Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero
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lunes, 25 de noviembre de 2013

25-N: La violencia de las cifras del machismo


Coincidiendo con la conmemoración del 25 de noviembre la secretaría de la Mujer de CCOO de Madrid ha publicado su informe anual sobre violencia. En él se explica como durante el año 2012, han sido asesinadas por violencia de género cincuenta y tres mujeres en el España; de ellas, siete en la Comunidad de Madrid, lo que supone un 13 por ciento del total. En lo que va de 2013, ya son cincuenta y tres (misma cifra que en todo 2012), de las que ocho se localizan en Madrid, y suponen un 15 por ciento del total.

El informe aporta datos contundentes sobre la violencia machista en Madrid y en España:

- La defensa de la vida para las confesiones religiosas no contempla la de las mujeres.

- El número de víctimas declaradas en Madrid llenaría dos veces el palacio de los Deportes y las de toda España, dos veces el Estadio Santiago Bernabéu.

- Entre 2007 y 2012, las denuncias realizadas por violencia de género y admitidas judicialmente, se elevan a 800.512 en España, de ellas 125.156 corresponden a la Comunidad de Madrid.

- En Madrid, con la crisis, han aumentado las denuncias.

- La crisis empeora las dificultades de las víctimas.

- Es un mito que las mujeres hagan denuncias falsas. En 2012 se interpusieron 128.543 denuncias por violencia de género y sólo se incoaon 32 procedimientos por denuncia falsa. Esto es, únicamente un 0,0045 por ciento.

- Es alarmante el número de menores afectadas por violencia de género. 1.007 chicos menores de 18 años han sido enjuiciados por delitos o faltas de violencia de género en España desde 2007. Este dato no incluye delitos y faltas instruidos, que elevarían la cifra.

- Sólo una de cada cinco víctimas mortales había denunciado, y sólo un 7 por ciento de todas ellas tenía medidas de protección en vigor.

- El 29 por ciento de las víctimas mortales son mujeres jóvenes, entre 16 y 30 años.

- El 43 por ciento de las mujeres víctimas dependen económicamente del maltratador y el 55 por ciento tienen hijos en común con él.

- Las víctimas no sólo son mujeres. Desde 2011 han asesinado a 18 niñas, 8 de ellas bebés.

- Los agresores no son locos. Son asesinos. En Madrid el 31 de diciembre de 2012 había 631 maltratadores recluidos, teniendo en cuenta la media anual de 21.000 denuncias, sólo un 3 por ciento de los denunciados. La media de las penas es de tres años, aunque el 40 por ciento de los reclusos tienen condenas inferiores a dos años.


lunes, 28 de octubre de 2013

Policía Local de Fuenlabrada especialista en violencia de género, Áurea Ramos

Áurea Ramos en una fotografía de Fran Lorente
Áurea Ramos es licenciada en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares. Es de Madrid capital, vive en la sierra y trabaja en Fuenlabrada. O sea, que conoce la región. La crisis de mediados de los años noventa impidió que pudiera dedicarse a su vocación inicial así que vio que había oposiciones para policía local en la comisaría de Fuenlabrada y allí que fue. Áurea, Auri, que es como la llama todo el mundo, consideró que ser policía era una profesión muy masculinizada y para ella se convirtió en “un reto”. Bueno. Eso y que ofrecía una estabilidad que la biología no le daba. Así que en 1996, con 28 años, logró su plaza y comenzó a trabajar al tiempo que se afiliaba a las Comisiones Obreras. En aquel tiempo sólo había tres mujeres policías (ahora son más de treinta gracias a un programa que se planteó desde el Ayuntamiento de Fuenlabrada), y recuerda que sí, que al principio “la miraban mucho”, como un bicho raro; aunque reconoce que nunca se ha sentido discriminada, ni por la ciudadanía, ni por sus compañeros.
Con el tiempo, en 2006, ascendió a cabo y actualmente es, además, delegada sindical. Es consciente de que cuando las mujeres ven la posibilidad de ascender profesionalmente tienen que renunciar a su vida personal con la incomprensión del hombre, por eso no le extraña que las mujeres directivas o que ocupen altos cargos estén divorciadas.

Como en otras profesiones la policía local trabaja 24 horas al día durante los 365 días del año, bien sea patrullando o realizando tareas administrativas. Áurea Ramos ha hecho un poco de todo, pero lo más potente comenzó en el año 2000. Un año antes, el Ayuntamiento de Fuenlabrada puso en marcha un programa integral a víctimas de la violencia de género del que formaba parte la policía local, y Auri se adscribió a él porque daba un perfil muy idóneo.

Comenzó recogiendo denuncias de mujeres maltratadas y desde el principio se  implicó mucho. Cada vez más, viviendo en primera línea lo que es la realidad de esa irracionalidad que es la violencia machista. Rememora cómo muchas mujeres víctimas “se sentaban, te contaban, te sorprendía el envejecimiento físico de personas jóvenes que, después de haber abandonado el ciclo de violencia, rejuvenecían. Veías como evolucionaban… Esa evolución y el agradecimiento por ayudar a salir de esa tragedia no tienen precio”, relata Auri con elocuencia.

Auri aconseja denunciar, pero sin presionar. Además ya se puede instruir de oficio, y explica “la mayoría de las mujeres que sufren violencia tienen indicadores. Además de, por ejemplo, los vecinos, son fundamentales los médicos de atención primaria” y no es imprescindible que la mujer denuncie.

Se refiere también a la violencia psicológica que es tan perjudicial o peor que la violencia física y recuerda a alguna mujer que le narraba como “la bofetada es lo de menos”, como lo que duele “son años de insultos” y lo culpable que se siente la mujer cuando se planta y contesta: “no”.

Aunque deja claro que ella no es psicóloga y que hay quien dice que el maltratador se puede rehabilitar, el dato es que hay un gran número de reincidentes, “y no sólo con la primera pareja, también con la siguiente”. Y también explica que, tristemente, “muchas maltratadas vuelven a serlo por siguientes parejas o incluso por los propios hijos. Curar heridas psicológicas es muy complicado. El seguimiento puede durar hasta cinco años, la cuestión es que muchas mujeres lo abandonan, bien por iniciativa propia, bien porque los recortes hacen desaparecer los programas de rehabilitación”.

Pesimista
A pesar de su elocuencia y su sonrisa, Auri no ve con mucho optimismo el futuro. Por una parte está los recortes, pero “también la crisis es causante de violencia de género. Esta crisis está llevando a muchas personas al paro y esto origina conflictos y violencia en las familias. Además, ahora muchas mujeres no denuncian por temor. Porque no tienen a dónde ir, ni un trabajo que garantice su independencia económica”.
Pero la violencia no es sólo cosa de pobres, y reconoce que es una lacra que se da en todos los ámbitos: “entre abogados, jueces, médicos…”

Comentamos el aumento de violencia machista entre adolescentes. Auri, entre otras razones, la achaca a que el papel de sumisión de la mujer en algunas culturas pervive entre personas de otros países que se han instalado en España y a que aún no ha habido toma de conciencia por esta nueva generación.
Pero fundamentalmente considera que se ha descuidado la prevención y la educación, “la violencia se erradica con prevención, con educación” y no sin cierto orgullo, asegura que “Fuenlabrada siempre ha sido pionera en estos temas”. Ella, ha viajado mucho por  España y el extranjero.

Y terminamos comentando otro asunto relevante como es la identificación de personas extranjeras por parte de la policía. Los datos evidencian que “los no blancos tienen el doble de posibilidades de ser parados para ser identificados por la policía”, circunstancia que no se da en Fuenlabrada. La policía local tiene un proyecto pionero a nivel europeo. El policía se identifica también a la persona, y en un informe que rellenan durante la identificación deben explicar por qué se le ha parado, en qué lugar y a qué hora. Esto ha aumentado la eficiencia ya que en un 30 por ciento de identificaciones se localiza algún ilícito. Auri lo tiene claro, “los nacionales son igual de delincuentes que los extranjeros”.


Otra instantanea de @frlorente en la comisaría de Fuenlabarada.
Recortes y reforma local

Le pregunto a nuestra policía fuenlabreña sobre si existen suficientes mecanismos para hacer frente a la violencia machista. Ella, cambia el semblante y explica que está preocupada, que existe preocupación a cuenta de la reforma local emprendida por el Gobierno. Considera que “la atención a estas mujeres va a desaparecer en muchos lugares” y asegura que no existe duplicidad de funciones en las diferentes administraciones, local y regional: “los ayuntamientos somos mucho más cercanos que la administración regional y nos hemos dedicado mucho más con equipos de psicología, con casas de acogida, con seguimiento de los menores… Es cierto que la Comunidad ha subvencionado, pero con la llegada de los recortes el grueso del gasto ha recaído sobre los ayuntamientos, que van a terminar ahogados”.

jueves, 22 de octubre de 2009

Por amor

Antes de nacer, ella ya había caído en la trampa del sometimiento. Aún en la barriga de su madre ya era poseedora de una fina mantilla para cristianar niñas y un precioso ajuar color rosa con borlas a tono.
Todavía sin capacidad para comprender se dormía cada noche con cuentos de príncipes y princesas locamente enamoradas. Con esas historias de amor romántico que durante un par de siglos daban vueltas en el subconsciente colectivo.
En sus canciones infantiles describía con alegría como Juan Carabina había matado a su mujer, la había metido en un saco y la había puesto a moler.
Su primer príncipe la morreó y la magreó por amor, hasta que un día él se cansó de ella. Ella humillándose le pidió más amor. Él la golpeó y nunca quiso volver a saber de ella. Son las cosas del amor.

También su madre esperaba que algún día esa hija la cuidara en su vejez. Su madre, su tía, su abuela…, la recomendaban un buen marido, con dinero. Un príncipe azul que resolviera su vida. A cambio sólo tendría que dar amor. Ella lo encontró, la pasión sólo duró unos meses, pero ella siguió dando todo su amor. Y engendró una hija por amor.
Y de cuando en cuando él la golpeaba, por amor. Cada semana, cada noche más golpes…
La única moneda de cambio que ella conocía era el amor sin vuelta. Sin siquiera propina. Su silencio ante los golpes era por amor. Ella no lo sabía. Pero eso no era amor. Era apego enfermizo. El amor se murió con la pasión y ni siquiera ocupó su puesto el cariño. Sólo ese apego enfermizo.
Aquella noche, mientras la hija miraba con terror en los ojos y pánico en el alma, él golpeaba, golpeaba y golpeaba; por amor; hasta la muerte.
Otra muerte por amor. La mató porque era suya. La hija se juró que desde ese instante sólo se amaría a sí misma. Y fue libre.
A esa niña sólo le digo que siga amándose. Que sea libre.