Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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lunes, 1 de julio de 2019

CCOO, Baylos y los medios de comunicación (I)

Soy un gran seguidor de las opiniones del catedrático del Trabajo, Antonio Baylos, a cuyo blog (antes llamados cuadernos de bitácora) llego a través de Facebook. Lo cierto es que nunca sé si me pone cara o no. Coincidir, hemos coincidido en multitud de ocasiones, bien por vía profesional o por coincidencia familiar en algún debate con gente del CSIC. Cuando dirigí Madrid Sindical le encargué a una buena amiga, Chus Salido, que le entrevistara, gratis, claro. Chus Salido es periodista (lógicamente, porque soy de que las entrevistas las realicen periodistas) y licenciada en Ciencias Políticas, además de gallega ya de Madrid y muchas cosas más. Yo, para al menos uno, cual estalinista hacía del Madrid Sindical el Pravda, cosas de viejos trotskistas sectarios sin mayor relevancia.


Titular del artículo de Antonio Baylos en su blog, ilustrado con una foto que es de Fran Lorente.

La prudencia, y considerarle un icono del pensamiento sociolaboral, me han frenado en muchas ocasiones a la hora de comentar sus opiniones. Porque en las Comisiones Obreras hay grandes oráculos en el mundo de la Universidad, como el propio Baylos; el derecho, con Enrique Lillo a la cabeza, o la economía; pero no así en el mundo de la comunicación y el periodismo. 

En esto del periodismo nos sale el español, o la española que llevamos dentro y ocurre como en el fútbol, que todo el mundo es un experto en la materia. Unos, por inspiración divina; otros porque conocen a un periodista que…; otros porque han hecho un curso o llámalo máster y a pesar de ello siguen  confundiendo el infinitivo con el imperativo, etcétera. No se me entienda, por los dioses, como un corporativista y anti intrusismo radical. Que haber, hay hasta grandes médicos sin haber pasado por la Facultad de Medicina.  

Quienes más daño hacen en la comunicación de las instituciones sociales, políticas, empresariales…, son quienes una vez nombrados responsables  o dircom (directores de comunicación), o llámalo “x”, o capataz, consideran que ya tienen todos los galones para plantear estrategias basadas, por ejemplo, en máximas como: “a partir de ahora vamos a mentir” ( a Dios y unos cuantos compañeros pongo por testigo de que esto es cierto y que una vez vivimos en un gabinete de Comunicación). En esta línea, recomiendo la serie Chernobyl donde queda claro que un zapatero manda más que un físico nuclear porque es el vicesecretario del Partido. Una amistad me envió esta escena que he subido a Youtube. Dentro de lo malo…, existe una estrategia, sin ética, sin moral, pero estrategia al fin.

Veo que Baylos anduvo, como yo, en la presentación del libro de Unai Sordo ¿Un futuro sin sindicatos?, prologado por el economista y amigo Bruno Estrada, además de adjunto al propio Sordo. Según el autor, el título fue idea de la editorial para que tuviera más garra, para que fuera más atractivo. No sé si el título hará que crezca el número de lectores pero es antiperiodístico como el solo. Más o menos, en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, al llegar te decían “hola, no pongas nunca un interrogante en un titular”. 

Pero…, la moda, internet y su parte más mediocre han llevado a los interrogantes y a que los propios lectores se harten de ese anzuelo, tal como relataba recientemente Carlos Yárnoz, defensor del lector de El País. Lo podéis leer aquí. (En este enlace, digo, que aunque no esté de moda advertir, así está más claro).

Esta pequeña crítica provocadora, porque cada uno hace con los títulos de sus libros lo que le da la gana, me sirve para engarzar con la entrada, artículo o post del blog de Baylos titulado “Noticias y sindicato. El sindicato en las noticias (a propósito de un coloquio)”. La espoleta para este interesante y recomendable texto fue la pregunta que lanzó en el acto (mejor que “evento”) la veterana periodista Inma Sánchez. En mi opinión realizó la mejor pregunta de entre los periodistas de los grandes medios digitales allí presentes (Joaquín Estefanía, que aún huele a papel, excusó su ausencia).

La periodista vino a preguntar a Unai Sordo por el poco espacio que acaparan los sindicatos en los medios de comunicación y Sordo vino a decir lo que nos relata Antonio Baylos en su blog.

Aun estando de acuerdo en lo que puede ser el fondo de la exposición de Baylos tengo la impresión de que utiliza algunos conceptos a la ligera, también desde el titular, y que no hace referencia a una parte muy relevante, cual es el propio funcionamiento de la comunicación en las Comisiones Obreras, en mi modesta opinión, carente de cualquier estrategia comunicativa en todas las patas comunicativas posibles.

Baylos en el M.S. entrevistado por Chus Salido, en 2012.
Cuando hablo de utilizar “conceptos a la ligera”, me refiero, por ejemplo, al uso del término “noticia”. Creo que es mucho más correcto el planteamiento que hizo Inma Sánchez, pues “noticia”, tal como nos hacían aprender en Primero de Redacción Periodística con el inacabable Manual de Redacción Periodística de José Luis Martínez Albertos, es simplemente un género periodístico, como pueden serlo la crónica, el reportaje, la entrevista…, con todos sus subgéneros.

La noticia es la madre del cordero, eso sí, es la narración de un hecho para lo que técnicamente nos enseñaban aquello de las “cinco W” (Qué (What) ha sucedido; Quiénes (Who) son sus protagonistas; Dónde (Where) ha sucedido; Cuándo (When) ha sucedido; y por qué ha sucedido (Why)).  Respondiendo a esto ya tienes una noticia que para que quepa en un medio de comunicación también tiene que tener una características: veracidad, claridad, brevedad, actualidad, interés humano… O sea, lo de toda la vida de Dios, noticia es que un niño muerda a un perro y no lo contrario.

Además de los géneros existen los estilos, básicamente: informativo, interpretativo y opinativo. Entiendo que lo que Baylos y quienes son responsables sindicales quieren es que salgan las siglas y las cosas que se hacen en CCOO, porque si no parece que no existimos. Es decir, debemos ir mucho más allá que a la simple noticia. La simple noticia es una huelga violenta, reconozcámoslo. Y si es con sangre, mejor. Eso se “vende” solo. 

También es interesante distinguir entre “periodismo de fuente” o gabinetes de comunicación, porque los gabinetes de comunicación están (o deberían estar conformados por periodistas) y “periodismo de medio”, antes: prensa, radio y televisión y hoy también las nuevas TIC (tecnologías de información y comunicación). Es decir, y simplificando, redes sociales. Las famosas mentiras permanentes que circulan por internet está haciendo que por fin las empresas serias contraten periodistas para redactar tanto los contenidos, como los textos y las historias (story) en las redes sociales. 

Ya empieza a no colar ese periodismo ciudadano, inmediato, pero sin contrastar, hiperbólico, repleto de faltas de ortografía y selfies patéticos. Esa es labor de periodistas, delegados entre la sociedad y los poderes para informar e interpretar. Opinar es otro cantar, siempre que se haga con argumentos sólidos y datos contrastados y contrastables.


Caray, esto me está quedando larguísimo, así que aunque no esté de moda lo voy a dividir y mañana sigo. Espero que nadie se moleste, que otra característica de estos tiempos es arrear garrotazos al tiempo que tenemos la piel muy fina. Pero en esta línea continuaré, que también me viene bien escribir esto a modo de terapia que diría Woody Allen.

Y la continuación la puede ver pinchando AQUÍ



martes, 25 de marzo de 2014

Adiós a Armando López Salinas. Comunista. Heterodoxo.


Hoy se nos ha ido Armando López Salinas y me sobrevienen recuerdos. Andaba yo por los 25 años y era el jefe de la sección de Economía en el semanario Mundo Obrero. También era el delegado de personal de CCOO. En aquel verano de 1991, el Comité Central del PCE andaba con cerrar la revista, lo cual suponía un debate político y, evidentemente laboral porque nos despedían. Fue un proceso largo y duro. El sindicato, evidentemente apostó por la plantilla. No olvidaré el apoyo de Felisa como asesora de CCOO, que si no yo me habría sentido más solo que la una.

Recuerdo que intervine en aquel Comité Central como representante de los trabajadores. Recuerdo cómo Anguita torcía el gesto cada vez que denominaba al PCE “empresa”. Claro, Anguita no estaba afiliado a CCOO y él era el responsable de la empresa. En mi intervención usé algunas citas de Mariano José de Larra, cosa que debió gustar a Armando López Salinas, miembro de aquel Comité Central. De hecho, fue de los pocos que dieron la cara por la continuidad del semanario asegurando que había que evitar cualquier cambio que supusiera una interpretación de que el PCE desaparecía. La agonía se prorrogó unas jornadas más, y en aquel intervalo de tiempo López Salinas me buscó y me regaló un libro dedicado.

A Armando López Salinas se le conoce por su magnífica novela social La mina, que fue finalista del premio Nadal en 1959. Siendo yo muy joven me impactó aquella lectura. Pero no. No me regaló autografiado un ejemplar de La mina, sino una  Antología de Mariano José de Larra preparada por el camarada Salinas. Reconozco que, en mi juventud, me emocioné íntimamente. Que un veterano luchador, un intelectual de su talla me regalara aquel ejemplar…

Explica Salinas en aquel libro la tradición enfrentada a los inquisidores. Esto es, “la de los irmandiños agermanados y comuneros, la de los heterodoxos denunciados por Menéndez Pelayo, la de los Riego y Porlier, Pi y Margall y Salmerón, Pablo Iglesias y José Díaz, de Fermín Galán, la de muchos de los intelectuales de la II República”, y en esta tradición situaba Salinas a Larra, al igual que hoy “se sitúan una buena parte de las nuevas generaciones de las fuerzas del trabajo y de la cultura. No, no es difícil rconocer en el ayer denunciado por Fígaro el rostro de los agnósticos y ultramontanos de hoy.

Armando López Salinas era un rojo, pero era de esa tradición heterodoxa. Nació el mismo día que mi padre, un 31 de octubre, pero cuatro años antes. También era lógico que tuviera especial cariño a Mundo Obrero, que fue subdirector cuando el periódico era diario. Además fue corresponsal en Madrid de La Pirenaica, aquella radio clandestina que anduvo 40 años funcionando.

Salinas fue relegado al ostracismo por rojo. En Madrid Sindical, el mensual que ahora intento dirigir lo entrevistamos en febrero de 2009. Bueno, lo entrevistó mi amigo Mariano Asenjo para una contraportada de esas en la que nos gusta no perder la memoria. La pequeña foto que ilustraba la entrevista en estilo indirecto lleva un pie: “Armando López Salinas rodeado de sus libros, un republicano a secas”. En el homenaje a Miguel Hernández le podemos ver y escuchar hablar sobre la III República. El titular era bien clarito: “Es todo tan evidente que no hace falta ser marxista para tener opinión”.  Lo tenía muy claro: “una de las cosas más marxistas que hay es la de trabajar y comer”.

Como este país es de reconocer a las personas cuando mueren, espero que se reediten sus obras y que se lea o se relea: La mina, Caminando por Las Hurdes, Por el río abajo, Viaje al país gallego…, Realismo social en estado puro. No creo que su nombre tenga que ilustrar un aeropuerto, pero no estaría mal algo que hiciera que no se borrara su memoria. Que somos flacos de memoria.


domingo, 10 de marzo de 2013

En defensa de los derechos civiles ¿Mucha, mucha policía?


De un tiempo a esta parte estamos sufriendo un salto cualitativo en la forma en que la delegación del Gobierno aborda la conflictividad laboral. Son decenas las personas afiliadas a Comisiones Obreras que están sufriendo en primera persona un evidente retroceso en unos derechos civiles que tanto ha costado  conquistar. Detenciones, golpes, procesos kafkianos… Ahora toca criminalizar la protesta laboral. El trasfondo es grave: La ciudadanía se encuentra desemparada a la hora de protestar contra un Gobierno que está desmantelando el estado del bienestar. Madrid Sindical ha reunido a sindicalistas que han sufrido la ira de la Delegación del Gobierno a través de las Unidad de Intervención Policial (UIP). Son un pequeño ejemplo de una realidad que está ahí y ante la que no podemos cerrar los ojos si queremos defender la democracia. Porque protestar es nuestro derecho.

FOTOS: FRAN LORENTE


Javier Artona golpeado en la Asamblea de Madrid. F.L.
A sus 35 años, Palazzo salió llorando de allí como un niño por las humillaciones que padeció


“Dentro de la Asamblea me rodean, me dan patadas, me dan puñetazos en los testículos, en la boca…”

“Nos comparan con golpistas, a mí, que con 19 años estaba en las puertas del Congreso de los diputados reclamando democracia”


“Él iba con la cara tapada, pero le hemos identificado y le he denunciado a pesar del lío que supone”




Luciano, Javier, Elisa y Teresa son trabajadores públicos al igual que los miembros de la Unidad de Intervención Policial que les han golpeado y detenido siguiendo instrucciones de la Delegación del Gobierno de Madrid. Al igual que otros muchos detenidos y golpeados coinciden en que no han hecho nada imputable de delito. Coinciden en que la policía siempre ha sido la misma, pero nunca había ocurrido lo que está ocurriendo porque lo que cambian son las órdenes.

Elisa Arrastra tiene claro que sí están cambiando las cosas: “Si algo han conseguido es que cada vez que sales a la calle tengas miedo; y que tus familiares y amigos tengan miedo porque una multa de 50.000 euros es una ruina, pero tres años de carcel…” Y se indigna: “luego nos comparan con golpistas, a mí, que con 19 años estaba en las puertas del Congreso de los diputados reclamando democracia. Nos han engañado, nos han traicionado y, son ellos los que nos empujan a salir a la calle”.
Lo único positivo de todo esto son las manifestaciones de apoyo, la solidaridad de los compañeros y las compañeras. Una solidaridad que siembra solidaridad y esperanza en el futuro.

Luciano Palazzo, secretario del Sector Postal de CCOO de Madrid
“Discutía con un compañero como solemos hacer habitualmente. En esa discusión, supongo que un miembro de las Unidades de Intervención Policial (UIP), entiende que quiero pegar a mi compañero y me empiezan a llover porrazos. Me detienen, me esposan, me ponen las manos detrás de la espalda, me pisan la cabeza con bota, otro me pisa los tobillos…, y lo más gracioso es que, una vez inmovilizado me llevan al coche a golpes entre cuatro”, explica con indignada elocuencia.

Después de ser detenido, Lucio,  que es como le conocen sus compañeros, estuvo cuatro horas y media esposado en una sala de espera, “nadie encontraba las llaves de las esposas”. Y estuvo una hora desnudo en un cuarto de baño. Sin saber por qué.

En un momento dado sí se acercaron a él para decirle que habían hablado con su novia y estaba “destrozada. Estarás contento…” No permitían a la gente ir al baño, “gritas que estás meando y no te dejan ir. Dejaban a la gente cagada dentro…” Y explica que te pueden encerrar setenta y dos horas sin ningún tipo de derecho y a partir de ahí, “si te pegan, te pegan; si te insultan, te insultan; si te humillan, te humillan. Te dicen sinvergüenza, subversivo, que es un término que yo no oía desde las dictaduras latinoamericanas. Son cosas que yo pensaba que no ocurrían en este país, pero pasan”.

A sus 35 años, Palazzo salió llorando de allí como un niño por las humillaciones que padeció. Ahora está acusado de agresión, resistencia a la autoridad, desorden público…, y se encuentra a la espera de juicio con cargos.

Su pecado fue estar discutiendo con un compañero, que actuará como testigo en su favor. El funcionario que le detuvo llevaba un pasamontañas y no se le ha podido identificar. Desapareció como por arte de magia. La intención de Lucio es denunciarle por detención ilegal.

Javier Artona Bustos, trabajador del hospital psiquiátrico de Leganés
Estuvo Javier con dos compañeros en la manifestación que se realizó frente a la Asamblea de Madrid en defensa de la Sanidad Pública. Cuando se marchaba vio un forcejeo, se acercó, avisó a sus compañeras levantando los brazos y, entonces, el coordinador del dispositivo de la UIP que estaba a su espalda gritó: “¡Detener a ese!” Y ahí es cuando empezaron los golpes, le redujeron en el suelo. Levantó las manos indicando que no quería problemas, le volvieron a tirar al suelo y le arrastraron dentro de la verja de la Asamblea de Madrid: “dentro de la Asamblea me rodean, me dan patadas, me dan puñetazos en los testículos, en la boca…”, y ya en el garaje del Parlamento madrileño le custodia un agente “como si no hubiera pasado nada”. Le enviaron a la comisaría hasta que al día siguiente pasó a disposición judicial. Según el atestado policial está acusado de atentado a la autoridad  desobediencia. Está esperando el juicio.

Elisa Arrastra, presidenta del comité de empresa en el Ayuntamiento de San Fernando
El día de la última huelga general, el 14 de noviembre, Elisa participaba en un piquete de trabajadores municipales de lo más tranquilo y pacífico en San Fernando de Henares. Cuando estaban a punto de partir al Ayuntamiento a almorzar vio como un miembro de la UIP se dirigía a un comerciante que estaba echando el cierre y le preguntaba que por qué echaba el cierre a lo que el comerciante respondió que porque había huelga general. El funcionario de intervención policial, entonces, preguntó si el piquete de Comisiones Obreras le había agredido o asustado, a lo que el comerciante respondió con la verdad: “no”. Y vino la amenaza: “sabe que le podemos multar si cierra la tienda”. El comerciante, pakistaní, se asustó, y es cuando intervino Elisa para explicarle que no temiera, que con la ley de comercio tiene todo el derecho a abrir y cerrar cuando quiera “y estos señores no tienen por qué multarte, ni te van a multar”. Explica la funcionaria municipal que es cuando el miembro de la UIP le exigió que se identificara: “Yo le dije que sí, que me identificaba pero que él era funcionario público y tenía que identificarse”. Y le expliqué: “Cuando tú te identifiques, me identifico yo”.

Cuando Elisa quiso darse cuenta tenía a seis policías encima. Con la ayuda de sus compañeros, entre los que había una abogada y un policía local, la ponen de pie. Finalmente se identifica y el miembro de la UIP le dio su número a regañadientes y sin enseñarle la placa.

La sorpresa vino unos días después, cuando recibe una notificación del juzgado en el que se le imputa “atentado y lesiones, como a su compañero. La imputación va acompañada de un parte médico expedido por una entidad privada según el cual parece que hice una luxación y una artritis traumática en una mano. Cuatro de los seis policías testigos se han desdicho asegurando que yo no hice nada. El quinto explica, además, que fui yo quien anduve por los suelos. Y el otro mantiene su versión. Ahora Elisa está a la espera que acabe la instrucción del caso para ver si la juzgan.

Teresa Barros fue lanzada escaleras abajo. F.L.

Teresa Barros, trabajadora de la Universidad Complutense de Madrid
El día de la huelga general del pasado 14 de noviembre Teresa andaba con sus compañeros por la plaza de España junto al piquete que por allí se movía en un ambiente pacífico y de normalidad.

En un momento dado, unos jóvenes, que debían ser estudiantes intentaron cortar la calle. Un miembro de la UIP la emprendió a porrazos contra un chaval y Teresa se lo recriminó desde la distancia. “De repente se vino hacia mí como un loco y empezó a empujarme. Le dije que no me empujara, pero seguía. Encendido en cólera me lanzó por los aires escaleras del metro hacia abajo”, explica la trabajadora de la universidad.

“Él iba con la cara tapada, pero le hemos identificado y le he denunciado a pesar del lío que supone”, asegura Teresa. Y lo que más le indigna a esta afiliada a CCOO es que otro joven que ella no conocía de nada (Jaime es su nombre), al verla caer fue en su ayuda y los funcionarios policiales le detuvieron a él. Se lo llevaron, le dieron una paliza tremenda y además ha sido denunciado.


De derecha a izquierda: Manuel Lara de Iberia; Carmen Manchón, responsable de Comunicación de CCOO de Madrid; Elisa Arrastia; Luciano Palazzo; Teresa Barros; Manuel Lara y el autor de este texto. Fran Lorente detrás de la cámara.



ANTONIO GARCÍA, coordinador de los servicios jurídicos de CCOO de Madrid

"Jueces y fiscales no pueden ser cómplices de estos atropellos"

¿Qué está ocurriendo?

Antonio García.
Lo que relatan los compañeros es el fiel reflejo de una realidad que está afectando a quienes salen a la calle a reclamar los derechos que están siendo robados. Responde al esquema clásico de un poder que utiliza la represión como medio de silenciar las protestas y las movilizaciones. Y en la medida en que estas aumentan la represión aumenta. Se trata de una brutal utilización de la violencia del Estado no para proteger a los ciudadanos y garantizar el ejercicio de derechos sino precisamente para todo lo contrario. Ya nos habíamos olvidado de las detenciones masivas e indiscriminadas unas veces, selectivas otras, las multas de “orden público”, las palizas y los golpes, las acusaciones infundadas y muchas veces inventadas, las comparecencias en comisarías y juzgados de guardia, los partes de lesiones, los golpes, etcéra.
Lo que está ocurriendo es un ataque contra los derechos y libertades básicas, contra los derechos sociales y contra el ejercicio del derecho a rebelarnos y oponernos a las políticas de recortes, la corrupción, los despidos, el paro y la defensa de lo que tanto costó conseguir.


¿Es legal lo que está ocurriendo?

No. No es legal utilizar la fuerza y la violencia, brutal y desmesuradamente contra ciudadanos que se manifiestan pacíficamente. No es legal fabricar atestados con hechos falsos para justificar actuaciones violentas y desproporcionadas, no es legal fabular hechos incriminatorios, no es legal manipular pruebas. No es legal arrojar por las escaleras del metro a una trabajadora ni detener y poner a disposición judicial a trabajadores que se manifiestan pacíficamente después de apalearlos. Como no es legal la impunidad de determinadas actuaciones policiales amparadas en la ocultación de las identidades de los funcionarios policiales. No es legal impedir la libre circulación de las personas ni el ejercicio del derecho de reunión, manifestación y la libertad de expresión. Y tampoco es legal inventar acusaciones.


¿Se quiere eliminar el derecho de huelga por la vía de la represión?

Por supuesto. Y no sólo el derecho de huelga. El de reunión y manifestación, la libertad de expresión y lo siguiente será el derecho de asociación. Se están pidiendo más de tres años de cárcel por participar en piquetes informativos sin existir violencia. Cualquier contacto con la policía incluyendo el que se produce en la detención se transforma en delito de atentado contra la autoridad, o en resistencia o en desobediencia, realizar pintadas el día de la huelga lo califican de delito de daños, las lesiones de los detenidos se las hacen ellos solos por resistirse porque siempre se emplea “la fuerza mínima proporcional…”, protestar y gritar en la calle es delito contra el orden público, expresar opiniones son injurias y calumnias, intentar extender una huelga son amenazas y coacciones…en otras palabras, un derecho penal “del enemigo”.

¿Cuál es la solución?

La unidad y la denuncia. Y la defensa a ultranza de los derechos de los ciudadanos y trabajadores. Seguir manifestándonos pacífica y democráticamente haciendo uso de los derechos y ejerciendo el derecho de resistencia frente a las agresiones. Reforzando las plataformas cívicas por la defensa de los derechos sociales frente a la represión y al abuso. Y por supuesto, la defensa jurídica en comisarías y tribunales, como en otros tiempos. Los jueces y fiscales no pueden ser cómplices de estos atropellos. 

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Bueno, por acabar con música os dejo con el maestro Sabina  y ese estribillo tan conocido:



jueves, 14 de febrero de 2013

Naranjo cambia de vía pero no de la estación CCOO

Naranjo en una foto de Fran Lorente

Antes de venir a CCOO de Madrid estuvo en el Sindicato Ferroviario, allá por 1976. También anduvo una temporada corta en la Federación de Comunicación y Transportes. Fue a raíz de una serie de cambios que hubo en la Unión Regional de Madrid que el secretario general de entonces, Juan Moreno, le propuso el puesto y se vino. De esto hace más de veinticinco años. Evidentemente no es esta una charla al uso, que Naranjo es parte indisociable de las Comisiones Obreras de Madrid. Y no puede ser una charla al uso porque entrevistado y entrevistador, entre unas cosas y otras, se conocen desde hace más de veinticinco años


P: Has “sufrido” a tres secretarios generales, ¿qué has aprendido de ellos?
R: De todos aprendí mucho. De Juan Moreno lo que más me ha quedado era lo necesarias que eran las relaciones internacionales. En ese periodo es en el que más relaciones internacionales hemos tenido con otras ciudades y regiones europeas. De Rodolfo Benito destaco el método, en el sentido de no tirarse a la piscina sin agua. O sea, que antes de tomar decisiones hay que dar una vuelta a los asuntos. Con Javier López he aprendido la capacidad de “dejar hacer”, de delegar para que cada cual desarrolle sus capacidades, ya sean las secretarías, las comarcas o las federaciones. También destacaría su capacidad de aunar voluntades y encontrar consensos. Pero bueno…, la persona que con diferencia más huella me ha dejado ha sido Pilar Blanco, una compañera del metal, sindicalista y periodista.

P: Fueron muchos años desde el principio de la Secretaría de Comunicación.
R: Conviví con ella muchos años en el gabinete. Aparte de compañera fue una gran amiga. Tras su muerte, a propuesta de Javier López se instauraron los premios Pilar Blanco a la comunicación sociolaboral, que entregamos cada año.

P: Has aprendido, pero también habrás enseñado algo…
R: Creo que he aprendido más que he enseñado. Sí he insistido mucho en que lo que es noticia hoy, mañana irá al cesto de los papeles. También he intentado que todas las federaciones, que todas las comarcas, que las secciones sindicales, inviertan una parte de su tiempo a la comunicación. Por mucho que se haga a favor de los trabajadores, si no se da a conocer es como si no existiera.

P: Testigo y protagonista de la evolución tecnológica. Desde llevar en sobre a las redacciones los comunicados hasta las redes sociales.
R: Cuando comencé, aparte de la capacidad de las personas, también se destacaban “los elementos técnicos”, o sea, si se tenía o no automóvil porque los comunicados había que elaborarlos y también distribuirlos. La evolución ha sido grande y creo que sí he contribuido a ello. En su día editamos un Manual de información sociolaboral que se está utilizando en toda España. Acabamos de sacar una cuarta edición puesta al día con el uso de nuevas tecnologías y redes sociales.

P: O sea que te has creído lo de las redes sociales…
R: Estamos condenados a convivir con las redes sociales si olvidar que la base fundamental del sindicalismo está en el bis a bis, en el mano a mano y en las asambleas de base. Hay que seguir empujando en las redes sin olvidar que hay que estar en la calle, a pie de tajo, en las asambleas.

P: Con la Secretaría de Mujer también ha habido un trabajo conjunto que viene a suponer una evolución en el sindicato…
R: La incorporación de la mujer es uno de los grandes cambios que se están acometiendo en el sindicato. He llegado a la conclusión que desde el punto de vista individual las personas son iguales, pero como colectivo creo que las mujeres están por encima de los hombres.

P: ¿Cuáles son los momentos más duros que has vivido en esta Secretaría?
R: El peor momento con diferencia fue el atentado del 11-M. El más cruel atentado que ha vivido Madrid y en el que, además, dos personas cercanas fueron asesinadas: el sobrino de Rodolfo Benito y el hijo de Pilar Manjón. Nunca olvidaré la noche del 11-M en el Pabellón del Campo de las Naciones con los pasillos repletos de personas esperando que les comunicaran la terrible noticia.

P: ¿Y a nivel interno?
R: Han sido duras todas las convocatorias de huelgas generales. El problema de la huelga general no es convocarla, sino hacerla. Otro momento complicado en el interno fue el relevo de Antonio Gutiérrez por Fidalgo, fue complicado llegar a consensos, pero con el tiempo se cerraron las heridas. También fue duro, y dedicamos mucho tiempo al conflicto de Sintel. Fueron seis meses muy intensos de acampada en el Paseo de la Castellana.

P: ¿Y los momentos más bonitos?
R: Cada Congreso finalizado es el momento álgido. Cada Congreso es un mundo, pero también una gran alegría. De todas formas, es cada vez que paso junto a la estatua conmemorativa de los abogados de Atocha, El Abrazo de Genovés cuando siento la emoción de que al menos un trocito es mío por el esfuerzo que unos y otros hemos hecho para que se erigiera aquí.

P: ¿No has tenido tiempo para el aburrimiento en estos veinticinco años?
R: En una Secretaría de Comunicación siempre ocurren cosas nuevas. La comunicación no es algo estático, está en evolución constante. Por ejemplo, la propia prensa sindical. Antes existía Unidad Obrera, que se distribuía a todos los delegados. El paso posterior fue el Madrid Sindical y llegamos a toda la afiliación. Como bien sabes, cada número es una aventura nueva. El primer número vio la luz en 1997, en blanco y negro, y luego ha ido evolucionando. Me siento muy orgulloso de su existencia. Un periódico, que según las encuestas, es el único medio de la organización que recibe el 90 por ciento de la afiliación, ya que el resto está superinformado a través de la web, de su federación, de su comarca. Madrid Sindical fue un reto del que estoy muy orgulloso de haber consolidado y que espero que se mantenga durante décadas.

P: ¿Qué dirías desde la experiencia a los nuevos cuadros?
R: Creo que no se debe constreñir el trabajo de las personas. En nuestro caso, hay que dejar a los periodistas a que hagan su trabajo con suficiente autonomía para desarrollar sus capacidades y talentos, que los hay. Es un error estar detrás de personas con capacidad, independientemente de los necesarios debates y reuniones.

P: ¿Y tu futuro?
R: Algo que me da muchas satisfacciones es todo lo relacionado con la memoria de los Abogados de Atocha y me siento muy orgulloso de que el patronato de la Fundación Abogados de Atocha me propusiera para la vicepresidencia. Uno de los grandes problemas de este país es la falta de memoria histórica y estoy encantado de contribuir a recuperarla y mantenerla. Es un reto al tiempo que una labor muy grata.

Tomando nota.

¿Juan Moreno?: “Relaciones Internacionales”
¿Rodolfo Benito?: “El método”
¿Javier López?: “Consenso y dejar hacer”
 “La persona que con diferencia más huella me ha dejado ha sido Pilar Blanco”
“Estamos condenados a convivir con las redes sociales”
“Es un error estar detrás de personas con capacidad”
“Como colectivo creo que las mujeres están por encima de los hombres”