Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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domingo, 26 de febrero de 2012

Palmeros

Con toda la mano abierta, a bofetones rompiendo gafas de adolescentes se han disuelto las manifestaciones en Valencia contra los recortes en Educación. Con toda la mano abierta han abofeteado a crías que, teniendo edad para sufrir palizas policiales y ser detenidas, Gallardón vuelve a robarles la propiedad de su cuerpo prohibiéndolas abortar, prohibiendo que se eduquen en la prevención de embarazos no deseados.

Con toda la mano abierta, la Justicia ha dado un bofetón vergonzoso al único juez que ha osado investigar el genocidio franquista; al único juez que ha osado investigar la corrupción Gürtel del PP hasta el fondo.

Con toda la mano abierta, Rajoy ha abofeteado a los trabajadores, a los parados a las mujeres y jóvenes con empleos precarios mientras con sus finas manos, el coro de palmeros de la OCDE, del FMI, del Banco Central Europeo; los palmeros de Merkel y los famosos mercados, le animan, le jalean hasta la locura desbordada.

Pero hay otros palmeros. Palmeros del ruedo ibérico con esencia cañí. Es ese coro de palmeros mediáticos que sin ninguna alegría, sin ningún ritmo, con ruido esperpéntico, con informaciones de chirigota, con tertulias barriobajeras hacen repiqueteos a cada ocurrencia, a cada vuelta al pasado más negro, a cada derecho doblegado.

Palmeros bendecidos por esa jerarquía eclesiástica que vuelve a hacerse fuerte mientras brinda con champán porque se vuelve a castrar la libertad de las mujeres. Vergüenza de país en el que se recorta por todas partes menos en subvenciones millonarias a una iglesia católica que no representa a nadie. Ni a Dios.

Pero gobernantes, obispos, coros internacionales y coros mediáticos casposos se quedaron con las palmas congeladas cuando vieron las manifestaciones que recorrieron las calles de España el 19. Cuando vieron cómo Madrid se desbordaba a pesar de que no se reforzó el transporte. A pesar de que el transporte no fue gratuito como cuando viene el Papa.

Los palmeros se piensan que es este un país de asustados indocumentados. No saben que están jugando con fuego y la chispa, las chispas, pueden saltar en cualquier instante.

Para palmas, eso sí, como estas, las de Peret.

Y aquí os dejo una mano abierta. Incalificable:

domingo, 15 de marzo de 2009

El peligro de la banca/ Idus de marzo/ Parado, pero optimista


"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a ellos privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron". Si eso lo hubiera dicho Marx…, pero no, la máxima, confirmada, rula por Internet y corresponde al que fuera presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, allá por 1802. Siglo tras siglo, no hace falta ser un lince para verlos venir.

Y, entre tanta crisis esperábamos al día de hoy, los idus de marzo, que tradicionalmente traían buenos augurios hasta que cogió Julio Cesar ("guárdate de los idus de marzo", le dijo un ciego) y le apuñalaron, entre otros, su protegido Bruto, "tu quoque fili mi" ("tú también hijo mío"), que le debió doler más la traición que la puñalada.

Bueno, hoy Francisco Camps, el presidente valenciano, también ha tenido sus idus de marzo con el desastre del sastre. El País publica una entrevista con el modisto, despedido después de declarar ante Garzón. Esta mañana Camps en la radio aseguraba sentirse contento. Hay gente pa tó.

Y como hay gente pa tó, celebremos los idus de marzo con optimismo. Un tema imprescindible en estos tiempos de paro que corren:

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