Tener buen feeling con Esperanza Aguirre es la peor carta de presentación que puede tener un demócrata honesto de izquierdas. Y todo indica que el flamante nuevo ministro de Fomento, José Blanco, tiene buen feeling con Esperanza Aguirre, presidenta de Madrid gracias al tamayazo (Tamayo, el diputado de aquella familia socialista, Nueva Vía).
Ya pasaron los tiempos en que Blanco, entonces
Pepiño, criticaba a Aguirre por salir huyendo de Bombai cuando ésta se encontró en medio de un ataque terrorista, siguiendo la máxima de "sálvese quien pueda". Ya pasaron los tiempos en que
Esperanza Aguirre acusaba a
Pepiño de querer verla muerta aplastada por una catenaria. Que ahora ha resurgido el amor como en nuestro castizo género chico:
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