Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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lunes, 30 de mayo de 2016

María Jesús Veiga, portavoz de ACNUR-España

“Es fundamental invertir en la resolución de conflictos”

María Jesús Veiga, fotografiada por @frlorente
Barcelonesa afincada en Madrid, completó su formación como trabajadora social en EEUU. Lleva más de veinte años inmersa en el drama de los refugiados. Tras pasar por Cruz Roja, en ACNUR ha trabajado en áreas de protección, reasentamiento, reunificación familiar, menores no acompañados y género. De primera mano ha vivido la tragedia en Kenia, Etiopía, Congo, Jordania, Colombia… Ahora clama porque la gente de Siria necesita “paz ahora, y la están pidiendo a gritos”

Con Siria como fondo insiste en que “es fundamental invertir en la resolución de conflictos”. Ahora considera que es “urgente que se mantenga y refuerce el alto fuego que nos ha permitido llegar con camiones de ayuda humanitaria a zonas sitiadas desde hace tres meses”. Y explica, “si la crisis de Siria se hubiera abordado adecuadamente, no hubiéramos cedido todo ese espacio para el DAESH y para que ese vacío de poder lo hayan aprovechado grupos extremistas”. Rechaza los discursos islamófobos, racistas y xenófobos porque alimentan la causa de los extremismos y captan más adeptos.

Y recuerda:“Grecia ha hecho un esfuerzo enorme, pero es evidente que no puede cargar sola con esta situación. Pedimos una responsabilidad compartida por aquellos estados que han contribuido mínimamente, como España, que ha quedado al rebufo dando asilo a sólo un 1 por ciento respecto a todo el conjunto de la UE”.

P. Sesenta millones de personas buscan refugio en el mundo. El dato es escalofriante. Es como si toda la población de Italia se convirtiera en refugiada…
R. Son sesenta millones de personas que han tenido que huir, que dejar sus casas, dejarlo todo para buscar protección. Unos, en otras partes del país, que son los desplazados internos y otros cruzando fronteras, que son los refugiados. Los sesenta millones lo conforman refugiados, desplazados y quienes solicitan asilo. Además hay en torno a diez millones de personas apátridas, personas sin nacionalidad que muchas veces transmiten esta condición a sus hijos como si fuera una enfermedad. ACNUR tiene el mandato por parte de las Naciones Unidas de dar protección y velar por los derechos de refugiados, desplazados internos y apátridas.


“En Líbano, una de cada tres personas son refugiadas. Es como si a España llegaran trece millones de personas”


P. El problema es el crecimiento exponencial de personas que huyen: más de treinta millones en diez años, ¿por qué?
R. Cada día surgen 42.000 personas que se tienen que desplazar por conflicto. En los últimos cinco o seis años se ha reactivado alrededor de quince conflictos en el mundo, con un nivel de resolución bajísimo, por lo que quienes huyen no vuelven a su tierra.

P. Habla de “mandato de las Naciones Unidas”. ¿Son eficaces las Naciones Unidas?
R. Sin duda las naciones deberían estar más unidas. El fracaso por no invertir adecuadamente en prevención y solución de conflictos es general de todos los países. Nosotros, como brazo humanitario de las Naciones Unidas no podemos resolver crisis humanitarias, trabajamos con las consecuencias de esas crisis, pero la solución pasa por decisiones políticas, no humanitarias.

“Cada día surgen 42.000 personas que se tienen que desplazar por conflicto”
P. Los datos de Siria son escandalosos: la mitad de la población huye.
R. Hay 4,8 millones de refugiados que buscan protección fuera del país; el 96 por ciento en países limítrofes: Líbano, Jordania, Turquía, Irak y Egipto; y dentro del país, aunque hay doce millones que necesitan ayuda humanitaria, seis son desplazados.

P. ¿No cree que en occidente tenemos un problema de discalculia y no entendemos las cifras?
R. Son tremendas. En Líbano, por ejemplo, una de cada tres personas son refugiadas. Es como si a España llegaran trece millones de personas…, y nos echamos las manos a la cabeza con una patera o con un salto a la valla de Melilla. Los países limítrofes de Siria llevan cuatro años desbordados sin que la comunidad internacional colabore en nada, ni infraestructuras, ni en sanidad, ni en  servicios sociales, ni en educación…

P. Pero la sociedad sí se moviliza…
R. La movilización es impresionante: el ciudadano de a pie, la sociedad civil, agentes sociales, comunidades, ayuntamientos… Esa presión ha hecho que, al menos, se cumpla con los compromisos adquiridos.

P. Muchas personas ofrecen sus casas para acoger refugiados. ¿Qué le parece?
R. Hay que agradecer enormemente esa solidaridad, pero el tipo de ofrecimientos deben encajar con las necesidades reales. Hay que canalizar esa solidaridad espontanea a través de ayuntamientos y comunidades bajo las directrices de organizaciones que llevan muchos años de experiencia trabajando en acogida, adaptación e integración de refugiados. Meter a un refugiado en casa, según llega, probablemente no sea lo más acertado. Estas personas vienen habiendo vivido experiencias traumáticas muy duras; necesitan un periodo de adaptación con profesionales que conozcan su situación. Donde sí hace falta como respirar el apoyo es en la segunda fase, cuando el refugiado sale de centros especializados gestionados por ONG o el Ministerio con una base del idioma y la idiosincrasia del país de acogida. En ese momento sí hay un problema de alojamiento, de formación y de empleo. El apoyo pasa por tejer redes para que al salir de los centros tengan a donde acudir.

P. En el lado contrario están quienes temen que los refugiados les quiten su puesto de trabajo. ¿Qué decirles?
R. Que imaginen que salen con su familia huyendo de las bombas, que han sido torturados, perdido hijos, cónyuges…, que tienen que huir para salvar la vida y que si te devuelven a tu país es una condena a muerte. Hay pocas opciones. Recordaría que los españoles tuvimos que huir de una guerra civil de la que todavía quedan heridas y si muchos países no nos hubieran abierto sus puertas, probablemente no estaríamos aquí.

Acuerdo de la vergüenza

P. Especialmente llamativo es el tratado firmado por la Unión Europea y Turquía. Un tratado calificado de ilegal e inmoral por multitud de organizaciones...

R. Este acuerdo surge tras un fracaso estrepitoso de la UE para dar respuesta a la crisis de refugiados más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Era una crisis perfectamente manejable si se hubiera gestionado de una manera equilibrada entre todos los países de la Unión Europea. Criterios para esa responsabilidad compartida existen, pero cada país ha ido pasando el problema al de al lado, y así es imposible solucionar nada. Los problemas se solucionan afrontándolos a tiempo y ahora este acuerdo no tiene las garantías legales de aplicarse ni en Grecia, ni en Turquía para poder ejecutarse adecuadamente. No se puede asegurar que quienes huyen van a tener acceso a un sistema de asilo justo, ni unas condiciones de acogida decentes. Los centros en las islas griegas están saturados, con gente a la intemperie, familias separadas, menores solos y sin atención…, y esto es Europa.

Pillados por @frlorente en la sede de ACNUR-España.
ACNUR 

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, en inglés UNHCR, UnitedNations High CommissionerforRefugees) es el organismo de las Naciones Unidas encargado de proteger a los refugiados y desplazados por persecuciones o conflictos, y promover soluciones duraderas a su situación, mediante el reasentamiento voluntario en su país de origen o en el de acogida. Tiene su sede en Ginebra, Suiza, y tiene más de 250 oficinas repartidas por todo el mundo en 125 países. El derecho al asilo y refugio es contemplado en la Declaración Universal de Derechos Humanos

Como corresponsalía en España, la presencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) data de los años 60, y es en 1979 cuando se establece la Representación de ACNUR en Madrid, al frente de la cual se encuentra un Representante del Alto Comisionado. Desde el año 2014 Francesca Friz-Prguda es la Representante de ACNUR en España.

España se adhirió a la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados el 22 de julio del año 1978, quedando consagrado el derecho de asilo en el artículo 13.4 de la Constitución española del mismo año. 


domingo, 24 de enero de 2016

De casa al cole..., los abogados de Atocha


Cuatro veces al día recorría el camino que separaba mi casa (Atocha, 96) de mi colegio (Atocha, 45). En esos días, no pasaba nada por ser pequeño y andar solo por la calle. Y si pasaba algo…, pues experiencia que te llevabas. Es cierto que a mediados de los setenta, excepcionalmente mí padre iba a buscarme. Aquellos días en que Atocha se llenaba de esa policía vestida de gris que a la altura del Teatro Monumental pedía la documentación a todo el mundo, a modo de actual ley Mordaza. Sabía de memoria todos los locales del recorrido, incluida la cafetería El Globo, donde los abogados laboralistas alternaban.
Lo que no supe hasta el 24 de enero de 1977 es que en mitad de mi recorrido, en Atocha 55, había un despacho de abogados laboralistas. A pesar de tener acostumbrado el oído a las sirenas policiales, aquella noche por el portal de casa el escándalo de ambulancias y policías era atronador. Me recuerdo preguntando a mis padres, en el salón… ¿Pero qué pasa hoy?


Este 24 de enero volvió a ser una mañana de sol invernal; una mañana de cementerio, claveles rojos, puños cerrados, Internacional, rabia contenida, memoria y recuerdo, pero también de futuro y lucha. El 24 de enero volvió a ser para mantener el eco de las voces de los abogados de Atocha, asesinados vilmente por el fascismo hace 39 años. Después de tanto tiempo hay que seguir peleando para que sindicalistas no ingresen en prisión por defender el derecho de huelga. Después de tanto tiempo la violencia extrema vive y viven aquellos por los que luchaban los abogados de Atocha: los desfavorecidos, los débiles, los refugiados, los parias de la Tierra…

Es por ello que los galardones que anualmente entrega la Fundación Abogados de Atocha han sido este año para ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y MSF (Médicos Sin Fronteras), dos organizaciones que viven sobre el terreno la injusticia, el miedo, el hambre, la enfermedad.

A las diez de la mañana, como cada 24 de enero, la plazuela de Antón Martín de Madrid se llenó de puños en alto. Esta plazuela, en mitad de la calle de Atocha, da cobijo a la escultura de El abrazo frente a donde estuvo el despacho de los abogados laboralistas de Atocha. Allí, una entrega floral y un sencillo homenaje con breves alocuciones de representantes de CCOO y del PCE, partido y sindicato en el que militaban los asesinados. Canto de La internacional, a capela, para después ir al cercano Auditorio Marcelino Camacho y asistir a la entrega de los galardones que organiza la Fundación Abogados de Atocha, presidida por Alejandro Ruiz-Huerta, superviviente de aquella trágica jornada.

Foto de @frlorente de homenaje en el cementerio. Todas las fotos, abajo.
Ruiz-Huerta, desde la base de la escultura que representa ese abrazo creado por Juan Genovés repitió el nombre de cada uno de los asesinados porque “si el eco de sus voces desaparece, pereceremos”, tal como escribió el poeta Paul Éluard. En ese sentido, Álvaro Aguilera, secretario general del PCM, consideró un “ejercicio de decencia democrática venir a recordar cada año”. Por su parte, Víctor Díaz Cardiel, que fue administrativo en el despacho y dirigente comunista proclamó que “sin memoria no hay democracia”.

En ese mismo lugar, el secretario general de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún, calificó la jornada de “dolor pero también de esperanza” y quiso reconocer la labor de Izquierda Unida por haber oído las denuncias de Comisiones Obreras para que el cuadro de El abrazo abandonara los sótanos del Museo Reina Sofía y haya sido expuesto en el Congreso de los diputados. Destacó Cedrún, cómo cuarenta años después de los asesinatos, los abogados laboralistas de CCOO tienen que defender a sindicalistas encausados por defender el derecho a la huelga, como los de Airbus.

A este asunto se refirió también Cedrún durante la entrega de los galardones, “seguimos defendiendo a trabajadores que quieren meter en la cárcel con leyes demodráticas prostituidas”. Por ello, inisistió en que el nuevo Parlamento tiene que corregir el rumbo y eliminar el artículo 315.3 del Código Penal para que no se persiga el derecho de huelga como hace cuarenta años.

El acto de entrega de premios fue dirigido por Cristina Almeida, abogada y miembro de la Fundación Abogadas de Atocha, quien en la línea apuntada por Cedrún afirmó: nosotros damos los premios, pero el pueblo español merece ser premiado con un cambio de rumbo”.
Previamente, Raúl Cordero, vicepresidente de la Fundación Abogados de Atocha, destacó que la institución que representa “nunca habla en nombre de los muertos, sino que trabajamos por su memoria, lo que nos permite ser reconocidos”.

Sonia Gumpert, decana del Colegio de Abogados de Madrid, resaltó que este es “un acto de duelo pero también para recordar la deuda que tenemos para defender la libertad y la democracia”. Adelantó además que este año que ha comenzado se colocará una placa en el Colegio que recuerde a los Abogados de Atocha.

Victoria Ortega, presidenta electa del Consejo General de Abogacía, recordó que tras el asesinato “todos decidimos que su memoria no se borraría de nuestras conciencias” y así lo vienen cumpliendo.
Para Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CCOO, “los asesinatos fueron la explicación visible de las dificultades de aquel momento” y el día después “se marcó el camino de la restauración democrática”. Toxo alabó la labor de las organizaciones galardonadas, contrapunto de quienes criminalizan a los refugiados que provienen de guerras provocadas por Occidente. Lo cual “es una vergüenza, con los Derechos Humanos no se puede mercadear”.

Organizaciones galardonadas

Acto en el repleto Auditorio Marcelino Camacho. Foto de @frlorente
Médicos Sin Fronteras es una organización médico-humanitaria internacional que asiste a poblaciones en situación precaria, así como a víctimas de catástrofes y de conflictos armados, sin discriminación por raza, religión o ideología política. El galardón lo recogió Raquel González quien criticó que “frente al sufrimiento extremo, Europa se blinda” .

ACNUR tiene como objetivo principal salvaguardar los derechos y el bienestar de los refugiados. Asimismo se esfuerza por garantizar que todos puedan ejercer el derecho a solicitar asilo y encontrar un refugio seguro en otro Estado, con la opción de regresar a sus hogares de forma voluntaria, de integrarse localmente o de establecerse en un tercer país. El galardón lo recogió Francisco Ortiz que aseguró ser abogado por el ejemplo de personas como los abogados de Atocha.

Para saber más: El blog de Javier López, aquí.



La internacional al acabar el acto de Atocha, aquí.