Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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martes, 2 de junio de 2020

La izquierda madrileña debe mirar al futuro

Junto a mi compañero y amigo desde hace ya más de veinte años, Jose Quintana, he escrito un artículo en Infolibre, bajo el título “No es tiempo de pensamiento débil”, al que se puede acceder a través de este enlace

En el texto criticamos la actitud de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pero también consideramos falta de energía en la oposición socialista. No olvidemos que el PSOE con Ángel Gabilondo a la cabeza fue quien ganó las elecciones.

A Gabilondo le faltó un buen tándem en el Ayuntamiento de Madrid, como debería haber sido Manuel de la Rocha Rubí (mira aquí), o en su caso, Chema Dávila, que fue el tercero en discordia de esas raras primarias que se llevó de calle el exentrenador de baloncesto Pepu Hernández. Con los conocimientos y experiencia de Dávila no se contó aunque yo no me creo que siga vigente esa máxima de “quien se mueve no sale en la foto”. 

Además, el equipo del Grupo Municipal Socialista de la capital parece que se va desengrasando con Hernández a la cabeza. Con pocas apariciones públicas, pero un intenso trabajo en la sombra. 

También resultó erróneo obviar en los primeros puestos de la lista a la Comunidad de Madrid a algún representante de Fuenlabrada, un Ayuntamiento en el que arrasó su actual alcalde socialista, Javier Ayala, aunque finalmente no así Gabilondo.

Esos dos errores que no se vieron desde Moncloa, o desde quien mueva los hilos, hicieron que el PSOE se quedara a las puertas de poder gobernar junto a las otras fuerzas de izquierdas, e incluso con Ciudadanos si en esos días no hubiera estado en el monte de Albert Rivera. 

El PSOE en Madrid debería tener un alma más federal, contar y coordinarse con las ciudades y pueblos permanentemente. Se esté o no de acuerdo con las reivindicaciones vecinales porque del debate surgen las soluciones.

Hoy Ciudadanos da muestras de ser otra cosa y es tiempo de mirar al futuro. Ese futuro pasa por hacer frente al pensamiento débil y evitar que llueva sobre mojado. Madrid no puede seguir instalada en el más rancio neoliberalismo privatizador que termina derivando en corrupción. No olvidemos que el PP sigue pendiente de pagar sus deudas ante la justicia.

Como es tiempo de mirar al futuro os recomiendo la lectura crítica del artículo







lunes, 11 de febrero de 2019

Manuel de la Rocha, un tipo con trayectoria, un tipo de fiar para Madrid

23-F 1981. GOLPE DE ESTADO DE TEJERO. “En el cercano pueblo de Fuenlabrada, la gente confluyó hacia la plaza. Allí, el alcalde, Manuel de la Rocha, se dirigió por megafonía a los vecinos anunciándoles el inicio de un acto. De la Rocha apareció en el balcón de la Casa Consistorial acompañado del comandante del puesto de la Guardia Civil y del jefe de la policía municipal y, después de comunicar que la democracia estaba en peligro y se pretendía burlar la Constitución, les preguntó en público por su postura. Ambos, el comandante y el jefe municipal, gritaron que estaban decididos a defender la Constitución. La gente aplaudió y al grito de ¡Viva la Democracia! se fueron a sus casas a seguir los acontecimientos por la radio”. Paca Sauquillo en Mirada de mujer.

Sí. Este párrafo corresponde al libro de Paca Sauquillo, a quien hace ya tres años entrevisté y me impactó, junto con la lectura del libro, sobre “cosas de su vida”, como reza en la dedicatoria del ejemplar que me regaló. Paquita es amiga y compañera en mil batallas del precandidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Manuel de la Rocha. Y ahora no lo es menos como está evidenciando en declaraciones y actos.

Tras encontrarme con Manuel de la Rocha en el homenaje a los Abogados de Atocha en la plazuela de Antón Martín osé quedar con él para tomar un café y aceptó el envite. Al final tomé un té verde. Eso sí. 

Quienes me conocen saben de mi interés por las personas que estuvieron ahí, en la lucha antifranquista y en la Transición y a De la Rocha, aunque le pilló muy joven…, pues le pilló. Realmente yo le conocía desde hace bastante. Le recuerdo en un acto en Fuenlabrada cuando tomó el relevo del Consistorio Manuel Robles de manos de José Quintana, que en su día fue el alcalde socialista más votado de España en ciudades con más de 50.000 habitantes. Como es sabido, José Quintana y buena parte de su familia son muy, pero muy de baloncesto como recordaba hace ya nueve años…

También le recuerdo porque en aquellos tiempos en que trabajé en el sur de Madrid en diferentes medios, empezando por el Diario 16 de Juan Tomás de Salas, fue Manuel de la Rocha quien sacó del calabozo a un buen amigo y maquetador que decidió formar parte de no sé qué piquete en una huelga general en la época de Aznar. Lo bueno es que el “detenido” era de CCOO y Manuel de la Rocha era abogado de UGT. Bueno…, también esos momentos son ejemplo de unidad total por un objetivo común.

Fundación Alternativas, MPDL, Comisión de Ayuda al Refugiado…

Vale. También conozco a Manuel de la Rocha porque soy socio de la Fundación Alternativas, ese centro de estudio e investigación cuyo presidente del Consejo Asesor es Nicolás Sartorius, a quien siempre he admirado, con su seriedad y todo, y en el que Manuel de la Rocha fue fundador y secretario de su patronato.

Y es que Manuel de la Rocha es un culo inquieto más allá del sillín de su bicicleta, sobre la que se hace al año entre dos mil y tres mil kilómetros, con el Club Ciclista Peña Madrid, que, claro, preside. Esa hiperactividad le llevó hace treinta años a participar activamente en la fundación del Movimiento por la Paz el Desarme y la Liberación (MPDL), una Organización No Gubernamental de reconocido prestigio. Aunque puede sonar algo hippie, Manuel de la Rocha se autodefine “pacifista” y también por ello fue un asiduo a las marchas Anti OTAN, que él, miembro del PSOE fue de los de “OTAN de entrada no” de principio a fin.

De hecho, como recuerdo personal, tengo un valiente mitin de los socialistas anti OTAN en el cine Ideal (hoy multicines Ideal)… Bueno. Eso ya lo conté en Agitación y propaganda.

En este escenario pacifista, de derechos humanos y empatía con los más desfavorecidos, Manuel de la Rocha recibió el encargo de arreglar los problemas de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), conformada por partidos políticos, sindicatos y asociaciones en defensa de los Derechos Humanos. Llegó allí para tres meses y estuvo cinco años poniendo orden.

1969: Cárcel y confinamiento

Pero más allá de las cosas de su vida que me podían sonar, están las que yo desconocía. Manuel de la Rocha me relataba, mientras yo daba sorbitos a mí té verde, aquellos años de estudios de Derecho. En tercero fue delegado y se introdujo en la redacción de la mítica publicación Cuadernos para el Diálogo, “donde convivía una mezcla maravillosa: demócrata-cristianos, socialistas, comunistas…” Y me explica “yo en esos días me sentía socialista pero no encontraba al PSOE por ningún lado”. Uno, que viene de donde viene, le pregunta que por qué no se metió al PCE y con su coherencia me responde “pues porque yo no me sentía comunista, me sentía socialista”

Luego vinieron los terribles días de 1969. El joven Manuel era amigo y compañero de clases y luchas de Enrique Ruano, asesinado por la policía el 20 de enero aquel año por repartir pasquines. De la Rocha, que cursaba quinto de Derecho, y que era conocidillo fue detenido la noche posterior del asesinato de Ruano en una asamblea: “me llevaron a la DGS junto a otros quince o veinte estudiantes y allí me sometieron a un intenso interrogatorio, aunque es cierto que no me torturaron”. 

En la calle, Franco decreta el estado de excepción y a Manuel de la Rocha lo envían a la cárcel de  Carabanchel, “hacía tanto frío en aquella celda que me salieron sabañones”, rememora. Y continúa, “luego, tras un motín de presos políticos nos aislaron en celdas porque hasta entonces las compartimos entre tres. Lo positivo de aquello -cuenta con cierta retranca- es que me dejaron en la que yo ocupaba y allí me quedé rodeado de los libros de un compañero que era un gran lector. Allí me aficioné a Borges, que era mi compañía”.

Un mes después sale de Carabanchel y lo confinan en Cartagena, porque allí vivían unos familiares y “nos preguntaban lugares en que tuviéramos familia”. Claro en ese tiempo e expulsado de la Universidad y, como estaba haciendo la mili como alférez a través de las milicias universitarias, pues le degradan a soldado y le toca repetir mili. Un año de confinamiento y otro de repetir mili… En febrero de 1970 consigue permiso para finalizar la carrera. Le examinaron personalidades como Joaquín Ruiz-Giménez o Mariano Aguilar Navarro.

Confiesa que sí, que tanto por tradición familiar como por vocación estudió Derecho, “lo que quizá no sea tan conocido es que estudié la carrera de Economía menos cuatro asignaturas porque ya no tenía tiempo para más”. Se casa en 1972, ejerce como abogado y profesor de Filosofía del Derecho, tiene cuatro hijos (esto último entiendo que más espaciado en el tiempo) y por fin encuentra al PSOE y a la UGT y el PSOE y la UGT le encuentran a él. Y se afilia vía Pablo Castellanos, Enrique Moral Sandoval, Enrique Gimbernat…, es decir grandes pensadores e intelectuales. Más tarde, ya en 1979, con Gómez Llorente, fundaría la corriente Izquierda Socialista.

Alcaldía de Fuenlabrada, consejero de Educación, CES

Debajo de la "S" de puestos. Manifa Kelvinator, El alto es de atrás es Quintana.
Fue precisamente en 1979 cuando es elegido alcalde de Fuenlabrada en las primeras elecciones municipales democráticas. La situación era dura y compleja. Dos años antes, el 15 de junio, fueron las primeras elecciones generales y los pueblos y ciudades mantenían las corporaciones franquistas. De la Rocha consigue la Alcaldía con ocho concejales del PSOE y forma gobierno junto al PCE (cuatro concejales) y el PTE (un concejal).

La experiencia fue inolvidable, “lo primero que hice fue poner en marcha una Casa de la Mujer, la primera de España. Antes incluso de construir aceras, asfaltar calles o lograr que las casas tuvieran agua corriente”. Fuenlabrada, una ciudad dormitorio que era un barrizal se fue convirtiendo en una ciudad para vivir. De la Rocha puso los pilares hasta 1983, luego siguieron su estela José Quintana, Manuel de la Rocha y ahora Javier Ayala. 

En 1983, el trabajo bien hecho hace que revalide la Alcaldía, pero es reclamado por Joaquín Leguina para ocupar la Consejería de Educación y Juventud, cargo que ostentará hasta 1985.  Posteriormente será diputado por Madrid en el Congreso de los Diputados (1993-1996), entre 2008-2011 y desde 2014).
Como diputado siempre mantuvo su coherencia, que algunos equiparan a ser de izquierdas, igual que en los diez años que estuvo representando a UGT en el Consejo Económico y Social.

Bernie Sanders en castizo

Como alcalde presentando el PGOU en un gimnasio en Fuenlabrada.
Se autodefine De la Rocha “como lector casi compulsivo. No sé si soy capaz de asimilarlo todo pero leo novela, ensayo… Ahora estoy profundizando en Kant. Kant es la autonomía del sujeto” y por supuesto conoce la obra de Roberto Rodríguez Aramayo.

Manuel de la Rocha es un tipo de moda como puede serlo Bernie Sanders en EEUU, lástima que el aparato del Partido Demócrata le pusiera la zancadilla y el resultado final haya sido Donald Trump. O como el Jeremy Corbyn del Partido Laborista británico. Personas comprometidas, con experiencia y valientes porque no tienen necesidad de hacerse un hueco. Algunas muy mayores, como la nueva presidenta del Congreso de EEUU, Nancy Pelosy, que a sus 78 años es la única persona que planta cara sin pudor a ese enemigo del mundo que es Donald Trump. Y es que en estos días estamos viendo como se cumple el refranero y “quien con niño se acuesta, meao se levanta”.

No es Manuel de la Rocha un verso libre. Es un tipo leal a su partido, con capacidad de hablar con otras fuerzas políticas. Cree que el PSOE debería haber formado parte del Gobierno municipal junto a Manuela Carmena, amiga suya aunque no de su gestión con Ahora Madrid. Cree que el Ayuntamiento de Madrid debería haber hablado más con el Gobierno de la Comunidad de Madrid del PP y apoyado por Ciudadanos. Cree que hay que ser activistas, y él se considera activista, pero también político, y eso significa dialogar, hablar, negociar, acordar en beneficio de toda la ciudadanía…

Recuerda Manuel de la Rocha que apoyó a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE y defiende sus actuaciones como presidente del Gobierno, a pesar de que parece haber intereses en enfrentarles. Todo ello no obsta para que, igual que ha hecho recientemente con Pepu, pida a Pedro Sánchez que acuda el próximo 19 de febrero a su presentación de candidatura. Tampoco me parece una locura. Tampoco entiendo porque el presidente se mete tanto en un asunto  que debería ser fundamentalmente madrileño. Es una lástima que las primarias del PSOE, que sirven para debatir fraternalmente se hayan quedado en una especie de previa a un partido de baloncesto. Y hay cuatro candidaturas…


Yo, sin duda, con Manolo, que así le llaman por todas partes. Como explica el veterano periodista Miguel Ángel Aguilar, es un tipo de fiar.

Para saber más, que es que habla con todos los medios de comunicación, hasta con La vida desde el lago:




















martes, 5 de diciembre de 2017

Entre un “magma emocional” y un “disparate”


El conflicto catalán y la clase trabajadora (y 3)

Creo que es buena noticia que la independencia de Cataluña, o Catalunya no se me enfade nadie, haya descendido al cuarto problema para los españoles, según indica el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas). Ese relajo hace que estas píldoras -de ayer y anteayer- sobre el acto El conflicto catalán y la clase trabajadora, realizado hace unos días, se puede leer del mismo modo que transcurrió el evento: sin visceralidad.
Laura Pinyol y Montserrat Muñoz fueron las encargadas de cerrar las intervenciones. La primera, que se autodefinió como “catalana de nacimiento, madrileña de adopción, sindicalista de vocación y feminista”, es veterana de CCOO. Un bagaje que le hizo asegurar que con el asunto de la secesión “a las trabajadoras y los trabajadores nos va como el culo”.
En opinión de Pinyol “el exceso de días históricos ha hecho que hayamos vivido en un magma emocional”. Con ojos muy críticos explicó cómo el independentismo quiere dar respuesta local a un problema global, lo cual ha llevado que “el conflicto social haya desaparecido frente al conflicto territorial”, lo cual implica un “peligro para el sindicalismo confederal”.
A juicio de Pinyol, el independentismo ha creado un relato muy bien montado, en el que la batalla por los recortes ha desaparecido y que mientras afirmaba falsamente que “España nos roba, se evita el debate fiscal”.
En este relato destacó la actuación de las asociaciones independentistas ANC y Omnium Cultural, “que ha utilizado a los sindicatos y lo han conseguido”. E insistió Pinyol sobre los sindicatos, “han sido primero condescendientes y después, seguidistas”. En esta línea, criticó la aparición de un corriente independentista en el interior de CCOO, que ha dado lugar a otra, “más endeble”, federalista. Alabó, eso sí, que las Comisiones Obreras no se sumaran a la huelga general convocada por un sindicato minoritario e independentista.
Considera la sindicalista que se ha roto el contrato social y que se ha buscado dinamitar puentes, en lugar de aportar serenidad y paciencia. Y, de cara al inmediato futuro, no se mostró optimista, “las elecciones no van a ser la solución”, proclamó, y continuó, “el independentismo es como una religión, basado en la fe y la fe es ciega”.
“Más política”
En esta línea fue también la intervención de Montserrat Muñoz, para quien “en este proceso se ha hablado de todo menos de política”. Muñoz se mostró especialmente crítica con la izquierda, con un PSOE que no hablaba y con el “infantilismo de Podemos”, empeñado en un referéndum pactado. Mientras, “el independentismo ha ido a lo suyo”, sin preocuparse “ni por la corrupción, ni por los asesinatos de mujeres, porque todo el mundo estaba en un debate que realmente no existía”. 
En definitiva, algo que calificó de “disparate”, basado fundamentalmente en los sentimientos y las emociones. Y es que Muñoz abogó por el racionalismo frente a los sentimiento y las emociones, “igual que la Constitución de 1978 se hizo hablando de política, no de sentimientos; si se reforma, habrá que hablar de política.
Y esa política, Muñoz la basó en unos ejes fundamentales en los que debe centrarse la política: las personas, las condiciones laborales y los servicios públicos. Precisamente, consideró que ese renacer del “nacionalismo rancio y españolista surge por no hablar de política”, porque “la política es útil en la vida”. Concluyó Montserrat Muñoz considerando que quizá sea un buen momento para reformar la Constitución y ser parte activa en esa reforma.

Y yo concluyo esperando que nadie se haya molestado con lo que he venido contando en esta trilogía, basada en un evento que no ha tenido ninguna repercusión, ni en los medios al uso, ni en las redes sociales. Al fin y al cabo pueden venir bien estas reflexiones en estos días previos a unas elecciones en que, esperemos, no renazca la visceralidad. Esperemos que frente a las emotivadades, se haga hueco la razón. 

lunes, 19 de enero de 2015

10 asuntos que no entiendo de Pablo Iglesias y "una coletilla"


Yo creo que no había dicho ni mu, aún, sobre Podemos, salvo que estuvo entre mis futuribles a votar en las elecciones europeas. En esos días, que pinchando aquí recuerdo, yo los consideraba de izquierdas, también es cierto.
En esta lista, están de moda las listas porque resumen los asuntos, no me refiero a Podemos, sino a Pablo Iglesias y a las respuestas que ha dado en la entrevista publicada ayer en El País.

A pesar del fortísimo liderazgo de Pablo Iglesias; recuerdo a la veinteañera novia de un sobrino mío asegurar que si no se presenta Pablo Iglesias, ella no vota; creo que no se puede identificar a una persona con un proyecto político, entre otras cosas porque es peligroso y huele a dictadura personalista. En Podemos creo que ese no es el caso y hay gente muy variopinta. Ahí tengo amigos, gente a la que admiro y respeto, pero también hay jetas impresionantes que ven que pueden medrar y algunos..., que rozan la delincuencia. Vamos, como en todas partes. Espero que estas líneas nos ayuden a pensar y dialogar un poco, que a veces estoy más perdido que en Perdidos…, aunque dicen que dudar es bueno. No sé. Que yo ya no sé nada.

(En negrita las afirmaciones de Pablo Iglesias)

1. “En las próximas elecciones habrá dos opciones PP y Podemos”.

¿No es esto bipartidismo? ¿Vale el bipartidismo PP-Podemos?

2. “[Sánchez, líder PSOE] está perdido, duda”.

¿Por qué atacar a la oposición en vez al Gobierno del PP? ¿En Podemos no hay dudas? Estos ataques me recuerdan a la fracasada “pinza” de Anguita.

3. “En Grecia [el PSOE] yo no sé si está con Syriza o con Nueva Democracia…”

¿Hablamos de Grecia o España? Syriza se autodenomina de izquierdas. Podemos no es de izquierdas ni de derechas. (más abajo lo asegura Iglesias con su “ser de izquierdas es de trileros”).

4. “Vemos que en EEUU, donde se ha hecho lo contrario que en la UE, parece que los datos macroeconómicos, la situación de las familias y el desempleo están mejor”.

¿Mejor EEUU que Europa a pesar de que en EEUU apenas existe cobertura social o que el despido es de hoy para mañana sin indemnizaciones o que la pobreza es mayor que en Europa? ¿No criticamos que nos quieren llevar al modelo de EEUU? Este guiño me recuerda al de Felipe González cuando prefería morir en un callejón de Nueva York antes que en La Habana.

5. “Cuando tienes responsabilidades de Gobierno y vas a tener que negociar con sectores muy poderosos, claro que se nos endurece el gesto”.

Reconoce que hay que negociar con poderosos y que negociar implica renunciar a muchas reivindicaciones como puede hacer el PSOE o IU.

6. “A quien piensa que con izquierda y derecha se puede entender el espacio político, nosotros le decimos que es un juego de trileros”.

Esto es peligrosa desideologización. Mientras haya clases sociales habrá izquierda y derecha, intereses contrapuestos, lucha de clases. Lo siento pero es populismo de manual.

7. “El PP y el PSOE no suman juntos, según las encuestas, más del 50% de los votos. Esto no es un pacto de Estado, es un pacto entre dos partidos”.

Los partidos, a día de hoy representan. ¿Si Podemos es el gran partido que parece va a ser no podrá pactar con el PP nada? ¿No lo está haciendo ya en Bruselas? El arte de la política es pactar.

8. “Los españoles no están muy preocupados sobre el agotamiento del chavismo, pero algunos quieren hablar de eso por no hablar de España”.

¿Por qué no vamos a querer saber del chavismo, más aún sabiendo que Pablo Iglesias tiene raíces bolivarianas? ¿Por qué él prefiere hablar de Grecia? ¿Tiene intención de marcar una agenda sobre lo que se puede hablar y no; sobre lo que se puede preguntar y no?

9. Coletillas: “Proceso constituyente” por tres veces.  “Tendencia” por dos veces: “jubilación a 60 años” y “renta básica”.

¿Por qué la solución a cualquier asunto se resuelve con un “proceso constituyente” y cuando cambia de opinión se resuelve con “es la tendencia”?

10. La manifestación de enero es una visualización de fuerza en la calle. De manual de todas las tendencias… ¿La calle es suya? ¿No se siente parte, por ejemplo, de las marchas por la Dignidad del 22-M?

Coletilla en cuatro partes


1. “Los que no vamos a pactar con el PP en ningún caso somos nosotros”.

Esa afirmación me satisface, pero ¿impedirá gobiernos del PP si puede pactar con PSOE, IU u otras fuerzas?

2. “Sanidad pública para todos; que se esté atendiendo en catalán, en euskera, en gallego o castellano para mi es una cuestión secundaria”.
Estoy de acuerdo. Es más, cuando uno se está muriendo o cree que se está muriendo, quiere que le atienda un médico aunque sea mudo, pero…, me temo que no entiende lo que es la lengua para un euskalduna, o un catalán o un gallego. O incluso un madrileño, cuyo instrumento de comunicación es la lengua madre.

3. “[Planteo la reforma constitucional] en reivindicar que los derechos sociales, que son la base de la soberanía, que son el derecho a la educación, el derecho a la vivienda, el derecho a la salud, se protejan. Esa es la agenda fundamental de Podemos”.

Estoy de acuerdo. Y supongo que la mayoría de partidos de la casta. Veo que coincide también con la casta en no mencionar la posibilidad de República.

4. “Creemos que los problemas no se resuelven con populismos ni con propuestas efectistas para los medios, sino trabajando seriamente”.

Completamente de acuerdo. Menos parlamentos de papel. Menos Gobierno de tertulia y a solucionar los problemas del día a día de la ciudadanía. Desde las becas de comedor, hasta la recogida de basuras.

Una postdata de última hora


Creo que es positivo que el foco esté puesto sobre todos los políticos, sean de casta o sean de no casta, por lo que entiendo que sería positivo que se dieran explicaciones sobre el asunto empresarial de Juan Carlos Monedero que podemos ver pinchando AQUÍ.

domingo, 26 de octubre de 2014

Lasa eta Zabala, una película y…, algo más


El día 20 de octubre conmemoraba el tercer aniversario en que ETA hizo pública su decisión de “cese definitivo de la violencia”. Y es en este escenario en el que se estrena Lasa y Zabala (Lasa eta Zabala) del director vasco Pablo Malo. Según escribe Malo, “es ahora, con el cese de la violencia cuando se abre un escenario político y social diferente y podemos acercarnos a esta historia desde el respeto a los implicados, a sus familias y a lo sucedido, contando a través de los personajes claves y haciendo especial hincapié en el punto de vista humano, consiguiendo que el espectador pueda empatizar con cómo dos jóvenes, con un ideario abertzale que les llevó a engrosar las filas de ETA, fueron secuestrados, torturados y asesinados”.

No hace falta ser muy mayor para recordar que en octubre de 1983, los refugiados vascos Josean Lasa y Joxi Zabala desaparecieron misteriosamente de Baiona. El terrorismo del GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) había nacido, o quizá renacido, bajo el amparo del Estado.

Doce años después, en 1995, Jesús García, un policía alicantino reabre el caso al relacionarlo con la aparición, diez años antes, de dos cuerpos enterrados en cal viva y que continuaban sin identificar. Guerra sucia policial, investigación, juego sucio judicial, convierten a esta película un thriller. Una cinta tan dura como imprescindible para acercarnos un poco a “la cuestión vasca”.

La cinta se centra en los hechos concretos del caso Lasa y Zabala y está escrupulosamente basada en relatos documentados. No es su objetivo ahondar más. Pero a  mí, en este asunto como en otros, siempre me asaltan los porqués. Los GAL surgen un año después de la abrumadora victoria del PSOE de 1982 y poco más de dos años después del Golpe de estado de Tejero. Pero hubo que esperar a 1995 a que este asunto se convirtiera en mediático. Fue, paradójicamente, espoleado por ese PP de Aznar que ganaría las elecciones por los pelos en 1996. Un Aznar que incluso hablaba catalán en la intimidad.

Una larga guerra sucia


Pero tal como yo mismo publiqué en junio de 1998 (El gato encerrado), “la guerra sucia contra ETA fue una actividad amparada por sectores de las Fuerzas de Seguridad del Estado, mucho antes de que los GAL comenzaran a actuar”. Escribía estas líneas en un reportaje de investigación sobre la figura de Jean Pierre Cherid, un tipo que fue de la OAS y, huyendo de Francia, se prestó a trabajar para los servicios secretos franquistas. El permiso de residencia en España le fue concedido el día antes de la muerte de Franco. Participó (no me cabe el supuestamente) en multitud de acciones terroristas, incluida el intento de secuestro de Yoyes. Murió, sin juzgar, manipulando una bomba en Baiona.

Y es que sólo entre 1979 y 1980 se cometieron 33 asesinatos de miembros de ETA o de refugiados políticos en el sur de Francia; hubo 105 heridos y cerca de 300 acciones terroristas. Estadísticas reveladoras si se comprueba que entre 1983 y 1987 el GAL realizó 33 acciones terroristas que provocaron 28 muertes y 32 heridos. Los antecedentes del famoso GAL se pueden encontrar en la Brigada Político Social, dirigida por personajes como Conesa o Billy el Niño; o el Seced, el servicio secreto de Carrero Blanco, embrión de lo que después sería el Cesid.

Es decir, hubo muchos años de silencio desde que en mayo de 1985, la revista Cambio 16 publicara por primera vez la fotografía de los primeros rostros de la guerra sucia contra ETA: los mercenarios Mohamed Khiar, Giuseppe Calzona, el mencionado Jean Pierre Cherid y los hermanos Clement y Gilbert Perret, entre otros…

Pueda parecer que hablando de la película me haya ido por los cerros de Úbeda, pero yo no lo creo, porque sí deseo que en este nuevo escenario de paz, la sociedad se aproxime al dolor de unas víctimas y otras. Lo deseo tanto como que en este país deje de existir la impunidad para los herederos del franquismo. También en este asunto.

Es complicado y creo que en Lasa y Zabala, el personaje de Fede, ayudante de Iñigo, el abogado de las familias; ya apuntaba ese punto de cordura necesaria para acabar con la espiral del terror. La justicia no es venganza. Por ninguna parte.


País: España
Director: Pablo Malo
Guión: Joanes Urkixo
Reparto: Unax Ugalde, Francesc Orella, Oriol Vila, Jon Anza, Cristian Merchan, Ricard Sales, Javier Mora, Iñaki Ardanaz, Pep Tosar, Aitor Mazo, Iban Garate, Iñigo Gastesi, Iñaki Rekarte, Sara Cózar, Pedro Morales

Y ahí va el trailer de la peli: