Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

miércoles, 18 de junio de 2014

El perro del hortelano en La Latina


Seguramente, que mis padres me llevaran a ver teatro clásico en la infancia ha influido en mi gusto por éste. Seguramente, mi platónico amor por la sita Maribel en 7º de EGB, también. Gracias a La Maribela, alternaba yo los tebeos de Mortadelo y Filemón con los Entremeses de Cervantes. De hecho, creo que alimentó cierto fetichismo en mi personalidad cuando me dejó un ejemplar de estas obras y durante semanas no me separé de él.

Hace menos de una semana se ha estrenado en el Teatro La Latina de Madrid, El perro del hortelano, de Lope de Vega, montada por la Fundación Siglo de Oro (RAKATá) bajo la dirección de Laurence Boswell. Y disfruté de lo lindo con esta historia que se desarrolla en Nápoles a principios del siglo XVII.

Disfruté porque los clásicos van directamente al hígado con los temas. En este caso privilegios sociales, amor, desamor, celos, más celos, más amor, donde dije sí, digo no y viceversa…; drama, humor y suspense hasta el final. Y en verso, claro.

Diana, la condesa de Belfor, que también así es conocida la obra, es una bella artistócrata con varios pretendientes a los que rechaza permanentemente. Pero…, ella se enamora, que yo creo que en principio se encapricha con su secretario, Teodoro. Éste a su vez, aunque está liadillo con una de las damas de compañía, pues se deja seducir por la seductora Diana y cae en sus redes. Y casi le vuelve loco. Vamos, que Diana es como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

Diana es una mujer con arrestos, más aún tratán
dose del siglo XVII, que pelea entre sus sentimientos y la lógica aristocrática de no mezclarse con plebeyos. Entre drama, inestabilidades, conspiraciones…, nos hace más llevadero el drama, el humor y las ocurrencias (o grandes ideas) del criado de Teodoro, aspirante a secretario del secretario. Estereotipo imprescindible en el mundo clásico, en el mundo y en nosotros mismos.

El montaje, la puesta en escena, la interpretación, el respeto a Lope hacen que me atreva a recomendarla. Y hace que vea de sacar tiempo para ver El castigo sin venganza, que se representa a la par.

Ambas se pueden ver hasta el 29 de junio en el Teatro La Latina, claro.

jueves, 12 de junio de 2014

Estreno de Camaradas, de Sabin Egilior

Producir y exhibir cine documental en nuestro país es dura tarea. Como diría Churchill cuesta sangre, sudor y lágrimas. Y es una pena porque hay muestras de gran calidad. En su día tuvo un encuentro con Sabin Egilior al hilo de su película Camaradas. Venga, os pongo este enlace para que lo recordéis.

Ahora, mañana día 13, Camaradas se estrena en Madrid, Bilbao, Donosti, Vitoria-Gasteiz. Y el día 4 en Barcelona. ¿Que dónde?:

- BILBAO:
Multicines (Jose Mª Escuza 13)
- DONOSTIA/SAN SEBASTIÁN:
Príncipe (San Juan 10)
- VITORIA-GASTEIZ:
Florida (San Prudencio 22)
- MADRID:
Artistic Metropol (Cigarreras 6)
- BARCELONA ¡¡4 de JULIO!!:
Zumzeig Cinema (Carreir Béjar 53
- L3 metro Tarragona)

Por cierto, las personas afiliadas a CCOO de Madrid gozarán de un descuento del 50 por ciento en taquilla mostrando el carné.

Os recuerdo un poco el tema…

La noche del 7 de septiembre de 1950 la policía toma las calles de varias ciudades de Francia. Cuatrocientas personas que tan sólo unos años antes habían luchado y derramado su sangre hasta la muerte por liberar al mundo del fascismo, son detenidas y expulsadas de Francia. La mano sutil de los Estados Unidos ya estaba detrás de esta operación.

Hoy, el último de esos camaradas, Sebastiá Piera, reside en el mismo lugar en donde de manera hostil le colocó aquella democracia por la que combatió en la II Guerra Mundial. Buieno. En realidad Piera falleció recientemente. Eso sí, tuvo tiempo de ver la cinta.


Además del propio Piera, el documental cuenta con la participación de muchos camaradas, testigos directos de aquellos hechos: Santiago Carrillo, Domingo Malagón, Ángel Álvarez, Enrique Lister (hijo), José Chinchilla, Bartolomé Escandell, Indalencio González, Hermanos Larroi, Trinidad Revoltós o Luís Fernández.

EL TRAILER, AQUÍ. 

martes, 10 de junio de 2014

Contra la homofobia, por el orgullo LGTBI

Fotografía de @frlorente , o sea, Fran Lorente.
El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad como lista de enfermedades mentales. Pero el camino es largo y duro. El colectivo LGTBI; es decir; lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales siguen padeciendo fobia y persecución alentadas desde los sectores más ultras. Pero todos seguimos cayendo en actitudes homofóbicas con chistes, insultos, comentarios…, en la calle, en el bar y también en el centro de trabajo.
El 28 de junio, y en fechas aledañas según conveniencia local, se conmemora el Día del Orgullo de este colectivo (inicial y popularmente, orgullo gay). Aquel día de 1969 tuvieron lugar los disturbios de Stonewall, primera vez en que, parece ser, el colectivo se enfrentó a la policía en Estados Unidos.

Es necesaria la unidad de toda la sociedad para garantizar los logros conquistados por este colectivo. Porque no es sólo la fobia, también los recortes económicos afectan de manera muy seria: se paralizan tratamientos de transexualización y de VIH/SIDA; se penaliza la maternidad de madres lesbianas y bisexuales; no hay apoyo a jóvenes,  especialmente vulnerables, en escuelas o institutos.


La clase trabajadora, la ciudadanía de a pie, no puede participar de la cacería inquisitorial. Nadie puede decretar sobre sentimientos. Somos iguales en derechos, aunque seamos diferentes.

sábado, 7 de junio de 2014

Rafael Narbona y su "Miedo de ser dos"


Narbona y su reflejo por @frlorente.

Os dije después de leer Miedo de ser dos que iba a dar con el autor. Y así fue. Suelo ser cumplidor. Y que mejor que estos días de feria de libro en Madrid para mostrar nuestro encuentro. Cuenta con miles de seguidores en su blog y en las redes sociales gracias a unos artículos que a nadie deja indiferentes. Tanto, que últimamente ha tenido problemillas de amenazas. Gran conocedor de la historia reciente y, particularmente, de los entresijos que se cuecen en Euskadi, o casi mejor Euskalherria, aunque siempre saldrá alguien que le espete que “no tiene ni puta idea”. Esas cosas nos pasan a todos.

No sólo es escritor y crítico en El Cultural. Y es que antes de su jubilación ejerció como profesor de Filosofía en un instituto madrileño. Una jubilación un tanto complicada en cuyo proceso encontró el apoyo de CCOO y concretamente de la persona que le asesoró: Luís Castillejo, “una persona muy humana y muy simpática”. Quizá por su condición de docente, en el libro narra sus experiencias escolares, “sufrí mucho en la escuela. Considero que no  aprendí nada”, explica.

Por su experiencia como profesor tiene muy clara su postura ante el sistema educativo: “Soy totalmente anarquista. Creo que los colegios deberían desaparecer en su forma actual. Las escuelas desempeñan una función social básicamente represiva de normalización en el peor sentido de la palabra. Un instituto se parece a la mili, donde tiene que sobrevivir; donde los más débiles sufren el acoso de sus compañeros y donde la masificación impide que los profesores tengan un trato más cercano y más humano”.
Es Narbona muy crítico con la Administración que “ha impuesto unas normas donde lo importante son los resultados estadísticos. No se puede educar desde una perspectiva estadística, sino humana”.

En este sentido, alaba el modelo finlandés, “con clases sin masificar, profesores de refuerzo y donde se evalúa el comportamiento solidario entre compañeros. Es decir, se evalúa lo intelectual y lo humano. Se trata de que el niño tenga curiosidad y ganas de aprender, y que lejos de la coacción los chavales saquen lo mejor de sí mismos”.

En su blog da a diestro y siniestro “porque estoy profundamente cabreado; creo que no soy el único; con la brutalidad policial, con los recortes, con las pérdidas de derechos sociales…” Recomienda, en este sentido, los artículos de Vicenç Navarro. “un economista serio que aporta unos datos que quien al leerlos no se cabreé es porque es multimillonario, sin conciencia o inhumano”. Lo tiene claro Narbona: “Hace falta un cambio radical.


P. Eres crítico literario y también escritor. ¿No suena un poco raro? No me imagino yo a Boyero dirigiendo pelis, por ejemplo.
R. Hay muchos escritores que han empezado como críticos. Es muy extraño que un crítico literario no tenga la fantasía de ser escritor. Hay un porcentaje muy notable de escritores que han comenzado como críticos literarios.

P. ¿Y…, tienes valor suficiente para soportar las críticas?
R. Si son adversas te duele porque un libro es algo muy personal donde se depositan muchas ilusiones, pero es entendible que te pueden poner a parir y lo he aceptado.

“La literatura, literalmente, me ha salvado la vida”


P. Existe la costumbre de etiquetar los libros. El suyo yo no sé si es biográfico, o una sucesión de relatos, o una enciclopedia de suicidas, o un manual de autoayuda, o un manual del suicida. En algún momento lo ha calificado como “autopsia de una enfermedad”. ¿Es literaturaterapia?
R. Sería un género nuevo. Los géneros literarios yo no sirven para explicar la literatura contemporánea. Como crítico muchas veces he cuestionado que existan los géneros. Los géneros tradicionales se han visto desbordados por la literatura del siglo XXI. El libro que yo he escrito ha sido mi tabla de salvación. A mí; la literatura, literalmente, me ha salvado la vida. Si no hubiera escrito este libro no habría encontrado alternativas, y tal vez mi enfermedad se hubiera exacerbado. No sé si hubiera tenido un final trágico, pero iba en esa dirección. En 2010 empiezo a escribir literatura de creación y sí ha sido una terapia que me ha salvado la vida.

P. ¿Supone este libro la salida del armario de un bipolar?
R. Nunca he ocultado mi condición de bipolar. De hecho publiqué una carta en El País, pidiendo una salida del armario de aquellas figuras públicas con trastorno biopolar, que son muchos. Ha habido gente como Catherine Z. Jones que lo ha reconocido. En España, varios escritores también, como Leopoldo García Panero. Creo que quienes padecen esta enfermedad deben dar la cara y ayudar a normalizar la percepción de este trastorno, que afecta a casi el 2 por ciento de la población, mientras que sólo están diagnosticados el 30 por ciento.

P. ¿Por qué la importancia del diagnóstico?
R. A muchas personas, como mi hermano, no se les diagnostica nunca y suelen tener una vida desordenada o un final trágico. Es la enfermedad que tiene más porcentaje de suicidios. Más que la esquizofrenia o la depresión. La etiología de la enfermedad se desconoce. Hay una serie de genes que están alterados. Se puede ser portador del gen y transmitirlo sin padecer la enfermedad, que da la cara cuando algo desborda los recursos del individuo. En el libro reflejo los momentos más duros, más negros. Algún capítulo lo he escrito en momentos de desesperación en que veía el suicidio como una salida razonable.

P. En alguna parte defines la bipolaridad como “un contrato indefinido con el sufrimiento”.
R. Es una enfermedad crónica, incurable, que se puede controlar a través de la medicación, la psicoeducación…, pero que siempre está ahí. Hace unas semanas, con el cambio de tiempo y la salida del Sol experimenté un empeoramiento depresivo. La llegada de la primavera es una época nefasta. Somos biología, pero nos cuesta reconocerlo.

Guerra civil y Transición

P. En Miedo de ser dos uno de los leit motiv es la Guerra Civil…
R. Es algo que marcó mucho a mi familia. Mi familia tenía una posición económica bastante desahogada. Mi abuelo Vicente, por el hecho de ser republicano, fue expulsado de la carrera judicial. Durante la guerra mi padre, que era profesor, fue intérprete traductor de las Brigadas Internacionales en el frente de Madrid. Después vinieron las represalias. Para poder trabajar como periodista fue obligado a trabajar como censor muy a su pesar, algo que me avergonzaba. En la postguerra hubo muchas personas que para sobrevivir tuvieron que hacer cosas que no les gustaba.

P. Es usted de esa generación que vivió la Transición siendo muy joven. También es un tema que trata en su libro con un sentido crítico…
R. Cuando Carrero Blanco fue asesinado, mi madre, como tantas, pensaba que era el incio de otra guerra. Recuerdo las manifestaciones asesinatos como los de Arturo Ruiz, Mari Luz Nágera, los Abogados de Atocha… Sí tuve la sensación de que la Transición no fue un cambio real, sino un paripé por el que el régimen se autoreformaba para sobrevivir. Y el tiempo nos ha dado la razón.

“Hace falta un cambio radical”


En el Paseo del Prado, pillados por @frlorente.
P. Pero si no se hubieran dado pactos como los de la Moncloa sí podría haber habido mucha más violencia y represión. Quienes tenían las armas eran los otros…
R. Lo que quiero decir es que la Transición no la hicieron ni el rey ni Suárez, sino el pueblo español, que es quien protagonizó infinidad de huelgas y manifestaciones. Si hubo un cambio no fue por las instituciones, sino por la gente que se comprometió y exigía un cambio. Es cierto que la correlación de fuerzas era asimétrica. ¿Qué probablemente no se pudo hacer otra cosa? Es cierto. Pero aquí los criminales han tenido cargos. Hay 114.00 personas en fosas; la tortura se ha seguido utilizando; tenemos un jefe del estado impuesto, inviolable, inimputable; seguimos con calles dedicadas a franquistas y el infame Valle de los Caídos. El problema vino en los 80. La victoria de Felipe González desmovilizó a la sociedad. Parecía que ya se había producido el cambio y lo que vinieron fueron las grandes reformas neoliberales, pero se puso de moda ser frívolo, la movida…

P. También mencionas la movida en tu libro, con cierto amor odio. Por una parte la destacas su “espíritu transgresor, su frescura, su desprecio por los tabúes…”, pero dio lugar a “una generación sin espíritu de resistencia, ajena al compromiso”.
R. Almodóvar, por ejemplo, hizo películas que hoy día no se podría ni rodar. Ahora hemos vuelto a un ambiente de puritanismo. La movida estuvo muy bien, pero por otro lado se puso de moda poner a parir a Marx. El compromiso social se veía como algo ridículo…

P. Están muy presentes en Miedo de ser dos el cine y la literatura…
R. Mi padre era escritor y en casa había una enorme biblioteca. Fui un niño solitario, uraño, depresivo y la afición al cine y la literatura han jugado un papel en mi supervivencia. A los 16 años empecé a tener fantasías autodestructivas y uno de los argumentos a favor de vivir era ver otra película o leer otro cuento. Siempre retrasé escribir por no repetir el caso de mi padre. Murió en 1972. Era un autor muy reconocido con quince libros publicados, pero…, luego cayó en el olvido. Sólo le conocen los especialistas y yo tenía miedo de sufrir un fracaso similar.
Y terminamos, y Rafa arrancó su moto...

P. Y dejas clara tu fascinación por Marilyn Monroe y Autrey Hepburn…
R. Una es la elegancia, la espiritualidad. Sus películas son divertidas. Marilyn es una figura trágica que sufrió una infancia terrible, que nunca fue feliz. Mi fascinación por Marilyn no es como objeto erótico, sino por la vulnerabilidad, por lo fácil que era hacerla daño.

P. En el libro hablas de la muerte, del amor, de Dios, pero… los animales parecen algo muy importante para ti.
R. Tengo seis perros, cuatro gatos, un loro y un hurón. Mi casa es un albergue, un refugio. Los animales son un aspecto fundamental de mi vida. Me han dado amor, cariño. Cuando he pensado en suicidarme pensaba que no saldrían adelante sin mí. Creo, como decía San Francisco de Asís, que son nuestros hermanos menores.


jueves, 5 de junio de 2014

Diez cuestiones breves sobre monarquía y república

Asistimos en nuestro país a la insistencia de crear estereotipos sobre las personas que consideran la república un sistema de organización política más democrática que la monarquía. Vemos que, por ejemplo, se insiste en identificar república con radicalismo, izquierdas, algaradas, país bananero, etcétera. Con este decálogo se pueden aclarar algunas dudas.


¿Se puede ser de derechas y republicano o republicana?

Sí.

¿Se puede profesar la religión católica ser y republicano o republicana?

Sí.

¿República es sinónimo de país bananero?

No. Estados Unidos, Francia, Alemania, Austria, Italia…, se organizan en repúblicas.

¿Ha habido en España alguna república?

Sí. Dos. La primera (11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874); y la segunda (14 de abril de 1931 a 1 de abril de 1939).

¿Se proclamaron en España las repúblicas tras golpes de estado?

No. La primera se instauró tras la abdicación de Amadeo I de Saboya y la segunda tras las elecciones de del 14 de abril de 1931.

¿Votó la ciudadanía el final de las repúblicas en España?

No. La primera acabó con el pronunciamiento del general Martínez Campos y la segunda con el golpe de estado de Franco.

¿Es en España monarquía sinónimo de estabilidad?

No. En España ha habido cinco casas reales trufadas por guerras y peleas familiares: Trastamara, Austria, Borbón, Bonaparte, Saboya.

¿Es la casa Borbón sinónimo de estabilidad?

No. Ha sufrido tres restauraciones: Con Fernando VII, con Alfonso XII y con Juan Carlos I.

¿Es en España monarquía sinónimo de defensa de enfrentamiento a dictadores?

No. Alfonso XIII cedió el poder a Primo de Rivera y Franco proclamó heredero a Juan Carlos I.

¿Influyen las religiones en las monarquías?


Sí. En España y Bélgica están ligadas al catolicismo. En Reino Unido y Países Bajos al protestantismo.

miércoles, 4 de junio de 2014

La abdicación y el miedo a un referéndum

Manifestación en Sol por un Referéndum el día de la abdicación.
Yo lo que no termino de entender es el miedo que hay a convocar un referéndum, o dos, o tres. Yo no entiendo que los aparatos de los partidos políticos sigan pensando que este es un país de inmaduros mientras, paradójicamente, aseguran que tiene la generación más preparada. Yo no entiendo ese miedo  teniendo bajo control prácticamente a todos los medios de comunicación y poderes económicos. Bueno, esto último quizá sea al revés.

A Felipe, que será el VI, le vendría de fábula convocar un referéndum que le legitimara. Aquí se hizo una Constitución en la que no se contemplaba lo de la abdicación. Oiga, que lo mismo se hizo a propósito para que tras el juancarlismo, se vieran otras posibilidades. Yo no lo sé, pero desde luego…, ya ha habido años para arreglar la chapuza con tiempo, que ahora se resuelve con un artículo único y una disposición final única para hacer efectiva la renuncia a la Corona de España.

Según leo en El Diario.es, “el proyecto aprobado incluye un artículo único que dice textualmente: "S. M. el Rey Juan Carlos I de Borbón abdica la Corona de España. La abdicación será efectiva en el momento de entrada en vigor de la presente ley orgánica".

Creo que es evidente que esta abdicación es política. Vamos, que unos añitos más con Juan Carlos y familia dando espectáculos en medio de este desolador panorama neoliberal, con Cataluña y Euskadi hartas de España…,  y la cosa termina estallando. La confianza en Juan Carlos está en el subsuelo y, si hubiera sido presidente de una República, habría dimitido, que es lo mismo que abdicar, pero en rey.

Plantear un referéndum no implica votar a favor de un sistema republicano. Es más, habría que ver qué sistema republicano sería ese. Habría que ver cuáles serían las competencias de ese presidente, o presidenta.

Corrupción más allá de Urdangarín

Uno de los políticos y sindicalistas a los que más respeto es Adolfo Piñedo. He leído su blog y no comparto lo que plantea, lo cual me hace pensar que me estoy haciendo mayor. Aunque a Piñedo le parece bien la abdicación, sólo ve como error de la monarquía el Caso Urdangarín. Si es por entorno de corrupción hay mucho más como argumenta este artículo de Eldiario.es titulado La corte del rey Juan Carlos y elcapitalismo de amiguetes, donde se hace un repaso breve al listado de empresarios amigo del rey. Muchos implicados en casos de corrupción (Arturo Fernández) que han terminado con sus huesos en la cárcel (Gerardo Díaz Ferrán, Manuel Prado y Colón de Carvajal…) Incluso relacionados con los apuntes de Bárcenas como Villar Mir.



Considera Piñedo que el programa del PSOE se puede llevar a cabo en el actual modelo constitucional. Yo creo que el actual modelo constitucional está resquebrajado entre otras cosas porque la jefatura del Estado evidencia una falta de transparencia tremenda e impune. Tampoco creo yo que la cuestión de la República sea un asunto de consumo interno en la izquierda para ver quien es más rojo. Pienso que es un asunto de más democracia y más participación.

Otra cosa es que este PP repleto de hijos y nietos del franquismo sea monárquico. Por algo será. ¿No se puede ser republicano y de derechas o es esto sólo un problema de España?

No digo yo que no se aplique la Constitución, incluso por el derecho a una vivienda digna. Digo que no entiendo por qué no se puede preguntar a la ciudadanía, que en su 70 por ciento no votó la Carta Magna, reformas como tipo de sistema. En esos días convulsos de Transición, por ejemplo, CCOO, inteligentemente observó que la correlación de fuerzas existente impedía volver al régimen previo al golpe de Estado de Franco. La ultraderecha estaba ahí, y con armas, y con el apoyo de buena parte del ejército. Esa no es la situación actual y CCOO cree que la profunda reforma constitucional que necesita España sea sometida a laopinión de la ciudadanía.


Pienso que las cosas no están haciéndose bien por parte del principal partido de la oposición y como muestra los últimos resultados electorales. Es decir, lo que toca es hacer algo diferente. Pienso que, por ejemplo, también toca acabar con el poder de la Iglesia. Pensaba que el PSOE estaría a favor de un estado laico. Yo ya no sé…

domingo, 1 de junio de 2014

Fraga, Franco y los 50 años de los “25 años de Paz”




Aquel 1964 fue el año en que el Che Guevara dio su discurso ante la ONU; fue el año de la aparición de el Libro rojo de Mao. En nuestro país, el nacimiento de 697.697 bebés logró que el baby boom tocara techo mientras Los Sirex triunfaban con Si yo tuviera una escoba y Conchita Velasco con su Chica Ye-Ye. Las faldas empezaban a perder tela, por lo que a Manolo Escobar no le gustaba que a los toros se fuera con minifalda. Pero también fue el año en que resurgieron las tensiones en las minas asturianas, eran años de clandestinidad en las que, por ejemplo, las Comisiones Obreras empezaban a tomar forma. En ese escenario tragicómico Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo, metió a España en una de las mayores campañas propagandísticas del franquismo: 25 años de paz, que en realidad se convirtieron en los 25 años de la victoria. 

En Madrid, por ejemplo, se construyó en honor a esas bodas de plata franquistas el Hospital de La Paz, que aún conserva el nombre; o la Avenida de La Paz, que también se sigue llamando así a un tramo de la M-30, perdón Calle 30. Los más mayores recuerdan que aquel año todo se inundó de carteles, desfiles, sellos con los “25 años de Paz”.

El tono de la campaña intentó ser más conciliador, dejando de lado el discurso político de la cruzada. Se intentó relegar la Guerra Civil al olvido en la medida de lo posible, mientras que se ensalzaban las bondades del I Plan de Desarrollo, del Seat 600 o del boom turístico –el año anterior se homenajeaba al turista 11 millones– fruto del recién nacido lema Spain is different.

La campaña quiso demostrar que la España de 1964 era muy diferente a la de 1939, rehuyendo episodios cercanos, como la silenciada guerra en Ifni y Sáhara, las represalias por el Contubernio de Munich, las ejecuciones del comunista Julián Grimau y de los anarquistas Delgado y Granados, la creación del Tribunal de Orden Público (TOP) para la represión de la disidencia política, las huelgas y su violenta represión; tampoco aparecía la cuestión más denunciada desde el extranjero: la permanencia aún en el exilio de miles de españoles. El franquismo y sus ministros más jóvenes, con Fraga a la cabeza, se hacían trampas al solitario.

Del “Te Deum” a Franco ese hombre

El pistoletazo de salida a los fastos comenzó en el Valle de los Caídos con un solemne Te Deum al tiempo que ABC publicaba una entrevista con el dictador. Quedaba claro que lo que se celebraba era la victoria fascista más que una supuesta paz. La campaña finalizó con una película dirigida por Sáenz de Heredia, y escrita por José María Sánchez Silva: Franco, ese hombre.

Narra el historiador Paul Preston en su biografía sobre Franco que el cuadro que presentaba la cinta “era el de un héroe que había salvado un país en caos de las hordas del comunismo, luego lo había salvado nuevamente de las hordas del nazismo, y posteriormente se había convertido en el padre benévolo de su pueblo”. La película tuvo un considerable éxito de taquilla, pero Franco se limitó a comentar: “Demasiados desfiles”.

También una crónica de ABC del 2 de abril describía pormenorizadamente el acto del Valle de los Caídos: “Minutos antes de las doce llegaron a la Basílica SS. AA. RR. el Príncipe Don Juan Carlos y su esposa, Doña Sofía. A las doce y cinco lo hizo Su Excelencia el Jefe del Estado, que vestía uniforme de capitán general y ostentaba sobre su pecho la Gran Cruz Laureada de San Fernando, acompañado de su esposa, doña Carmen Polo de Franco, que lucía la clásica mantilla…”  Del mismo modo reseñaba ABC los “actos religiosos y patrióticos” realizados en toda España: Barcelona, Bilbao, Zaragoza, Salamanca, Pontevedra…

El gol de Marcelino

Aquel 1964 fue el de la final de la Copa de Europa en Madrid que enfrentó a las selecciones de la Unión Soviética y España. Cuatro años antes, en 1960, Franco prohibió que las selecciones se enfrentaran, pero se pudo rectificar ante la FIFA y se consiguió que la final se celebrara en España.

Escasos días antes de aquel 21 de junio no se sabía si Franco iba a acudir al encuentro por temor a tener que entregar el trofeo al capitán del equipo soviético. Cuenta Paul Preston que un alto funcionario falangista de la Federación Española de Fútbol llegó a proponer, sin éxito, que se tratara de drogar al equipo soviético para proteger al dictador de tal contrariedad.


El hecho es que el partido se llevó a cabo entre gritos de “¡Franco, Franco, Franco!” animados por los falangistas. Y además España venció por 2 a 1. Eso sí, hace dos años supimos la verdad del famoso gol de cabeza de Marcelino. El pase del gol no lo dio Amancio, sino el barcelonista Pereda. El NO-DO manipuló la secuencia porque no se grabó ese pase. El montador reconoció que no pudieron grabar la jugada completa y tuvo que hacer un apaño, según el cual el pase no era el del gol, si no otro parecido del 7, Amancio. Y…, lo que decía el NO-DO iba a misa. El hecho es que aquel día ondeó oficialmente la bandera con la hoz y el martillo por primera vez en España desde 1939.

Ahí va otro fragmentito de Franco, ese hombre: