Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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viernes, 20 de febrero de 2015

50 Años de las sanciones a los catedráticos de la Universidad

Aquel ataque fascista a la inteligencia



El 24 de febrero de 1965 era miércoles y más de cinco mil estudiantes universitarios madrileños decidieron salir a las calles a manifestarse contra un régimen asfixiante. Cinco catedráticos que acompañaron a los alumnos fueron sancionados. A tres de ellos se les separó definitivamente del servicio: José Luis López Aranguren, Agustín García Calvo y Enrique Tierno Galván, que ni siquiera se manifestó. Otros dos fueron sancionados por dos años: Santiago Moreno Díaz y Mariano Aguilar Navarro. Eloy Terrón, profesor adjunto de la cátedra de Etica y Sociología, dimitió en solidaridad con los catedráticos. El problema estudiantil  fue tratado como una cuestión de orden público, con el claro apoyo de las autoridades académicas. La misma dureza se mantuvo para controlar la disidencia de profesores, como muestra la expulsión de los catedráticos.

La policía armada cargó aquel 24 de febrero contra la juventud estudiantil. Aranguren, Montero Díaz y otros dos catedráticos fueron detenidos durante unas horas. El día siguiente, la prensa legal se hace eco, patéticamente, de los hechos. Aranguren fue suspendido de empleo. La sanción grande vendría en el mes de agosto. El Gobierno cierra, aquella misma jornada, las facultades de Letras y Económicas. Por su parte, las de Medicina y Derecho inician una huelga.

Lo cierto es que no todos los catedráticos que participaron en aquella manifestación fueron expulsados. Lo más curioso es que se expulsara a Enrique Tierno, catedrático en Salamanca, que no participó en ella. Con todo, Tierno no cumplió la orden de su rector y volvió el 1 de marzo a Salamanca con el fin de despedirse de los estudiantes. Más de mil acudieron al aula magna de la Facultad de Derecho para oírle por última vez.

El propio Tierno Galván en una conferencia dictada dentro de un ciclo sobre problemas españoles actuales en el Anfiteatro de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico en 1967 señalaba: “Los intelectuales que criticábamos al sistema vivíamos de un modo directo de la propia hacienda del sistema”; esto es, para él, “una definición de la corrupción” y “una especie de cinismo vulgar”. Concluyó diciendo: “sólo quedé tranquilo y respiré con sosiego, y me sentí en cierto modo contento, cuando me expulsaron de la Universidad, porque hasta entonces mis críticas me producían mala conciencia”.

Aranguren el día de su vuelta a las aulas.

Solidaridad


Las muestras de solidaridad con los expulsados fueron muy grandes. Cuatrocientas misivas están recopiladas en el archivo que el profesor donó tras su muerte al Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Concha Roldán, directora de este Instituto y comisaria de la Exposición que se realizó con el archivo de Aranguren, Filosofía en la vida y vida en la filosofía, asegura que se expulsó a personas de mucha valía, en algo equiparable a la actual fuga de cerebros propiciada por el desinterés del Gobierno en la investigación.

Considera Roldán que estos catedráticos, “al ser expulsados se encontraron en otro medio con mucho más nivel intelectual, científico y cultural que el que se vivía en la España del franquismo”. Asegura que con la persecución a la inteligencia universitaria “el oscurantismo de aquel régimen aumentó y sólo se comenzó a ver la luz con el retorno de los exiliados que volvieron a España con otra forma de concebir el mundo”.

Readmisión de Eloy Terrón

Eloy Terrón 
En febrero de 1977, según contaba El País, se solicitó la vuelta de Terrón a la docencia: "Alrededor de un centenar de catedráticos y profesores universitarios, entre ellos los señores Aranguren, Abellán, Bonet Correa, González Casanova, Hierro, Jover Zamora, Montero Díaz, Ollero y Pinillos, han dirigido un escrito al rector de la Universidad Complutense para que medie por la reintegración a la Universidad de Eloy Terrón. Los firmantes del. escrito, tras manifestar su satisfacción por la reincorporación a sus cátedras de los profesores Aranguren, Tierno y García Calvo, una vez anuladas las sanciones que se les impusieron en 1965, recuerdan que el profesor Terrón, tras una década de docencia universitaria, dimitió de su puesto de profesor adjunto de la cátedra de Etica y Sociología en 1965, en solidaridad con su jefe de cátedra, el profesor Aranguren, y demás profesores expedientados", explicaba el entonces progresista rotativo madrileño.

Yexplicaba que "a juicio de los profesores firmantes, con la reincorporación de Eloy Terrón a la docencia se pondría término a una situación de injusticia y la institución universitaria sería la primera beneficiada". Años más tarde, Eloy Terrón sería el primer presidente la Fundación 1º de Mayo de CCOO, desde sus orígenes en 1986 hasta 1996.


domingo, 21 de junio de 2009

De Aranguren a Paris Hilton / Digamos no


Salvo en breves periodos de la historia de España, el pensamiento, la crítica ejercida desde el pensamiento ha sido asesinada o expulsada. En la actualidad, los iconos de este país son futbolistas hiperasalariados, la adormidera indiscutible es, no ya el fútbol, sino el dinero que rodea al fútbol, el marketing, el cotilleo basura. Un cotilleo basura que genera pingües beneficios para los listos y las listas de turno.

En estos días se conmemora el centenario del nacimiento de José Luis López Aranguren, uno de los grandes pensadores de este país. La Residencia de Estudiantes de Madrid recoge hasta el 26 de julio una extraordinaria exposición que recorre la vida y el legado de este filósofo: "a través de la vida de Aranguren se muestra la evolución de la historia de España en unos momentos muy críticos como es el paso de la dictadura franquista a la democracia", explica Concha Roldán Panadero (en la foto), directora del Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); comisaria de la exposición, junto a Ana Romero; alumna de Aranguren, a pesar de la edad; y, cosas del destino, o la casualidad, hermana (no la única) del autor de La vida desde el Lago.

La filósofa destaca de Aranguren "el mérito añadido, reconocido por el propio profesor, de abandonar su vida de niño bien para enfrentarse intelectualmente con el régimen de Franco". Aranguren fue, junto a Tierno Galván, Agustín García Calvo y Santiago Montero Díaz, expulsado de su cátedra en 1965 por lo que se exilia para terminar instalándose en California. "Este exilio marca un punto de inflexión en la vida y la obra del filósofo", asegura Roldán Panadero, "él pasa por California y California pasa por él, por aquella California de los años sesenta y setenta que es la vanguardia intelectual y contracultural del mundo".

La muestra está salpicada de citas del autor de El buen talante. Roldán nos llama la atención sobre la definición, que en 1969, hace el filósofo del concepto "intelectual": "… el intelectual es incómodo, es una aguafiestas con su manía de estar diciendo siempre no a la injusticia". Para Roldán, "Aranguren tenía mucho de llanero solitario, pero es indiscutible su relación y compromiso con la Universidad y los estudiantes".

Ana Romero, también comisaria de la exposición, revela que "no se puede hablar de un único Aranguren. Se trata de un personaje en constante evolución, preocupado por y ocupado en ese diálogo permanente entre conservación e innovación, entre el pasado y el presente, entre la España emigrada o peregrina, y la España por él vivida. Su interés por la poesía, la literatura, la pintura, la escultura se evidencia en la muestra, al igual que sus reflexiones sobre filosofía, política o religión". Romero, habla de un Aranguren poliédrico: "filósofo intimista, cristiano heterodoxo, maestro, político, intelectual, literato…"

La gran noticia que está rodeando la exposición es la donación del Archivo Aranguren que la familia del filósofo ha realizado al Instituto de Filosofía del CSIC. Todo tipo de documentación inédita irá siendo pública con los años para que podamos conocer algo mejor la historia de Aranguren, la historia de España. Una gran inversión para el conocimiento.

Y llegados a este punto, haciendo futurismo ficción, cabe preguntarse sobre el interés que dentro de cien años pueda tener un archivo de Cristiano Ronaldo o Paris Hilton. Sí está claro que ahora, juntos, pueden hacer que el Madrí venda muchas camisetas por todo el orbe (que falta hace para devolver un dinerillo a Caja Madrid), y le quiten espacio en los medios al Barça tricampeón. No sabemos cuántos goles meterá Ronaldo. Si sabemos que un ejército de periodistas loará su primer gol. Seguro que ya está escrito este titular: "Un gol que vale todo el oro del mundo".

Entretanto vuelvo a Aranguren, que con su ánimo de aguafiestas, también puso texto a la contrapotada de un disco de otro clásico, a Raimon:




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Ahí va la letra de Raimon para los que no dominen el catalán.


DIGUEM NO

Ara que som junts
diré el que tu i jo sabem
i que sovint oblidem:

Hem vist la por
ser llei per a tots.
Hem vist la sang
—que sols fa sang—
ser llei del món.

No,
jo dic no,
diguem no.
Nosaltres no som d'eixe món.

Hem vist la fam
ser pa
dels treballadors.

Hem vist tancats
a la presó
homes plens de raó.

No,
jo dic no,
diguem no.
Nosaltres no som d'eixe món.

No,
diguem no.
Nosaltres no som d'eixe món.


DIGAMOS NO

Ahora que estamos juntos
diré lo que tú y yo sabemos
y que a menudo olvidamos:

Hemos visto al miedo
ser ley para todos.
Hemos visto a la sangre
-que sólo hace sangre-
ser ley del mundo.

No,
yo digo no,
digamos no.
Nosotros no somos de ese mundo.

Hemos visto al hambre
ser pan
para los trabajadores.

Hemos visto encerrados
en la prisión
a hombres llenos de razón.

No,
yo digo no,
digamos no.
Nosotros no somos de ese mundo.

No,
digamos no.
Nosotros no somos de ese mundo.

martes, 5 de mayo de 2009

Madrid 2016

Como esto no va a salir de aquí, confesaré que a mí me molaría que las Olimpiadas de 2016 fueran en Madrid. Que esto mismo, en determinados círculos, queda fatal reconocerlo. Desde pequeño he sido el raro por no tener pueblo. Todo el mundo tenía pueblo para ir los fines de semana, en verano, en vacaciones… En una ocasión llegué a preguntar a mi madre que por qué no teníamos pueblo. En mi familia todos éramos de Madrid, y no teníamos pueblo.

Luego tenía que escuchar las broncas en las que se discutía sobre quien tenía las mejores fiestas del pueblo, que aunque San Isidro parecía que empezaba a brillar con Tierno Galván, quedó en espejismo.
Y ahora, pa chulo, yo. Que en mi pueblo se pueden hacer unas Olimpiadas. Y además, si a alguien le molesta mucho el asunto, siempre se puede ir al pueblo unos días. Ya sé que esto de las Olimpiadas no es lo que era en la antigua Grecia y que los dineros terminan moviéndolo todo. Pero también envidio a Barcelona. Nadie puede negar que las Olimpiadas supusieron un punto de inflexión radical en la ciudad, para beneficio de los barceloneses.

Ya sé que nunca conoceremos los hilos oscuros que mueven la trastienda de la organización, ni qué precio hay que pagar para que tal ciudad u otra sea la sede. Es más, yo también tengo la corazonada de que Madrid será la agraciada en 2016, que por algo no tenemos Ministerio de Deportes, sino presidente de Gobierno de Olimpiadas. Lo sé, pero en mi caso, las Olimpiadas tienen un poso romántico del que no me desprendo. Y, como exmaratoniano madrileño, me encantaría ver el maratón olímpico transcurrir por las calles en las que he crecido y siempre he vivido. Desconozco la emoción de los patriotas, pero debe ser algo parecido a esto. Y me gustaría que todos los madrileños (cualquier persona que pernocta en Madrid más de dos días) fueran algo viscerales con este asunto, en beneficio de los madrileños. Vale, Gallardón tendría que arreglar de una santa vez el Manzanares para lograr escenas como esta. Pero todo es ponerse:

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jueves, 5 de marzo de 2009

Imágenes para no olvidar / Jesús de Medinaceli

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He decidido colgar estas imágenes extremadamente fuertes de un bombardeo sobre Gaza después de que una amiga me dijera que las del trailer de ayer eran fuertes. No olvidemos que durante la invasión de fines de diciembre y primeros de enero, Israel prohibió terminantemente la entrada de periodistas en Gaza.
Si lo que vemos es fácil olvidarlo, lo que no vemos no podemos ni recordarlo. Y me parece impresionante cómo Palestina, Gaza, ha desaparecido de los periódicos y las televisiones. ¿Qué está ocurriendo allí? ¿Cuál es la situación de ese pueblo después de que el Gobierno de Israel haya arrasado ciudades enteras con sus infraestructuras? ¿Qué ha sido de los miles de heridos?

Y sin querer polemizar con Dios sigo alucinando con los viernes de la Iglesia de Jesús de Medinaceli. Y esta semana más. Que mañana es el superviernes del año de los que van allí a pedir favores no sé exactamente a que estatua o escultura o talla. O quizá mañana toca ir a dar gracias por el favor solicitado y cumplido. Y viendo las imágenes de Gaza, no sólo alucino, sino que se me revuelven los hígados al ver las miserias humanas y divinas entremezcladas.

Desde el lunes hay gentes apostadas en la esquina de enfrente de la Iglesia vendiendo números para la cola. Y hoy, nuestro Ayuntamiento ya ha preparado vallas, ambulancias, policías para hacer frente a un gentío que rodeará el hotel Palace. ¿Quién no entiende lo de la peregrinación a la Meca?

Mi infancia corrió por este barrio y, a pesar de Franco y la Iglesia del Régimen, las colas de Jesús eran asumibles. Ahora vienen autocares de recónditos lugares, personajes públicos… Sin duda, todo esto es herencia del impulso que dio a la caspa ultracatólica el que fuera alcalde Álvarez del Manzano, después del impulso que Tierno Galván dio a Carnavales y fiestas populares.

Al menos, los mendigos de la puerta de la Iglesia, mañana hacen el agosto.