Blog de Alfonso Roldán Panadero

Autorretrato
Mi foto
En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

jueves, 30 de julio de 2009

ETA NO


Hoy había visto y disfrutado una película genial. Después me he enterado que la muerte ha visitado a esta España nuestra con la irracionalidad bárbara de una bomba lapa, buscando sufrimiento gratuito a dos familias y a toda la sociedad. Hoy había visto una película en la que, con suavidad, aparece la muerte natural tras una larga vida, tras una larga aventura. Y al salir del cine he visto como una explosión ha reventado la vida de dos jóvenes guardias civiles.

Hoy ETA ha trastocado mi agenda porque me ha quitado las ganas de contar lo que me ha gustado la película. Seguro que también ha quitado las ganas de leer lo que me ha gustado una película.


Nos queda la unidad y gritar, aunque sea desde el silencio contra ETA. Mañana a las 12, concentraciones de cinco minutos de silencio frente a los centros de trabajo.

">

miércoles, 29 de julio de 2009

No Entry / Palestina e Hiroshima / Mil Grullas

Gracias a la entrada de ayer con Carmen París me fui a una novelita pendiente: No entry, de Katrien Seynaeve. Una historia para jóvenes que obtuvo la Mención de Honor del Premio de Literatura Juvenil de la UNESCO 2003. Es una historia de judios y palestinos y la espiral histórica de violencia. Es una historia en la que la paz es buscada por la ciudadanía, pero es una historia en la que se evidencia las dificultades que tienen las buenas gentes de una y otra parte que sólo buscan convivir en paz.


Y con esto retomo una bella historia que me envió un amigo, Luis Cuena, que había escrito una amiga, Mireya Martínez-Apezechea cuando el genocidio llegó a Gaza, el pasado invierno. Es una historia cierta que, para quien la entienda se peude ver en el Museo de la Paz de Hiroshima. Parece que hace tanto de los bombardeos en Gaza… Ya nadie habla de aquello.

Este es el relato de Mireya:

Una historia tradicional japonesa cuenta que, cuando alguien desea algo difícil de cumplirse, algo que no solamente se puede conseguir queriéndolo, debe hacer mil grullas de papel y pedirle a la última grulla su deseo, luego con un poco de suerte, es probable que se cumpla......

Esta leyenda llegó a oídos de Sadako Sasaki durante su estancia en el hospital, Sadako se sintió esperanzada y comenzó a doblar papeles cuadrados de distintos tamaños y colores, no era fácil, pero aprendió.

Doblez tras doblez iban saliendo de sus manos, pequeñas grullas de papel, día tras día y después de doblar muchas, se convirtió en una experta en papiroflexia.

El tiempo en un hospital es lento, denso y doloroso, no es un lugar adecuado para nadie, pero menos para una niña de doce años que le gusta jugar en la calle con sus amigos, que quiere ir al colegio…, pero Sadako tuvo que pasar sus últimos ocho meses de vida en uno de ellos, llegó a doblar seiscientas cuarenta y cuatro grullas, no llegó a terminar las mil, así que no tuvo la oportunidad de pedir ningún deseo.

Sadako murió el 25 de octubre de 1955, había vivido doce años, nueve meses y dieciocho días y había sido testigo con sólo dos años de la primera bomba atómica mundial. Sí, una bomba atómica, un arma de destrucción masiva, que asesinó en unos segundos a casi la mitad de la población, casi todos civiles y que destruyó el sesenta por ciento de la ciudad, su ciudad.
.

Cuando murió, habían transcurrido diez años desde el lanzamiento de la bomba, los antiguos y nuevos habitantes seguían levantando la nueva Hiroshima, todos querían vivir, vivir en paz, pero aquella bomba seguía matando años después de haber sido lanzada.

Sadako era una víctima más del bombardeo del 6 de agosto de 1945, entonces no había sufrido ni un rasguño, pero durante los diez años siguientes fue desarrollando poco a poco una leucemia que acabó con su vida.

Ocho meses antes de morir, había participado en una carrera, le gustaba correr y no era la primera vez que lo hacía, pero en aquella ocasión perdió el conocimiento y cuando la llevaron al hospital, los médicos detectaron que el cáncer ya estaba presente en su cuerpo, luego el tiempo hizo su trabajo, mientras Sadako doblaba grullas de papel y soñaba con vivir.

Un tiempo después, se levantó un monumento en el Parque de la Paz de Hiroshima, el parque que se encuentra en el lugar donde cayó aquella bomba, un monumento a Sadako, un monumento a los niños que murieron en aquel bombardeo, un monumento a todos los niños que mueren en las guerras provocadas por los adultos…….. en la parte más alta del monumento, Sadako con una enorme grulla en las manos, parece que va a volar, alrededor del monumento miles de grullas de papel que dejan las personas que van a visitar el lugar.

El gesto de Sadako, ese pequeño trozo de papel doblado, se ha convertido en símbolo de la paz entre los habitantes de un país que, sabe mucho de ejercer y sufrir violencia, pero que desde hace años busca la paz.


">

martes, 28 de julio de 2009

Carmen Paris, creadora, cantante, feminista… musamaña

La vimos en las movilizaciones del ¡No a la guerra! y, en las de solidaridad con el pueblo palestino. Es la voz en los homenajes a los periodistas asesinados Couso, Anguita Parrado y Ricardo Ortega. Está maña, madrileña desde hace nueve años, empezó a cantar a los dos años y hasta ahora. Se licenció en Filología y a los 22 la expulsaran del conservatorio por heterodoxa. Su último disco, Incubando, ha sido vanagloriado por la crítica, un disco del que emana a borbotones energía positiva.

Su sonrisa equilibra la chispa de tristeza de su mirada, cosas de la miopía; al igual que su sentido del humor es un escudo protector frente a las tragedias de este mundo. Una cruz egipcia sobre su pecho sirve de mudo testigo de esta mujer que intenta mantener sana a su niña interior. Una mujer que ha quitado a la jota aragonesa la caspa del franquismo y que lo intenta con la zarzuela. Una mujer valiente y políticamente incorrecta.

La Paris es inclasificable. Se le puede calificar de heterodoxa, pero lo fundamental es que es creadora, y en eso son muy pocas en este país. "Hoy en día se ha impuesto el artista banal, el éxito de masas y los mensajes ramplones dirigidos a atontar la neurona al personal. El artista, por el mero hecho de serlo, tiene una responsabilidad, sobre todo en estos tiempos en que hace falta despertar las conciencias", proclama nuestra musamaña.

Carmen marchó a Cuba buscando inspiración y allí llegó con ese romanticismo de la revolución que padece gran parte de la izquierda europea, tal como reconoce, "incluso había tenido grandes discusiones con otros artistas defendiendo lo que había sido la revolución, pero cuando llegué allí me topé con lo que en realidad se ha convertido la revolución".

Dice nuestra artista que "allí, haciendo vida de barrio, que no de turista, fui consciente de lo que es el día a día para un cubano. De lo que es para un músico; de lo que es para alguien que no es músico; de lo que es para las mujeres. Y me empapé de esa alegría que tiene ese pueblo. Un pueblo que para mí es un héroe. La población cubana son héroes que han sido engañados, pero que pese a todo tienen un optimismo y una fuerza moral que es para quitarse el sombrero. También allí he descubierto el ego tan enorme de ese dirigente que ha echado por tierra todo lo que pudo haber hecho en un principio y que después se ha desmoronado".

El futuro de la isla lo ve muy difícil y bajo la amenaza de los halcones de Miami. Como siempre, en todos los conflictos, hay dos posturas extremas y la mayoría de la gente no está ni con una ni con otra.

Las palabras se agolpan cuando Carmen habla de Cuba, pero hay otra parte del mundo, Palestina que asegura, siempre que puede, que la cambió la vida: Palestina. Allí estuvo en 2004 y en 2006 acompañando a la Plataforma de Mujeres Artistas. "Es un asunto que me afecta muchísimo, que me supone una impotencia y un dolor muy grandes, porque es evidente que no hay voluntad de solucionarlo. El pueblo palestino es un pueblo condenado desde hace mucho tiempo, y lo único que hacen los políticos y los militares es marear la perdiz. Sufro el llanto interno de comprender que es un pueblo condenado ante la indiferencia de Europa, porque ya sabemos que gracias a Estados Unidos, Israel puede hacer lo que hace".

La Paris asegura que en el caso de Palestina tiene claro que justifica la resistencia: "nunca puedo justificar que mueran civiles en ataques terroristas. A mí no me han matado ningún hijo, ni me tienen cercada. Yo no sé cómo reaccionaría si padeciera esa situación. La muerte de civiles no es justificable, aunque es muy fácil desde el primer mundo y con la tripa llena decir que está muy mal ser violento, cuando aquí por mucho menos la gente se sube por las paredes".

Para Carmen "es vital mantener la paz interior para que se acabe la violencia en el exterior, porque el exterior es un reflejo de los que sucede en el interior. El ser humano está en crisis y eso es lo que se manifiesta. Asumiendo que uno tiene un camino de desarrollo muy personal; que tiene cosas que trascender; que tiene cosas que aprender; cosas que modelar; que mejorar. Si no trasciendes, la política y la economía te mantienen en un absoluto estado de confusión desde el que no puedes solucionar nada. Es en las situaciones de crisis donde se ve realmente a los seres humanos".

Y con esto, la maña dice ser cristiana aunque "no me identifico con el cristianismo establecido, sino con lo que sospecho que había detrás de ese movimiento en su principio. Con la filosofía y el conocimiento que adivino detrás de ese movimiento gnóstico. Desde luego no comulgo con la institución de la Iglesia, ni con su poder económico, ni con su misoginia".

Y es que Carmen es una feminista confesa, feminista "pero feminista independiente. Estoy por el equilibrio entre los hombres y las mujeres. Mujeres y hombres vivimos muy condicionados por el patriarcado. Mientras nosotras no sanemos nuestra propia feminidad, que viene herida desde la antigüedad, no vamos a conseguir nada. Lo que observo del feminismo es que también está imbuido por el patriarcado. Las mujeres que ha habido en el poder hasta ahora han sido mujeres solas en un mundo de hombres, que para llegar a ese puesto han tenido que ser más masculinas que los hombres. Lo que tiene que suceder es que haya mujeres femeninas en el poder, no mujeres que sigan el patrón masculino del poder. Hay que recuperar el verdadero poder femenino que está basado en la comunicación, la compasión y la intuición. Se habla de la violencia de género, pero se habla sólo de la que ejercen los hombres sobre las mujeres, y las mujeres sobre los hombres, también ejercen violencia".

A mí, esto que dice me parece que es echar piedras sobre el tejado de la lucha contra la violencia machista. Para Carmen "es un asunto complejo. A lo largo de la historia, las mujeres, para adquirir poder, han tenido que recurrir a subterfugios. En el chantaje emocional somos reinas porque reinamos en las emociones. Ese es el lado oscuro de lo femenino, porque el chantaje emocional es violencia. También es muy difícil encontrar hermandad con mujeres porque estamos entrenadas para competir entre nosotras. Además, los medios de comunicación nos están dirigiendo a eso, dando como máximos valores de la mujer el ser sexy y tener glamour. Los valores máximos de esta sociedad de mercado no están en la inteligencia, ni en la compasión, ni en la generosidad, que son los máximos potenciales femeninos".

Para la Paris todo está interrelacionado como deja claro en su tema Cosas insolitas (sic) "Los que realmente nos gobiernan no son las caras que vemos. Pienso que hay una especie de gobierno mundial oculto, con muchos intereses para seguir permaneciendo ocultos. Nada es mejor que la visibilidad. Ahora mismo, al mundo no lo gobierna, ni la soberanía del pueblo, ni los derechos humanos, ni el interés general…, son otros los que están detrás, ¿no?

A Carmen la podemos ver con Cristina del Valle actuando en los Veranos de la Villa. El 23 de agosto en los Jardines Sabatini. A las 22:00 horas. ¡Ah! Y la podemos escuchar los jueves por la tarde en la Cadena Ser.


">

lunes, 27 de julio de 2009

Parador de Alcalá de Henares / Espe ataca de nuevo

La curiosidad me pudo. El Parador de Alcalá de Henares unió el 23 de junio a Espe y ZP. Pero lo que un Parador puede unir, la irresponsabilidad, la avaricia, la ambición desmedida de Espe se encarga de separar. Espe, valedora del presidente de la patronal CEOE decía hoy que el presidente Zapatero es un "dogmático sindicalista, retrógado y piquetero". O sea, en su línea de derecha extrema que aplaude hasta con la orejas la ruptura unilateral que del diálogo social ha hecho la CEOE. Espe vuelve a perder una oportunidad de oro para callar.

Decía ayer el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo que ahora era el momento de un gran Pacto de Estado, al estilo de los Pactos de la Moncloa de 1977. ¿Habrían sido posibles los Pactos de la Moncloa con personajes como Esperanza Aguirre y Díaz Ferrán.

Parece que durante un ratillo, el monstruo que lleva dentro Espe se calmó en el Parador de Alcalá. Y me fui a visitarlo. Un parador que lleva funcionando desde octubre y que fue inaugurado el pasado jueves, a pesar de lo cual, el SPA sigue sin arrancar (quizá de ahí las vulgaridades y tensiones de Espe).

El parador es supermoderno de la muerte. Muy minimalista en su decoración, muy zen, que parece que algún maestro en Feng Shui haya participado del proyecto. Aprovecho para recomendar esa novela: El maestro Feng Shui.

Las habitaciones, eso sí, requieren de instrucciones, precisamente porque son inteligentes. Es más, tienen vida propia. Hay botoncitos para todo: luz de leer, trabajar, relax, espejo, WC, ducha… Hay botones para subir y bajar persianas, a pesar de que suban y bajen por sí mismas, sin que nadie ordene nada. En definitiva que se puede terminar armando una de Pepe Viyuela.

">


Eso sí. Han conseguido que sea el único parador en el que no se ponga todo perdido de agua cuando te duchas. Y un pequeño detalle. En medio de tanta asepsia modernista, dos pequeños seres vivos, dos arañitas pueden aparecer en la bañera.

La habitación es silenciosa salvo por el ruido que provocan los leads de iluminación, un ratito después de encender la luz. Y un ratito después de apagar la luz. Y la habitación es silenciosa a pesar del ruido del aire acondicionado y el climatizador. Que en la noche madrileño-manchega con el calor de estos días, hay que encenderlo, teniendo en cuenta que hablamos de una habitación inteligente y herméticamente cerrada.

El restaurante está bien (junto con la cafetería requiere de más personal), con una carta en la que los rollitos de "rosado" (el pescado, la "rosada")van rellenos de "centella" ("centollo").

Alcalá de Henares es lugar de encuentro. Cuna de Cervantes, cuna de reinas como Catalina y de presidentes de República, como Azaña. Es lugar de hechos históricos. Como la primera reunión de Colón con los Reyes Católicos a cuento del patrocinio de los viajes del viajero. O como el encuentro con beso y todo entre Espe y ZP.

Cierto que luego le salió esa desfachatez, que que mal educada es esta señora para se de cuna alta. Quizá le habrían venido bien unas cervezas y unas tapas a "la hora del paseo por la calle Mayor", un auténtico paseo marítimo madrileño-manchego.


domingo, 26 de julio de 2009

De 1789 a Casablanca, sin pasar por aquí

Son ya doscientos veinte años de la Revolución Francesa. Dos siglos y dos décadas de aquel 14 de julio en que la "Libertad, Igualdad y Fraternidad" llenaron las calles de París, de Francia, y luego se extendieron por Europa y por el nacimiento de los Estados Unidos. El laicismo y la separación de poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial dieron alma a las democracias nacientes.

Pero nuestro país siempre ha tenido la desgracia de que no cuajaran los ideales de aquellos revolucionarios. Tanto es así, que a día de hoy, el partido de la derecha, el PP, hasta el cuello de acusaciones por corrupciones y corruptelas sigue teniendo fe, no ya en Dios, sino en "jueces conservadores". Tanto es así que Luis Bárcenas, tesorero del PP ha tenido el honor de que el Tribunal Supremo se inventara la figura de "imputado provisional" para él. Que así parece menos golfo el asunto.

Luego nos encontramos con que el presidente del Consejo General del Poder Judicial , Carlos Divar, apela a sus creencias católicas para impedir un informe sobre el aborto en un caso sin precedentes. Luego nos encontramos con que la CEOE rompe todo diálogo porque sigue instalada en el medioevo franquista, exigiendo esclavos en vez de trabajadores. No digo yo de guillotinar a los borbones. Pero hombre, un poco de Libertad, Igualdad, Fraternidad, laicismo y separación de poderes…

Seguro que resulta tópico, pero a mí esta escena que subo me sigue emocionando en toda su amplitud. Este país no pudo, no puede, vivir ninguna parecida:
">

sábado, 25 de julio de 2009

CEOE: España es mi cabaret

Visto lo visto, que Gerardo Díaz Ferrán, el presidente de la caverna CEOE, confunde España con su cabaret, quizá debería proponer a los empresarios españoles este tema como himno de su organización:

">

viernes, 24 de julio de 2009

CEOE: la bandera en la billetera

Es vox populi que la CEOE es una simple marioneta de los intereses partidistas de un PP rodeado de escándalos. Lo que costaba creer es que la pleitesía llegara hasta el punto de romper el diálogo social. Quizá la mayor irresponsabilidad de la historia de nuestra democracia si tenemos en cuenta que vivimos la más seria crisis económica de todos los tiempos.

La derecha extrema y la CEOE padecen una grave miopía que les impide tener la más mínima visión de Estado. Lograr un consenso habría sido invertir en el futuro de todos, en el futuro de España. Pero la CEOE se ha dejado llevar por su querencia hacia el pelotazo. Por esa querencia que, en última instancia, es la que nos ha llevado a esta crisis. Evidentemente estos empresarios no saben invertir en futuro.

Dejo claro que son los representantes de los empresarios quienes han vuelto a su esencia caciquil. Hay una buena parte de emprendedores que no comparten en absoluto la irresponsable actitud de esa organización. La crisis entre los empresarios es cuestión de tiempo. Tengamos en cuenta que en la mesa del diálogo social, sindicatos y Gobierno tienen que pasar por unas urnas para ostentar la representación. La CEOE es una institución que no necesita de urnas. La CEOE no ostenta nada, detenta una representación.

Los representantes empresariales no han estado a la altura. Una simple regla de tres evidencia que pasar por el aro de la exigencia fundamental de la CEOE (bajar en 5 puntos las cotizaciones de la Seguridad Social) supondría que el sistema de pensiones quebrara más pronto que tarde. Ni siquiera miraron la oferta del 1,5, cuando algunos aseguraban que con el 2 se conformaban.

El despido libre en España ya existe. Ahora, la CEOE quería despido libre y gratuito. Además, querían suprimir la obligación de las empresas de pagar la baja por enfermedad entre el cuarto y el 15º día. También pide que se reduzcan 5 puntos en el Impuesto de Sociedades, durante 3 años, para empresas de menos de 25 trabajadores y un volumen de ventas inferior a los cinco millones de euros.

Lo que la CEOE quiere son esclavos, no trabajadores, y la derecha extrema aplaude con las orejas. Que lo ellos quieren es lío, es "el cuanto peor mejor", como siempre. Luego se quedan sin babas hablando de patriotismo y de España. Como decía el chotis, la bandera la llevan en la billetera.
Este video, de un grupo de mediados de los ochenta nos hace ver que estos de la CEOE son empresarios en blanco y negro.


">

jueves, 23 de julio de 2009

Cristina del Valle, cantante, feminista, ciudadana del mundo

Hija de madre maltratada, desde los 11 años está implicada en las luchas sociales. Militó en las juventudes de la Liga Comunista Revolucionaria (FJCR); a finales de los setenta colaboró con el cura del Pozo, Enrique de Castro; criminalista; voluntaria durante muchos años en la cárcel de Valdemoro, también fue la voz y la música de los sindicatos tras la manifestación de la última huelga general, en el año 2002. Una voz y una música que ha llevado a Palestina, a Guatemala, a Ciudad Juárez y que estas navidades está previsto aterrice en Gaza.

Melena y ojos negros como el mineral de su Asturias llenan de fuerza su gesto. Posee la capacidad de involucrar y convencer a través de la palabra y la música, las únicas armas permitidas por su alma feminista. Es pura energía y pasión cuando defiende las causas en las que cree. Una de sus obsesiones es que las mujeres, desde distintos ámbitos, sumen esfuerzos para intervenir en las decisiones que afectan a toda la sociedad. Diferencia la Historia con mayúsculas, escrita por los hombres; de las pequeñas historias, de las pequeñas cosas protagonizadas por las mujeres. Quiere que a partir de ahora, la Historia también la escriban las mujeres con sus historias.

Cristina se considera absolutamente libre: "En el arte no puede haber prejuicios. El arte que se hace desde el prejuicio, desde la limitación es un arte muerto. Creo profundamente en el aprendizaje, en la evolución. Para nada me arrepiento de mi pasado musical".

Ahora acaba de editar su último disco, Tiempos rotos, una forma más de evidenciar su heterodoxia, el eclecticismo y la fusión. Tiempos rotos es pop cantado por una mujer del norte, pero también son ritmos y lenguaje étnico con perfume árabe y latinoamericano, clara influencia de sus gustos adolescentes, que se decantaban por Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez o Pablo Milanés. Pero Tiempos rotos también es música comprometida con la paz, la igualdad, el respeto, la mezcla de culturas.

Cristina es hiperactiva y se autodefine como "ciudadana del mundo que ejerce de ciudadana". Pero también es cantante: "es mi vocación, mi pasión y mi amor. Para mí cantar también es expresar, compartir una forma de estar en la vida y en el mundo. A través de mi música y mi proyecto vital me preocupo profundamente de la sociedad en que vivo. Mi infancia, mi experiencia vital, la educación de mi madre fueron elementos clave para entender, sentir y comprender los problemas de las personas".

Cristina culpabiliza del machismo que impregna a la sociedad a la religión: "a las tres religiones las pongo en la misma balanza. Desde hace cinco mil años aparece el patriarcado, arropado y defendido por las tres religiones monoteístas. La religión es un elemento respetable como una elección privada. Es algo íntimo. Jamás se puede permitir que las religiones dirijan la vida social".

Cristina actúa en Los Veranos de la Villa el domingo 23 de agosto a las 22:00 horas en los Jardines de Sabatini, junto a Carmen Paris, Ellas dan la nota.




">

miércoles, 22 de julio de 2009

La Cena / Tetro y los secretos de familia

Pensaba yo rememorar La Cena, al hilo de la cena de esta noche en Moncloa entre sindicatos, empresarios y Zapatero. La Cena, una obra de Jean Claude Brisville que fue excepcionalmente interpretada hace pocos años por Flotats y Carmelo Gómez. Ahora, se puede ver del mismo autor Diálogo entre Descartes y Pascal, pero no la he visto. Y no voy a hablar de La Cena por dos razones: he visto Tetro y no me apetece terminar metiéndome en un jardín. Que estamos en caluroso julio.

Lo bueno que tiene no ser ni cinéfilo ni crítico de cine, sino un simple cinéfago comentarista de la vida y sus películas es que uno puede ser absolutamente sincero derrochando heterodoxia, a fuer de ser tachado de cualquier cosa. Es lo bueno que tenemos los heterodoxos.

La cuestión es que Tetro no ha tenido buena crítica por los santones cinéfilos y a mí me ha impactado. Si no fuera por la última escena sería una tragedia al modo de los griegos, pero ésta la reconcilia con el mundo del drama. Y no sólo ello, alguna pincelada de humor en medio de la angustia.

Yo pienso que si Shakespeare viviera en el mundo actual e hiciera cine, habría firmado Tetro, una película en la que Coppola repasa vicios, virtudes, sentimientos humanos: amor, arte, odio, envidia, sexo, celos... Y todo ello, dentro del ámbito familiar con alma freudiana.

Lo que para los sabios es esperpento, para mí es arte: el cafetín cutre, el cabaret, el ballet, la danza, la música…, se dan cita en la pantalla para, lentamente pero con suspense ir desentrañando con la finura de un cirujano secretos familiares que, a una persona de a pie, como el que esto firma termina dejando sorprendido.

Coppola, que dirige, escribe y produce, o sea, que con dinero y ya mayor puede hacer lo que le venga en gana, en esta cinta filma el presente en blanco y negro y el pasado en color. Es evidente que la peli me ha satisfecho. Tanto que llego al final sin mencionar la interpretación de Maribel Verdú, que es por quien realmente fui a ver la película. La Verdú está magnífica al igual que sus compañeros de reparto: Vincent Gallo, que interpreta a Tetro, y su joven hermano, deseoso de conocer su pasado, la verdad de la familia: Benni, interpretado por Alden Ehrenreich. Mención se merece también Carmen Maura, a quien la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España acaba de conceder la Medalla de Oro 2009 "por su contribución a la mejora del cine español".

Y dicho esto se me viene otra vez a la cabeza la cena de Mocncloa. Parece que los empresarios han dado una patada a la mesa sin levantarse de la silla. Que se han puesto pesados hasta a la hora de elegir el menú. Casi como en esta genial escena marxista:


">

martes, 21 de julio de 2009

El tamaño no importa... / Madrid / Yllana y zoo

Cada vez que paso por la Puerta del Sol se me desbarata el alma. El Oso y el Madroño es, hoy más que nunca, el símbolo de Madrid. Rodeado de ruido, polvo, escombros. Mancillado por vallas y cintas parece pedir clemencia al despacho que tiene enfrente, al de Espe, enredada entre correas, espías y ambiciones. Al Oso sólo le queda la alegría de mirar una tienda de ropa íntima. Hoy, más que nunca el símbolo de Madrid simboliza a Madrid.

Y es que Madrid es la obra permanente. Fue en 2001 cuando el actor Danny de Vitto visitando la ciudad dijo aquello de "Madrid es muy bonita, pero lo será aún más cuando encuentren el mapa del Tesoro". Y el mapa no aparece, que esta ciudad cada día se asemeja más a la obra de El Escorial, por el tiempo que lleva terminarla, que no por otra cosa.

Volví a El Escorial, a San Lorenzo para ser más exactos, en autobús, muy cómodo, muy rápido. Allí, tras desayunar me encontré con una exposición en el Patio de la Casa de la Cultura bajo el epígrafe: "El tamaño no importa siempre y cuando sea… grande". Y pase a verla. El autor es David González.

Son esculturas en madera que transmiten, que, seguramente por el material y la forma de ser trabajado tienen vida, tienen alegría. En las que predomina la verticalidad se erigen hacia el cielo como cipreses, como las columnas del templo de Salomón.

El título de la muestra, "El tamaño no importa, siempre y cuando sea… grande", me trasladó de nuevo a Madrid a ese Madrid faraónico diseñado entre enfados y broncas por Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre.

Y en la capital de nuevo, tras examinar espectáculos, no cupo la menor duda: Yllana y su espectáculo Zoo. Es la cuarta puesta en escena que veo del grupo, que crean adicción entre la parroquia. Su espectáculo Zoo cuenta con cuatro protagonistas que basan sus peripecias surrealistas y esperpénticas en el gesto, la onomatopeya y el grito.

Tres hombres y una mujer se dirigen a la selva buscando un ejemplar raro para llevárselo a un zoo, pero…, las peripecias surgirán a borbotones arrancando sonrisas, risas y sorpresa en el patio de butacas. La representación sirve para parodiar las pelis de aventuras. Desde las de toda la vida, como Las minas de Rey Salomón, hasta las de Indiana Jones. Si tienes diez minutillos de relajo no te pierdas el video:


lunes, 20 de julio de 2009

Un novio para mi mujer

No andaba yo para cine español, ni para versiones subtituladas, que la adaptación a las gafas progresivas está siendo lenta. Como no vi nada de cine mudo programado, me metí a ver una argentina: Un novio para mi mujer, de Juan Taratuto, el mismo director que tuvo éxito con No sos vos, soy yo.

Dependiendo con que ojos se mire la peli puede ser una comedia o un drama en toda regla. El asunto es el amor, o mejor el desamor, o mejor la incomunicación que se instala en las parejas a causa de la rutina. El desconocimiento de la persona con la que convives por la falta de sinceridad, por los miedos.


Es destacable la interpretación que Valeria Bertucceli hace de su personaje, La Tana, una treintañera en estado de cabreo permanente las 24 horas del día. Un estado que se le termina haciendo insoportable a su marido, El Tenso, interpretado por Adrián Suar. El Tenso se siente solo y, además augura un futuro lleno de infelicidad.

Así las cosas, El Tenso no tiene valor para decirle a su mujer las tres palabras mágicas: "me quiero separar" y, en vez de decidir lo que habría sido lógico en una de misterio, el asesinato perfecto, considera más oportuno contratar a un tipo, El Cuervo Flores, interpretado por Gabriel Goity, para que seduzca a La Tana y termine siendo ella la que pida la separación.

La Tana, gracias a las retorcidas pero infantiloides conspiraciones de su marido logra un trabajo, gracias al cual su autoestima gana enteros y su permanente insatisfacción ve una luz al final del tunel. Un trabajo que la permite, además, dar rienda suelta a su difícil carácter. Todo hay que decirlo, en sus discursos, La Tana suele tener más razón que un santo.

La cuestión es que como el amor no es una ciencia exacta, las cosas no salen según lo previsto. Y hasta ahí puedo leer. Parece que en Argentina las comedias sólo ocupa un 5 % de la producción total, pero aquí sólo nos llegan estas. En el caso de Un novio para mi mujer ha arrasado en las taquillas del país hermano. La peli se deja ver, está en la linea de No sos vos, soy yo, en la que el hombre tiene bastante de panoli, inmaduro. El problema es que los que tenemos poca personalidad salimos hablando con acento bonaerense. Che, ¿viste?


domingo, 19 de julio de 2009

Clara también es la enfermera de Ryan

Lleva casi treinta años ejerciendo como enfermera de neonatos en una clínica privada de "reconocido prestigio". Son casi seís lustros que han ido gastando su espalda hasta que un par de hernias de disco la dejaron postrada el pasado invierno más de cuatro meses. Hubo que operar. Después de reincorporarse a su puesto, la situación se ha agravado con infección en la zona incluída. Lleva, otra vez, un par de semanas inmóvil, ahora con antibioticos en vena. Es optimista porque sólo le queda un mesecillo más de inmovilidad. De momento…

Más allá de sus dolores "de espanto, que sólo se han podido detener con auténticas bombas de calmantes", se siente indignada con el caso de la joven enfermera que ha sido crucificada por responsables sanitarios, políticos, por medios de comunicación…

Clara es enfermera de neonatología (además de hermana del autor de La vida desde el lago, no la única) y desde la cama del hospital grita casi en silencio que ella también es la enfermera de Ryan.

Está convencida de que nadie es capaz de saber el dolor que debe estar pasando la joven enfermera del Gregorio Marañón, "un dolor cercano a la locura". Clara empatiza con la enfermera, pero también con los familiares de Ryan. No en vano, "antes que otra cosa" asegura ser madre.

Postrada en su cama nos explica que es perfectamente capaz de imaginarse lo que ha ocurrido en el Gregorio Marañón. "El resultado ha sido trágico, pero es el resultado de una constante degeneración de la sanidad y, en concreto, de la profesión de enfermería". Nos explica Clara que cuando se terminaban los estudios de la Facultad hace treinta años, durante bastante tiempo tenías al lado a personas con experiencia que te enseñaban incluso a moverte por el hospital. Ahora se sale con una preparación muy mala y te dejan sola a la primera de cambio, como parece que ha ocurrido en el Marañón.

Para nuestra enfermera resulta de analfabetos funcionales el que en la carrera de enfermería no se exija un año de prácticas además de las que inclyen los planes de estudio y, algo fundamental: la especialización. Ella, a mediados de los ochenta, hizo la especialización (dos años) en neonatología, lo que le sirvió para aumentar los conocimientos y sentirse más segura. Luego, inexplicablemente, "las mentes pensantes" quitaron esa especialización. "Quizá esta tragedia sirva para que la sociedad sepa que neonatología es algo muy serio en donde la experiencia es fundamental".

Insiste en la importancia de la experiencia: "no es extraño que los pediatras más jóvenes e inexpertos pidan ayuda a las enfermeras más experimentadas, que estamos hablando de cuerpos de pacientes que pueden llegar a pesar menos de un kilo. Bebés que caben en una mano y en los que, simplemente, encontrar una vía es un arduo trabajo para personas que nunca lo han hecho, aunque hayan estudiado para ello".

Hablando de los médicos, reconoce que éstos son bastante más intocables que las enfermeras. "A pesar de que algún político haya dicho que somos corporativistas no es cierto. Solemos ser bastante individualistas. También asegura que la sociedad no sabe muy bien en qué consiste el trabajo de la enfermera, que en muchas ocasiones confunde con el de las auxliares. Ella se siente más copilota que azafata, y al hilo de la comparación asegura que a la joven enfermera del Marañón ya se la ha enjuciado, pero cuando hay un accidente aéreo "hay que esperar a la caja negra, meses de investigaciones, testimonios… En este caso, a la media hora un gerente y un consejero ya tenían claro quién era la culpable. No merecen el calificativo de seres humanos. Ni de profesionales. Es vergonzoso".


">

miércoles, 15 de julio de 2009

El secreto del amigo secreto

Estúpido. Me sentía completamente estúpido apoyado en la base de aquella absurda estatua. Ahora me doy cuenta de que realmente era mi amigo. Fue mi amigo durante muchos años. Desde aquellos tiempos en que el mundo era el trayecto de calle que había entre mi casa y el colegio, hasta el día en que el barrio se convirtió en una minúscula partícula de mi vida. Incluso ese día en que decidí volar, lo hice junto a él y creo que siguiendo su consejo. El sabio consejo de la experiencia. De los mayores.

La ciudad, el barrio. Cuatro veces al día el mismo camino. Solo, o con los amigos, la calle se convertía en el más variopinto parque temático. Las tapas de las alcantarillas eran la puerta del infierno; las cacas de los perros, minas antipersona; los pasos de cebra, puentes colgantes sobre el infinito…, y a mitad de camino siempre me encontraba con él. Nunca faltaba a la cita. Yo, a veces pasaba veloz, pero él siempre estaba allí, como vigilando mi ruta.

Eran esos días en que un niño como yo podía vagar por las calles de Madrid, del barrio, sin que los mayores se preocuparan. Excepto cuando había manifestaciones. Esos días la tensión se respiraba y los padres iban a buscarnos al colegio. Los padres debían tener un sexto sentido porque siempre sabían cuando iba a haber lío… Los grises se apostaban por las esquinas, subían a las azoteas, pedían documentación a todo hijo de vecina. Luego, desde la ventana de casa veía el espectáculo: los gritos, los botes de humo, las pelotas de goma, alguna vez un tiro, las cargas, las barricadas, las sirenas… Y él aguantó todo aquello, siendo testigo de excepción. Incluso poniendo esperanza en el futuro.También eran esos días en que un niño como yo podía ir a la bodega y comprar vino sin tener que enseñar el carné de identidad. Esos días en los que el pan, la pistola de pan, se servía sobre una encimera de mármol rebosante de miguitas. Y había enormes colines de cincuenta céntimos de peseta. Eran esos días en que los quioscos de prensa empezaban a mostrar revistas de exuberantes portadas, y los amigos, en grupo, nos acercábamos intentando vislumbrar un pecho femenino como si fuera una misión de alto riesgo. Y él, siempre ese cómplice perfecto.

Pero hoy he venido y ya no estaba. No va a poder revelar el misterioso secreto que tanto tiempo compartimos. Él conocía el nombre de la más bella de las chicas del barrio. Él sabía quien era mi diosa. Miro lo que fue la papelería, hoy convertida en sucursal bancaria, y la recuerdo.Era la hija del dueño: no muy alta, morena, melena al viento, boca carnosa, enormes y profundos ojos negros y un cuerpo que año a año fue creciendo en curvas. Curvas sinuosas que apresaron mis sueños. Sus labios parecían esperar el más apasionado de los besos. Un beso, que yo ansiaba…Él lo sabía y hoy, con la fuerza de los recuerdos, he vuelto desear esa boca.

Y también conocía el secreto mejor guardado del barrio: el autor de la pintada que pedía “Libertad para Ca”, que al autor no debió darle tiempo a más y ahí aguantó hasta varios años después. Conforme crecíamos, la calle se llenaba de vida. La pintada aparecía y desaparecía sepultada por carteles y más carteles, las aceras se llenaban de pasquines, caravanas de coches con megáfonos a todo volumen: Jarcha y la Libertad sin ira; la Internacional de Teddy Bautista poniendo el voto a trabajar.


La calle se convirtió en la otra escuela y los billares en una especialización donde los cigarros corrían clandestinamente y donde los ruidosos flippers o pinballs iban dejando espacio a unos antediluvianos comecocos. Curro Jiménez, Sandokan y Los hombres de Harrelson eran auténticos héroes en blanco y negro.

">


Nuestras mascotas eran gusanos de seda, que no había sitio para más. El problema era conseguir el alimento, la morera, que sólo la teníamos localizada por Carabanchel o La Elipa. A él no le gustaba que fuéramos arrancando hojas a las moreras aunque comprendía que los pobres gusanos tenían que comer. Era el ciclo de la vida.

Cuando bajábamos por la acera jugando al fútbol y llegábamos a la papelería, yo me las arreglaba para que ella saliera a la puerta y mirara, y el corazón se me desbocaba y ella sonreía. El mundo entonces giraba a la velocidad de la luz y sólo él parecía darse cuenta de lo que sucedía. Pero nunca ocurrió nada más. El temor, la vergüenza me amordazaba hasta que confesé al amigo que hoy no está, el nombre de mi amor oculto, con la esperanza escondida de que en algún momento él le contara mi gran secreto.

Hoy siento la soledad. Esa soledad que tantas veces ahogamos juntos. Hoy me siento extraño en el que fue mi mundo. Los billares son un extravagante almacén que vende de todo a precios de risa; el bar es una pizzería; la ferretería es otro banco; la panadería una boutique del pan, pero sin mármol, sin migas y con baguettes; la tienda de chuches es un locutorio; el quiosco sobrevive sepultado en libros y coleccionables frente a un sex shop; mi cole es un solar…

Me pregunto qué habrá sido de tantos y tantos colegas. Qué habrá sido de las chicas del colegio de monjas con quienes nuestros sentidos fueron despertando. Me pregunto que habrá sido de ella, de la que fue mi única diosa, aquella en la que pensaba mientras besaba a otras. Han pasado los años y su presencia sigue latente en mi corazón.

Ahora, ocupando el espacio de mis recuerdos, esta absurda estatua que según reza es en honor de…

Mi cerebro se agita y no es capaz de creer lo que leen mis ojos: con la tinta de un rotulador rojo, un corazón atravesado por una flecha con mi nombre y el nombre de ella. No es posible tanta casualidad. Repentinamente, una mujer madura, no muy alta, morena, melena al viento, boca carnosa, enormes y profundos ojos negros y un cuerpo esbelto me hechiza:
- Has vuelto… ¿Me recuerdas? Mi padre era el dueño de una papelería que estaba aquí- me susurraba mientras señalaba la sucursal bancaria.
Era ella. Es lo único que reconozco de mi calle, de mi barrio.
- ¿Me recuerdas tú a mí?
- ¿Cómo no voy a recordar los cientos de bolis bic que compraste durante una docena de años? Creo que gracias a ti aguantó el negocio –aseguraba mientras sonreía-. Además, ahí están nuestros nombres escritos junto a un corazón…
Mi alma se sobrecogía y el rubor me inundaba. Como si volviera a ser un torpe adolescente tartamudeé:
- ¿Qué fue de …? – y me interrumpió.
- Imagínate. Lo arrancaron sin pudor. Su lugar lo ocupa esta ridícula estatua. No pienses que era sólo tu amigo. Era el amigo secreto de muchos. Era el único árbol de toda la calle. También era mi amigo y me mostró vuestro secreto: nuestros nombres grabados en su robusto tronco rodeando un corazón atravesado por una flecha… Con el rotulador rojo yo he mantenido unidos nuestros nombres y el corazón. Como a mí padre, siempre se me han dado bien las pintadas...

Él ya no estaba. Nuestro árbol había sido asesinado. El ciclo de la vida no había sido justo con él. Pero cumplió como un amigo. En medio del asfalto y el trajín, era como un oasis verde que proyectaba una enorme sombra en los angustiosos veranos. Y ahora, en su ausencia, me dispongo a encontrar un beso que perdí hace muchos años en la boca más sugerente.



">

martes, 14 de julio de 2009

MOLLEDA: pintor, amigo, anticlerical y dibujante de humor

Hijo de sevillana y asturiano, se encuentra entre los grandes dibujantes del humor. Ha pasado por las fundamentales revistas satíricas (La Codorniz, Hermano Lobo, Cocodrilo Leopoldo, Las Barricadas de Interviú…) y grandes medios de comunicación (Diario Madrid, Diario Pueblo, Diario 16, Informativos de RTVE, ABC, Europa Press…) y colabora desde hace ya unos años con Madrid Sindical.

La mancha de tinta de su dedo meñique delata su trajín con rotuladores para crear viñetas. A pesar de estar especialmente dotado para la oratoria prefiere que sus viñetas y sus cuadros hablen por él. Ahora tiene alrededor 69 años, pero asegura que comenzó a los 8 años, cuando, durante tres meses padeció una enfermedad y se puso a pintar con las pinturas y los cuadernos que le llevaba su padre.

El dibujo le enganchó y a los 15 años se prometió "dibujar perfectamente", como su admirado Juan Holbein.. Su acercamiento a la pintura fue posterior, "la pintura contemporánea me parecía cutre, religiosa y de calendario. No me interesaba nada, me asqueaba", cuenta Molleda en su interminable parlamento, y proclama, contundente que "el mundo nos saca en pintura seiscientos años" (a España)
.
La adolescencia da paso a la juventud y gracias a los libros y a otras gentes empieza "a despabilar" y descubre que "la pintura es algo más que una mujer con un abanico tapando un canalillo". Nuestro dibujante y pintor llega, a través de los libros, a los nuevos movimientos, a los nuevos expresionistas americanos y alemanes y "¡ostias!, eso sí es serio", exclama.

Comienza a interesarse por pintores como Pollok, Tobey, Häns Hartung en un primer momento, después por Rothko y, actualmente, por los representantes de la Nueva Figuración como Lucian Freud, Francis Bacon y "últimamente por José Luís Molleda Rodríguez", alardea irónico.

Lo que dibuja Molleda se corresponde con su forma de pensar, "soy ácrata, espartano y de mente cartesiana y soy optimista, o mejor, como dice el dicho: un pesimista desinformado".
También se reconoce "total y absolutamente anticlerical. Me gustaría saber qué piensa Dios, si existe, de las religiones". La oratoria de Molleda se desborda cuando habla de la Iglesia, de sus privilegios y de cómo históricamente ha venido frenando los avances científicos, desde Galileo o Servet, hasta el doctor Montes. "Ha sido tan nefasta [la Iglesia] para la libertad, el progreso y la profilaxis de los pueblos, que no sé como se atreven a hablar". Para Molleda, de lo que se trata es de "vivir sin molestar a nadie, hay que vivir y dejar vivir".

Nuestro pintor y dibujante se considera con suerte al vivir de lo que le gusta, y recuerda cómo consiguió publicar "por veinticinco pesetas" su primera viñeta, con 16 ó 17 años, en El Trampolín, un tebeo semanal. De su larga trayectoria profesional recuerda con especial intensidad los años de la Transición, cuando Eduardo Sotillos le llamó para emitir una viñeta diaria al finalizar el Telediario de las nueve de la noche.

"Sotillos quería quitarle algo de hierro al asunto, pero la situación era muy complicada y llena de amenazas. Entre los asesinatos de ETA y los pistoleros de ultraderecha, el chiste, muchas noches, se quedaba sin aparecer", rememora Molleda. Ese trabajo lo compaginaba con el Diario Pueblo, "una época en la que no había ni fax, ni ordenadores por lo que tenía que llevar las viñetas en persona, a última hora de la noche". Una noche, la de Madrid, que ya no es como antes, una noche en la que las macrodiscotecas están asesinando al jazz de los pequeños locales, rememora Molleda con un cubata en la mano, con su piel nívea de noctámbulo, de bohemio a la vieja usanza.
Puedes encontrar buena parte de su obra en La ciudad de la pintura