palabra que surge de unir “Mostacho” y “Noviembre” para recaudar fondos contra el cáncer de próstata y testicular, para que se hable sin miedos ni vergüenzas sobre la salud de los hombres coincidiendo con el mes en que se conmemora el Día Internacional del Hombre. Tal que hoy, 19 de noviembre es el día, una fecha bastante desconocida.

Sin duda, muchas personas consideran que esto es una estupidez, pero el objetivo merece la pena porque el cáncer vive entre nosotros y, para los hombres sigue siendo un tema tabú hablar de una enfermedad que acaba pasando factura. El cáncer de próstata es el cáncer que más padecen los hombres españoles. 5.500 hombre murieron por esta enfermedad en 2012. Por su parte, el cáncer testicular es el más habitual en hombre de entre 15 y 45 años.

Llevar bigote es una forma de que me pregunten que por qué  me he dejado bigote y explicarlo, más allá de bromas sobre parecidos razonables. En breve, por cierto, me recortaré el bigote un poquito para darle otro aire a la imagen. Si queréis aportar algo más que buenas intenciones e información podéis hacerlo pinchando AQUÍ, mi espacio en Movember. Con todas las garantías. Y para saber más y más de la iniciativa y de la salud de los hombres, ÉSTE es el sitio.

Día Internacional del Hombre


En noviembre de 2009, el doctor Teelucksingh y otros miembros del Comité de Coordinación Día Internacional del Hombre, formalmente ratificaron los principales objetivos del Día Internacional del Hombre con la idea de proteger sus valores centrales y ofrecer un punto de referencia fiable para los futuros celebrantes.

Los 6 pilares del Día Internacional del Hombre son:

1) Promover modelos masculinos positivos, no sólo estrellas de cine y deportistas, sino también hombres de la vida cotidiana, de clase trabajadora, que viven vidas dignas y honradas.
2) Celebrar las contribuciones positivas de los hombres a la sociedad, comunidad, familia, matrimonio, cuidado de niños y el medio ambiente.
3) Centrarse en la salud y el bienestar social, emocional, físico y espiritual de los hombres.
4) Poner de relieve la discriminación contra los hombres, en las áreas de servicios sociales, las actitudes y expectativas sociales, y la ley.
5) Mejorar las relaciones de género y promover la igualdad de género.
6) Crear un mundo más seguro y mejor, donde la gente puede estar segura y crecer para alcanzar su pleno potencial.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Adios Paco de Lucia, seguimos entre dos aguas

En medio de tanta mierda. En medio de tanta desfachatez, de tantas inseguridades, de tantas tensiones, de tanto sinvergüenza se nos has ido Paco de Lucía, que no su música, su sentimiento, su emoción.

Seguimos viviendo Entre dos aguas:



viernes, 31 de enero de 2014

De la familia desestructurada al aborto


Teresa intercede en estos "momentos recios"
(y la palomita por detrás...)

Yo no conozco familia más desestructurada que la del Portal de Belén. El crío fue concebido por una paloma, tenía un padre postizo carpintero del que pasaba olímpicamente, y ya antes de los diez años se escapaba de casa para tener encuentros con sacerdotes en el templo. En vez de estudiar y ayudar en la carpintería se iba de templos. Si hubiera existido twitter seguro que Jesusito habría falsificado su edad y, con seis años, se habría convertido en un celebrity al estilo Justin Bieber.

La verdadera familia de Jesusito era él mismo, que era padre, hijo y Espíritu Santo. O sea que era Dios. El mismo Dios que le gastó una broma, que ni Gila, a Abraham en plan: “mata a tu hijo para ofrecérmelo en sacrificio” y…, casi, casi. Luego se hizo mayor y les dijo a sus discípulos que abandonaran a sus familias para seguirle. Lo de este hombre era de psicoanalista por su desprecio a la institución familiar.

Con estos mimbres Pedro edificó la Iglesia y, hete aquí que prohibió a curas y monjas tener relaciones sexuales, con lo que se complicaba lo de la descendencia. Eso sí, está claro que los curas son quienes más saben de la familia. Tan claro como que cuando tienen un apretón sexual los sacerdotes han sido impunes ante toqueteos a menores o a tener sobrinas. Por su parte, las monjas, o bien eran concebidas por palomas o abortaban clandestinamente. También podían mover la economía robando bebés y vendiéndolos al mejor postor.

Con estos sólidos principios, Gallardón prohíbe a las mujeres su derecho a decidir mientras el ministro del Interior asegura estar convencido de que Santa Teresa (que levitaba) “está siendo intercesora en estos tiempos recios”.

Gracias a Dios vivimos en un estado aconfesional.