Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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lunes, 24 de junio de 2019

Serás hombre..., de Isabel de Ocampo


Cuando se encendió la luz de la Sala Berlanga el pasado sábado, ella estaba…, digamos algo molesta, porque la copia que se proyectó tuvo algunos fallos mínimos. El asunto no fue tan grave ni aunque hubiera estado allí Boyero en plan tiquismiquis. Y es que este documental te atrapa fundamentalmente desde su alma. Ella, concluidos los aplausos del venerable, dio la indicación de quitar el aire acondicionado de la sala porque estaba helada. Mis pezones de hombre, como escarpias en ese instante, así lo atestiguaban. Ella es Isabel de Ocampo y mis pezones sirven de percha para dar unas pinceladas sobre su último documental, Serás hombre.

Y es que, efectivamente, hasta el sentido de los pezones masculinos aparece en esta obra repleta de ritmo, experiencias, opiniones y conceptos. La masculinidad es el tronco de Serás hombre, tronco del que surgen ramas y raíces como la violencia machista, la prostitución, los proxenetas, el arrepentimiento, la publicidad, la educación, la paternidad, la pornografía…, con testimonios elocuentes de proxenetas, hijos de puteros, sexólogos o el propio José Luis Rodríguez Zapatero, bajo cuyo gobierno se aprobó la ley integral contra la violencia de género.

En estos días de progreso judicial en el caso de La Manada; en estos días en que las reconquistas de Vox incluyen intentar acabar con los progresos que el feminismo viene haciendo de forma irreversible, se hace especialmente importante ver, digerir, este documental.

Más allá de postureos, en mi opinión, con el machismo ocurre como con la desigualdad social. Del mismo modo que cada día los pobres son más y más pobres y los ricos son menos, pero más ricos; los hombres machistas cada vez son menos, pero más machistas. Con un peligro a futuro: la ausencia de una educación, de una enseñanza transversal desde la infancia, con asignaturas cívicas, que terminen de derrotar el patriarcado y esos miles de micromachismos que anidan en nuestros cerebros.

Momento inicio de coloquio. Con frío.
En ese peligro hay que incluir el acceso a un solo click de la pornografía, que está aumentando desde los 10 años por la irresponsabilidadde los adultos. Niños que terminan “aprehendiendo” lo que cualquiera puede consumir gratuitamente desde su teléfono u ordenador. Una pornografía basada fundamentalmente en la humillación y sometimiento a las mujeres. Con diez años no se discierne entre fantasía y realidad sexual. Con diez años estamos alimentando “manadas”.

Cada una de las ramas y las raíces de Serás hombre da pie a la reflexión, al debate y la discusión. Es decir al progreso. Por ello recomiendo verlo, pero…, ocurre con los documentales como con los cortometrajes, la dificultad de que nos terminen llegando. En este caso recomiendo a institutos, colegios, centros culturales y sociales que lo proyecten, se piense sobre lo visto y se dialogue “a calzón quitao”.

Eso sí. Recomiendo que esos coloquios estén dirigidos y que las intervenciones del público sean breves y contundentes, aun siendo psicólogos, argentinos o no quienes opinen.

Han pasado más de seis años desde que entrevisté a Isabel de Ocampo para Madrid Sindical y mi poco regada Vida desde el lago. Creo que después de haber superado un cáncer y “una ristra de obstáculos”, Isabel sonríe aún mejor.



jueves, 8 de marzo de 2018

8-M: Un beso mío pero de mujer

(Del libro 50 besos. Clandestinos. Escritos a mano)

Sin duda, el escritor de besos, con este beso, con este beso parece un militante del feminismo, y más aún si hablamos de 1978. O quizá no, que en aquellos días las gentes con conciencia parecían tener más conciencia. Con la crítica a los hombres..., parece que se refiere a hombres que rodean a la besada. De cualquier foma es un beso militante. Y en lo que he encontrado, en boligrafo rojo, al final del texto, una palabra... ¿una respuesta no enviada? 

"8 de marzo

Ahí va un beso de miércoles, en violeta mujer, repleto de flores rojas. Un beso, sin caducidad, para que no erres el tiro. Para que no confundas al enemigo. Para que no apuntes a las amas de casa, sino a esos hombres de ordeno y mando, a esos tipos manipuladores, que humillan, que sí hacen piña con otros hombres en guerra de género. 

Un beso mío, pero de mujer, para pelear contra esos hombres que llevan la virilidad entre las piernas y en la cartera. Un beso que desenmascare a hipócritas, falsos, vanidosos machos alfa disfrazados de corderos. Un beso mío, pero de mujer, por ser cariñoso y negociador hasta donde se puede. Un beso mío, pero de mujer, para que no copies las formas de los hombres, sino para que seas mujer, no sólo por falda y tacones, también para no dejarte humillar, presionar, achantar, violentar por eso, por ser mujer. Un beso mío, pero de mujer, porque tu poder no está ni en tu entrepierna, ni en tu cuerpo, ni en tu cartera, sino en tu corazón y tu cabeza; en tu sentido común; en tu razón y tus razones. Un beso mío, pero de mujer, para que destapes las formas intolerantes de esos hombres sin escrúpulos y te copien otras mujeres y tu hija aprenda y se saque del cerebro el machismo que impregna tantas cosas. Un beso mío, pero de mujer, para que te alces con poder y liberes a los hombres de sus cargas de macho. 

Un beso que te quiere como persona, pero también como mujer. Entonces..., rectifico, no es un beso de mujer, es un beso de hombre que, humilde, intenta ser cómplice.

Y de la cajita coje dos. Uno íntimo para ti, si te parece, y otro a repartir con Begotxu, con Feli, Nerea y todas las chicas que andan por ahí; con tu ama, con las chicas de esta noche, con todas las chicas. Échale ovarios y felicita a todas tus chicas, hasta las menos amigas. Seguro, seguro, seguro que hay algo que os une, aunque no lo sepáis. Échale ovarios, a quitarse legañas y a abrir los ojos. Que nosotras parimos, nosotras decidimos".

Y en rojo, una palabra ¿escrita por ella?:
  "Precioso"

martes, 6 de marzo de 2018

Ante el 8 de marzo: Laura Moreno, joven, trabajadora y feminista

El otro día tuve la fortuna de conocer a Laura. 
Remirando un dato en pillada de @frlorente 
Laura, como su amiga y compañera Miriam, que es quien me la presentó, son la personificación de que hay esperanza en el futuro y de que ese futuro ya está moldeándose con rostro de mujer. No para, Responsable del grupo de Mujeres Jóvenes de CCOO de Madrid. Además es la responsable de Feminismos y Diversidades del renacido, no sin esfuerzos, Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid.
Laura es educadora social y conoce muy de cerca el problema de la violencia machista ya que trabaja desde hace dos años en la red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de la Comunidad de Madrid. Leganense de 26 años decidió organizarse en las Comisiones Obreras junto a otras compañeras para denunciar su situación de precariedad en su anterior trabajo, en una ludoteca.
A primera hora de la mañana, en una cafetería del castizo barrio de Las Letras ella saborea un Cola-Cao y yo, cosas de la edad, ingiero un té verde casi a modo medicinal. Entre sorbo y sorbo charlamos a cuenta de la huelga y movilizaciones del 8 de marzo, jornada que este año tiene pinta de convertirse en hito histórico.

 “La brecha salarial es otra forma de violencia machista”


P. Mujer y joven… ¿es realmente un coctel explosivo para introducirse en el mercado laboral?
R. Aunque los varones jóvenes también tienen complicado el acceso al mercado laboral, nosotras sí padecemos una doble discriminación. En sectores feminizados, como el sociosanitario y los relacionados con los cuidados, se da la paradoja de que se nos exige una experiencia que lógicamente no tenemos y…, si no se nos contrata, nunca tendremos la experiencia.
P. ¿Crees que entre la juventud y la adolescencia estamos viviendo un repunte del machismo?
R. La solución del machismo debería encontrarse en la educación. Hasta que no se modifique el sistema educativo poco se podrá avanzar. Los datos son aterradores. En 2017 hubo 356 adolescentes detenidos por violencia machista, una cifra que se ha triplicado en los últimos diez años. Además, un 27 por ciento de jóvenes ven normal la violencia de género y una de cada tres mujeres jóvenes ven normal los controles de sus parejas, por ejemplo en el móvil. También aquí se da otra paradoja. Vivimos en un momento en que el debate del feminismo está en la sociedad, pero los datos nos dicen lo contrario.
P. Mencionas el móvil, ¿las redes sociales son un peligro?
R. Al igual que me refiero a la importancia de la educación, otra cara de la misma moneda son las redes sociales, pero también los medios de comunicación, el cine, las series, la publicidad… ¿qué valores estamos enseñando con películas tan taquilleras como Crepúsculo, Tengo ganas de ti o Tres metros sobre el cielo?
P. Las movilizaciones mundiales del 8 de marzo tienen dos pilares básicos: la violencia machista y la brecha salarial...
R. En realidad la brecha salarial es otra forma de violencia machista. Lo que está claro es que nos tenemos que movilizar ahora, con contundencia y también de la mano de pensionistas, porque los salarios de hoy son las pensiones del mañana. A día de hoy la brecha de pensiones es de 450 a favor de los varones, precisamente porque las mujeres abandonan el mercado laboral en su primer embarazo y luego es complicado reinsertarse; pero también por la precariedad, temporalidad y la poca calidad de los empleos de las mujeres.
P. ¿Piensas que se está generando enfrentamiento entre sexos?
R. A todos los gobiernos les va bien el “divide y vencerás”. Siempre se promueve el enfrentamiento, en este caso se pone el acento en la idea falsa de que machismo es lo contrario de feminismo y no es cierto. Tenemos que ir en unión. Es imposible lograr la igualdad por separado. Creo que las movilizaciones feministas deben tener mujeres en la vanguardia, pero tampoco se puede invisibilizar a los hombres, que también son la mitad de la humanidad. Hay que trabajar por la complicidad.
P. ¿Y la situación en la Comunidad de Madrid?

Por una cuestión ideológica no existe un compromiso. Igual que se quiere acabar con los servicios públicos, se quiere acabar con las políticas de igualdad. La situación en la red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de la Comunidad de Madrid es caótica: crecen los recortes, se reduce el personal, se externalizan los servicios en beneficio de empresas multiservicios que no son especializadas… es una cuestión de ideología, igual que lo es la ausencia de un Plan de Igualdad desde 2005.



domingo, 11 de febrero de 2018

Elena Gómez Vidal Presidenta de Amnistía Internacional - Madrid

Elena, fotografiada por @frlorente

“Existe la creencia de que en España o en los países occidentales se respetan los derechos humanos, pero esto es una falacia”


En la Comunidad de Madrid son 19.000 personas asociadas en torno a unas prestigiosas siglas: AI, referente en la lucha por los derechos humanos. Aproximadamente el 60 por ciento son mujeres y el 40 por ciento, hombres. Fue fundada en Londres el 1 de octubre de 1962, tras la publicación del artículo The Forgotten Prisoners (Los presos olvidados) en The Observer el 28 de mayo de 1961, escrito por el abogado Peter Benenson y desde entonces se ha hecho presente en más de 150 países, contando con más de siete millones de personas asociadas.


A día de hoy, voluntariamente, pago religiosamente cuotas a CCOO, al Ateneo de Madrid y a Amnistía Internacional. No hace tanto que la tercera organización eligió una nueva presidenta en la Comunidad de Madrid. Elena Gómez es madrileña de Ciudad Líneal en la frontera con el Barrio de La Elipa. Llegó a la organización en 2010 de la mano de una amiga y con mucho ánimo de influir en la sociedad promoviendo cambios legislativos. Ahora, con 40 años, ha llegado a la presidencia en la Comunidad de Madrid.  Quedo con ella en la sede madrileña, por Tetuán. Un barrio, barrio. Claro una versión más clásica, en bonito papel, podéis encontrar en el último ejemplar de Madrid Sindical.

En el ámbito de la Comunidad de Madrid, Amnistía acaba de presentar un informe sobre vivienda, cuyo título es revelador: La crisis de la vivienda no ha terminado.

Es que en esta región siguen sin tomarse las medidas suficientes para paliar la crisis de la vivienda. Una crisis que afecta a las personas más desprotegidas y, fundamentalmente a las mujeres. La crisis del derecho humano a la vivienda no ha terminado, también porque nuestra Constitución no reconoce el derecho a la vivienda al mismo nivel que otros derechos humanos y Madrid es uno de esos focos de violación de derechos humanos.

¿Habéis trasladado esta situación al Gobierno regional?

Hemos mantenido encuentros en la Asamblea de Madrid y con el consejero de Presidencia, Ángel Garrido. Entendimos que hubo compromisos muy importantes, fundamentalmente en facilitar el acceso a la vivienda a mujeres víctimas de la violencia machista, pero la realidad es que a día de hoy sigue siendo imposible que mujeres maltratadas accedan prioritariamente a una vivienda social. Actualmente no es suficiente un informe de asuntos sociales dando fe de la situación de las mujeres víctimas de violencia de género, que es lo que venimos reclamando y el compromiso adquirido por el Gobierno. La única posibilidad es que haya una sentencia condenatoria o medidas cautelares y prácticamente, como es sabido, no hay. También sobre el problema de vivienda exigimos más coordinación entre Comunidad de Madrid y ayuntamientos, que se presione para reformar la ley de enjuiciamiento civil porque los jueces no pueden evaluar si las personas desahuciadas padecen situación de precariedad o necesidad. Además, es imprescindible que haya un parque público de viviendas.

Mencionas la violencia de género, que está de actualidad mundial. Un asunto que también es fundamental en su último informe anual.

Es fundamental desde nuestros orígenes. Son muchos los problemas de acceso a la justicia con todas las garantías. Tenemos confirmado que muchas víctimas conocen a su abogado de oficio el mismo día del juicio. Tampoco hay reparación y existe el problema de la violencia sexual, que en el último Pacto de Estado, prácticamente no aparece. Es un hecho la “revictimización” que padecen las mujeres víctimas, de cuyos testimonios llegan a dudar los funcionarios de justicia, algo impensable en otros delitos.

Otro asunto que trabajáis desde Madrid es la reparación a las víctimas del franquismo.

España no está haciendo nada por investigar, enjuiciar a las personas responsables y reparar a las víctimas. Además no se colabora con países que sí están investigando los crímenes del franquismo como Argentina o México. En este escenario se encuentra también el asunto de los bebés robados, que también sigue sin investigarse en lo que es una violación gravísima de los derechos humanos.

El último informe anual hace referencia a la situación de los derechos humanos en el mundo, donde España no sale ademando bien parada.

Existe la creencia de que en España o en los países occidentales se respetan los derechos humanos, pero esto es una falacia. Ahí están asuntos como la libertad de expresión, la violencia e género, el franquismo, los derechos económicos, sociales y culturales, la reforma constitucional…

“La crisis del derecho humano a la vivienda no ha terminado”


La reforma constitucional es un asunto de actualidad. Tenéis publicado que habría que reformar veinticuatro disposiciones. ¿Por dónde va vuestra propuesta?

La reforma que propugnamos está siempre relacionada con los derechos humanos. No tenemos postura sobre planteamientos de partidos políticos.Por centrar mucho, nos referimos al artículo 53 (garantías de las libertades y derechos fundamentales). La Constitución establece derechos humanos de dos categorías diferentes. Antes mencionaba el derecho a la vivienda que no tiene categoría suficiente a pesar de que España ha ratificado el Protocolo de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, que afirman que el derecho a la vivienda es un derecho humano como al agua,  a la salud, a la educación o a la propiedad privada. También nuestra Constitución abre la puerta a la pena de muerte al permitir restablecerla a través del Código Penal Militar en caso de Guerra. Debe dejar claro que España prohibe la pena de muerte en todos los casos.

Otro gran problema mundial es la acogida a las personas refugiadas…

España está incumpliendo sus compromisos de acogida. El Gobierno no ha hecho los deberes y está poniendo trabas. Además tenemos un sistema de asilo que no protege a las personas refugiadas. También hay que decir que, en contra de lo que podemos pensar, de las veintiún millones de personas refugiadas del mundo, el 80 por ciento se encuentran en países del Tercer Mundo, con muchos menos recursos que cualquier país europeo.

Y en América, si huyen hacia el Norte, ahora se encuentran con un muro. ¿Es Donald Trump una mala noticia para AI?

Es una malísima noticia. Después de un año de su presidencia, las garantías de los derechos humanos están muy reducidas. La situación de Estados Unidos es muy preocupante, creemos que puede haber una crisis de derechos humanos.

A causa del conflicto catalán ha surgido el debate de qué son “presos políticos.”

Nosotros usamos el término “presos de conciencia”, que son personas que se encuentran privadas de libertad como consecuencia de sus creencias o por razón de su identidad, pero no han cometido ningún delito. Sobre presos catalanes estamos haciendo un exhaustivo seguimiento. No son presos de conciencia. Los ex consellers pueden ser encausados por saltarse las leyes, aunque parece difícil que se pueda probar la existencia de violencia para que sean acusados de rebelión. Otro caso es el de los Jordis que aunque tampoco son presos de conciencia porque quisieron impedir el cumplimiento de una resolución judicial, la presentación de cargos contra ellos por un delito grave como la sedición constituye una restricción excesiva de su derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica. Por eso, estamos pidiendo la libertad y la retirada del cargo de sedición para Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

¡Firma!


Elena Gómez anima a participar a Madrid en Amnistía Internacional de diferentes formas. “A quienes menos tiempo tienen les animamos a convertirse en ciberactivistas entrando en la web y participando en la sección Actúa con Amnistía”. Ahí nos encontramos con peticiones y firmas para mover en las redes sociales. Insiste Gómez en que las firmas son “muy importantes. Las firmas provocan cambios. Con ellas hemos podido sacar a muchos presos de conciencia de las cárceles y hemos contribuido a lograr la abolición de la pena de muerte en muchos países”. 
A las personas que tienen más tiempo las anima a hacerse “activistas. En la Comunidad de Madrid ya somos 250 en distintos grupos locales o temáticos”. 
Por supuesto también anima a asociarse ya que “somos absolutamente independientes y nos mantenemos con las cuotas de las personas asociadas. Trabajar por los derechos humanos requiere de recursos muy importantes y los necesitamos para sacar a la luz las violaciones de los derechos humanos”.

Los objetivos de AI

 - Trabajamos por el derecho a la verdad, justicia y reparación de las víctimas de graves abusos, como los juicios injustos, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, las ejecuciones extrajudiciales o la violencia de género.
- Defendemos a las personas migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas, desplazadas o víctimas de trata. También a la población civil en los conflictos armados.

- Defendemos a las víctimas de la violencia a manos de los Estados (policías, ejércitos, etc.) y de otros actores (empresas, grupos armados, etc.).

- Hacemos campaña contra la tortura y los malos tratos, por los derechos sexuales y reproductivos, por la abolición de la pena de muerte, y por un control efectivo sobre el comercio de armas.

- Defendemos la dignidad de las personas pobres, denunciando los abusos que causan o agravan la pobreza, y luchamos para que sus responsables rindan cuentas ante la justicia, porque disfrutar de atención sanitaria, de una vivienda adecuada, de agua limpia, de un medio ambiente sano... es un derecho humano.

- Protegemos el derecho de todas las personas a expresarse libremente y a no sufrir discriminación.

- Exigimos que los presos de conciencia sean liberados y que las personas que denuncian abusos en cualquier país obtengan protección.





Quedamos en su sede, en un barrio, barrio, y allí estaba @frlorente








lunes, 25 de diciembre de 2017

Conchita Panadero, mi madre, una mirada particular

La tristeza congénita y una desbordada miopía hacían que la mirada de mi madre, Conchita Panadero, con ojos de color indeterminado fuera… particular. Incluso en el día de su boda.

La tristeza se hizo fuerte durante su infancia, que no todo el mundo con siete años es testigo de cómo descerrajan un tiro a su madre. No hace mucho di unas pinceladas a esa historia. 

La miopía, de la que pasada la cincuentena se operó un poco, también fue consecuencia de la Guerra Civil. El hambre, la desnutrición infantil madrileña de la época atacaba a la vista como el frío a la piel. Eran también características de Conchita Panadero las secuelas de los sabañones. Sí. Esa generación de niños y niñas madrileñas pasaron frío, hambre y miedo. 

En el caso de Conchita, pasados los años, estas fechas navideñas se tornaban de una felicidad nunca vivida

Mi madre era una persona agradecida. Siempre agradeció a aquellas que ayudaron en su educación en tiempos muy difíciles. Esa especie de deuda la devolvió con el tiempo enseñando a mujeres mayores a leer, a escribir, a echar cuentas…, y también a escuchar en sus problemas. 

Aquel 21 de diciembre iba en Metro de Antón Martín hacia San Blas. Un grupo de “alumnas” esperaban para la función navideña previa a las vacaciones. Pero un derrame cerebral se interpuso en el camino. Debió sentirse mal, salió a la calle. Se sentó en un banco. Una señora la atendió. Llamó a una ambulancia y en el Día de Nochebuena se moría en el Hospital de la Princesa.

La mujer que la atendió se preocupó por ella, siguió la pista y apareció en el Tanatorio aquel 24 de diciembre. Recuerdo cierta impotencia en sus explicaciones y mucho agradecimiento por mi parte.

Ese 24 de diciembre el tanatorio era un oasis de tristeza en medio de petardos, celebración y fuegos artificiales. Un entierro en Navidad, cuando la luz empieza a apoderarse de los días, resulta como la mirada de Conchita Panadero…, particular.



Estas fechas son una mezcla de sentimientos: de feliz infancia, de frío de muerte y de sentir cerca a Conchita y Alfonso. Así leídos, los dos nombres juntos, parece este final una viñeta de Forges. Eso sí.



domingo, 26 de noviembre de 2017

Del 15-N de 1936 al 25-N

Bombardeo de Gran Vía durante la guerra.
“¿Dónde estará esa foto que había de mi madre vestida de miliciana?” 


Un año tras otro Conchita se hacía esta pregunta de cuando en cuando. El recuerdo que tenía de ella era poco claro, que estamos hablando de una foto de aquella época, en blanco y negro. Eso sí, parecía claro que se trataba de una atractiva morenaza de ojos verdes.

Hipólita, Poli, era madre soltera. Nacida en un pueblecito muy cercano a la capital, pronto se trasladó a la ciudad. Entre Vicálvaro (entonces municipio independiente) y el barrio de Ventas andaba su vida cuando quedó prendada por Mauricio, un simpático joven de ojos azules, de conocida familia en el barrio de Bilbao. De hecho, una de las principales calles del barrio llevaba el nombre del padre de Mauri.

No es difícil imaginarlos entre el bullicio de una ciudad siempre viva, ni es difícil imaginarlos como dos jóvenes bien parecidos enamorados a finales de los años veinte del pasado siglo. Él, un poco truhán en el sentido menos estricto del término, fumador con aire Bogart; y ella, sonrisa y chispeante mirada, objeto de todas las miradas.

Coincidiendo con la crisis del 29, sin matrimonio de por medio, nació una niña a la que pusieron el mismo nombre que la hermana de Mauri, Conchita.

Cosas de la vida…, la relación entre Poli y Mauri acabó. Aquel terrible verano de 1936 Conchita vivía con su madre en una casita de Vallecas, o quizá de otro barrio, con la nueva pareja de aquella. En esos días de golpismo la capital fue una locura en aumento. En noviembre, la situación era militarmente insostenible en el frente que estaba roto a las puertas de la capital, mientras en la retaguardia reinaba el caos y el desgobierno.

Los bombardeos fascistas se cebaron esos días en Madrid como nunca antes en una guerra contra la población civil. Durante la Batalla de Madrid la ciudad pareció estar a punto de caer en manos de los golpistas. En el Puente de los franceses y en la Ciudad Universitaria las fuerzas leales a la República sufren lo indecible. Los generales Miaja y Rojo intentan remendar el roto con fuerzas provenientes de Usera y Vallecas…

En el interior de la ciudad el desorden era grande por las acciones de la Quinta columna y por los desmanes de gentuza armada y sin escrúpulos. El propio Santiago Carrillo, responsable del Orden Público en Madrid en aquellos días, confesaba en sus Memorias que “algunas detenciones y hasta ejecuciones habían sido fruto de venganzas personales…” Las llamadas “policías de grupo” actuaban sin control jurídico hasta que empezaron a funcionar los tribunales populares. El propio Carrillo ordenó la detención de un control en Ventas, aparentemente anarquista; y la escolta de un Ateneo libertario.

En plena ola de violencia, el domingo 15 de noviembre, parece ser que un tipo sin uniformar, pero armado; acompañado por otros se presentó en la casita en que vivían Hipólita y Conchita, con siete años recién cumplidos.


“¿Dónde estará esa foto de mi madre vestida de miliciana?”



Con siete años recién cumplidos, Conchita vio cómo ese tipo descerrajó uno, dos…, no se sabe cuántos disparos y asesinó a Hipólita, Poli, la atractiva morena de ojos verdes. Conchita recordaba un beso helado de muerte a su madre y recordaba decirle a un juez que sí, que aquella mujer era su madre. Soltera, pero su madre.

Alguien dijo que a Poli la mataron porque llevaba una medallita de una Virgen; alguien dijo que el tipo que la mató…, la pretendía. Pseudohistoriadores consideran a Hipólita una cifra del “terror rojo”.

Creo, a falta de más documentación, que Hipólita fue asesinada por ser mujer, llevara medallita o simplemente no hubiera accedido a los deseos primarios del tipo de la pistola.

Pasado el 25 de noviembre, no está de más recordar aquel 15 de noviembre con dos mujeres víctimas, una de ellas con siete años. 


No sé si me habría gustado tener los ojos verdes como Hipólita o azules como Mauricio, pero sí me gustaría saber dónde estará esa foto de mi abuela vestida de miliciana.

jueves, 19 de mayo de 2016

Paca Sauquillo, presidenta del MPDL y Coordinadora de la Comisión de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid

Sauquillo en su despacho, fotografiada por @frlorente

“Intento que la Memoria Histórica no sea un arma arrojadiza”



Es uno de esos extraños casos de madrileña por los cuatro costados, además con fuertes vínculos en Fuenlabrada. Su vida ha sido, es, y todo apunta que seguirá siendo un no parar. Camino de los 73 años vive con intensidad y mantiene la pasión aquella rebelde estudiante de Derecho antifranquista. Manuela Carmena le ha encargado una “patata caliente”: ordenar la memoria histórica de la ciudad. Además, continúa peleando y concienciando a favor de los más desfavorecidos del mundo.

P. Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid, le ha pedido que se ocupe de poner orden en el callejero, placas, rótulos, símbolos, estatuas de la ciudad…, en relación con la memoria histórica de la capital. Una labor intensa…
R. Me parece que es una patata caliente aunque no debería ser así. En otros países dan mucha importancia a la memoria histórica porque si desconoces la historia de tu ciudad, la democracia no está completa. La gente debe saber qué ha pasado y por qué. No consiste en juzgar hechos históricos, sino en recuperar la memoria. En Europa y Latinoamérica esto se hace bien, pero en España es un arma arrojadiza entre izquierda y derecha, especialmente en la Comunidad de Madrid.

P. De cualquier forma, hay una “ley de Memoria Histórica”. ¿Cree que es una ley que no funciona?
R. Creo que es una buena ley, moderada, pero se ha interpretado mal. Tiene un preámbulo muy bonito en el que se aboga por la concordia, el acuerdo, el reconocimiento para que reconozcamos o cerremos de forma efectiva un capítulo de la historia. Luego está el artículo 15, que es lo que se ha interpretado erróneamente. Este artículo afirma de manera muy clara que los símbolos y los rótulos de las calles que signifiquen el ensalzamiento de la sublevación y la violencia tienen que ser cambiados porque hieren a muchas personas. Por otra parte, hay que recuperar a personas e instituciones que jugaron un papel muy importante.

P. ¿Por ejemplo?
R. Por ejemplo, la Institución Libre de Enseñanza y otras más desconocidas como el Liceo de Mujeres que jugó un papel muy importante y estuvo ubicado en el actual Ministerio de Cultura. Ahí debería haber una placa. También debería recordarse que en la actual Presidencia de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol, estuvo la Dirección General de Seguridad, que jugó un papel de represión. Habrá que hacer un vestigio de qué fue y lo que fue y…, no pasa nada. Lo mismo con la demolida cárcel de Carabanchel y la cárcel de Ventas.

P. Entonces ¿su objetivo con “la patata caliente”?
R. Intento que la memoria histórica no sea un arma arrojadiza, sino un reconocimiento de personas que faltan y personas invisibles como son la mayoría de mujeres que han sido sacadas de la historia. Mi opinión es quitar lo menos y poner lo más. Para ello he dicho a la alcaldesa que quiero crear un comisionado de personas de reconocido prestigio: cronistas, archiveros, historiadores, bibliotecarios. Una comisión consensuada de personas independientes que también incluyera un urbanista arquitecto y que creara un museo de la historia de Madrid.

P. La Transición está muy ligada con la memoria histórica…
R. Mi generación hizo la Transición pero no vivió la guerra, vivió la dictadura de Franco. La guerra finalizó hace más de setenta años, pero la dictadura hace cuarenta. Ciertamente no fuimos capaces de cerrar la Transición recuperando la memoria histórica porque en su momento no era una reivindicación de la sociedad. El eslogan del momento era “libertad, amnistía y estatuto de autonomía”. Curiosamente, a la memoria empezó a dársele importancia a partir del año 2000. La relevancia se la dieron en primer lugar nuestros hijos y nuestros nietos y luego nosotros mismos, que vimos que países como Francia, Alemania, Argentina…, empezaban a recuperar su memoria y no pasaba nada.

P. La Transición parece que se pone en entredicho por algunos sectores. ¿Cómo definiría ese momento histórico?
R. Visto cuarenta años después se puede pensar que deberíamos haber hecho más, incluso que no se hizo bien, pero había que haber estado ahí en ese momento. En mi caso, por ejemplo, defendí las últimas ejecuciones de pena de muerte. Un juicio sumarísimo que se ventiló en veinticuatro horas. Hay que recordar que hasta 1978 existía la pena de muerte en nuestro país. Me parece bien que se revise la historia, pero los que la vivimos, o al menos yo, pienso que no podíamos llegar a más en ese momento, porque lo que teníamos era ansia de libertad y democracia. Creíamos también que con la libertad y la democracia íbamos a conseguir la mejora de las condiciones de nuestro país, como efectivamente se consiguieron. De hecho, la Transición española se ha puesto de modelo en todos los países del mundo.

Captada por @frlorente
P. ¿Cómo recuerda aquel tiempo?

R. En aquel momento yo había fundado la Organización Revolucionaria de Trabajadores, la ORT, y apostábamos por la ruptura con el franquismo, pero efectivamente nuestro objetivo era la libertad y la democracia. La Transición empezó en la década de los setenta como un movimiento organizado. Previamente, en la década de los sesenta surgen las Comisiones Obreras, las comisiones de los barrios, las asociaciones de vecinos y los movimientos profesionales de gente que estábamos contra la dictadura, a favor de la democracia, de las libertades y de que España fuese un país democrático dentro de Europa. Por una parte, estaban los inmovilistas del régimen y por otra, grupos que querían hacer cambios violentamente, fundamentalmente ETA. España no podía seguir así, así que apostamos por la organización de las masas y comenzamos a rebelarnos pacíficamente. De quienes vivimos la Transición habrá muy pocos que renieguen de ella. Quienes la están revisando no la vivieron o, efectivamente, no estaban por una transición.

Vergüenza

Sauquillo, presidenta del Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad es abanderada de la justicia social, “creo que las ONG tenemos que defender la justicia social y no la beneficencia que es lo que desde el Gobierno del PP quieren que se implante”, asegura. Y en ese contexto, insiste en que las ONG, igual que otras organizaciones como los sindicatos, “tenemos que repensar cuál es nuestro papel”.

Pero si por algo está escandalizada Sauquillo es por la tragedia de los refugiados, también porque “la situación que vivimos con los refugiados pone en cuestión la Europa solidaria”. Con una sola palabra califica lo que está ocurriendo con las personas que huyen de los conflictos, fundamentalmente de Siria: “vergüenza”.
Tiene claro que no hay voluntad política por parte del Gobierno, “el Gobierno no ha jugado ningún papel. Tenía que haber llegado al Consejo Europeo y decir España, que  se hacía cargo de los 16.000 refugiados, que no son tantos. Y recuerda cómo en una situación peor de crisis e infraestructuras, este país se hizo cargo en los años 90 de 5.000 bosnios, croatas y serbios perseguidos.



martes, 10 de mayo de 2016

La “Mirada de mujer” de Paca Sauquillo

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Tras un revuelo muy grande a cuento de la memoria histórica en la ciudad de Madrid, la alcaldesa, Manuela Carmena, decidió encargar a una compañera de luchas, a Paquita Sauquillo, coordinar una comisión que ponga orden en el callejero, estatuas y símbolos de la capital. Esto me ha llevado a leer un libro, Mirada de mujer, que publicó Sauquillo en el año 2000 (Ediciones B). Se trata de un relato de recuerdos con alma autobiográfica que, sin duda, deberá ampliar en unos años.


Mirada de mujer fue culminado en el momento más duro de la dura vida de Paquita Sauquillo. Dos años antes moría su hijo Javier y explica ese terrible dolor como una amputación: “Fue como si me amputaran un miembro que después sigue doliendo. No se supera nunca, tienes que saber vivir amputada y cada día es peor. Cuando muere un padre, o un hermano, el tiempo ayuda a encajar la desgracia; pero cuando muere un hijo es distinto, el tiempo es tu enemigo, te aleja de él, de sus recuerdos; y, como sabes que toda la vida va a ser igual, no quieres que pase el tiempo…”

Y cuando habla de la muerte de un padre o un hermano sabe lo que dice. Relata su relación con el luto precisamente porque su padre falleció cuando ella contaba 14 años. Durante tres vistió de luto en plena pubertad. El primer año, riguroso y los otros dos de “alivio luto”. Años después la muerte la visitó y la rondó en forma de asesinato fascista. Su hermano Francisco Javier Sauquillo, abogado, militante del PCE y de CCOO fue uno de los abogados de Atocha “ejecutado” (siguiendo la terminología del superviviente Alejandro Ruiz-Huerta) por una banda ultra la trágica noche del 24 de enero de 1977.

Madrid

Pero Mirada de mujer no es un libro triste. Es un libro motivador que relata los recuerdos de la autora en un tiempo excepcional de la historia en los que Madrid es el escenario fundamental. Más allá de las luchas, tras una breve estancia en Ceuta, viajamos del Madrid burgués de adolescencia en colegio de monjas al Madrid más obrero y mísero, pasando por una Universidad en ebullición.

Sauquillo se proclama madrileña y, con el conocimiento de la ciudad como fondo, relata un mundo lleno de cine censurado, de enloquecida especulación urbanística, de reuniones clandestinas, manifestaciones y miedos. Tiempos de lucha por conseguir la libertad, tiempos en los que los obreros empiezan a organizarse en las comisiones obreras y los vecinos en las comisiones vecinales.

Paquita Sauquillo un día montaba la primera asociación de vecinos de España en 1964 (aunque existe un pequeño debate con Baracaldo sobre quien fue antes); otro defendía a los obreros de Potasas en 1971 con Carlos Garaikoetxea defendiendo a la empresa y otro, defendiendo de la pena de muerte a miembros del FRAP en los últimos consejos de guerra del franquismo en 1975.

ORT

En aquellos años las siglas de los partidos antifranquistas florecían y Sauquillo fundó la maoísta ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores), un partido que con la llegada de las primeras elecciones generales democráticas aún fue ilegal. Fue en las primeras elecciones al Ayuntamiento de Madrid cuando se presentó como candidata a la alcaldía, pero no logró ninguna concejalía. A pesar de ello, Enrique Tierno Galván, el viejo prfesor, quiso contar con ella, que se negó porque la ciudadanía no la había elegido.

Con los años, unos miembros de la ORT fueron recalando en el PCE y otros en el PSOE. Sauquillo fue de estos últimos aunque tuvo que vivir las tensiones por mostrarse claramente en contra de la OTAN.

Se puede o no compartir las ideas de Paca Sauquillo, pero su Mirada de mujer es un relato elocuente de un periodo que hoy muchos ponen en entredicho. Un relato vivido en primera persona y compartido por un pueblo que fue el verdadero protagonista de eso que convenimos en llamar Transición.

Seguro que en breve os cuento alguna charla que pueda mantener con ella.


miércoles, 6 de abril de 2016

Marisa Soler, camarera de piso en el Palace


“Somos especialistas, vamos al detalle”


Marisa a las puertas del Palace por @frlorente
Madrileña de nacimiento y leganense de adopción son ya veinticinco años los que Marisa lleva trabajando como camarera de piso. Prácticamente media vida, que tiene 54. Ha pasado por el Hotel Plaza, el Emperador, el Wellington, el Villamagna y, desde 1998, trabaja en el Palace. A este hotel envió un curriculum mientras trabajaba en un lugar que no era de su agrado: el Ministerio de Defensa: “en el Palace me cogieron inmediatamente, incluso me esperaron dos días. También es cierto que tengo un curriculum muy bueno, en el que queda clara mi profesionalidad, algo que sí busca el Hotel Palace”.

Marisa está en pie antes de las seis de la mañana, “a las seis menos diez”, especifica ella. En el hotel tiene derecho a un desayuno, con tostada, y comienza a trabajar a las ocho en punto hasta las cuatro, con media hora de parada para comer y otra pausa de cinco minutos. La gobernanta reparte los turnos, “en el Palace se reparte el número de habitaciones. Dos personas hacemos 24 ó 25 habitaciones, que son muy grandes y con muchos detalles”, explica.

No oculta Marisa, que es delegada de CCOO, que el trabajo “es muy duro” y provoca dolores de espalda, aunque también reconoce que la empresa cumple a rajatabla los protocolos  de salud laboral, “incluso conseguimos que haya un fisioterpeuta dos veces a la semana”. Llegados a este punto insiste en la importancia de estar organizadas en el sindicato.

Mujeres invisibles 

Gracias a una aplicación informática, las camareras del Palace saben cuando las habitaciones están vacías para poder entrar a arreglarlas, “pero siempre estamos pendientes con el rabillo del ojo no sea que el cliente esté en la habitación, aunque la aplicación diga lo contrario,” explica Marisa.

Claro, es inevitable preguntarle por anécdotas y… “hay muchas”, dice Marisa, “pero eso es secreto profesional”. Al final explica que evidentemente a veces se supone que la habitación está vacía y no es así. “Me contó una compañera que una vez, con la habitación a oscuras, empezó a hacer la cama y resulta que el cliente estaba dentro. Claro, Salió en silencio y corriendo”. E insiste hay muchas anécdotas, muchas…

Las camareras siempre están ahí, arreglando, limpiando, sin molestar, con toda la profesionalidad del mundo; pero invisibles. No es extraño que al cruzarse por el pasillo con clientes no exista ni un saludo, ni un gesto de agradecimiento. Eso sí, saben que su trabajo es fundamental y tienen la autoestima en muy buen estado.


Vida laboral supeditada a vida personal

Comenzó a trabajar en 1976 en el sector de comercio, en una perfumería. Como a tantas otras mujeres su vida laboral se ha visto afectada directamente por su vida personal. Hace 29 años nació su primer hijo con una enfermedad de huesos, con lo que tuvo que dedicarse cuatro años a cuidarlo. Al cabo de ese tiempo pudo reincorporarse al comercio. Después vino el segundo embarazo y “las circunstancias” la llevaron a un cambio.

Ella realmente quiso estudiar para auxiliar de clínica, pero entre embarazos y trabajo fue algo inviable. Lo que sí pudo estudiar fue Regiduría de pisos en la Escuela de Hostelería. Aunque no encontró plaza de ello, sí entró en el mundo del hospedaje. Ahora es camarera de piso, un trabajo que le gusta y del que se siente orgullosa.

Pillados por @frlorente 
 “Las externalizaciones son como buitres” 

Los objetivos empresariales del Hotel Palace y la existencia de un comité de empresa fuerte y serio hacen que las condiciones de las camareras de piso no sean lo que últimamente “se extiende por Madrid como una epidemia: las externalizaciones”.
Marisa explica que en el Palace hay diálogo con la empresa y que se escuchan las opiniones de las trabajadoras y además se ponen en práctica, que por algo son ellas las que están a pie de tajo. Pero es consciente de la que está cayendo en el sector. En su opinión, “las externalizaciones son como buitres que sólo quieren ganar dinero a costa del trabajo de los demás”.

Asegura Marisa que hay hoteles por los que llegan a pasar ciento cincuenta camareras diferentes, trabajando a destajo: “gente para limpiar hay mucha, pero la precariedad y el maltrato no hace profesionales. El trabajo se puede sacar adelante malamente, pero se pierde mucha calidad, algo que repercute en la clientela y las instalaciones; algo que a medio plazo es perjudicial para las empresas y más en una ciudad que se supone tiene una importante fuente de ingresos en el turismo”.

CCOO mantiene una persistente pelea contra la externalización y la precarización de un trabajo fundamental en la plantillas de muchos hoteles con empresarios sin perspectiva. La crisis, también en este caso, ha servido de coartada para que se desmande la subcontratación, la carga de trabajo, las presiones…

Marisa, que tiene unas condiciones dignas y peleadas lo tiene muy claro: “no deberían consentirse las externalizaciones, nos degrada como profesionales y como personales. Creo que hasta están en fraude porque incumplen el convenio de Hospedaje”.