Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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martes, 13 de febrero de 2018

Estimado Dios, que va para allá Josefina

Juntos son imbatibles. En una foto terrenal de @frlorente.
Querido Dios:

Hace siete años largos te escribí previniéndote de que iba para allá Marcelino. Acuérdate pinchando AQUÍ, que no te veo muy hecho a esto de Internet (lógico, que yo creo que te lo tomas como la competencia).

Supongo que por ser ateo no he tenido respuesta alguna, ni por correo tradicional, ni e-mail, ni directos de Twitter, face book o Instagram, que hasta el Pontifex (oye, de lo más majo que hemos tenido últimamente) está enrollado en las redes. Que ya podías haber dicho algo aunque fuera por Whitney Houston como en La llamada.

En octubre de 2010 te advertía de que iba para allá Marcelino Camacho y que te iba a poner el cielo patas arriba. Como no decías nada, escribí una directa a Santiago Carrillo allá por 2012, pero esa es otra historia.

La cuestión es que Josefina Samper, la compañera del alma de Marcelino, con estos fríos que nos envías en febrero en común acuerdo con Eolo, ha decidido irse también al cielo de la rojería. Y ahora sí que sí. Marcelino y Josefina juntos son imparables

Seguro que se reparten los papeles y lían a Gabriel, ese que tienes de capataz, con la revolución científico técnica, con la oligocargocracia, con la lucha de clases… Y seguro que arranca definitivamente la Federación Universal de Ángeles de las Comisiones Obreras, de sus Comisiones Obreras.

Suerte tienes de que los malos, y las malas, anden en el infierno porque al ver llegar a Josefina, estando allí Marcelino, te la iban a liar, porque con ellos juntos es la hora de la constancia, el trabajo, la honradez, la solidaridad, el humanismo. Lo sabes tan bien como los cientos de miles de personas que hemos sufrido un zarpazo en el alma cuando nos hemos enterado de que también se nos iba Josefina contigo. Sabes que Josefina era, es, en resumen, una mujer buena. Una sonrisa afable. El olor a magdalenas y café con leche.

Te repito como te decía hace siete años. No les tengas en cuenta si a partir de ahora el alba se tiñe de un rojo más intenso, que menudo numerito vas a tener con el Labordeta cantando la Albada y Josefina con Marcelino dándole fuerza a los tonos rojos. Tampoco les tengas en cuenta si trastean con el arco iris y lo dejan en los tres colores de la bandera de España, de la España legal, la previa al golpe de Estado de Franco. Sí hombre, acuérdate: ese bajito, con bigote, el asesino, o mejor, genocida, que conspiró con toda la curia para quitarte el asiento…

Seguro que ya andan con Pasionaria, y, con las nubes suaves y cálidas, te teje algún jersey de cuello alto, como tan bien sabe hacer Josefina. Supongo que también se encontrará Josefina con miles de personas asesinadas y desaparecidas por el franquismo. Esos cuyos restos empiezan a ser descubiertos en las cunetas de las carreteras de España, en las tapias de los cementerios… Les llevará noticias y les contará que no hemos vuelto a matarnos, pero que esta Democracia sigue siendo imperfecta hasta que no sean reconocidos, hasta que este país no recupere su memoria colectiva.

Se reencontrará Josefina con tantos y tantos presos, tantos y tantos exiliados y emigrantes a los que ayudaba como podía. 

Te prevengo, querido Dios, aunque ya lo sabes. Josefina va para allá, mientras hoy, aquí, las estrellas lloran. Pero Josefina y Marcelino, el tándem perfecto, volverán a bailar como les gustaba hacer en Orán: tangos, valses, pasodobles o foxtrot. Y cuando Marcelino te quiera vencer dialécticamente tras horas, horas y horas de debate, ella te guiñará un ojo cómplice y se lo llevará a una entrevista en la tele local, que seguro los están esperando.


Querido Dios, cuida de los dos, y cuando tengas que negociar recuerda que aquí, ni les domaron, ni les doblaron, ni les domesticaron. Y deja que descansen, que han luchado mucho.



viernes, 11 de octubre de 2013

Sabin Egilior, director de "Camaradas"

Vive cerca del Cantábrico, en Plentzia, junto a la ciudad en que nació hace 45 años: Bilbao. Durante varios años fue presentador y guionista en la 2 de TVE. Egilior es licenciado en Ciencias de la Información y elaborando el doctorado; relacionado con la memoria histórica en el equipo del prestigioso forense Paco Etxebarria; se vio envuelto en el “apasionante mundo de la memoria histórica del siglo XX”. En 2003 realizó un corto sobre una exhumación y a partir de ahí ha dedicado buena parte de su actividad a recuperar la memoria. En ese avanzar por el siglo XX se topó con la figura de Sebastiá Piera y la Operación Pápikra, y de ahí ha surgido Camaradas, que, producida por Basque Films, acaba de ser presentada en el Festival de Toulouse.

P. En la realización de Camaradas has hablado con muchos viejos luchadores. ¿Crees que esa lucha que emprendieron en la Guerra Civil, en la resistencia francesa, intentando reconquistar España, en la clandestinidad…, ha servido para algo?
R. Sin duda sí. Si no hubiera existido esta gente esto no sería igual. Franco murió en la cama pero con una oposición clandestina muy fuerte y esos valores han estado vivos. Pese a la brutal represión, ellos han seguido luchando por unos principios concretos y, gracias a ellos, siguen teniendo valor hoy día. Siempre tenemos que tener en cuenta a esa gente que salió a la calle y arriesgó su vida. Hay que mantener el respeto por esos luchadores y sus valores porque de alguna manera siguen latentes en la sociedad. Lo importante es poner a esos luchadores en la memoria para que sean referentes hoy en día, y hacer una sociedad un poco más interesante.

P. ¿Es Camaradas la historia de una ignominia?
R. Sí. Me pareció muy potente que estos luchadores que eran héroes en 1945 por luchar contra el nazismo, al poco tiempo se convirtieran en “terroristas” y “gente peligrosa” y los expulsaran de Francia. Republicanos en el exilio, política internacional, Estados Unidos, Guerra fría…, y un luchador, ya nonagenario, que sigue viviendo en Córcega, el lugar al que fue expulsado por Francia, como si el tiempo se hubiera detenido. Es una historia apasionante y, personalmente, después de todo lo que había hecho sobre memoria histórica me apetecía hacer algo de lucha.

P. Algo que relata el documental es que los Estados Unidos, en un momento determinado, se dan cuenta de que la península ibérica es un lugar estratégico para sus intereses y a partir de ahí se acabó la posibilidad de que a España retornara la democracia. Claro, todo ello con la connivencia de Francia, Gran Bretaña, la ONU, la Iglesia
R. El abrazo de Franco con Eisenhower fue en 1959. Ese abrazo es la consecuencia de algo que se vino trabajando durante tiempo atrás. Con la desclasificación de documentos se están descubriendo auténticas barbaridades. Estados Unidos tiene que acercarse a un tipo que había tenido pactos con Hitler y que tenía las cárceles llenas. De alguna manera tenían que lavar la imagen del dictador, que en la postguerra está un poco a la merced de lo que ocurra en el panorama internacional.


La invasión del Valle de Arán, “Operación Reconquista”

P. En Camaradas aportas claves en primera persona de la fracasada invasión del valle de Arán, la “Operación Reconquista de España” por parte de la guerrilla y que podría haber supuesto una liberación aliada de la España fascista, un momento importante de esa época en que el franquismo está a la merced del panorama internacional…
R. La conquista del Valle de Arán es una historia apasionante. Estos luchadores no se achican, continúan entrenándose, preparándose y jugándose la vida. A uno de los protagonistas le preguntamos si mereció la pena… Los ojos del hombre, al contestar, se llenaron de lágrimas. “¿Cómo te contestaría a eso?”, decía, “enviamos a muchas personas al matadero”. Eran personas que se jugaban la vida por unos valores, y eso hay que recuperarlo.

P. Aunque la historia no se repita, sí parece que el mundo sigue igual. Donde Estados Unidos ve una zona estratégica allí que va, con la ONU y con quien haga falta…
R. Así es. En el documental, el hijo de Lister hace un paralelismo con los argumentos que se usaron en la guerra de Irak para atacar con la excusa de las armas de destrucción masiva y… “bueno, no hay armas de destrucción masiva, pero ha caído una dictadura”. Los mismos argumentos sirven en un tiempo y en otro, no.

P. En Camaradas hay momentos duros…, qué es lo que más le ha impactado como creador?
R. Entrevistamos durante cuatro horas a un camarada que acaba de fallecer, Bartolomé Escandell, que le llevaron al campo de concentración de Mathaussen. Personalmente ha sido la entrevista más potente que he hecho en toda mi vida. Es impactante oír a un señor de más de noventa años narrando el horror que vivió en el campo: el hambre, cómo les trasladaban, como les gaseaban por el camino, como asesinaron a un capo que les maltrataba…, cosas muy brutales.

P. Y aparte del propio Sebastiá Piera, ¿qué personaje destacaría en esta historia?
R. Me ha llamado la atención como, a pesar de los años, muchos todavía conviven con lo clandestino. Al hilo de los campos de entrenamiento guerrillero, uno de los camaradas nos decía: “No, no. No me preguntes por eso. Son cosas sagradas y no las puedo contar”. Eso sí, Santiago Carrillo sí relata que existía una estructura para entrenar a la guerrilla y pasar la frontera.

Un bilbaíno con la Legión de Honor

P. También aparece un bilbaíno desconocido hasta ahora, al menos para mí.
R. Así es, a Luís Fernández lo hemos conocido a través del hijo de Lister. Luís Fernández ya murió. Luchó en la guerra civil, luego estuvo en la resistencia francesa, estuvo en el intento de reconquista, pero el tío…. era muy bilbaíno, muy serio y de pocas palabras. Tuvo un gran liderazgo entre los camaradas, entre los guerrilleros. También sufrió la represión en Francia, fue retenido y, en los años cuarenta,  le dieron la medalla de la Legión de Honor. El propio De Gaulle lo citó. Y es un personaje absolutamente desconocido. Tanto que cuando al actual alcalde de Bilbao le dieron también la Legión de Honor, nadie citó que ya había un bilbaíno con el galardón.

P. Llama la atención la parte amorosa del protagonista.
R. Sebastiá Piera se enamora de Trini, que cuando la conoce en Rusia, tras la Segunda Guerra Mundial ya era una camarada muy formada. Puede resultar llamativo que tuvieran que pedir permiso a Pasionaria para casarse, quien les dijo: “Podéis casaros a condición de que no tengáis hijos” porque los hijos eran una carga para la lucha.

P. La familia de Piera no ha podido reunirse ni después de muerta. Parece parte de la historia de este país…
R. Efectivamente. No se puede descansar ni después de muerto. Es un poco lo que ocurre con la memoria histórica, con los asesinados y desaparecidos. No hay paz en los muertos.

P. ¿Qué expectativas tienes con Camaradas?, ¿has quedado satisfecho?
R. Más allá de las salas comerciales, me parece mucho más interesante hacer proyecciones temáticas en centros culturales donde pueda ir gente a contar cosas, tanto en España como en Francia. Es complicado…, pero sería lo más interesante. Y sí he quedado satisfecho. Hay que trabajar estas cosas, construir memoria, sacarla del olvido…

ETA

P. ¿Y tienes proyectos de futuro?
R. Continúo en este avanzar por la historia del siglo XX. Ahora, algo cercano a mí. Estoy indagando sobre el conflicto vasco, sobre ETA. Ya llevo tiempo investigando y recogiendo testimonios. Creo que hay que contar todo esto que ha ocurrido y no sabemos cómo. Hay un montón de interpretaciones que nos acercan a una realidad que se ha vivido aquí y también quiero aportar la mía. No quiero huir de lo que tengo en casa. Me está siendo sencillo investigar los inicios de ETA, pero cuando se avanza…, la cosa se complica. Como en Camaradas, se trata de una historia de héroes a terroristas. Yo no estoy de acuerdo con la lucha armada posterior de ETA, pero hay que contarlo. Hay que ir más allá.

Con Sabin, a la orilla de la ría, fotografiados por una señora viandante.

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La sutil mano de EEUU…
La noche del 7 de septiembre de 1950 la policía toma las calles de varias ciudades de Francia. Cuatrocientas personas que tan sólo unos años antes habían luchado y derramado su sangre hasta la muerte por liberar al mundo del fascismo, son detenidas y expulsadas de Francia. La mano sutil de los Estados Unidos ya estaba detrás de esta operación.
Hoy, el último de esos camaradas, Sebastiá Piera, reside en el mismo lugar en donde de manera hostil le colocó aquella democracia por la que combatió en la II Guerra Mundial.
Además del propio Piera, el documental cuenta con la participación de muchos camaradas, testigos directos de aquellos hechos: Santiago Carrillo, Domingo Malagón, Ángel Álvarez, Enrique Lister (hijo), José Chinchilla, Bartolomé Escandell, Indalencio González, Hermanos Larroi, Trinidad Revoltós o Luís Fernández.
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Si quieres ver un trailer. PINCHA AQUÍ


“Lo importante es poner a esos luchadores en la memoria para que sean referentes”

martes, 11 de diciembre de 2012

75 años de Viento del pueblo: Poesía en la trinchera


En estos días estamos conmemorando el 75 aniversario de muchas tragedias. Pero dentro de la desgracia, como una reacción irrefrenable, también estamos en tiempo de rememorar reacciones al golpismo, a la intolerancia, con la palabra como única arma, con versos batalladores, enérgicos como sólo Miguel Hernández era capaz de crear. En estos días conmemoramos la aparición del libro de poemas Viento del pueblo. Un libro dedicado a Vicente Aleixandre, y cuya elegía primera es A Federico García Lorca.

Muchos poemas de este libro fueron años después tremendamente populares gracias a las versiones musicales, como Vientos del pueblo me llevan, El niño yuntero, Aceituneros

En esa dedicatoria, en la que venera a Aleixandre y a Neruda, deja claro Miguel que a ambos les hizo poetas “la vida junto a todos los hombres”. Es Miguel un poeta del pueblo con un destino claro: “Nuestro destino es parar en las manos del pueblo. Sólo esas honradas manos pueden contener lo que la sangre honrada del poeta derrama vibrante. Aquel se atreve a manchar esas manos, aquellos que se atreven a deshonrar esa sangre, son los traidores asesinos del pueblo y la poesía, y nadie los lavará: en su misma suciedad quedarán cegados”, escribirá en la dedicatoria.

Y en esa dedicatoria descubrimos el sentido del título del libro: “Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas… El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo”.

Además de Lorca, por las páginas de Viento del pueblo pasan personajes como Rosario Dinamitera o Pasionaria; y canta Miguel con épica guerrera a Euzkadi, a Sevilla, a Madrid…, a esa patria de la que el fascismo se apoderó simbólica y literalmente. Son cantos de heroísmo, de arenga revolucionaria en los que la juventud cobra protagonismo con poemas como Nuestra juventud no muere o Llamo a la juventud: “La juventud siempre empuja, / la juventud siempre vence, / y la juventud de España / de su juventud depende”.

El poeta de Orihuela se sentía un hombre del pueblo, y ello marcará este Viento del pueblo. Para él, la poesía es esencia misma del pueblo y tiene su raíz en la tierra; el poeta es el intérprete de sentimientos colectivos cuya misión es conducir a las personas hacia las realidades poéticas, reflejo de las realidades vivas. Por ello, el destino de la poesía es el pueblo mismo.

Miguel Hernández en dibujo de Buero Vallejo
Poesía de batalla

Los poemas de Pueblo del Viento se fueron escribiendo desde el verano de 1936 hasta verano de 1937. Aparecieron en diversas publicaciones periódicas como las revistas El mono azul, Mediodía, Nueva Cultura y Hora de España, numerosos diarios de distintas ciudades, y otras hojas impresas de unidades militares y periódicos de los frentes. Muchos de ellos los recitaba su autor en las trincheras, en los campamentos. A principios del verano de 1937, fueron recogidos en el volumen que publicó la sección de ediciones del Socorro Rojo, imprimiéndose en Valencia.

Sin duda, el mayor patetismo se halla en los poemas de tema social como el desgarrador Niño yuntero, musicado por Serrat. Pero todos los poemas sociales muestran el dolor compartido y la denuncia expresa contra la injusticia capitalista y en defensa de las clases oprimidas. Lo vemos en El sudor, Las manos, Aceituneros, Jornaleros

Con Canción del esposo soldado, lo social y lo amoroso confluyen: “Espejo de mi carne, sustento de mis alas, / te doy vida en la muerte que me dan y no tomo. / Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas, ansiado por el plomo”.

Son palabras de un hombre sincero, tan sincero que asegura: “Yo empuño el alma cuando canto”.

Hay espacio también en este libro para la increpación al fascismo italiano con Ceniciento Mussolini: “Dictador de patíbulos, morirás bajo el diente / de tu pueblo y de miles. / Ya tus mismos cañones van contra tus soldados, / y alargan hacia ti su hierro los fusiles / que contra España tienes vomitados”.

Desde el poema que se mire, Viento del pueblo es un visceral amor a la tierra y a ese pueblo al que se propone defender con la palabra, con el verso.


viernes, 21 de septiembre de 2012

Gracias Santiago


Querido camarada Santiago:

Fran Lorente te fotografió... fumando
Te remito estas líneas a sabiendas de que debes estar aterrizando en ese cielo que todos sabemos que no existe. Efectivamente, desde ayer, hay más nubes; seguramente producidas por el humo de tus cigarros. Lo bueno de donde te encuentras es que fumar no mata. Así que tú, pues sigue.

Supongo que ya habrás tenido alguna reunión con Pasionaria y con Marcelino, que no sé si están a la orden del día de la que está cayendo en los asuntos terrenales. Supongo que Malagón te habrá preparado algún pasaporte falso que no lo descubra ni Dios. Por si acaso…  Y ahora, con tu llegada, imagino que debe andar entonando La Internacional, todo Cristo.

Nadie puede negar, camarada, la importancia que has tenido en España, y, a pesar de las revisiones teóricas y las críticas de lo que se hizo durante la Transición, por ahí arriba seguro que te dan una medalla por haber evitado un baño de sangre. Otro baño de sangre. Seguramente tenías razón, y no merecía la pena otro enfrentamiento civil por una franja morada. Desde luego, mis padres, salúdales si los ves, lo tenían muy claro. No querían volver a vivir, ni de lejos, la muerte, el hambre y la miseria de una guerra. Ahora, también es cierto, que los que tenían el poder económico junto a esa lacra que es la Iglesia, se amarraron, con fuerza y en vez de ir a la cárcel, se hicieron “demócratas de toda la vida”…, y así nos va.

Tenías razón. La frase que estos días hemos visto que decías está repleta de razón: “El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana”. En eso están, y nosotros, a intentar impedirlo. ¡Gracias Santiago!

viernes, 13 de noviembre de 2009

Muros que cayeron y Mujer Pasionaria

Hace ya 20 años que los que trabajábamos en Mundo Obrero echamos muchas horas en estos días. El muro de Berlín se había caído. Bueno, lo derrumbaron. Y, al poco, un mito viviente del comunismo abandonaba este mundo. Pasionaria , Dolores Ibarruri moría a punto de cumplir los 94 años.

Efectivamente. Se derribaba un muro bajo la estupefacción generalizada. Caía el muro de Berlín en la ciudad con más espías por metro cuadrado, sin que ninguno se hubiera enterado. Y es que, en realidad fue un "error". Aquel miembro del politburó de la DDR convocó una rueda de prensa sin haberse leído una nota que dejaba claro lo que había decidido el Partido (con mayúsculas). El hombre no había estado en la reunión y se largó un discurso con retórica comunista que no entendía ni un solo corresponsal extranjero.

Durante toda la jornada había corrido el rumor de que se iba a hacer pública una gran noticia, consistente en que se iba a abrir la mano para que los alemanes del Este pudieran viajar, pudieran salir de las fronteras que les encarcelaba.

Aquel miembro del Politburó no había estado en la reunión y le dieron un papel para que leyera. Se le olvido leerlo. Un corresponsal extranjero al finalizar la insípida rueda de prensa le preguntó por los rumores. El burócrata se acordó del papel, lo recuperó y lo medio leyó. Los corresponsales alucinaron: "los alemanes del Este podrían salir del país". La pregunta fue evidente: "¿Desde cuándo?" La respuesta se improvisó sin antender a las consecuencias, y sin haber leído el papel como Dios manda (nunca mejor dicho): "desde ya", espetó el jefe del aparato.

Los corresponsales salieron escopetados para dar la primicia. El representante del periódico de la Alemania occidental Bild, un medio con recursos, intentaba telefonear desde su movil prehistórico. Pero no había cobertura. Las agencias fueron más rápidas con los medios tradicionales. La noticia estalló. Los alemanes fueron acercándose a los puntos fronterizos. Los guardianes no sabían que hacer. Los del Este preguntaban que si podían volver en caso de salir. El embajador de España acompañaba a un equipo de Informe Semanal que hacía un reportaje y se encontró con el notición. Y el lío que se montó. En la orilla del Este corría el vodka. En la del Oeste, la cerveza.

Los más listos empezaron a alquilar picos para derribar el muro. La gente pagaba para guardarse el souvenir. El muro cayó, pero hoy sigue habiendo mucho muros. Siguen naciendo muros por todas partes…

A los pocos días moría "la flor del siglo XX", Pasionaria. Por la capilla instalada en la vieja sede del PCE de la calle Santísima Trinidad, la Trini, desfilaron miles de personas para despedir a la que fuera presidenta del Partido Comunista de España. El entierro fue un mar de hombres y mujeres de toda clase y condición que desbordaba la Plaza de Colón. La voz de Ana Belén retumbaba igual que en el 77, cuando Dolores regresó a su tierra tras el largo exilio.

La memoria de Pasionaria, más allá de mitomanías, debe sobrevivir en el colectivo. Fue una mujer adelantada a su tiempo. Y como mujer padeció también padeció el machismo de sus camaradas. A pesar de ello, Dolores llevó la disciplina ferrea hasta las últimas consecuencias. Una mujer, comunista y española fue recibida durante el franquismo por las más altas instituciones mundiales.

Dolores vive y es un orgullo para las mujeres españolas. Veinte años después.

Este discurso histórico es evidencia de lo que fue Pasionaria, rodeada de hombres:

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lunes, 2 de marzo de 2009

Carta de Dios




¡Ostias! Que Dios me ha respondido. Yo pensaba que siendo de Madrid, para comunicarse conmigo me haría subir a La Maliciosa, a la Bola del Mundo, o, al menos, al Cerro de los Ángeles y luego me lanzaría rayos como a Charlton Heston en Los diez mandamientos. Pero no, me ha enviado un correo electrónico. De hecho, ya teniendo su dirección le voy a invitar a que se una a Facebook.

El correo que me ha remitido dice así:

"Chaval, como todo lo veo, he visto lo que escribiste ayer en el blog. Me cago en Mi... Te diré que me metéis en unos líos del demonio, que probablemente no existe. Y te diré que al primero que vuelven loco los curas es a Mí. Que lo mismo se juntan unos con Franco, que otros se juntan con la Pasionaria.


A

Franco, por cierto, se la tengo guardada porque me quería quitar el puesto, que hasta iba bajo palio, pero esperaré al Juicio Final. Curas hay para todos los gustos. Mira la que tienen liada en Entrevías: http://www.sancarlosborromeo.org/index.php?sec=inicio

Mencionas el fútbol. Es uno de los asuntos que más me lía, porque los de los dos equipos me rezan y me piden favores, sobre todo las madres de los porteros, y hasta los árbitros me rezan y me piden favores. Luego, los que ganan llevan los trofeos a las vírgenes de sus pueblos (a las madres de mi Hijo, que, soy Yo) y luego, aquí paz y después gloria.

Hace ya muchos siglos que paso de todo. Eso sí, mi nombre, efectivamente no creas que nadie lo toma en vano porque, en efecto, probablemente no existo. Y ya he leído tus intenciones, lo que quizá sí me enrolle es eso del facebook… Se lo comentaré al demonio. Seguro que él ya se ha apuntado."

Después de estas líneas he buscado algo de teología. He encontrado esto, que seguro me ayuda a entenderlo todo mejor:

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