Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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lunes, 11 de febrero de 2019

Manuel de la Rocha, un tipo con trayectoria, un tipo de fiar para Madrid

23-F 1981. GOLPE DE ESTADO DE TEJERO. “En el cercano pueblo de Fuenlabrada, la gente confluyó hacia la plaza. Allí, el alcalde, Manuel de la Rocha, se dirigió por megafonía a los vecinos anunciándoles el inicio de un acto. De la Rocha apareció en el balcón de la Casa Consistorial acompañado del comandante del puesto de la Guardia Civil y del jefe de la policía municipal y, después de comunicar que la democracia estaba en peligro y se pretendía burlar la Constitución, les preguntó en público por su postura. Ambos, el comandante y el jefe municipal, gritaron que estaban decididos a defender la Constitución. La gente aplaudió y al grito de ¡Viva la Democracia! se fueron a sus casas a seguir los acontecimientos por la radio”. Paca Sauquillo en Mirada de mujer.

Sí. Este párrafo corresponde al libro de Paca Sauquillo, a quien hace ya tres años entrevisté y me impactó, junto con la lectura del libro, sobre “cosas de su vida”, como reza en la dedicatoria del ejemplar que me regaló. Paquita es amiga y compañera en mil batallas del precandidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Manuel de la Rocha. Y ahora no lo es menos como está evidenciando en declaraciones y actos.

Tras encontrarme con Manuel de la Rocha en el homenaje a los Abogados de Atocha en la plazuela de Antón Martín osé quedar con él para tomar un café y aceptó el envite. Al final tomé un té verde. Eso sí. 

Quienes me conocen saben de mi interés por las personas que estuvieron ahí, en la lucha antifranquista y en la Transición y a De la Rocha, aunque le pilló muy joven…, pues le pilló. Realmente yo le conocía desde hace bastante. Le recuerdo en un acto en Fuenlabrada cuando tomó el relevo del Consistorio Manuel Robles de manos de José Quintana, que en su día fue el alcalde socialista más votado de España en ciudades con más de 50.000 habitantes. Como es sabido, José Quintana y buena parte de su familia son muy, pero muy de baloncesto como recordaba hace ya nueve años…

También le recuerdo porque en aquellos tiempos en que trabajé en el sur de Madrid en diferentes medios, empezando por el Diario 16 de Juan Tomás de Salas, fue Manuel de la Rocha quien sacó del calabozo a un buen amigo y maquetador que decidió formar parte de no sé qué piquete en una huelga general en la época de Aznar. Lo bueno es que el “detenido” era de CCOO y Manuel de la Rocha era abogado de UGT. Bueno…, también esos momentos son ejemplo de unidad total por un objetivo común.

Fundación Alternativas, MPDL, Comisión de Ayuda al Refugiado…

Vale. También conozco a Manuel de la Rocha porque soy socio de la Fundación Alternativas, ese centro de estudio e investigación cuyo presidente del Consejo Asesor es Nicolás Sartorius, a quien siempre he admirado, con su seriedad y todo, y en el que Manuel de la Rocha fue fundador y secretario de su patronato.

Y es que Manuel de la Rocha es un culo inquieto más allá del sillín de su bicicleta, sobre la que se hace al año entre dos mil y tres mil kilómetros, con el Club Ciclista Peña Madrid, que, claro, preside. Esa hiperactividad le llevó hace treinta años a participar activamente en la fundación del Movimiento por la Paz el Desarme y la Liberación (MPDL), una Organización No Gubernamental de reconocido prestigio. Aunque puede sonar algo hippie, Manuel de la Rocha se autodefine “pacifista” y también por ello fue un asiduo a las marchas Anti OTAN, que él, miembro del PSOE fue de los de “OTAN de entrada no” de principio a fin.

De hecho, como recuerdo personal, tengo un valiente mitin de los socialistas anti OTAN en el cine Ideal (hoy multicines Ideal)… Bueno. Eso ya lo conté en Agitación y propaganda.

En este escenario pacifista, de derechos humanos y empatía con los más desfavorecidos, Manuel de la Rocha recibió el encargo de arreglar los problemas de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), conformada por partidos políticos, sindicatos y asociaciones en defensa de los Derechos Humanos. Llegó allí para tres meses y estuvo cinco años poniendo orden.

1969: Cárcel y confinamiento

Pero más allá de las cosas de su vida que me podían sonar, están las que yo desconocía. Manuel de la Rocha me relataba, mientras yo daba sorbitos a mí té verde, aquellos años de estudios de Derecho. En tercero fue delegado y se introdujo en la redacción de la mítica publicación Cuadernos para el Diálogo, “donde convivía una mezcla maravillosa: demócrata-cristianos, socialistas, comunistas…” Y me explica “yo en esos días me sentía socialista pero no encontraba al PSOE por ningún lado”. Uno, que viene de donde viene, le pregunta que por qué no se metió al PCE y con su coherencia me responde “pues porque yo no me sentía comunista, me sentía socialista”

Luego vinieron los terribles días de 1969. El joven Manuel era amigo y compañero de clases y luchas de Enrique Ruano, asesinado por la policía el 20 de enero aquel año por repartir pasquines. De la Rocha, que cursaba quinto de Derecho, y que era conocidillo fue detenido la noche posterior del asesinato de Ruano en una asamblea: “me llevaron a la DGS junto a otros quince o veinte estudiantes y allí me sometieron a un intenso interrogatorio, aunque es cierto que no me torturaron”. 

En la calle, Franco decreta el estado de excepción y a Manuel de la Rocha lo envían a la cárcel de  Carabanchel, “hacía tanto frío en aquella celda que me salieron sabañones”, rememora. Y continúa, “luego, tras un motín de presos políticos nos aislaron en celdas porque hasta entonces las compartimos entre tres. Lo positivo de aquello -cuenta con cierta retranca- es que me dejaron en la que yo ocupaba y allí me quedé rodeado de los libros de un compañero que era un gran lector. Allí me aficioné a Borges, que era mi compañía”.

Un mes después sale de Carabanchel y lo confinan en Cartagena, porque allí vivían unos familiares y “nos preguntaban lugares en que tuviéramos familia”. Claro en ese tiempo e expulsado de la Universidad y, como estaba haciendo la mili como alférez a través de las milicias universitarias, pues le degradan a soldado y le toca repetir mili. Un año de confinamiento y otro de repetir mili… En febrero de 1970 consigue permiso para finalizar la carrera. Le examinaron personalidades como Joaquín Ruiz-Giménez o Mariano Aguilar Navarro.

Confiesa que sí, que tanto por tradición familiar como por vocación estudió Derecho, “lo que quizá no sea tan conocido es que estudié la carrera de Economía menos cuatro asignaturas porque ya no tenía tiempo para más”. Se casa en 1972, ejerce como abogado y profesor de Filosofía del Derecho, tiene cuatro hijos (esto último entiendo que más espaciado en el tiempo) y por fin encuentra al PSOE y a la UGT y el PSOE y la UGT le encuentran a él. Y se afilia vía Pablo Castellanos, Enrique Moral Sandoval, Enrique Gimbernat…, es decir grandes pensadores e intelectuales. Más tarde, ya en 1979, con Gómez Llorente, fundaría la corriente Izquierda Socialista.

Alcaldía de Fuenlabrada, consejero de Educación, CES

Debajo de la "S" de puestos. Manifa Kelvinator, El alto es de atrás es Quintana.
Fue precisamente en 1979 cuando es elegido alcalde de Fuenlabrada en las primeras elecciones municipales democráticas. La situación era dura y compleja. Dos años antes, el 15 de junio, fueron las primeras elecciones generales y los pueblos y ciudades mantenían las corporaciones franquistas. De la Rocha consigue la Alcaldía con ocho concejales del PSOE y forma gobierno junto al PCE (cuatro concejales) y el PTE (un concejal).

La experiencia fue inolvidable, “lo primero que hice fue poner en marcha una Casa de la Mujer, la primera de España. Antes incluso de construir aceras, asfaltar calles o lograr que las casas tuvieran agua corriente”. Fuenlabrada, una ciudad dormitorio que era un barrizal se fue convirtiendo en una ciudad para vivir. De la Rocha puso los pilares hasta 1983, luego siguieron su estela José Quintana, Manuel de la Rocha y ahora Javier Ayala. 

En 1983, el trabajo bien hecho hace que revalide la Alcaldía, pero es reclamado por Joaquín Leguina para ocupar la Consejería de Educación y Juventud, cargo que ostentará hasta 1985.  Posteriormente será diputado por Madrid en el Congreso de los Diputados (1993-1996), entre 2008-2011 y desde 2014).
Como diputado siempre mantuvo su coherencia, que algunos equiparan a ser de izquierdas, igual que en los diez años que estuvo representando a UGT en el Consejo Económico y Social.

Bernie Sanders en castizo

Como alcalde presentando el PGOU en un gimnasio en Fuenlabrada.
Se autodefine De la Rocha “como lector casi compulsivo. No sé si soy capaz de asimilarlo todo pero leo novela, ensayo… Ahora estoy profundizando en Kant. Kant es la autonomía del sujeto” y por supuesto conoce la obra de Roberto Rodríguez Aramayo.

Manuel de la Rocha es un tipo de moda como puede serlo Bernie Sanders en EEUU, lástima que el aparato del Partido Demócrata le pusiera la zancadilla y el resultado final haya sido Donald Trump. O como el Jeremy Corbyn del Partido Laborista británico. Personas comprometidas, con experiencia y valientes porque no tienen necesidad de hacerse un hueco. Algunas muy mayores, como la nueva presidenta del Congreso de EEUU, Nancy Pelosy, que a sus 78 años es la única persona que planta cara sin pudor a ese enemigo del mundo que es Donald Trump. Y es que en estos días estamos viendo como se cumple el refranero y “quien con niño se acuesta, meao se levanta”.

No es Manuel de la Rocha un verso libre. Es un tipo leal a su partido, con capacidad de hablar con otras fuerzas políticas. Cree que el PSOE debería haber formado parte del Gobierno municipal junto a Manuela Carmena, amiga suya aunque no de su gestión con Ahora Madrid. Cree que el Ayuntamiento de Madrid debería haber hablado más con el Gobierno de la Comunidad de Madrid del PP y apoyado por Ciudadanos. Cree que hay que ser activistas, y él se considera activista, pero también político, y eso significa dialogar, hablar, negociar, acordar en beneficio de toda la ciudadanía…

Recuerda Manuel de la Rocha que apoyó a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE y defiende sus actuaciones como presidente del Gobierno, a pesar de que parece haber intereses en enfrentarles. Todo ello no obsta para que, igual que ha hecho recientemente con Pepu, pida a Pedro Sánchez que acuda el próximo 19 de febrero a su presentación de candidatura. Tampoco me parece una locura. Tampoco entiendo porque el presidente se mete tanto en un asunto  que debería ser fundamentalmente madrileño. Es una lástima que las primarias del PSOE, que sirven para debatir fraternalmente se hayan quedado en una especie de previa a un partido de baloncesto. Y hay cuatro candidaturas…


Yo, sin duda, con Manolo, que así le llaman por todas partes. Como explica el veterano periodista Miguel Ángel Aguilar, es un tipo de fiar.

Para saber más, que es que habla con todos los medios de comunicación, hasta con La vida desde el lago:




















martes, 6 de marzo de 2018

Ante el 8 de marzo: Laura Moreno, joven, trabajadora y feminista

El otro día tuve la fortuna de conocer a Laura. 
Remirando un dato en pillada de @frlorente 
Laura, como su amiga y compañera Miriam, que es quien me la presentó, son la personificación de que hay esperanza en el futuro y de que ese futuro ya está moldeándose con rostro de mujer. No para, Responsable del grupo de Mujeres Jóvenes de CCOO de Madrid. Además es la responsable de Feminismos y Diversidades del renacido, no sin esfuerzos, Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid.
Laura es educadora social y conoce muy de cerca el problema de la violencia machista ya que trabaja desde hace dos años en la red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de la Comunidad de Madrid. Leganense de 26 años decidió organizarse en las Comisiones Obreras junto a otras compañeras para denunciar su situación de precariedad en su anterior trabajo, en una ludoteca.
A primera hora de la mañana, en una cafetería del castizo barrio de Las Letras ella saborea un Cola-Cao y yo, cosas de la edad, ingiero un té verde casi a modo medicinal. Entre sorbo y sorbo charlamos a cuenta de la huelga y movilizaciones del 8 de marzo, jornada que este año tiene pinta de convertirse en hito histórico.

 “La brecha salarial es otra forma de violencia machista”


P. Mujer y joven… ¿es realmente un coctel explosivo para introducirse en el mercado laboral?
R. Aunque los varones jóvenes también tienen complicado el acceso al mercado laboral, nosotras sí padecemos una doble discriminación. En sectores feminizados, como el sociosanitario y los relacionados con los cuidados, se da la paradoja de que se nos exige una experiencia que lógicamente no tenemos y…, si no se nos contrata, nunca tendremos la experiencia.
P. ¿Crees que entre la juventud y la adolescencia estamos viviendo un repunte del machismo?
R. La solución del machismo debería encontrarse en la educación. Hasta que no se modifique el sistema educativo poco se podrá avanzar. Los datos son aterradores. En 2017 hubo 356 adolescentes detenidos por violencia machista, una cifra que se ha triplicado en los últimos diez años. Además, un 27 por ciento de jóvenes ven normal la violencia de género y una de cada tres mujeres jóvenes ven normal los controles de sus parejas, por ejemplo en el móvil. También aquí se da otra paradoja. Vivimos en un momento en que el debate del feminismo está en la sociedad, pero los datos nos dicen lo contrario.
P. Mencionas el móvil, ¿las redes sociales son un peligro?
R. Al igual que me refiero a la importancia de la educación, otra cara de la misma moneda son las redes sociales, pero también los medios de comunicación, el cine, las series, la publicidad… ¿qué valores estamos enseñando con películas tan taquilleras como Crepúsculo, Tengo ganas de ti o Tres metros sobre el cielo?
P. Las movilizaciones mundiales del 8 de marzo tienen dos pilares básicos: la violencia machista y la brecha salarial...
R. En realidad la brecha salarial es otra forma de violencia machista. Lo que está claro es que nos tenemos que movilizar ahora, con contundencia y también de la mano de pensionistas, porque los salarios de hoy son las pensiones del mañana. A día de hoy la brecha de pensiones es de 450 a favor de los varones, precisamente porque las mujeres abandonan el mercado laboral en su primer embarazo y luego es complicado reinsertarse; pero también por la precariedad, temporalidad y la poca calidad de los empleos de las mujeres.
P. ¿Piensas que se está generando enfrentamiento entre sexos?
R. A todos los gobiernos les va bien el “divide y vencerás”. Siempre se promueve el enfrentamiento, en este caso se pone el acento en la idea falsa de que machismo es lo contrario de feminismo y no es cierto. Tenemos que ir en unión. Es imposible lograr la igualdad por separado. Creo que las movilizaciones feministas deben tener mujeres en la vanguardia, pero tampoco se puede invisibilizar a los hombres, que también son la mitad de la humanidad. Hay que trabajar por la complicidad.
P. ¿Y la situación en la Comunidad de Madrid?

Por una cuestión ideológica no existe un compromiso. Igual que se quiere acabar con los servicios públicos, se quiere acabar con las políticas de igualdad. La situación en la red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de la Comunidad de Madrid es caótica: crecen los recortes, se reduce el personal, se externalizan los servicios en beneficio de empresas multiservicios que no son especializadas… es una cuestión de ideología, igual que lo es la ausencia de un Plan de Igualdad desde 2005.



miércoles, 21 de febrero de 2018

José Moises Martín: "Necesitamos urgentemente una recuperación salarial"

En un retrato de @frlorente 
Hace cosa de un mes contaba en esta vida desde el lago sobre el libro España 2030: Gobernar el futuro de José Moisés Martín, Mac, a quien conocí hace cosa de veinte años cuando él era un joven que andaban por el Consejo de Juventud de España (CJE) y yo, siempre menos joven, confundí con Adrien Brodi. No es difícil encontrarnos a Mac en las radios y televisiones explicando coyunturas o estructuras de la economía. También son muchos sus artículos de opinión en prensa. Y es que es un tipo muy pedagógico. Así pues me acerqué con Fran Lorente a efectos fotográficos a la empresa que dirige y allí hicimos un repasito más que interesante  sobre el pasado, el presente y el futuro... Desde lo local, Madrid ciudad o Cataluña, a lo más global, sin perder la perspectiva de las nuevas realidades laborales y asuntos como pensiones o salarios.

Desde hace varios meses mantiene un artículo semanal en el diario 20 minutos. Su curriculum es muy amplio, tanto en formación como en experiencia, donde ha trabajado en el ámbito del desarrollo económico y social en el sector público, en el no gubernamental y en empresas privadas. Actualmente es socio y director general de Red2Red Consultores, especializado en políticas públicas. Además es miembro de Economistas Frente a la Crisis, de la Sociedad de Economía Mundial y de la Asociación Española de Economía y Finanzas Internacionales.

P. Hace ahora dos años veía la luz tu libro España 2030: Gobernar el futuro que, con el horizonte de ese año, es una argumentada propuesta de gobierno para España muy influída por los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2015-2030, formulados por Naciones Unidas. En este tiempo ha surgido en el escenario Donald Trump, el Brexit, mayores tensiones con Corea del Norte, continúa el terrorismo yihaidista, en España se ha disparado el conflicto catalán… ¿Siguen vigentes tus propuestas para 2030?

R. Las reflexiones que realizo en el libro no han perdido valor. De hecho, algunas de las cosas que están ocurriendo en el mundo son reflejo de la incapacidad que tienen nuestras democracias, en el sentido más amplio de la palabra, para afrontar cambios. Han surgido tensiones importantes con Trump, en Austria la ultraderecha va a gobernar, en España ha crecido la crisis territorial con esto que llamamos “procesismo”, que me parece que comparte muchos elementos con esta respuesta de repliegue hacia la soberanía nacional de intentar protegerse de un mundo que está cambiando y del cual no tenemos todas las respuestas.

P. Empecemos por el mundo. Si vemos la botella medio vacía del crecimiento demográfico y el crecimiento económico, el futuro que se nos avecina, principalmente en el escenario medioambiental, puede ser preocupante.

R. Es cierto que son dos factores determinantes. Demográficamente, vamos hacia un mundo envejecido, muy urbano y en el que los desequilibrios van a ser muy grandes. Así, mientras Europa va a perder 80 millones de personas en edad de trabajar en los próximos decenios, África va a crear 800 millones. Esos desequilibrios representan un reto muy importante. Ciertamente, a efectos de Medio Ambiente, estamos traspasando el límite de la sostenibilidad. No existe concienciación sobre lo que está ocurriendo. Uno de los recursos naturales de los que menos se habla y resulta más preocupante es el agua. De aquí a 2030 las necesidades globales de agua no van a estar satisfechas. El mundo estará superpoblado con incapacidad para repartir adecuadamente los recursos y un sistema de gobernanza muy débil.

P. Actualmente en el escenario mundial hay instituciones como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional que hacen recomendaciones que pueden resultarnos sorprendentes si las comparamos con el pasado cercano. ¿Es una buena noticia que recomienden subidas de salarios o de impuestos?, ¿qué está sucediendo?

R. Aunque a algunos nos esté costando entenderlo, creo que es una buena noticia, lo cual no implica que sea totalmente positivo. Estamos viviendo un cierto reflujo del neoliberalismo, que ha sido la potencia hegemónica intelectual desde el año 1980 hasta la crisis. Aunque el neoliberalismo sigue peleando, está perdiendo capacidad, se está vaciando en dos direcciones: el populismo y ese centro reformista que no tiene muy claro hacia donde ir pero de alguna manera recupera asuntos que se venían reclamando por la izquierda desde principios de los ochenta. Las fuerzas conservadoras neoliberales se están replegando hacia la soberanía nacional y de esa mezcla surge el populismo que nos lleva a un mal camino. Por otra parte, muchas de las verdades irrefutables, casi dogmas de fe de los ochenta hasta final de siglo, han resultado empíricamente falsas. Es por ello que se está generando una nueva agenda más tendente al pensamiento tradicional continental. No digo socialdemocracia, pero sí un reformismo que incluye componentes como la protección social. Por ello, las posiciones del FMI y el Banco Mundial son ahora más matizadas y en cierto sentido están reorientando sus recetas hacia una mayor protección y lucha contra la desigualdad.

P. Centrémonos más en España. En tu libro España 2030… relatas que la crisis en nuestro país no ha sido tanto coyuntural sino de modelo. Un modelo anclado en la Transición. ¿No está demasiado en entredicho la Transición?

"Tengo una relación contradictoria con la Transición"
R. Tengo una relación contradictoria con la Transición. Pienso que se hizo lo que se pudo y no creo que se hubiera podido hacer mucho más. La mayoría de las transiciones exitosas han sido relativamente parecidas a la española: pacíficas, con acuerdos y consensos. Ahora bien, pasado el momento de consolidación democrática, en los años ochenta, nos echamos a dormir. Tampoco hemos mirado lo que ha ocurrido en otros países con procesos pacíficos de transición. Es decir, que se ha terminado juzgando a los dictadores, se ha terminado con las leyes de punto final y se ha reconocido la memoria histórica, cosa que en España no ha sucedido salvo muy limitadamente. En España, la Transición cristalizó y se convirtió en una camisa de fuerza. De lo que sí estoy convencido es de que no podemos cambiar de modelo sin reproducir un consenso parecido.

P. También en tu libro menciona las últimas constituciones españolas y se viene a considerar la de 1978 como “moderada” frente a las “rupturistas” de 1812 y 1931. Una autoridad como Nicolás Sartorius considera “rupturista” la Constitución de 1978 por cuanto supuso la ruptura con el franquismo. Además, las armas la tenían “los otros”.

R. Desde luego no somos conscientes del carácter autoritario que tenía la dictadura franquista. Pasar de ahí a la democracia, como dice Sartorius puede ser un elemento de ruptura tremendo. Lo cierto es que cuando estás en un hoyo y sacas la cabeza, parece que es la bomba, pero hay que seguir saliendo, si no, sigues dentro del hoyo. Lo que sabemos quienes no vivimos ese momento es por lo que nos han contado y hemos leído y es que la Transición no supuso una ruptura traumática. A largo plazo, donde hemos salido perdiendo es en los elementos simbólicos. Por ejemplo, ¿es hoy mejor la calidad de vida de Portugal? Pues no. ¿Es mejor la calidad de la democracia portuguesa? Tampoco. Pero Portugal tiene una concepción republicana del estado. Ahí sí se nota un elemento de ruptura. Creo que el modelo establecido en la Transición se ha agotado y por ello nuestra crisis se ha agravado, aunque el problema no viene de 1977, sino de que veinticinco años después no había habido ningún movimiento de estructuras de poder, debido a que una parte de la sociedad entró en la democracia con el freno de mano echado, y a día de hoy sigue igual.

P. En su libro y sus artículos denota cierta obsesión por el consenso pero no cree que en este país, incluido el conflicto catalán, la ciudadanía es la primera que vota opciones que no apuestan por el consenso.

R. Esto forma parte de la ausencia de proyecto de país. En el caso catalán están pidiendo una independencia, pero no dicen para qué. Aquellos países donde hay líderes con capacidad de influir, son líderes que presentan proyectos de país, que son capaces de aglutinar a una masa suficiente de personas que se sientan cómodas como para poder acometer transformaciones. Consenso no significa unanimidad. Lo que aquí ocurre es que nos dedicamos a pelearnos para ver quién es el capitán del barco y nadie dice que hay que cambiar de barco y que tenemos que variar el rumbo y la dirección.

P. Respecto a la ausencia de proyecto de país usted mira hacia atrás para ver hacia dónde vamos. Entre 1960 y 2008 el crecimiento de España es impresionante. A partir de ahora, aunque se crece económicamente, la tendencia no es nada optimista.

R. En el periodo 1960-2008 España ha sido uno de los países del mundo con mayor crecimiento, con un nivel similar al denominado “milagro coreano”. El problema es que ahora no existe una agenda y seguimos viviendo de las rentas de aquel impulso. A fecha de hoy, el modelo de producción que tenemos es muy parecido al anterior a la crisis, si no es prácticamente el mismo. No hay una visión clara de hacia dónde podemos avanzar y esto hace que el enorme proceso de transformación esté agotado. También hay un elemento generacional importante. Quienes tenían treinta años en los setenta no han sido capaces de generar un relevo y existe un agotamiento generacional. Por otra parte, las generaciones que vienen detrás no han sido capaces de tomar el timón. En 2016 tuvimos una oportunidad. Hubo un momento en que el destino del país estaba en manos de una nueva generación: Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y Albert Rivera, pero esa generación ha fracasado: a día de hoy sigue gobernando Mariano Rajoy, un señor que tiene veinte años más que todos ellos. Si se hubieran puesto de acuerdo en un programa de acción probablemente hoy estaríamos viviendo en otro país. Por tacticismo, intereses o presiones de unos y de otros, hemos dimitido de ese momento y la próxima vez que esta gente tenga la oportunidad de gobernar tendrá cincuenta años.

P. Otra de sus grandes ideas fuerza es la necesidad de un pacto educativo. Es decir, la necesidad de aprendizaje para que este país avance y se atreva a realizar cambios productivos.

R. Esa es una de las grandes debilidades de nuestro país. Cada Gobierno ha redactado su ley educativa y el siguiente la ha sustituido. No hemos sido capaces de constituir un consenso mínimo sobre qué queremos de nuestro sistema educativo. A fecha de hoy hay gente para quien el sistema educativo solo sirve para adoctrinar. O sea, el problema es si se da la asignatura de Religión o no, porque la religión en este país es un elemento simbólico. Esto es de lo que finalmente estamos hablando y mientras no esté resuelto puede que no podamos hablar de lo demás. La religión católica está bloqueando el sistema educativo. Sería mejor hacer un referéndum sobre si hay que impartir Religión o no.  

P. En tus reflexiones, en el proyecto de país, otorga mucha relevancia a la importancia que tienen las ciudades y las regiones. Pone como ejemplo legislación municipal de gran trascendencia como es la reducción de contaminación. Este intento lo vivimos en Madrid capital y no está exento de polémica.

R. Manuela Carmena tiene un proyecto de ciudad de Madrid para los próximos treinta años. No es un experimento, es un cambio de modelo de ciudad. Es mucho lo que está haciendo para lograr una ciudad más sostenible, más transparente y más innovadora. El problema, las confrontaciones se generan en los elementos simbólicos. Es decir, que el PP y Ciudadanos salgan diciendo que hay que quitar los carriles-bici, los manda al siglo XIX. Pero nos estamos pegando por símbolos como las cabalgatas de los Reyes Magos sin tener en cuenta la importante agenda que se está marcando a nivel de modificación de la ciudad. Carmena, y lo que representa, está aplicando un modelo transformador que pondría a Madrid entre las principales ciudades del mundo, pero estamos en permanente confrontación con los elementos simbólicos.

P. Bueno…,  ¿no es otro elemento de confrontación la “regla de gasto” impuesta por Cristobal Montoro desde el Ministerio de Hacienda para controlar el gasto de ayuntamientos?

R. La regla de gasto es una injusticia tremenda, porque lo único que hace es distribuir injustamente la carga del ajuste. El Gobierno central también podía ponerse una regla de gasto y dejar tranquilos a los ayuntamientos. Es imprescindible que esta regla se modifique porque si no, estás ahogando a ciudades que son el motor económico del país y si Madrid se ahoga financieramente, lo va a pagar España. Este país se mueve, para bien o para mal gracias a media docena de grandes ciudades. Para bien, por lo que suponen de modernización, cosmopolitismo…; para mal, por lo que representa de vacío absoluto del resto del país.

 La subida del SMI que se ha pactado es necesaria, conveniente y positiva



P. Se acaba de firmar el acuerdo sobre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) entre Gobierno y agentes sociales, que curiosamente ha sido objeto de críticas por facciones de la izquierda…

R. La subida que se ha pactado es necesaria, conveniente y positiva. No la podemos criticar. A mí me gustaría que fuese de 1.100 ó 1.300 euros, pero cambia más la vida de las personas una subida como la que se ha pactado que todos los tuits y declaraciones diciendo que queremos un SMI de 1.500 euros. Lo que es impensable es que todo el mundo vaya a hacer lo que tú digas.

P. Otro asunto de relevancia son las pensiones. La inflación empieza a crecer y la subida está estancada en el 0,25 por ciento, por lo que ya se está perdiendo poder adquisitivo. Aunque el derecho está consagrado en la Constitución…, ¿habrá dinero en la caja para pagarlas en el futuro?

Pillada de @frlorente "¿habrá dinero para las pensiones?"
R. La gestión de las pensiones es una de las grandes estafas que vivimos en este país desde los años ochenta, incluso antes, por el hecho de pensar que las pensiones son un sistema de protección social, separado del resto de políticas sociales. Si existen problemas no es porque los actuales pensionistas no hayan contribuido. Han contribuido de sobra. Si en su momento, la caja de las pensiones se hubiera dedicado a pagar exclusivamente pensiones y no  a pagar el sistema público de salud, en la hucha habría ahora 590.000 millones de euros. Es decir, estaría sobrefinanciada. Lo que ha ocurrido es que el dinero de las pensiones se ha utilizado para evitar subidas de impuestos. Si en los años ochenta, la sanidad se hubiera pagado con impuestos, como ahora, la caja de las pensiones estaría sobradamente saneada. No es esto una crítica a lo hecho, sino que lo que planteo es que el sistema de contribuciones ha aliviado la presión fiscal porque se han estado pagando con contribuciones lo que debería haber sido financiado con impuestos. En mi opinión habría que pagarlas con impuestos no finalistas y creando un sistema de contribución de pensiones más proporcional. 

P. En este asunto, también nos meten miedo para que nos apuntemos a planes privados.

R. Si la clase media-alta paga un sistema mixto y el sistema público de pensiones ya no es un problema para ellos, se va a convertir en un factor de exclusión social. Además genera el peligro de que los servicios públicos que dejan de ser universales, o suficientemente universales, normalmente terminan por agotarse.

P. Acaban de comenzar las negociaciones del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva entre los agentes sociales, entre cuyo punto fundamental se encuentran los salarios…

R. La Reforma Laboral de 2012 sirvió para desvincular la productividad de los salarios. La productividad en este país ha crecido en estos últimos seis años diez veces más que los salarios. Evidentemente es un contexto muy favorable para los empresarios.  Desde el año 200 a la actualidad, la participación de los dividendos empresariales en la economía ha aumentado un 60 por ciento y los salarios siguen estancados. Durante la crisis podía tener sentido cierta concentración de las rentas de capital porque los beneficios empresariales se usaban para pagar la deuda de este país y los salarios bajos han permitido a los empresarios tener más margen para pagar sus deudas. Pero llegados a este punto, se puede afirmar que la deuda de este país la han pagado los salarios. Además, los bajos salarios son el elemento fundamental que vertebra la desigualdad en este país, por todo ello, necesitamos urgentemente una recuperación salarial.

P. Otro asunto que hay que incluir en el escenario coyuntural es la denominada “economía colaborativa”. Empieza a no haber centros de trabajo, ni interlocutores… ¿qué hacer?


R. Se trata de la aparición de  nuevos modelos de negocio. El formato de empresa que conocíamos está desapareciendo a una velocidad que no nos estamos dando cuenta. La empresa se empieza a limitar a ser intermediaria, a ordenar el mercado. Eso ocurre con los raiders de Deliveroo, pero también con sectores altamente cualificados como puede ser la consultoría, donde surgen plataformas cuyo coste marginal es cero. Estamos volviendo a un sistema de peonadas digitales. El problema es que si no hay empresa, los trabajadores no saben para quién trabajan, ni quién es el responsable de las relaciones y los derechos laborales. Este proceso de individualización es el gran reto que tienen los sindicatos.




domingo, 11 de febrero de 2018

Elena Gómez Vidal Presidenta de Amnistía Internacional - Madrid

Elena, fotografiada por @frlorente

“Existe la creencia de que en España o en los países occidentales se respetan los derechos humanos, pero esto es una falacia”


En la Comunidad de Madrid son 19.000 personas asociadas en torno a unas prestigiosas siglas: AI, referente en la lucha por los derechos humanos. Aproximadamente el 60 por ciento son mujeres y el 40 por ciento, hombres. Fue fundada en Londres el 1 de octubre de 1962, tras la publicación del artículo The Forgotten Prisoners (Los presos olvidados) en The Observer el 28 de mayo de 1961, escrito por el abogado Peter Benenson y desde entonces se ha hecho presente en más de 150 países, contando con más de siete millones de personas asociadas.


A día de hoy, voluntariamente, pago religiosamente cuotas a CCOO, al Ateneo de Madrid y a Amnistía Internacional. No hace tanto que la tercera organización eligió una nueva presidenta en la Comunidad de Madrid. Elena Gómez es madrileña de Ciudad Líneal en la frontera con el Barrio de La Elipa. Llegó a la organización en 2010 de la mano de una amiga y con mucho ánimo de influir en la sociedad promoviendo cambios legislativos. Ahora, con 40 años, ha llegado a la presidencia en la Comunidad de Madrid.  Quedo con ella en la sede madrileña, por Tetuán. Un barrio, barrio. Claro una versión más clásica, en bonito papel, podéis encontrar en el último ejemplar de Madrid Sindical.

En el ámbito de la Comunidad de Madrid, Amnistía acaba de presentar un informe sobre vivienda, cuyo título es revelador: La crisis de la vivienda no ha terminado.

Es que en esta región siguen sin tomarse las medidas suficientes para paliar la crisis de la vivienda. Una crisis que afecta a las personas más desprotegidas y, fundamentalmente a las mujeres. La crisis del derecho humano a la vivienda no ha terminado, también porque nuestra Constitución no reconoce el derecho a la vivienda al mismo nivel que otros derechos humanos y Madrid es uno de esos focos de violación de derechos humanos.

¿Habéis trasladado esta situación al Gobierno regional?

Hemos mantenido encuentros en la Asamblea de Madrid y con el consejero de Presidencia, Ángel Garrido. Entendimos que hubo compromisos muy importantes, fundamentalmente en facilitar el acceso a la vivienda a mujeres víctimas de la violencia machista, pero la realidad es que a día de hoy sigue siendo imposible que mujeres maltratadas accedan prioritariamente a una vivienda social. Actualmente no es suficiente un informe de asuntos sociales dando fe de la situación de las mujeres víctimas de violencia de género, que es lo que venimos reclamando y el compromiso adquirido por el Gobierno. La única posibilidad es que haya una sentencia condenatoria o medidas cautelares y prácticamente, como es sabido, no hay. También sobre el problema de vivienda exigimos más coordinación entre Comunidad de Madrid y ayuntamientos, que se presione para reformar la ley de enjuiciamiento civil porque los jueces no pueden evaluar si las personas desahuciadas padecen situación de precariedad o necesidad. Además, es imprescindible que haya un parque público de viviendas.

Mencionas la violencia de género, que está de actualidad mundial. Un asunto que también es fundamental en su último informe anual.

Es fundamental desde nuestros orígenes. Son muchos los problemas de acceso a la justicia con todas las garantías. Tenemos confirmado que muchas víctimas conocen a su abogado de oficio el mismo día del juicio. Tampoco hay reparación y existe el problema de la violencia sexual, que en el último Pacto de Estado, prácticamente no aparece. Es un hecho la “revictimización” que padecen las mujeres víctimas, de cuyos testimonios llegan a dudar los funcionarios de justicia, algo impensable en otros delitos.

Otro asunto que trabajáis desde Madrid es la reparación a las víctimas del franquismo.

España no está haciendo nada por investigar, enjuiciar a las personas responsables y reparar a las víctimas. Además no se colabora con países que sí están investigando los crímenes del franquismo como Argentina o México. En este escenario se encuentra también el asunto de los bebés robados, que también sigue sin investigarse en lo que es una violación gravísima de los derechos humanos.

El último informe anual hace referencia a la situación de los derechos humanos en el mundo, donde España no sale ademando bien parada.

Existe la creencia de que en España o en los países occidentales se respetan los derechos humanos, pero esto es una falacia. Ahí están asuntos como la libertad de expresión, la violencia e género, el franquismo, los derechos económicos, sociales y culturales, la reforma constitucional…

“La crisis del derecho humano a la vivienda no ha terminado”


La reforma constitucional es un asunto de actualidad. Tenéis publicado que habría que reformar veinticuatro disposiciones. ¿Por dónde va vuestra propuesta?

La reforma que propugnamos está siempre relacionada con los derechos humanos. No tenemos postura sobre planteamientos de partidos políticos.Por centrar mucho, nos referimos al artículo 53 (garantías de las libertades y derechos fundamentales). La Constitución establece derechos humanos de dos categorías diferentes. Antes mencionaba el derecho a la vivienda que no tiene categoría suficiente a pesar de que España ha ratificado el Protocolo de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, que afirman que el derecho a la vivienda es un derecho humano como al agua,  a la salud, a la educación o a la propiedad privada. También nuestra Constitución abre la puerta a la pena de muerte al permitir restablecerla a través del Código Penal Militar en caso de Guerra. Debe dejar claro que España prohibe la pena de muerte en todos los casos.

Otro gran problema mundial es la acogida a las personas refugiadas…

España está incumpliendo sus compromisos de acogida. El Gobierno no ha hecho los deberes y está poniendo trabas. Además tenemos un sistema de asilo que no protege a las personas refugiadas. También hay que decir que, en contra de lo que podemos pensar, de las veintiún millones de personas refugiadas del mundo, el 80 por ciento se encuentran en países del Tercer Mundo, con muchos menos recursos que cualquier país europeo.

Y en América, si huyen hacia el Norte, ahora se encuentran con un muro. ¿Es Donald Trump una mala noticia para AI?

Es una malísima noticia. Después de un año de su presidencia, las garantías de los derechos humanos están muy reducidas. La situación de Estados Unidos es muy preocupante, creemos que puede haber una crisis de derechos humanos.

A causa del conflicto catalán ha surgido el debate de qué son “presos políticos.”

Nosotros usamos el término “presos de conciencia”, que son personas que se encuentran privadas de libertad como consecuencia de sus creencias o por razón de su identidad, pero no han cometido ningún delito. Sobre presos catalanes estamos haciendo un exhaustivo seguimiento. No son presos de conciencia. Los ex consellers pueden ser encausados por saltarse las leyes, aunque parece difícil que se pueda probar la existencia de violencia para que sean acusados de rebelión. Otro caso es el de los Jordis que aunque tampoco son presos de conciencia porque quisieron impedir el cumplimiento de una resolución judicial, la presentación de cargos contra ellos por un delito grave como la sedición constituye una restricción excesiva de su derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica. Por eso, estamos pidiendo la libertad y la retirada del cargo de sedición para Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

¡Firma!


Elena Gómez anima a participar a Madrid en Amnistía Internacional de diferentes formas. “A quienes menos tiempo tienen les animamos a convertirse en ciberactivistas entrando en la web y participando en la sección Actúa con Amnistía”. Ahí nos encontramos con peticiones y firmas para mover en las redes sociales. Insiste Gómez en que las firmas son “muy importantes. Las firmas provocan cambios. Con ellas hemos podido sacar a muchos presos de conciencia de las cárceles y hemos contribuido a lograr la abolición de la pena de muerte en muchos países”. 
A las personas que tienen más tiempo las anima a hacerse “activistas. En la Comunidad de Madrid ya somos 250 en distintos grupos locales o temáticos”. 
Por supuesto también anima a asociarse ya que “somos absolutamente independientes y nos mantenemos con las cuotas de las personas asociadas. Trabajar por los derechos humanos requiere de recursos muy importantes y los necesitamos para sacar a la luz las violaciones de los derechos humanos”.

Los objetivos de AI

 - Trabajamos por el derecho a la verdad, justicia y reparación de las víctimas de graves abusos, como los juicios injustos, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, las ejecuciones extrajudiciales o la violencia de género.
- Defendemos a las personas migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas, desplazadas o víctimas de trata. También a la población civil en los conflictos armados.

- Defendemos a las víctimas de la violencia a manos de los Estados (policías, ejércitos, etc.) y de otros actores (empresas, grupos armados, etc.).

- Hacemos campaña contra la tortura y los malos tratos, por los derechos sexuales y reproductivos, por la abolición de la pena de muerte, y por un control efectivo sobre el comercio de armas.

- Defendemos la dignidad de las personas pobres, denunciando los abusos que causan o agravan la pobreza, y luchamos para que sus responsables rindan cuentas ante la justicia, porque disfrutar de atención sanitaria, de una vivienda adecuada, de agua limpia, de un medio ambiente sano... es un derecho humano.

- Protegemos el derecho de todas las personas a expresarse libremente y a no sufrir discriminación.

- Exigimos que los presos de conciencia sean liberados y que las personas que denuncian abusos en cualquier país obtengan protección.





Quedamos en su sede, en un barrio, barrio, y allí estaba @frlorente