Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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jueves, 6 de diciembre de 2012

6 de diciembre: Constitución incumplida. La calle arde.


Recuerdo que aquel día de 1978 los periódicos, muchos de ellos, incluían una banderita con los colores rojos y gualda y un “¡Viva la Constitución!” Al menos por la calle Atocha de Madrid fueron muchas las personas que colgaron estas dobles páginas. Otros ponían banderas y también sábanas blancas. En mi casa, como era costumbre, pues no se puso nada.

Parece ser que lo que estaba pasando era que se votaba la Constitución, redactada por personas de toda calaña política y territorial. Bueno…, no hubo padre de la Constitución vasco. Eso hay que recordarlo. A cambio, pues estaba Fraga, demócrata de hacía dos días. Tampoco hubo madre alguna de la Constitución, y se nota. Lo de “los padres” tenía bastante de paripé, vamos que se limitaron a juntar las palabras que iban acordando Alfonso Guerra (PSOE) y Fernando Abril Martorell (UCD), comisionados de lo que acordaban Felipe González (PSOE) y Adolfo Suárez (UCD). La música de la Carta Magna, pues ya vino dada, que quedaba todo atado y bien atado con una jefatura del Estado heredada por Franco.

Pero no seamos malvados. Si se aplicara la Constitución esto sería un país “social democrático y de derecho, que propugnaría como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. Ahí es nada. Y voy más lejos, la “soberanía nacional” residiría en “el pueblo español, del que”, emanarían “todos los poderes del Estado”. O sea que no estaríamos secuestrados por los mercados, por la banca, la prima de riesgo y Ángela Merkel.

La Constitución, con los años, se ha convertido en papel mojado, en un cuento, una leyenda, salvo para mantener una casa real cada día más desprestigiada, envuelta en escándalos, corrupciones y cacerías. Bueno, la Constitución debía tener un artículo muy importante, el 135, que se cambió sin consultar a nadie hace dos veranos y que le daba la soberanía a Merkel: “El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros”. El rey y el déficit son lo único que los gobiernos se toman en serio de la Constitución en detrimento de sus súbditos.

Ahora. Más de treinta años después del nacimiento de la Constitución, España está en permanente estado de movilización ciudadana. Madrid especialmente por tener un Gobierno autonómico avanzadilla con la intención de acabar con todo lo público.

Para celebrar la Constitución, el ministro Wert decreta la provocación contra Catalunya, contra el catalán.

Ataca sin el ejercito el artículo 3 de la Constitución:


Igual que Gallardón ya ha hecho con el artículo 24, convirtiendo la Justicia en artículo de lujo con unas tasas inasumibles por la ciudadanía. Una Justicia que termina administrando el Gobierno de turno a golpe de indultos.


O como la banca hace con la complicidad del Gobierno y la policía alentado suicidios porque las personas no tienen un lugar donde vivir. Eliminan el artículo 47 impidiendo el acceso a una vivienda digna.


O como hace en Madrid Ignacio González desmantelando el artículo 43 de la Constitución. O sea, desmantelando la sanidad pública.


Algo que ya empezó haciendo Esperanza Aguirre con la Educación, poco a poco, despacio pero sin pausa están acabando en Madrid con el artículo 27 de la Carta Magna.


Y…, qué es acabar con Telemadrid y favorecer sin vergüenza al coro mediáitico ultra si no atacar al artículo 20 y la libertad de expresión.

Esa libertad de expresión que está siendo atacada al impedirse y reprimir el derecho de reunión pacífica como proclama el artículo 21. Madrid es hoy una ciudad tomada por la policía. Su delegada de Gobierno, Cristina Cifuentes, que parece quiere ser alcaldesa reprime manifestaciones indiscriminadamente y convierte la capital en una ciudad en estado de sitio.

Porque en Madrid hay decenas de manifestaciones de todos los sectores, de ciudadanos afectados a los que la Constitución no les sirve para nada, como las personas con discapacidad que se manifestaban el día 3 porque se quedan sin ayuda, contrariando el Gobierno el artículo 49.


Rajoy pasará a la historia como el más mentiroso presidente del Gobierno, que de abanderar la no subida de impuestos, sube el IVA con alcance confiscatorio  contraviniendo la Constitución en su artículo 31.


Igual que ocurre con el artículo 50. Se lo salta a la torera y deja desprotegidos a los pensionistas y jubilados.


Pero ese artículo que incumple el Gobierno con reformas laborales inconstitucionales es el 35, enviando a cientos de miles de personas al paro, y que está poniendo el país al borde de un estallido social.


En definitiva, si algo hay que celebrar hoy, es que hace treinta años llegó a las pantallas de nuestro país ET. Claro, ahora la peli está remasterizada y se puede ver en calidad blue ray. Esa es la cuestión, progresar, avanzar, mejorar.

(¡Ah! Muchas gracias a quien desde mayor conocimiento de las leyes que yo me ha ayudado a ir al turrón constitucional)


martes, 26 de junio de 2012

Gorka Landaburu no siente odio ni quiere venganza


Hace once años, un sobre bomba remitido por ETA le quitó la visión de un ojo, audición y varios dedos de las manos. El juicio se realizó recientemente. Antes se reunió con unos etarras dentro de un programa organizado por Interior. A vasco no le gana nadie, pues asegura haber nacido con la ikurriña en el biberón, no en vano su padre fue vicelehendakari, del PNV, en el exilio de París. Allí nació y allí vivió el mayo del 68 como estudiante de 17 años. Entonces, “se salió a la calle por menos motivos de los que tenemos hoy”. Asegura que ser vasco es “algo importante”, aunque él se siente “internacionalista, optimista compulsivo y del Athletic de toda la vida”. Reconocido defensor de la libertad de expresión, dirige la revista decana e icono de la Transición que acaba de cumplir 40 años: “Juan Tomás de Salas fue el alma mater de aquello y no se le ha reconocido su labor”. Se siente indignado porque se sigue ayudando a los ricos, a los bancos, pero no a quien lo pasa mal. Y se encuentra “atónito” por la falta de reacción social, “estamos como anestesiados”.

Considera que Otegi tendría que estar fuera de la cárcel desde hace tiempo; que la reinserción de los presos etarras permite avanzar porque hay que convivir y tiene claro que la clave para que ETA se disuelva son los presos.

Quedo con Landaburu en la cafetería de un hotel con vistas a La Concha en una mañana ventosa y soleada donde se respira tranquilidad; una mañana con paseos andando y en bici, baños de los más valientes y…, por fin, sin escoltas.

Landaburu es un tipo afable, positivo, de fino humor e ironía; saluda, con ese acento característico, a las gentes que…. “¡epa, ya te veo por la tele!” Colabora desde sus inicios con Gesto por la paz, desde los tiempos más duros, en los que tenía que aguantar los insultos de unos y otros; y en la Fundación Mario Onaindía. Es un afiliado de base del PSE, y se presenta a las municipales el último de la lista por su pueblo, Zarautz; pero por encima de todo es periodista.   

PERIODISTA

Dirige Cambio 16, y en 2011 se ha cumplido el cuarenta aniversario de la aparición de la revista. Y claro, le pregunto por la crisis de los cuarenta… “Los medios de comunicación estamos en una situación más que delicada. Está la crisis del papel, la de Internet…, lo que hay que hacer es adaptarse y reformarse, y nosotros lo hemos hecho desde hace tiempo. No es el Cambio 16 de los años 70 u 80, pero la revista sigue en los kioscos y se va a mantener, todavía, con muchos suscriptores de la época, fieles “militantes”. La cabecera nació en 1971 y el alma mater de toda esta historia, a quien se le ha reconocido poco  su labor fue Juan Tomás de Salas”.

Piensa, eso sí, que la profesión periodística se ha acomodado demasiado, que antes se iba a buscar la noticia “y ahora la noticia viene a ti. Yo digo a los jóvenes periodistas que dejen el ordenador y la redacción y salgan a la calle a buscar la información”.

Nadie puede negar que Landaburu es un luchador por la libertad de expresión, estuvo en contra del cierre del periódico euskaldun Egunkaria… “Me opuse por una simple razón: las cabeceras no delinquen, delinquen los periodistas o quienes escriben. En este caso, además, no hubo pruebas, y lo tuvo que reconocer, demasiado tarde, la justicia”.

Lógicamente es un observador de la actualidad y…, acabamos de ser rescatados, ¿cómo ves la evolución de la situación? Y el dire de Cambio 16 lo ve con gran preocupación: “No sé si algún día podremos saber verdaderamente en qué consiste, sobre todo, la letra pequeña. A mí lo que más indignación me produce es que se vuelve a ayudar a los ricos, se ayuda a la banca, pero no se ayuda a la gente que lo está pasando mal. Esto ya es un problema de fondo, España está hipotecada, como Grecia, Irlanda, Portugal…, y mañana puede ser Italia o Francia. Esto es un problema de Europa. Recientemente me comentaba Jacques Delors que Europa funcionará cuando se le dé el poder. Tenemos que volver a los principios de la Unión Europea. España, además tiene un problema de fondo estructural que viene de la época de Franco. Es necesaria una estructura económica que no esté basada en el turismo exclusivamente o en la burbuja inmobiliaria. Y estoy atónito por la falta de reacción social. Estamos como anestesiados. Yo viví mayo del 68 en París, con 17 años como estudiante y allí se salió a la calle por menos motivos de los que tenemos hoy”.

Le meto un poquito las gomas y recuerdo que la burbuja inmobiliaria empieza a crecer a partir de 1996 con la ley del suelo de Aznar. Está de acuerdo: era el “milagro español”, el “España va bien”, cuando crecíamos el 3 por ciento y Alemania el 1 por ciento…

ABANDONO DE LA LUCHA ARMADA

Rememora el 20 de octubre, cuando saltó una de las grandes noticias de la historia de este país, y en vez de recibirla con euforia, la recibimos con cautela. ETA dejaba la lucha armada, pero todavía no se ha disuelto. “Hemos ganado a ETA, sobre todo porque hemos resistido mucha gente y hemos aislado a ETA de la sociedad. Ahora estamos en una época de stand by y digestión. Vamos a esperar con tranquilidad, sin prisa, pero sin pausa. La convivencia es que, primero,  la izquierda abertzale haga una auténtica autocrítica, y que también, a quien corresponda, empiece amover ficha dentro de la legalidad: acercando a los presos, sacando a los presos que están enfermos y, quizá, los que hayan cumplido las tres cuartas pares de la condena, pueden ir saliendo de las cárceles. Estaría bien que reconozcan el daño causado, pero pedir perdón es algo individual”, proclama Landaburu.

En mi opinión, el director de Cambio 16 es ejemplo de generosidad, pero otras víctimas no comparten su actitud ni de lejos. Él lo tiene claro: “Yo estoy dispuesto a pasar página, pero después de leer la página. He perdido la movilidad de mi mano, la visión de un ojo y he seguido aquí. Me quedé en este país a luchar por la paz, por la libertad de expresión y por los derechos humanos. Luchamos durante cuarenta años contra la dictadura de Franco y después contra la dictadura de ETA. Yo pienso que la reinserción sí nos permite avanzar, porque tenemos que convivir. A corto plazo, pediría al presidente del Gobierno que empiece a acercar algunos presos de ETA a cárceles cercanas al País Vasco”.

Parece que la actitud de Rajoy se va suavizando… “Rajoy calificó el comunicado de ETA como muy importante. Otros de su partido no lo vieron así. Rajoy tiene la posibilidad de poner punto y final al tema de ETA. Punto y final que quisieron poner Suárez, cuando perdonó a toda la rama de ETA p.m.; Felipe González, con las conversaciones de Argel; Aznar, lo intentó en Suiza, cuando hablaba del Movimiento Vasco de Liberación Nacional;  y Zapatero, con el proceso de paz llevado por Jesús Eguiguren. Y ahora Rajoy, sin hacer demasiado esfuerzo se encuentra con la tarta encima de la mesa. A él le corresponde poner la guinda. Yo no siento rencor, ni odio, ni quiero venganza. Ahora, que paguen lo que tengan que pagar ante la justicia”.

GAL

Cuando estuve con Landaburu en Donosti charlando largo y tendido faltaban tres días para que se hiciera público que miembros del GAL se habían encontrado con sus víctimas. Y hablamos de esa posibilidad, y volvimos a hablar después de la noticia. Él lo veía positivo si por las dos partes hay voluntad. Y hablaba de su experiencia personal: “Muchos me han dicho a mí que tengo síndrome de Estocolmo…, pero no respondo al señor Alcaraz y compañía. Si hay gente del GAL y víctima del GAL que están mañana dispuestos a hablar: bienvenido. La gran ventaja que yo tengo es que desde el principio he condenado las torturas; he condenado la guerra sucia; la triple A. En 1983 nos amenazó la misma semana ETA y la Triple A. Lo que no podemos hacer es dejar todo tapado como se ha venido haciendo en este país con el franquismo”. Eso si, resalta que aunque víctimas hay de los dos lados, hay muchas más por parte de ETA.

Iba yo también un poco a eso, ¿cómo en un país en el que el PP no ha condenado el golpe de Estado de Franco se mete presión al mundo de ETA para que pida perdón? Mi colega de Cambio 16 es contundente: “Cada vez que se habla de Franco, le sale sarpullido a mucha gente de la derecha. La amnistía de 1977 sirvió fundamentalmente para el franquismo. Es cierto que hay gente que está exigiendo mucho más a ETA que lo que ha exigido con el franquismo, lo que ocurre es que ETA está más reciente y las heridas están abiertas. A ETA no se le puede pedir una autoflagelación, que se desnude en la plaza pública y entregue las armas en la Puerta del Sol. Eso nunca va a pasar porque es irreal”.


- ¿Por qué no se disuelven?
- “Porque tienen sus presos y no les van a dejar colgados.
- ¿La única clave para que ETA no se disuelva son los presos?
- Yo creo que en el fondo es eso. El final de ETA llegó hace un año, cuando renunció al cobro del chantaje, el “impuesto revolucionario”. Gente como Otegi estaban trabajando para ese final con mucha dificultad, por eso considero que Otegi tiene que estar fuera de la cárcel desde hace tiempo. Ahora, ¿quién echa la persiana? ¿Josu Ternera? ¿Por qué no? Pero para cerrar esa persiana tiene que decir. “oiga, los ciento cincuenta presos que tengo en Francia y los quinientos que tengo en España, ¿siguen en Canarias o les acercamos a sus familiares en un plan de reinserción? Tienen que poner un punto y final un poco decoroso.

LIBERTAD PARA OTEGI

Y sale Otegi a la palestra, ¿es Otegi un preso político? Piensa unos segundos y explica: “los de ETA no son políticos. Ahora, Otegi sí es un preso de opinión. Era la cabeza visible de ese mundo. Creo que es un líder carismático. No le conozco profundamente, pero sí trabajó por la paz. Hay que dar soluciones, que Otegi salga, que funde el partido que quieren, Sortu, que lo legalicen y a partir de ahí, que se comporten como cualquier partido. Que hagan lo que quieran dentro de las normas y el respeto”.

 Y puestos a hacer preguntas raras le planteo una hipótesis: “¿Ves factible que en diez o doce años, el Partido Socialista pueda apoyar a Otegi para ser lehendakari? “Si la izquierda abertzale, que se dice progresista, quiere defender a la gente más desfavorecida con programas políticos de progreso, de izquierda, etcétera, es muy probable que pueda haber un acuerdo con el Partido Socialista, pero de aquí a cuatro años; cuando ETA haya desaparecido definitivamente. Es más posible que el Partido Socialista llegue a acuerdos programáticos con la izquierda abertzale que con el PNV, pero eso, cuando tengamos normalizado el proceso de digestión”.

EL ENCUENTRO CON ETA: HABLAR SIEMPRE ES BUENO


En noviembre se encontró con un grupo de presos de ETA (Urrusolo, La Tigresa, Picabea..., gente que había cometido crímenes horrendos en el Comando Madrid)…
“Me llamaron del Gobierno vasco para decirme que había presos que habían solicitado un encuentro para que les hablara de cómo se ve la realidad de ETA y la violencia en las calles. Quizá influyó más mi vertiente de periodista que de víctima, pero pensé que si hay que hablar con el diablo, se habla con el diablo. Era un grupo que había renunciado a ser de ETA antes del comunicado de octubre. El 30 de noviembre me dirigí a la cárcel de Nanclares en una escena surrealista. Iba a ver a unos etarras acompañado de dos escoltas que me acompañaron a la cárcel y que a la puerta les dices: “espérenme que ahora vengo, que voy a ver a unos etarras”. Fui muy duro. Les conté cómo fue el atentado, las amenazas que recibí, los cócteles molotov, los insultos en Egin…, y me reconocían que se habían equivocado. Me pareció muy importante. Fue un debate muy tranquilo, muy sereno durante dos horas. Urrusolo llevaba la voz cantante y salí satisfecho. Al finalizar, se levantaron dos que hablaron muy poco. Me dieron la mano y me dicen “Gorka, te tengo que decir que yo formo parte del comando que te envió la carta bomba. Te pido perdón”. Me quedé un poco cortado y dije, “pues agradezco. Todo lo que pueda hacer para ayudaros, acelerar esa reinserción, contad con mi apoyo”. Hablar siempre es bueno, y a mí me reconfortó”.

Luego seguimos charlando, miramos el paseo marítimo y nos despedimos alzando tímidamente el puño. Sin escoltas. Con optimismo:


viernes, 8 de junio de 2012

Por qué estorba la memoria. Gerardo Iglesias, el político que volvió a la mina


Fue fundador de CCOO de Asturias y de Izquierda Unida. Acababa de abandonar la secretaria general del PCE y la coordinación de IU para volverse a la mina, un hecho extremadamente raro en el mundo de la política. Cronológicamente estuvo entre Carrillo y Anguita y como los guerrilleros asturianos que hoy reivindica ha sido olvidado, si no abandonado por las izquierdas. Hace veintidós años largos le entrevisté para Mundo Obrero. Desde entonces ha mantenido un prudente silencio. Ahora, desde su alejamiento de la vida política y social, le parece “increíble” que a estas alturas, todavía, a nivel europeo, no haya habido un encuentro entre la izquierda para pergeñar una respuesta a la situación de crisis que vivimos. Desde esa lejanía sigue siendo un animal político, ahora entregado en cuerpo y alma a restablecer la memoria de los guerrilleros asturianos. Acaba de publicar un magnífico libro, Por qué estorba la memoria. Represión y guerrilla en Asturias. 1937-1952.

Gerardo volvió a la mina. Y se accidentó. Tras seis operaciones de columna la situación se fue agravando hasta convertirse en un problema crónico irresoluble que ha terminado lesionando sus nervios. Padece un dolor crónico de tipo neuropático que no tiene tratamiento, “o sea, a joderse y aguantarse hasta donde se pueda”. Esta situación le limita por no poder hacer vida en sociedad, pero asegura Iglesias que sigue peleando, “una pelea distinta a la de otros tiempos, pero, bueno, seguimos en el tajo”.

Y después de veinte años de silencio aparece con un libro que es un interrogante: Por qué estorba la memoria. Con ese tono asturiano y cierta retranca de viejo comunista, clarifica: “No es un interrogante. Es una afirmación. Trato de explicar por qué estorba la memoria. Por qué al cabo de treinta años de democracia se sigue persistiendo en el olvido y en la impunidad sobre todo lo ocurrido durante la dictadura. En la última parte intento explicar la injusticia que supone que, a estas alturas, ni se ha hecho verdad, ni justicia, ni reparación de lo que fue todo aquello, hasta el punto de que hay miles y miles de gentes que siguen por las cunetas sin derecho a un entierro digno. Y en concreto sobre la guerrilla, no ha habido absolutamente ningún reconocimiento ni rehabilitación. Fueron gentes que han sido tratadas como indeseables, como bandoleros, cuando al fin y al cabo estaban defendiendo la legalidad constitucional de una República que fue violentada y derrumbada por la fuerza.”

Vale, camarada, pero a quién estorba la memoria. Y Gerardo toma oxígeno mezclado con humo y nicotina: “Interesa a muchos que no se conozca la realidad porque entretanto sigue planeando de alguna forma la sombra de Franco sobre la ciudadanía, y eso condiciona el futuro desarrollo de nuestra democracia. La memoria le estorba a la derecha y a los sectores más conservadores. Que se mantenga la impunidad y el olvido les aporta réditos”.

Claro con esa respuesta encela a cualquier periodista y entro al trapo mientras él para, templa y manda. “¿Qué réditos?”, pregunto casi como un resorte. Vuelva a dar una calada… “Hay elementos de tipo cultural y otros mucho más concretos. Hay muchas mentes franquistas incrustadas en los aparatos del Estado. Pensemos en lo que ocurre en el Tribunal Supremo, por ejemplo; o en los elementos que habiendo pertenecido a la brigada político social se encuentran al frente de responsabilidades importantes. ¿Cómo es posible que a estas alturas se pueda juzgar al juez Garzón por intentar esclarecer lo ocurrido creando un escándalo internacional? Por otra parte, en la realización del libro he podido comprobar que sigue existiendo miedo a hablar a día de hoy. He visto cómo en  muchas familias los padres no contaron a sus hijos absolutamente nada de lo ocurrido. Las heridas no están cerradas”.

Amenazas

Pero ellos insisten en “no reabrir heridas”. Dentro de la calma y su pausado hablar, Gerardo es contundente con la palabra: “Eso es una amenaza. ¿Por qué en democracia no se puede hablar de lo que fue un periodo de nuestra historia? Ha habido algunas manifestaciones muy explícitas como cuando dicen que no se abran nuevas trincheras, que llega la tempestad de nuevo. Eso condiciona. Eso es una amenaza”.

En su libro no todo es guerrilla, también hay un prólogo y un epílogo. Ahí das a entender que la Transición se hizo con amenazas...
Gerardo lo tiene claro: “La Transición fue dirigida por elementos provenientes de la dictadura. La oposición no tuvo fuerza para provocar la ruptura. Ni siquiera toda la oposición estaba de acuerdo en provocar la ruptura. La Transición fue pactada. Yo vivo algún ejemplo, como aquel comité central del PCE en el que no estaba en el orden del día hablar de banderas, ni de monarquía…, pero hubo una llamada, creo que de Suárez a Carrillo… Carrillo salió y volvió al poco con una declaración muy concretita que yo creo que todos, en medio de un silencio atronador votamos unánimemente: votamos la bandera, la monarquía y lo que nos echaran. Los militares habían amenazado con sacarnos de allí”.

Tal como lo pinta yo no puedo evitar preguntarle si hay que arrepentirse de aquello… Y se mueve en un baile de acá para allá:  “Creo que no. Bueno, tal vez pudo presionarse más de lo que se presionó; pero, en todo caso, vamos a aceptar que se hizo como se pudo. La necesidad de poner fin a casi cuatro décadas de sangrienta dictadura era imperiosa. Lo que no se puede entender ni justificar es que al cabo de treinta años de democracia permanezca en silencio la impunidad y el terrible agravio de lo que ha hecho Franco. Se puede entender que la oposición democrática transigiera con una ley como la de Amnistía de 1977, pero no se puede entender que más de treinta años después esa ley siga en vigor, más aún cuando el comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas requirió a las autoridades para que la supriman, ya que exculpa de sus crímenes a la dictadura”.

Las cosas del PCE y de Carrillo

Y el miedo. Siempre el miedo. Mencionabas que el miedo aún existe. ¿Se puede acabar con él? “El miedo no existiría si los demócratas tuvieran un sentimiento de haber vencido, pero es que no lo tienen porque no hubo fiesta de la democracia. No la hubo y se pasó de puntillas. Yo recuerdo el día de la legalización del PCE. Estaba en una reunión de CCOO en Gijón y alguien interrumpió muy eufórico para dar la noticia. Le dije que nos dejara en paz que estábamos reunidos. Fue algo estupendo, pero todo lo que se había sufrido era demasiado fuerte para resolverlo así, de modo que no había motivo para la euforia”, explica Iglesias con claridad.

En el libro también sobrevuela el cainismo de la izquierda… Pero Gerardo Iglesias coloca la diana en su sitio: “Bueno, dentro del PCE. La historia de los guerrilleros es tremebunda. A los guerrilleros se les abandonó de la peor manera. La dirección estaba en el exilio y desconocía la realidad que se vivía aquí y que se apoyaba únicamente en delegados que enviaba coyunturalmente a enlazar con la guerrilla y que era la única fuente de información. Se cometieron errores catastróficos tácticos y sobre las personas. Se expulsaba a personas simplemente por discrepar, por no coincidir con la dirección en el exterior. Era un periodo de cultura estalinista”.

Las cosas de IU y del PSOE

¿Crees que fueron cambiando los métodos en los partidos?, inquiero yo metiendo un poquito las gomas. La verdad. Y él responde echando mano de la memoria: “La cultura que se va formando en instituciones de viejo cuño es muy difícil de superar. Los cambios de mentalidad no se hacen por decreto. Tiene que pasar mucho tiempo. Es algo que he vivido directamente. Intenté con IU dar a luz una nueva fuerza política que tratara de superar el lastre y los límites del partido convencional, pero IU, en muy poco tiempo se convirtió, por inercia en un PCE bis. Todavía peor porque yo conocí un PCE con una gran influencia en la Universidad, en círculos intelectuales y movimientos sociales. Lo que demuestran los hechos y pone de manifiesto, por ejemplo el 15 M es que no se distingue entre IU y los demás partidos. La renovación es muy difícil. Se ha puesto de manifiesto en el PCE y se ha puesto en el PSOE. Es decir, ¿a quién se le ocurre a estas alturas poner a Rubalcaba al frente del PSOE?”

Te veo pesimista respecto a la izquierda… “Soy pesimista en el sentido de que, tal como ejerce el gobierno la derecha, en muy poco tiempo podría quemar sus naves, pero va a gozar del beneficio de no tener enfrente una alternativa. El PSOE no hizo la catarsis que debió hacer cuando Felipe González dejó la secretaría general y tampoco la quiere hacer ahora. Sí, todo el mundo percibirá que Rubalcaba es un hombre muy hábil, muy listo, muy espabilado, pero es un pillo. Se le nota a la legua. Es de la escuela de Felipe González”.

O sea, que ves PP para rato. (Esto no es ninguna gracia relacionada con Rodrigo Rato). Y caray, el ve derecha para rato: “A pesar de las barbaridades que está haciendo puede mantenerse mucho en el gobierno. El PP no sólo hace lo que ordena Angela Merckel y los mercados; está acometiendo un proceso de involución política y social. No es sólo la reforma laboral, es la ley del aborto, la de matrimonios homosexuales y…, cuidado, que hablan de regular el derecho de huelga y de reunión”.

Gerardo lleva casi treinta años sin hablar con Santiago Carrillo, cosas de la izquierda. No creo yo que haya muchos políticos que tras abandonar la primera línea se volvieran, no ya a trabajar, si no a la mina. Volvió a Asturias y nadie quiso saber nada de él bajo la secretaría general asturiana de Gaspar Llamazares. El ideólogo de Izquierda Unida desapareció devorado por su creación. Ahora reivindica la memoria. Está trabajando sin parar en una colección de fotografías de guerrilleros asturianos. Él mismo realiza los marcos y, a mano, escribe pequeños textos. Lleva más de cincuenta en lo que espera sea el embrión de un museo de la guerrilla asturiana.

No puede moverse mucho por los dolores, pero quieto tampoco puede estar. Es un animal político. Es el único tipo al que he oído decir que le parece inconcebible que las izquierdas de Europa no se reúnan para buscar una salida a la crisis. Para evitar la involución y la desaparición del estado del bienestar. Claro. Él está fuera de los círculos. No está afiliado a nada. No milita en nada. Pero “sí. Claro a votar sí voy. ¡¡Cómo no voy a ir a votar!!” Asegura con ese tono pausado envuelto en humo del cigarro.

Lo siento. Seguro que es ego, pero no puedo resistirme a subir una foto con Gerardo Iglesias, pero como Fran Lorente no estaba para disparar, pues subo una que hizo Jesús de Miguel, en marzo de 1989. Vale. Gerardo está casi igual. Pero... también yo fumaba entonces. Y ahorraba en peluquería. Entre Gerardo y el autor de estas líneas, Franco González en tiempos algo lejanos de IU.


Por cierto. El libro de Gerardo Iglesias, Por qué estorba la memoria. Represión y guerrilla en Asturias. 1937-1952. Madera Noruega Editores, se puede buscar en la Feria del libro de Madrid. Pero, también en CCOO de Madrid. Las personas afiliadas tienen un importante descuento. Podéis pedirlo por e-mail: ogonzalez@usmr.ccoo.es . O en el teléfono: 91 536 52 17


jueves, 9 de abril de 2009

Madrileñismo. Elena Salgado y La Duquesa. Pilates al poder

Aquí el que no corre vuela hasta para ser grotesco. Tomás Gómez, el líder de los socialistas madrileños elogia el "peso" de Madrid en el nuevo Gobierno. Yo, que soy madrileño, hijo de madrileña y madrileño, y nieto de madrileño y madrileñas considero la declaración ausente de chulería madrileña.

Como hubiera dicho mi abuelo, hombre de parpusa y safo (por cierto que la Trini en la época de la chupa, no sabía lo que eran ni la parpusa ni el safo; que ella es más de sevillanas, aunque sea madrileña, como toda la gente que trasnocha dos días en el foro). Bueno, como hubiera dicho mi abuelo después de estirarse los picantos para que no le molestaran en los calcos, la frase de Tomás Gómez es de las de "querer peer en botija".

Que haya ministros y ministras que viven en Madrid sin siquiera estar afiliados al PSOE no significa que en el Gobierno el PSM tenga peso. Ya quisiéramos que un PSM progresista y honesto tuviera peso en lugares como Móstoles, Valdemoro, Pinto, Torrejón, Alcalá de Henares…, y que ese poder no se fuera diluyendo en lugares como Leganés, Alcorcón, Fuenlabrada, Coslada… Por no hablar de Alcobendas o San Sebastián de los Reyes. ¡Caray! Por no hablar de la capital del reino, que como no se venga Felipe González como candidato socialista…



Puestos, el peso de CCOO en el Gobierno también ha aumentado, ya que Ángel Gabilondo es miembro activo del patronato de la Fundación Abogados de Atocha. O, puestos, como pilatista, proclamo que gracias a Elena Salgado, vicepresidenta primera, el pilates gana un gran peso en el nuevo Ejecutivo.

A mí esta mujer me gusta, fundamentalmente porque ha declarado que hace pilates, y desde que la vi en un acto cuando era ministra de Sanidad. Fue la primera mujer que logró el título de ingeniería industrial en la Universidad Politécnica de Madrid. También me gustaron sus intentonas contra el tabaco, contra el alcohol y contra las megahamburguesas.

No sabemos como hubiera sido nuestra vicepresidenta de haber nacido en la Inglaterra del XVIII, como Georgiana Cavendish, personaje real cuya parte de su vida es narrada en la película La Duquesa. El filme me gustó más de lo previsto (la señora de mi izquierda incluso soltó una lagrimita). Keira Knightley está muy bien, incluso con la vida propia que, a veces, parece tener su morrito.

Interpreta a una mujer que estaba más allá de su tiempo y que tiene que enfrentarse a una sociedad hipócrita y machista, encarnada en su marido. Una mujer que influye para que el Partido Liberal, lo más progresista, fuera algo más progresista (la libertad no es a medias, o es o no es, le viene a decir a Fox, el líder del Partido). Interesante también la participación de la duquesa en las campañas electorales por su popularidad entre el pueblo. El matrimonio con el duque es de conveniencia, y éste es un hombre machista, violento y severo que considera a la duquesa como un simple instrumento para engendrar un heredero, por supuesto, hombre. Las niñas, como en nuestra monarquía actual, no servían.

Interesante también la relación cómplice que acaba dándose entre la duquesa y la amante del duque. Y, eso sí, despuñes de ver Mamma Mía, no me termina de convencer Dominic Cooper como enamorado de la que Keira (con lo qué fue esta mujer en Piratas del Caribe). Al igual que me sobrecoge ver a Charlotte Rampling como madre y negociadora. Aunque negociadora, dura, ejecutiva y portada de Forbes es en La Lista. Eso sí, en ropa interior.

Y, bueno, sigamos la tradición popular de estos días:

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