Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

martes, 22 de enero de 2013

Javier López deja la secretaría general de CCOO de Madrid


Mañana se inicia el Congreso de CCOO de Madrid. Habrá cambios. Su secretario general, Javier López, como mandan los estatutos abandona la secretaría general después de tres mandatos. Y le he entrevistado. El máximo responsable del sindicato en Madrid hace un repaso a la situación que vivimos, y lo tiene claro, no da por perdida ninguna batalla.

Javier López, secretario general de CCOO de Madrid, fotografiado por Fran Lorente en el cielo de la capital.

P. En estos cuatro  años se han realizado tres huelgas generales, dos de ellas en el último año. ¿Están siendo eficaces las huelgas generales?
R. Ninguna movilización es inútil. Sólo podemos dar por perdida aquella lucha que no se libra. Cada movilización ha contribuido a unir voluntades a favor de otro modelo de salida de la crisis. De la clase trabajadora, de la ciudadanía y de cientos de organizaciones sociales. La voluntad de la sociedad es un arma que nadie en su sano juicio puede despreciar.

P. Cuál de todos los frentes abiertos en “lo público” (sanidad, justicia, enseñanza, científicos, pensionistas, dependencia, Telemadrid…) puede hacer afectar más negativamente a nuestro futuro?
R. La batalla en defensa de lo público es una batalla para preservar un modelo social amenazado en toda Europa. La defensa de los derechos conquistados en  torno al empleo son vertebradores de nuestra sociedad. Derecho a un empleo, el derecho a vernos protegidos cuando no tenemos un puesto de trabajo. Derecho a una pensión cuando nos jubilamos o un accidente o enfermedad profesional nos impide trabajar. Derecho a mantener nuestra autonomía gracias a los servicios y prestaciones de atención a la dependencia, a los servicios sociales. El derecho a la educación. A la salud. A una vivienda. A la información, o al transporte público.  Son piezas de la construcción que permite nuestra convivencia en libertad. No existe libertad sin derechos que nos hagan iguales.

P. ¿A qué achaca la prohibición de algunas manifestaciones y el fuerte dispositivo policial, cuando no represión?
Celebrando el Día del Orgullo.
R. Al miedo a la libertad. No hemos vivido tensiones sociales, ni fenómenos de violencia, que justifiquen el endurecimiento de las medidas policiales y sancionadoras por asistir o participar en  movilizaciones. Es como si el objetivo fuera provocar la violencia para alentar el miedo. En lugar de atender las demandas sociales y solucionar los problemas mediante el diálogo, parece que hay quienes intentan que el miedo juegue a favor del inmovilismo y de una reacción conservadora que termine por ratificar una  medidas inútiles e injustas contra la crisis.

P. Con todo, ¿piensa que hay salida?
R. Claro que hay salida. La movilización debe fortalecer la vertebración de la sociedad y su capacidad para forzar la negociación con los poderes públicos sobre las propuesta y alternativas más  justas y equilibradas para salir de la crisis. Somos un país más pobre, sin duda, pero no por ello tenemos que admitir la condena de vernos convertidos y un país más injusto, desequilibrado y fracturado. Si permitimos esa situación es nuestro futuro como sociedad lo que estamos poniendo en juego. Los políticos tienen la responsabilidad de administrar lo que es de todos, en dialogo permanente con la sociedad organizada.

MADRID 

P. ¿Piensa que nuestra comunidad sufre con más virulencia la crisis que el resto del Estado?
R. La crisis es general. Madrid tiene sus peculiaridades en la misma, pero no por ello podemos decir que estemos peor que otras regiones. Nuestra media de paro es menor que la media, pero el crecimiento del paro en Madrid ha sido más acelerado. Los problemas de las familias que padecen el paro son mayores que en otras Regiones porque somos una Comunidad más cara, urbana y con necesidades esenciales más ineludibles. La dureza de la crisis sobre las personas. Además somos la capital, lo cual nos convierte en un crisol y altavoz de las tensiones y problemas de toda España. Bankia, las preferentes, los desahucios, Gerardo Díaz Ferrán, los EREs en IBERIA o Telemadrid no son distintos a los problemas que se viven en otros lugares de España, pero su dimensión es mayor y adquieren de inmediato repercusión nacional.

P. ¿No viene siendo Madrid conejillo de indias del PP llevando al extremo políticas neoliberales?
R. Madrid se ha convertido, efectivamente, en campo de experimentación de las políticas más duras del PP a nivel nacional. La presidencia de Esperanza Aguirre ha sido el referente de los elementos más ultraliberales y neoconservadores en España. El ataque a las universidades públicas, los beneficios concedidos a la enseñanza privada, la experimentación de todos los modelos posibles de gestión sanitaria conducentes a la privatización y externalización, el boicot programado a la ley de dependencia, los privilegios fiscales a las rentas más altas, el incremento de los precios públicos y las tasas. No son políticas distintas a las aplicadas en otros lugares de España, pero la intensidad y generalización de las mismas han convertido a Madrid en un laboratorio del Tea Party español.

P. No hace tanto que Ignacio González accedió a la presidencia de la Comunidad de Madrid y recibió a los sindicatos. Parecía una buena noticia ¿Han cambiado algo las cosas con respecto a Esperanza Aguirre?
R. Cambian las personas y la impronta personal, pero Ignacio González ha sido designado para llevar a sus últimas consecuencias las políticas diseñadas por Esperanza Aguirre. De hecho es ella la que conserva la Presidencia del PP en Madrid, que sigue siendo el partido de Aguirre. González se ha metido en charcos que no hubiera pisado, probablemente, Aguirre, como el de los médicos, pero se ha embarcado en el proceso de destrozar Telemadrid para convertirlo en un instrumento de propaganda y entretenimiento con alta participación de productoras privadas afines, un viejo proyecto de la esfinge ultraliberal.

P. ¿Y en la capital, la relación con Ana Botella tras la marcha de Gallardón?
R. Gallardón es un político de derechas polémico y polifacético. Sus proyectos le han ganado fama de faraónico, pero han tenido un carácter populista innegable. Desde el soterramiento de la M-30, hasta las Olimpiadas. Ana Botella no ha encontrado su espacio y se nota una ralentización de la política madrileña, en un Ayuntamiento acosado por la deuda y los recortes, no sólo salariales y de personal, sino también de servicios públicos como las Escuelas de Música que han tenido que incrementar brutalmente sus precios. El accidente de Madrid Arena ha puesto a Madrid en el punto de mira de toda España y no precisamente para bien.

P. ¿Y cómo evalúa la actuación de la oposición política?
Con su bandera. La de las Comisiones Obreras.
R. La oposición, la izquierda política y social, nos hemos visto tan sorprendidos como toda la sociedad por esta crisis. Tenemos la obligación de reforzar los vínculos de solidaridad, de trabajo compartido, sin sectarismos, para abrir camino a alternativas creíbles e ilusionantes. Alternativas que contribuyan a mantener y reforzar eso que nuestra Constitución denomina Estado Social y Democrático de Derecho. Eso significa nuevo modelo productivo, defensa de las personas frente a la crisis y regeneración democrática de las instituciones.

Comisiones Obreras 

P. ¿Cómo calificaría este mandato que finaliza en CCOO de Madrid?
R. El mandato que finaliza ha sido muy duro para todos los trabajadores y trabajadoras madrileños. Los datos del paro, los recortes laborales y sociales, las agresiones al sindicalismo de clase, los cierres de empresas, despidos, aumento de los EREs. Los recortes sociales en educación, sanidad, servicios públicos, han protagonizado un escenario cada vez más duro, en el que el combate contra el déficit público se ha convertido en único objetivo de los gobiernos. Organizar a los trabajadores para hacer frente a esta situación laboral y social se ha convertido en una necesidad y el objetivo prioritario de CCOO.

P. También próximamente es el congreso confederal. ¿Haría un balance del último mandato
R. Nuestra Confederación ha hecho un esfuerzo colectivo impresionante para interpretar la profunda crisis en la que estamos embarcados, elaborar propuestas y alternativas para afrontarla sin debilitar el  modelo social, vertebrar, organizar y movilizar a los trabajadores y la sociedad para defenderlas. El sindicato ha afrontado el reto de fortalecer nuestras estructuras federales y territoriales, para defender los intereses personales, sectoriales y generales de una clase trabajadora golpeada con brutalidad por la crisis.Se ha fortalecido la unidad de acción con UGT y con otras organizaciones sindicales. Trabar alianzas con el sindicalismo europeo, en el marco de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) y la constitución de la Cumbre de Organizaciones Sociales, han sido determinantes en este periodo.

P. ¿Está afectando la crisis y la campaña antisindical al sindicalismo de clase?
R. La crisis ha entrado de lleno en el núcleo central de trabajadores y trabajadoras afiliados. La pérdida de afiliación, siendo proporcionalmente menor a la pérdida de empleo, se deja notar. En cuanto a las agresiones al sindicalismo de clase, forman parte del ataque frontal a las instituciones democráticas. Los sindicatos hemos asumido, en las últimas décadas, un papel en las instituciones, en sus órganos de participación y, aunque minoritariamente, en algunos órganos de gobierno. Eso ha influido en que, desde determinados ámbitos neoconservadores, se haya instrumentalizado esta participación para achacar a los sindicatos el fracaso de las instituciones en el combate contra la crisis. Los sindicatos, los partidos políticos, las instituciones, las propias organizaciones sociales, el empresariado, las Comunidades Autónomas y hasta los Ayuntamientos, tenemos la obligación de recuperar cuanto antes el papel de vertebradores de intereses sociales y cauce de solución para el conflicto social. No va a ser fácil, pero es absolutamente necesario.

P. La crisis y el recorte de derechos es global, ¿cree que la respuesta del sindicalismo internacional es suficiente?
A seguir peleando.
R.  El sindicalismo internacional representado por la Confederación Sindical Internacional  (CSI) y su instrumento europeo, la CES, son herramientas esenciales para afrontar una crisis global, que desborda las fronteras nacionales y que no podemos superar con las recetas inútiles e injustas de la Troika compuesta por el Fondo Monetario Internacional, la Comisión y el Banco Central Europeo, a las órdenes de Angela Merkel.

P. ¿Qué diría a quienes opinan que el sindicato de clase está anticuado?
R. Todas las instituciones y organizaciones tienen que adaptarse a los cambios, pero eso no significa renunciar a los principios y fines del sindicalismo. Organizar a la clase trabajadora para la defensa de sus intereses sectoriales y personales sigue siendo el principio esencial del sindicalismo. Utilizar la movilización y la negociación para abrir camino a la solución de nuestros problemas, son estrategias plenamente válidas en estos momentos. Las estructuras pueden anquilosarse y deben ser reformadas y adaptadas siempre, pero el sindicalismo sigue siendo necesario, tanto o más, que en aquellos días en los que algunos trabajadores y trabajadoras decidieron organizarse en sindicatos para defender sus derechos laborales y sociales.

P. Quizá en lo personal… ¿Cómo ha vivido estos años al frente de CCOO de Madrid?
R. En lo personal he vivido el periodo más intenso y apasionante de mi vida. Ha sido duro y difícil, en todos los órdenes, pero muy gratificante en lo personal. Me he sentido siempre, en cada conflicto, en cada movilización, ante cada problema, en el ojo del huracán de España y de la Confederación. Ante cada Huelga General y cada movilización nacional, o Regional. Ante cada proceso de negociación, he sentido el realismo de aquella gregería de Ramón Gómez de la Serna, que afirmaba que "Una pedrada en la Puerta del Sol mueve ondas concéntricas en toda la laguna de España". Lo he sentido desde el conflicto de Sintel, hasta la Marea Verde, pasando por el Hospital Severo Ochoa de Leganés. Lo he sentido en las movilizaciones contra la Guerra de Irak, ante los atentados del 11-M, la T-4 y en cada atentado terrorista. Lo he sentido cuando hemos negociado la Ley de Renta Mínima para personas sin recursos, el Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales, para evitar accidentes y enfermedades profesionales, o el Instituto Laboral para solucionar los problemas laborales, sin tener que recurrir a los juzgados. Lo siento ahora junto a los compañeros de Telemadrid sometidos al terror gubernamental de volar por los aires 925 puestos de trabajo, o ante los centenares de puestos de trabajo que perdemos cada día en Madrid como si fuera lo más natural del mundo. Me siento incapaz de explicar aquí todas esas vivencias. Siento que he vivido este periodo de mi vida con el doble de intensidad de mi vida anterior.

P. A nadie se le escapa que es usted un valor en la izquierda madrileña. No están las cosas para prescindir de los valores… ¿Ha pensado en su futuro?
R.  Las cosas no están para prescindir de nadie. No me siento menos prescindible, ni más imprescindible que cualquier ciudadano o ciudadana en estos momentos en los que hay que aunar voluntad y trabajo, sin sectarismos, para abrir las puertas a soluciones equilibradas y justas a esta crisis. Creo que el sindicato tiene muchos retos inaplazables en los que puedo aportar algo. En todo caso, me sentiré bien en cualquier lugar donde la intransigencia y la crispación sean arrinconadas y se abra camino el diálogo, la voluntad de negociar y el compromiso. En cualquier lugar donde se luche para que todos entendamos que no hay país, ni patria, ni sociedad civilizada, sin derechos que nos hacen libres e iguales. 

Con Marcelino Camacho.
"No existe libertad sin derechos que nos hagan iguales"

"Parece que hay quienes intentan que el miedo juegue a favor del inmovilismo"

"Madrid se ha convertido, efectivamente, en campo de experimentación de las políticas más duras del PP a nivel nacional"

"Ignacio González ha sido designado para llevar a sus últimas consecuencias las políticas diseñadas por Esperanza Aguirre"



"Ana Botella no ha encontrado su espacio y se nota una ralentización de la política madrileña"

"La oposición, la izquierda política y social, nos hemos visto tan sorprendidos como toda la sociedad por esta crisis"

"Las agresiones al sindicalismo de clase, forman parte del ataque frontal a las instituciones democráticas"

"Todas las instituciones y organizaciones tienen que adaptarse a los cambios, pero eso no significa renunciar a los principios y fines del sindicalismo"

"He vivido este periodo de mi vida con el doble de intensidad de mi vida anterior"


"Me sentiré bien en cualquier lugar donde la intransigencia y la crispación sean arrinconadas y se abra camino el diálogo, la voluntad de negociar y el compromiso"

domingo, 20 de enero de 2013

20 años sin Audrey Hepburn


Hace veinte años moría Audrey Hepburn. De las clásicas, nunca he tenido claro si estaba enamorado de Audrey; de Catherine Hepburn, peleona, feminista, luchadora…; o de Marilyn, rubia sensual. Quizá de las tres, dependiendo del momento... Y tampoco tengo claro si me enamoraban ellas o sus personajes. Quizá ellas interpretando sus personajes.

Sin duda, Audrey, en Desayuno con diamantes, sí genera adicción. Variable, repleta de problemas, días rojos y secretos, inestable, amiga preferente. Y atractiva. Atractiva con sus ojos húmedos, con su mirada melancólica  insondable, con su cuerpillo, con su cantar tan espantosamente agradable y seductor.

No hace mucho emitieron en una cadena de televisión un reportaje sobre Audrey en el que se hablaba de su dura infancia durante la II Guerra Mundial. Ella había nacido en Bélgica, donde pasó parte de la contienda. También padeció la guerra en Holanda, de donde era originaria su madre. Allí, tras el desembarco de Normandía, los nazis confiscaron carburantes y alimentos. La población moría de hambre y frío… Audry adolescente sufriría todo esto. Estudió para ser bailarina pero su constitución se vio afectada por la miseria. Por ello se hizo actriz.

En 1947 leyó El Diario de Ana Frank, y le afectó en extremo. Ambas tenían diez años cuando empezó la guerra y quince cuando acabó. Cuando el país fue liberado por las fuerzas aliadas, las Naciones Unidas ayudaron en el reparto de víveres. Esto hizo que en el futuro, la actriz siempre participara en acciones de UNICEF.

El otro día la vi, impresionante en Historia de una monja. Pero cuando cambió la vida de Audrey fue a partir de Vacaciones en Roma, en un papel que los productores querían que fuese para Elisabeth Taylor, pero William Wyler se quedó impresionado por la prueba de cámara.

Audrey fue un ángel con la cámara y hasta que el cáncer se la llevó. Aunque a veces parezca icono de moda, jamás fichó por ninguna marca, ni era de joyas. Era elegante de alma y de corazón. Un ángel de melancólica mirada y de fiel amiga...


viernes, 18 de enero de 2013

Los patriotas, Bárcenas, el PP, Suiza y tal


Esto va a más. Cada día, los patriotas nos sorprenden con corrupción a raudales. Patriotas de bandera en la billetera. En este sistema heredado del franquismo, del Rey abajo, el que no corre vuela.Los adalides de la marca “España” guardan los ahorrillos en los paraísos fiscales, como el arquitecto Calatrava, que a Valencia, o Bilbao vendrá sólo de puente.

Repasaba esta mañana con el bueno de mi amigo Ángel algunas circunstancias y, claro, es que la Academía de la Lengua no tiene vocablo para lo que aquí ocurre. El presidente de la patronal, Díaz Ferrán, está en la cárcel por chorizo, así, sin circunloquios. Su cuñado Arturo Fernández, no el glamuroso Chatín, el presidente de la patronal madrileña, debe 400.000 euros a la seguridad social.

Es este Arturo Fernández un tipo chabacano, un tipo que dice que no es rico porque tiene una impresionante colección de coches de lujo. Alguno de estos ejemplares dignos de un rey, así, como el nuestro. Un rey tipo cazador con novia y una hija que flota en millones y en palacios, pero que desconoce de dónde saca el dinero, aunque Urdangarin parece que se lo ha estado llevando a espuertas por eso, por ser su suegro quien es.

A ver, llevamos a Calatrava, Díaz Ferrán, un rey, Urdangarín… Y eso, Arturo Fernández, que fichó a Carmen Rivero Mestre, la mujer de Ignacio González, el presidente de Madrid, para ser vicepresidenta de la patronal madrileña y hacer loby en Bruselas. Claro, Carmen, cobró una indemnización de unos 700.000 euros de su anterior trabajo (o sea lo que viene a marcar la reforma laboral que tanto pregona la patronal) y se compró un chalet de lujo en Marbella. Su marido, ni se enteró que tenía una casita nueva, comprada a un tipo que parece que sabe moverse bien en asuntos de dineros negros y tal.

Contaba Ignacio González que está muy bien que el exconsejero madrileño de Sanidad, Güemes (el marido de la de “que se jodan” y yerno de Fabra, el de la lotería y el aeropuerto fantasma de Castellón”) estuviera en el consejo de administración de la empresa privada de análisis de sangre a la que se le ha adjudicado este asunto.

Defendía este asunto Ignacio González y al rato le sale lo del chalet de lujo. Al rato, que no Rato, el tipo imputado por la Audiencia Nacional por Bankia, que acaba de ser fichado por Telefónica. Tipo de confianza, como Ignacio González de la cazatalentos Esperanza Aguirre, que parece tan feliz con que haya salido el asunto Bárcenas. Espe quiere salvar España y es capaz de arrasar lo que sea, incluido su propio partido. Parece que Rajoy, en su día la amenazó con sacar mierda y mira tú que ahora la mierda envuelve la calle Génova.

Todo va muy rápido, Ignacio González, que además de oler a podrido es bobo tiene abiertos miles de frentes en Madrid, enfrentándose con sus votantes. Tiene enfadados a todos: médicos, enfermeras, farmacias, empresarios de la farándula … González, conocido como El Egipcio por la disposición de su mano a la hora de coger comisiones, tiene un negro futuro. Es un tipo muy de las formas de Espe, pero…, cae mal  a la gente además del lógico mal rollo con Gallardón, que insiste que sí fue espiado por González, con esa chisca trama de espionaje. Gallardón, que a la sazón tiene enfadado a todo el mundo de la Justicia, incluidos los jueces más derechosos.

En momentos así y con personajes como estos, a quién yo hecho de menos es a Valle-Inclán, cómo disfrutaría con este Ruedo Ibérico. Con una delegada del Gobierno en Madrid, cuyo esposo está en busca y captura; con una Ana Mato, que de repente, por sorpresa, se encuentra un Jaguar en el garaje de su casa. Un ruedo en el que el juez que investiga y mete mano a la trama Gürtel es el que termina condenado. Un ruedo con aeropuertos sin aviones (Castellón), vías sin trenes (San Martín de ValdeIglesias), kilómetros de Metro que no hay quien pague, eme treintas, o Palacios de Justicia sin acabar, u hospitales con los últimos avances que sólo están para las visitas extranjeras de postín… Obras y obras y obras, que sólo han servido para que cobrar comisiones millonarias para que las repartiera el tesorero del PP entre los dirigentes del PP. Ese partido que nos ahoga con reformas laborales, que privatiza la sanidad, la enseñanza, que pone precio a los medicamentos, que impide que la Justicia sea universal y gratuita.

Del Rey abajo, ninguno. O como dice Cospedal, que cobra no sé cuantos sueldos mientras elimina las urgencias rurales en Castilla La-Mancha, “cada palo que aguante su vela”. Apaga y vámonos.

Con esta derecha patriota seguimos como en los setenta:

miércoles, 16 de enero de 2013

De Ignacio González a Nick, de Inma Chacón


Mientras intento digerir la evolución del caso Ignacio González, el presidente de la Comunidad de Madrid privatizador que se acaba de dar cuenta de que era propietario de un ático de lujo en Marbella y que se lo compró a un tipo que parece entiende de paraísos fiscales, termino las últimas líneas de Nick, una historia de redes y mentiras. Redes y mentiras que nada tienen que ver con el PP de Madrid. Se trata de redes sociales y mentiras de amor, mentiras por amor.

Recuerdo la larga conversación que tuve con Inma Chacón en su casa a cuento de su Tiempo de arena, finalista al Planeta del pasado año. Allí, en su casa, me habló de sus hijas y de cómo había escrito una novela “sin grandes pretensiones” basada en una historia real de una de sus vástagas. La novelita era Nick y me comentó que existía la posibilidad de que un día fuera una película…

Así las cosas andaba yo por la FNAC no hace mucho echando un vistazo en los estantes de libros juveniles, libros para estas edades tontas, y me topé con Nick. Lo compré y en un pis-pas cayó.

Amor adolescente e internet. Vamos, que es como la hermana pequeña de best selller de Daniel Glattauer, Contra el viento del Norte y su segunda parte, Cada siete olas.

La obra de Chacón se inicia con una cita de Juan Planas Bennásar: “A veces tropezamos / con una última celosía. / Más allá está el mundo. / Como nosotros / en paradero desconocido/.

Después nos encontramos con una máxima de cada uno de los siete sabios de Grecia. Y, por fin el capítulo uno, que arranca en plan mitológico para comparar a nuestros protagonistas con dioses griegos:

“Y así fue como un día, al salir del colegio, vio Dafne a Roberto por primera vez, como un díos que aparecía ante sus ojos con el carisma de lo inalcanzable…”

Sí. Es una historia de redes y mentiras. De amor, ¿de obsesión?: “Dafne no durmió aquella noche, ni la siguiente, ni la otra. Sus párpados se negaban a cerrarse mientras recordaba el momento en que pasaba bajo el arco que él había dibujado para ella con su brazo”.

A las mentiras de amor adolescente hay que añadir las que la madre ha venido contando a la protagonista y hermanas respecto a su padre. Un lío que hay que ir desentrañando página a página…

Es interesante la relación de la madre y las hijas. Broncas, broncas y broncas. Incomprensiones, silencios: “Ella adora a su madre, pero últimamente parece distinta. Más pesada, más impaciente, más exigente, menos comprensiva. Nunca la entiende. Y le grita. Siempre le grita”.

Y es que nuestra protagonista tiene una mala edad y se mete en un jardín complicadillo. Como para no tener el carácter un tanto desquiciado. Tanto que “salvo con su prima Paula, que conoce el secreto que está convirtiendo su vida en un tormento desde hace unos meses, no consigue conectar con ningún otro ser sobre la Tierra”.

No conecta ni con Trufi, el perrito de la familia, que vive atemorizado con esa irascibilidad. En la casa viven cuatro hermanas, la madre y Trufi. E internet, claro. Vamos, como en Mujercitas pero en el siglo XXI.

Y sí vemos el peligro de las redes, aunque…, no son lo más peligroso: “Las redes más peligrosas son las invisibles. Dafne lo sabe. Pero más peligrosas aún son las que se tejen alrededor de uno mismo, porque esas no sólo no las aprecia la vista, sino que apenas se sienten”.

Hasta ahí puedo leer. Si eres joven, enredas en redes sociales y…, has probado la dulce amargura del amor, quizá te puede interesar. Quizá, que es posible que no estés de humor para recibir recomendaciones…

Si eres chico, ahí te va este tema de mi época. Pincha y escucha. Para ti.

Y ya para todos, pues esta otra cosa un poco más actual, que también viene a cuento e incluye el concepto clandestinidad, que le da más sal a la cosa del amor adolescente. O no adolescente:




martes, 15 de enero de 2013

Ignacio González (IG) y el innoble arte de la política


Fue Platón quien hablaba del “arte” de la política. Un arte noble. Esta mañana escuchaba en la Cadena Ser una entrevista que le hacía Pepa Bueno a Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid. Como triste conclusión general, ha quedado claro que este hombre hace de la política un arte innoble. Hace de la política un arte de birlibirloque, de trilero.

Como diría mi madre, IG ha hecho suya la máxima “por eso los albañiles usan zapatillas blancas”, que por más que Pepa Bueno preguntaba por activa y por pasiva acerca de la Sanidad, de la privatización, él miraba para Cuenca sin ninguna vergüenza.

Y sin ninguna vergüenza ha asegurado que “está bien aprovechar la experiencia adquirida en la vida pública (en la política) para la empresa privada”. O sea, contactos y tal… O sea que pagamos a los políticos durante años para que con sus contactos luego se dediquen a la empresa privada.

En el absurdo de los absurdos, ha llegado a comparar la privatización de la Sanidad con la de Gas Natural, como si un cáncer nos lo fueran a solucionar en Gas Natural. No se entera. Las movilizaciones contra la privatización de la sanidad afecta a todos los sectores profesionales y a toda la ciudadanía, especialmente a las personas más desfavorecidas. Mire, IG, se puede vivir con un gas privatizado aunque seamos contrarios a ello, pero no se puede vivir con enfermedad. Casi seis millones de parados no van a poder acceder a la sanidad privada. Enfermos crónicos ya están quitándose de comer porque tienen que pagar unos medicamentos a los que ahora, además, en Madrid hay que pagar un euro porreceta.

Y más, que IG ha venido a reconocer que todo esto que se está haciendo con la Sanidad, con la enseñanza, con Telemadrid es porque el PP ha sido un desastre gestionando durante 17 años, por ello Madrid está en una situación económica espantosa.

Los argumentos de IG son una parte más de la suciedad que todo lo invade. Horas después de la entrevista, el que fuera consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Güemes, dimitía de su actual cargo en el Consejo de Administración de la empresa a la que benefició con la privatización de los servicios de análisis de sangre. Por lo visto, era legal lo que hizo, pero estaba en la cima de la inmoralidad. Lo legal puede ser inmoral, indecoroso.

La política en España, y especialmente en Madrid, ya no es un noble arte. La ciudadanía está cada vez más harta. No echen más leña al fuego.