Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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martes, 29 de marzo de 2011

Gabriel Celaya, poeta y esposo de Amparitxu




“Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”


Del mismo modo que muchos pensaban que Antonio Machado y Miguel Hernández eran los letristas de Serrat, muchos creían que Celaya lo era de Paco Ibáñez. El legendario recital de 1969 que ofreció el cantautor en el parisino teatro Olimpia, cuando España era una lúgubre y miserable cárcel, tuvo un largo recorrido y sirvió para que muchas personas tomaran contacto con poetas cuya arma era la poesía, “un arma cargada de futuro”, como apuntaba el poema de Celaya.

Los amigos de las efemérides sabrán que este año es de récord en lo que respecta a Celaya, que el poeta nació un 18 de marzo de 1911 y murió un 18 de abril de 1991, cien años de su nacimiento y veinte de su muerte.

Su verdadero nombre, Rafael Múgica Celaya, tuvo que esconderlo a sus padres cuando empezó a publicar poesía, por lo que adoptó el seudónimo de Gabriel Celaya. Rafael se vino a Madrid desde su Euzkadi natal para estudiar ingeniería industrial y vivió, como no, en ese centro de agitación cultural que fue la Residencia de Estudiantes, por donde pasaron Lorca, Buñuel, Dalí… "Era un sitio fabuloso. Todos éramos libres, pero nos imponíamos un orden. Era un sitio fantástico encontrarte en los jardines con Juan Ramón o Unamuno. Es lo que más agradezco a mi padre, que me hubiera llevado a la Residencia de Estudiantes", explicaba el poeta en una entrevista.

En el año de la tragedia hispana, 1936, combatirá el golpe de Estado como voluntario en el ejército republicano, siendo capitán de gudaris en Bizkaia, por lo que fue detenido en 1937, con la caída de Bilbao. Más tarde ingresaría, de la mano de Semprún, en el PCE, donde estuvo hasta su muerte. Pero Celaya no es sólo él y así lo contó: “todo lo que soy como poeta y como persona se lo debo a mí mujer”, Amparo Gastón, Amparitxu.

La poesía de Celaya se movió con los tiempos, pero nos quedó muy claro para qué era su poesía:

“Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica”.


Sobre Celaya, pincha AQUÍ.

Y ahí va ese video de Paco Ibañez con La poesía es un arma cargada de futuro, pero algo actualizada. El poema original un poco más abajo.





LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Esperando septiembre / una vacuna a la crisis

Hace cosa de un año adelanté que el momento llegaría, y ya ha llegado Esperando septiembre, una peli de Tina Olivares, autoproducida por Tina Olivares.

La vi cómodamente en la sala Berlanga, en una pantalla muy maja. La señora que estaba sentada a mi lado, eso sí, desplazó mi brazo izquierdo con su brazo derecho a la primera de cambio. Pero la cosa no fue a mayores tras dirigirle una mirada de profundo odio, aún con las luces encendidas.

Luego se apagó la luz y disfruté de una película española, no subvencionada, que versa sobre la crisis que nos acogota de una forma fresca y espontánea. Versa pues sobre la cruda realidad actual, y sobre cómo esa realidad puede estar repleta de esperanza, de cambio, de superación personal, de comerse los miedos. Sólo hay que enfocar el sueño, el objetivo.

Esperando septiembre, salvando todas las distancias, está a medio camino entre Atraco a las tres y Amelie. En la opera prima de Tina Olivares, nuestros treintañeros protagonistas padecen la crisis hasta los tuétanos. O mejor, las crisis; que parece que a las arenas movedizas del paro, de la falta de dinero, de la inmoralidad que envuelve nuestra organizada sociedad, hay que unir la oscuridad de la falta de perspectiva, la sombría ausencia de afectos, las bajas autoestimas, los desamores…

Pero vamos, que se trata de una comedia, y ahí está la maestría de Tina Olivares y el magnífico elenco de actores y actrices casi desconocidos junto al archiconocido Fele Martínez (Tesis, Abre los ojos, Los amantes del círculo polar, La mala educación…), que interpreta a Valentín. No es sencillo ir de la tragedia a la comedia sin resultar esperpéntico, no.

Las virtudes y defectos humanos de nuestros protagonistas surgen a flor de piel gracias a una casualidad, a una bendita maldita casualidad. Luz (Natalia Erice), se encuentra unas bolsas de unos grandes almacenes que contienen 20 millones de pesetas. Sí, de pesetas, de esa moneda que circulaba en nuestro país antes del euro. Y a partir de ahí el lío. Luz, que trabaja con un jefe inmoral, ladrillero, icono del pelotazo, se encuentra, precisamente, con la posibilidad de un pelotazo y, al tiempo, con unos amigos a los que les vendría muy, pero que muy bien repartir el pastel… Y como decían en el 1,2,3…, hasta ahí puedo leer. Sólo diré que el dinero y el buen rollo son incompatibles; la solidaridad se transforma en egoismo y la carantoña en violencia; la lealtad en traición y la confianza en sospecha. Pero, lo que hace el dinero nos lo contaba mejor que nadie el Arcipreste de Hita y recuerda cómo lo cantaba Paco Ibáñez.

La historia y los actores hacen que los lógicos desajustes de una peli de bajo coste (low cost diríamos ahora como si de los vuelos de Ryanair se tratara), no tengan mayor importancia. Que la historia nos atrapa con ritmo, con sonrisas, con sorpresas…

Que voy a ver si soy capaz de encontrar a la directora, guionista, autoproductora, autodistribuidora para hacerle un par de preguntas y me insufla optimismo. Y si pudiera ser con la Erice…, mejor que mejor.

Mañana jueves estás a tiempo de ver Esperando septiembre a las 18:00 horas en la sala Berlanga de Madrid (Andrés Mellado, 53). Para estar al día de los avatares de la peli puedes consultar su web pinchando aquí. Una página muy digna, por cierto.



Guión y Dirección: Tina Olivares
Cámara: Tina Olivares
Sonido Directo: Vera Domínguez
Estilismo: Aida Blas Espejo
Steadycam: Rachid Talidi
Grafismo: Asis Uriarte
Postproducción Sonido: Raúl Lasvignes
Etalonaje: Miguel Angel Arenas
Música: Jenny & the Mexicats / Telephunken / Muchachito Bombo Infierno / Nolasco / La Lengua Suelta

Ficha Artística:

Fele Martínez ................Valentín
Natalia Erice..................Luz
David Tenreiro................Esteban
Victoria Teijeiro...............Carlota
Ana López......................Rita
Pedro Almagro...............Alex

viernes, 23 de julio de 2010

De José Agustín Goytisolo a Shreck 4


Llevo casi diez años siguiendo las peripecias de este ogro bonachón. La primera vez que tuve el placer, pasé un rato verdaderamente agradable: me reí con la chispa del guión, dirigido a grandes y peques; y disfruté con la transgresión que suponía ese irreverente Pinocho, esos Tres cerditos, de fábula, esa pánfila Bella Durmiente…

Me gustaba ver ogros buenos, y dragones buenos. Tanto que me evocaba ese poema de José Agustín Goytisolo interpretado en el mítico concierto de Paco Ibáñez en el Olimpia de París: “…érase una vez un lobito bueno al que maltrataban todos los corderos / y había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado”. (Pinchando aquí lo puedes recordar).

La segunda entrega de Shreck mantenía la chispa, y entraba un nuevo personaje que revolucionaba un poco más el panorama: El gato con botas, doblado por Antonio Banderas; un buscavidas a lo Newman, con unas pinceladas de canalla, capaz de poner la cara más amorosa de la animación para engañar a los malos.

Luego la cosa se fue desinflando y el asunto me pareció falto de ideas, falto de esa chispa y esos diálogos. El aburguesado, acomodado y panzudo gato con botas es quizá la mejor metáfora de la saga. Al menos son conscientes de que ha llegado el momento de decir adiós y abandonar la butaca. Una despedida en 3D, eso sí, como mandan los cánones del momento, pero que más allá del tripón del gato…

Nuestro protagonista está agotado de la vida familiar y echa en falta los tiempos en que asustaba al personal, pero claro, ser malo es malo. Siempre hay alguien aún más malo que un ogro malo. Y engañan a Shreck. Al igual que en Qué bello es vivir, todo lo que se había logrado haciendo el bien, incluida la amistad y la familia está a punto de desaparecer. Pero no sigo contando no sea que la queráis ver en algún cine este verano.


Aquí os pongo el trailer en español:

miércoles, 29 de abril de 2009

Poderoso caballero es don dinero

Esta sátira de don Francisco de Quevedo con algunos enlaces.

El video del final es una versión indispensable.


Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,
Y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.
Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

¿A quién no le maravilla
Ver en su gloria, sin tasa,
Que es lo más ruin de su casa
Doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
Al cobarde y al guerrero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.

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