Blog de Alfonso Roldán Panadero

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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

martes, 30 de octubre de 2012

Lara Martín, mecánica de Metro, y los recortes

Lara, entre máquinas del Metro en una fotografía de Fran Lorente

Es madrileña de Oviedo después de haber vivido en Barcelona hasta los cinco años.  Lara Martín Santos, Lara, como la protagonista de Doctor Zhivago, es menuda, con manos pequeñas, feliz sonrisa y elocuente discurso adquirido gracias a su madre, una mujer concienciada. También, gracias a su madre, ingresó en CCOO, donde ahora es delegada y responsable del sindicato de Metro de Mantenimiento e Instalaciones Fijas. Acaba de cumplir 26 años y lo tiene claro, “hay que intentar la lucha”.

Es mecánica y empezó a trabajar en Metro en 2007, en donde ingresó a través de una bolsa de trabajo. Se queja de que tardó un tiempo en lograr empleo, en comparación con sus compañeros hombres, después de haber estudiado Desarrollo de Productos Electrónicos, una disciplina que conoció gracias a una excursión que hizo en los tiempos del bachiller. Reconoce que no había mucha vocación, pero que enseguida la encantó la Electrónica, algo que en su familia se lo tomaron bien, a pesar de ser unos estudios masculinizados.

Antes de Metro estuvo dos meses y medio en una empresa de electromedicina. Y recuerda el machismo imperante: “Era un laboratorio en el que todo eran hombres. En la entrevista de trabajo me hicieron preguntas increíbles y a los trabajadores les preguntaron que si les importaba trabajar con una mujer. Lo peor, si cabe, es que uno dijo que sí. Decían que una vez trabajó una mujer y que enseñaba la pechuga y tal y tal. Yo hasta me fui a comprar ropa para que no dijeran lo mismo de mí, pero claro…, el problema lo tenían ellos”. La pena es que el trabajo en esa empresa le gustaba, arreglaba bombas de inducción, un trabajo bonito, más metódico de lo que realiza ahora en Metro.

En el subterráneo arregla máquinas de venta y peaje (o sea, los torniquetes), que se estropean fundamentalmente “por la suciedad, porque no se realiza un trabajo de prevención que a la larga implica averías”, explica Lara.

Sin incluir las personas que realizan labores multifunción y las contratas que trabajan en estaciones modernas que están en garantía, son alrededor de cincuenta personas para toda la red de Metro, Lara es la única de su sección. En toda la red calcula que no habrá más de diez mecánicas.
Su jornada se inicia a la siete y media de la mañana, cuando los encargados le dan una ruta con las máquinas estropeadas, de las que, previamente, el personal de estación ha dado los aviso. Una vez al mes tiene un fin de semana de guardia, que los fines de semana también se estropean las máquinas, especialmente a final de mes, cuando es el momento de la compra de abonos de transporte.

Recortes y movilizaciones

Lara es consciente que los recortes están haciendo que la calidad de Metro disminuya. “El objetivo que tienen es acostumbrar a los viajeros a que el servicio sea peor y que no se queje”, cuenta Lara, “por ejemplo, las máquinas ya sólo admiten tarjetas de crédito para pagos superiores a cinco euros, por no hablar de la reducción de trenes, que está haciendo que cada vez haya que esperar más al tren y que los viajeros vayan como sardinas”.

Se refiere también a las movilizaciones que vienen protagonizando en Metro, lógicamente por las agresiones que está recibiendo la plantilla, como el recorte en la Incapacidad Temporal, o quitar el salario de un mes, o las jubilaciones…; pero “es más que un problema propio de Metro. Hacemos asambleas conjuntas con EMT, con Telemadrid…, la cuestión es defender lo público, el transporte, la sanidad, la educación y pelear contra los recortes, que son el anuncio a las privatizaciones que afectarán especialmente a la calidad del servicio”.

Pocas mecánicas

Explica Lara que en Metro no existe discriminación por sexo hacia las mecánicas a la hora de ingresar y que, en su sección, los compañeros son “muy majos, hay muy buen rollo”. Ahora bien, explica que las instalaciones (duchas, baños, vestuarios…) no están preparadas para las mujeres.

No entiende Lara por qué hay tan pocas mecánicas, “vendría muy bien que fuéramos más incluso para adecuar las instalaciones”. Igual que no entiende por qué las chicas no se animan a estudiar estas cosas, “es un trabajo perfectamente realizable por una mujer. Yo nunca he tenido que llamar a nadie para pedir ayuda”.
Y le preocupa a nuestra mecánica que la crisis afecte especialmente a las mujeres porque “parece que el Gobierno pretende que nos quedemos en casa como antaño”.


Entretanto, Lara mira al futuro preocupada pero con optimismo. Está a punto de iniciar un proyecto familiar con  David, su chico, un conductor de Metro.




miércoles, 10 de octubre de 2012

Natalia Erice, enamorada del teatro

Natalia sonríe y sonríe en una foto de Fran Lorente

Es bilbaína “del mismo Bilbao”. Su padre también es del Botxo y su madre es sevillana. Ella, desde hace ya más de dos lustros, se vino a vivir a “medio camino”, a Madrid, a buscarse la vida como actriz después de haberse formado en el Centro de Artes Escénicas Juan de Antxieta y, ya en el foro, en el Taller de Creación Teatral de Mar Navarro y Andrés Hernández. Además, por esas cosas que tienen los padres quizá más que las madres, es licenciada en Historia por la Universidad de Deusto. Aunque forzada a ello, ahora reconoce que le vino bien para ese buscarse la vida…

Lleva ya un año con el papel de Areusa, una de las prostitutas de La Celestina, que ahora viene a Madrid versionada por Eduardo Galán, pero es largo y variopinto el listado de personajes que has interpretado. Muy encasillada no estás, que has participado en la televisión vasca en ¡Vaya Semanita!, has sido terrorista con La Fura dels Baus y… el muñeco Lucho con los Lunnis

Natalia que sonríe y sonríe, ¡y cómo sonríe!, reconoce que estuvo encantada de hacer de Lucho durante más de un año: “Me supuso un periodo de bastante estabilidad económica y nunca he vuelto a actuar delante de esas masas de público, pero…, ¡iba debajo de un muñeco! Es la paradoja, cuanta más estabilidad económica ofrece un trabajo, menos calidad artística posee”.

Y…, ¿qué hace una bilbaína que empieza a ser actriz en Madrid? La Erice vino con 20 años y mientras continuaba su formación, hizo infinidad de trabajos: azafata, animadora, cuentacuentos, profesora de alemán, actividades culturales para la infancia y tercera edad… Lo más fijo que hizo fue dar clase en el Colegio Hispano-Alemán. Luego, gracias a la licenciatura comenzó a colaborar en medios de comunicación escribiendo sobre teatro. Y cada semana podemos leer sus críticas en On Madrid, la revista de fin de semana de El País.

En su faceta como periodista, asegura no considerarse crítica: “Soy una periodista teatral que, a veces, opina. Mi objetivo como periodista de teatro es animar a que la gente vea más teatro, a que aumente el público, que el teatro resulte interesante por encima de la supremacía de la supremacía de la música y el cine. El teatro ofrece idealismo, una experiencia única, artesanal realizada por los artistas. Los artistas vivimos en el riesgo. El teatro enseña muchísimo; es intangible y ofrece respuestas. Muestra las pasiones y sentimientos más humanos; nos muestra cómo vivimos: la fragilidad, la inseguridad, crisis existenciales, momentos de plenitud, capacidad de superación…, todo ello está en el teatro”, y remacha esta parrafada tan bonita citando al maestro El Brujo, “el teatro es una nada, pero que hermosa nada”.

Claro, cada vez que veo a alguien del artisteo le meto las gomas con la subida rajoniana del IVA… Y Natalia se pone muy filósofa: “Al rendimiento del espíritu no se le debería aplicar el IVA. Son muchísimas las personas que viven de este sector, que da mucho empleo y en el que hay empresarios muy serios que se van a ver muy afectados. Las salas alternativas ya empiezan a cerrar. Yo me siento indignada porque se considera la cultura un entretenimiento y eso es una falta de respeto y de conocimiento. Están confundiendo musicales con teatro, y eso lleva a una marginación muy desacertada”.


Vocación de adolescencia

A nuestra Areusa particular se la ve enamorada del teatro. Siempre me causa gran curiosidad de dónde vienen las vocaciones. Ya sea de actores, actrices, momjas, curas, médicos, periodistas…

Tras un cierto silencio para pensar, parece que da con la respuesta: “mi vocación desde el cole era transmitir. Recuerdo que con unos 15 años tuve que hacer una lectura de La leyenda del monte de las ánimas, de Bécquer. Me la aprendí de memoria, desdoblé los personajes y conseguí el objetivo: captar la atención. Me gustó mucho la sensación”. O sea que el placer está en dar un poquito la nota, entiendo desde la ignorancia.

Natalia, ya he dicho, ha tocado multitud de géneros. Ahora, como espectadora le gusta la comedia, “aunque es muy complicada hacerla. Requiere de un buen guión y una buena dirección, me encanta el humor y cuando lo he hecho me he sentido privilegiada, pero…”, ahora es cuando me vuelve loco, asegura que lo que le atrae “especialmente”, es la tragedia. “La tragedia posee unas conexiones mágicas que te permite entrar en conexiones catárticas. Con la tragedia se pueden tocar sentimientos universales de una manera profunda. Me gusta la tragedia, desde Grecia, hasta Lorca. Soy una enamorada de Yerma”, explica.

Y ahora, nada más y nada menos, que junto a Gemma Cuervo en La Celestina… “Estoy muy contenta de hacer esta versión limpia y ágil. Creo que es una tragicomedia muy actual: todo se mueve por avaricia, dinero, lujuria. Celestina es como una conseguidora en la actualidad. Cuando se mueven estas fuerzas, se crea un oscurantismo de la que nadie se salva. Esta versión es original porque es clara por encima, pero oscura por debajo”.

- ¿Y Areusa, tu personaje?
- Areusa es manipuladora gracias a su cuerpo. Odia a la clase alta, representada por Melibea. Me cae muy bien mi personaje. Es una superviviente que la gusta el peligro y sabe moverse en el peligro, es muy fuerte y, aunque prostituta, reivindica su independencia como mujer. Esa vertiente feminista también la tiene Melibea, que no quiere marido. Reivindica el placer sin matrimonio, rompe las reglas sociales.

Ahora sólo me queda acercarme al Fernán Gómez a ver La Celestina, que está en cartel hasta el día 28 de octubre. Ya os contaré.

Foto de Fran Lorente.
Sobre Natalia Erice, puedes ver más aquí, y…, vale, quizá tengo cierta predilección por ella como puedes ver aquí.

martes, 2 de octubre de 2012

Carlos París, el Ateneo de Madrid y la cultura que domestica


Bilbaíno, nacido en 1925, fundó y dirigió el Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid, allá desde1968 hasta 1992. Bueno, durante un periodo del franquismo, su departamento fue clausurado y él destituido. Acaba de publicar un libro, Ética radical, que aboga por deconstruir la cultura, y mientras, se enfrenta a unos difíciles momentos de la vida del Ateneo de Madrid, que está siendo ahogado económicamente.

Carlos París una mente lúcida peleando para salvar al Ateneo de Madrid en una foto de Fran Lorente.

Los recortes han llegado al Ateneo de Madrid y ponen en peligro su continuidad. Las Cortes no han aprobado la subvención de 300.000 euros, la Comunidad de Madrid adeuda 279.000 y el Ayuntamiento de la capital, 59.000…

El presidente de tan tradicional institución madrileña me explica que la historia de las tres subvenciones es diferente. La subvención que se pidió en las Cortes tiene el antecedente del millón de euros que conseguí tras ser elegido presidente por segunda vez. “Y hay que decir claramente que esa subvención se logró gracias a las gestiones de Izquierda Unida y Gaspar Llamazares”, recalca. Con ese dinero se evitó una situación precaria, porque la Comunidad de Madrid había retirado una subvención bastante importante. Con ella se pudieron finalizar las obras que se estaban realizando en el edificio y regularizar nuestro funcionamiento. Hace una año, la subvención se quedó en quinientos mil euros, y este año se pidieron, con el apoyo también del PSOE y otros grupos, trescientos mil euros, teniendo en cuenta que estamos en época de crisis.

Carlos París explica que “con que el PP se hubiera abstenido en el Senado, esa subvención se habría aprobado. El PP votó en contra y nos quedamos sin ese dinero. Las otras dos subvenciones, la de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, están aprobadas y en presupuestos, pero no llegan. Si llegaran, la situación se aliviaría muchísimo. El otro día vino el Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento. Su portavoz, Jaime Lissavetzky, exigió públicamente que se nos conceda lo que está aprobado en los presupuestos. Esa partida es verdaderamente crucial”.

Las cosas de Fraga

En casi doscientos años de historia, los peores momentos del Ateneo siempre han venido en momentos de reacción… El presidente hace un poquito de historia: “Hemos conmemorado el 170 aniversario hace dos años. El Ateneo ha estado sometido a avatares de restricciones y posibles cierres, sobre todo, al terminar la guerra civil y entrar las tropas franquistas en Madrid, que sí fue cerrado. Durante esta etapa, siendo Manuel Fraga ministro de Información y Turismo, se incautó de una serie de obras de arte propias del Ateneo, que llevó a los paradores de turismo. Este patrimonio no hemos podido recuperarlo y hay que tenerlo en cuenta cuando se habla de subvenciones para el Ateneo”.

- Imaginemos que la situación se soluciona, ¿cuál debería ser la fórmula para que no vuelva a suceder?

-  Si tuviésemos tres veces más de socios y llegáramos a los seis mil, el Ateneo no necesitaría subvenciones. Esta sería la solución ideal. También estamos gestionando la posibilidad de lograr aportaciones, incluso de entidades privadas, en la modalidad de mecenazgo, pero hemos conseguido poco. Sí queremos insistir en una vía importante para lograr financiación: el alquiler de salas para empresas e instituciones.

- ¿Qué gastos tiene el Ateneo?

- Tenemos unos gastos muy importantes. En primer lugar, el gasto de personal, que es un problema perentorio. Son treinta nóminas mensuales y, claro, nos preocupa ante todo sacar adelante a los trabajadores. El número de trabajadores es necesario porque tenemos una gran biblioteca. Es la segunda o tercera biblioteca de España y requiere mucho servicio. Además de Secretaría y Administración. Es que realizamos casi cien actos mensuales y eso requiere personas para organizarlos y dar un servicio. Luego están los gastos normales de mantenimiento de este magnífico edificio. Los gastos son elevados, pero completamente necesarios. No hay gastos suntuosos.

París se me escapa un poco a la pregunta de si está la crisis siendo utilizada como excusa para acabar con el Ateneo. Al final responde claro y conciso: “Está siendo utilizada como excusa, incluso por pequeños grupos de socios que están siempre en oposición a la política que hace el Ateneo. Un grupo que aspira a dirigir el Ateneo y se enfrentan a los resultados democráticos para promover un descontento generalizado que deteriore la labor de la Junta de Gobierno actual en momentos en que lo que sería necesario es la unión y colaboración de todos los socios para sacar adelante al Ateneo en momentos difíciles.”

El sentido del Ateneo

Evidentemente, el Ateneo tiene vida, pero, ¿cuál es el sentido del Ateneo en la actualidad? Parece que transmite la imagen de algo trasnochado… Al presidente le gusta comparar la misión de los ateneos en el siglo XIX y en la actualidad. En el siglo XIX, los ateneos tenían la misión de difundir la cultura; y pensaban, con las ideas de la Ilustración, que a través del desarrollo de la cultura se podía transformar y mejorar la sociedad. Hoy día, evidentemente, la difusión de la cultura ha aumentado. Han crecido las instituciones y universidades. También los medios de comunicación y el desarrollo tecnológico hacen que la cultura tenga más posibilidades de ser difundida, pero… “¿qué cultura se está llevando a las gentes?”, se pregunta Carlos París.

Ahí es donde entra la función de los ateneos “porque la cultura que se está difundiendo es una cultura mercantilista, manejada. La industria cultural está en manos de los grandes poderes económicos y políticos conservadores, y esto hace que la función de los ateneos sea una función de crítica y de creatividad. Hoy día se utiliza la cultura para domesticar y hacer conformistas a las masas. No hay más que ver la influencia de la televisión y la forma en que se deforma la realidad. La función de los ateneos es recuperar una cultura auténtica, crítica y creadora”, proclama.

-  La cultura es el tema de su último libro, La ética radical

-  Sí. En él insisto en la importancia que tiene el manejo de los medios de comunicación dentro de toda la tecnología de la información y la necesidad de una transformación radical de esta situación.

-  Si entiendo bien, la solución pasa por la “deconstrucción” de la actual cultura…

- Hay que deconstruir para construir una cultura que esté al servicio del pueblo y no de unas masas domesticadas, sino de unas masas creadoras que sean capaces de establecer una nueva sociedad, más justa, en la que no sea el capitalismo enloquecido que nos está gobernando el que dirija nuestros destinos. Ya en otro libro, El rapto de la cultura, abordé y critiqué el asunto de cómo la cultura ha sido apropiada por una minoría cuando es lo que más caracteriza a los seres humanos. El ser humano es un animal cultural. Esta apropiación es la que ha deformado la cultura.

En opinión de Carlos París no basta con la protesta, hay que organizarse y pasar a la acción. Considera imprescindible, por una parte, un movimiento a nivel internacional, y por otra, en España, un Frente Popular. ¿Qué sería ese Frente Popular? “Ese frente sería la unión de todos los movimientos de protesta tanto de partidos, IU o el PSOE y los que tampoco están de acuerdo con la política que el PSOE venía haciendo, porque realmente la política de Zapatero fue desastrosa. Pero también otros movimientos como el sindical, el feminista, o movimientos culturales y profesionales. Con todo esto hay elementos suficientes como para organizarnos.”

-  ¿Y los indignidados del 15-M que han tenido acogida entre las paredes del Ateneo?

- También. Yo creo que tienen recelos hacia la política, pero deben superarlos y pensar que no basta sólo con expresar la indignación. Hay que pasar a la acción.

Amablemente nos despedimos y me hago socio del Ateneo.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Café Flore


¿Cuántas vidas son necesarias para curar un corazón roto?



Y me fui a ver una película canadiense, o más concretamente de Québec. Dos historias paralelas basadas en el amor. Por una parte, el amor entre madre e hijo con síndrome de Down en el París de los años setenta. Por otra, el desamor por la mujer de toda la vida y la aparición de un nuevo amor que se cruza en el corazón de un famoso DJ en la actualidad.



Las historias van poco a poco descubriéndose ante nosotros, intercaladas. Los personajes van evolucionando. Y los amores van convirtiéndose en obsesiones enfermizas. Pero el amor no es obsesión. Ni posesión. La pregunta que nos hacemos al final es, ¿cuántas vidas son necesarias para curar un corazón roto?

Todo ello envuelto en el magnifico poder evocador de la música: Pink Floid, The Cure, Sigur Ros, Mathew Herbert…, se funden en magníficas escenas, que hacen de la cinta una historia intima e intimista.

Las historias se terminan fundiendo en un final…, tan sorprendente como que está un poco fuera de lugar en mi opinión. Seguro que para Iker Jiménez la cosa es bastante más creible, eso sí.




Director: Jean-Marc Vallée
Guión: Jean-Marc Vallée
Reparto: Vanessa Paradis, Kevin Parent, Hélène Florent, Evelyne Brochu, Alice Dubois, Michel Dumont, Linda Smith
País: Canada.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Berta Ojea y la España inhóspita


Nació en A Coruña, donde, con 14 años inicia su militancia feminista en la Asociación Galega da Muller. Esta militancia la convertirá en una persona comprometida. Después de mucho recorrido artístico, saltó a a la popularidad con el personaje de Ofelia en Mortadelo y Filemón. Recientemente la hemos podido ver La voz dormida, interpretando a Zapatones y en Las chicas de la sexta planta. En teatro, actualmente participa en la comedia Mi sobrino el concejal, una reflexión sobre la burbuja inmobiliaria y sobre quién corrompe a quién.

Berta Ojea, es una actriz que tiene muy claras las cosas. Siempre crítica. La foto es de Fran Lorente.
¿Qué hace una gallega en Madrid?, disparo. Y ella explica que la gallega no viene directamente a Madrid. Que hahecho un recorrido bastante largo: Barcelona, París, Viena, Friburgo, Berlín…, “siguiendo un poco la tradición de mi tierra que es de emigrantes. Empecé a estudiar música de niña y me formé como cantante clásica de ópera, que es a lo que me lleva ese recorrido”.

De cantante, al mundo de la interpretación: “Estaba en París trabajando y una amiga me llevó a ver una clase de John Strasberg [maestro de actores y actrices]. Vi aquello y dije: yo quiero hacer esto. Yo era joven y tenía dotes para el canto, pero siempre, en la balanza, ponía más en la parte interpretativa que técnica, por lo que me reprendían. Aunque cantar da una sensación increíble de libertad. Cantar pone límites muy marcados y, paradójicamente, en esos límites es donde más libertad hay. A partir de esos límites, echas a volar”.

De Mortadelo a la Sexta planta

- Y te conviertes en actriz…
- Hago ese curso con Strasberg y participo, en Francia, en la puesta en escena la obra de Darío Fo, Aquí no paga nadie. Ese es el principio.
- Y empiezas a ser conocida gracias al cine, a su papel en Mortadelo y Filemón
- Digamos que ahí doy el salto a la popularidad. Siempre el cine y la televisión tienen ese poder que no tiene el teatro.

Recientemente la hemos visto en La voz dormida y en Las chicas de la sexta planta. En ambas películas aparece como una señora muy de derechas… Se rie, “pues por algo será. En el fondo alomejor hay algo, aunque yo creo que tiene que ver con el físico. En La voz dormida el papel es muy pequeño…” Pero contundente, opino.

Ella está de acuerdo: “acepté ese personaje, no por su calidad, que es muy lineal. Lo hice porque conocía a Dulce y quería que ese proyecto se hiciese. Además me hacía ilusión trabajar con Benito Zambrano. Ahí trabajamos todos con el mismo corazón. A pesar de las críticas, en este país no se ha hablado tanto de la guerra y la posguerra, lo que ocurre es que este país se ha convertido en un logar muy inhóspito”.

-¿Por qué?
- No es casual a dónde hemos llegado. Estamos en un momento en que la mediocridad ha sido premiada en exceso y donde la excelencia, el trabajo, el buen hacer ha pasado a ser como una cosa de viejecitos.

Sobre Las chicas de la sexta planta… ¿Crees que es la muestra de que en Francia están interesados por la actrices españolas? Berta piensa que “estando tan cerca, es un país con el que trabajamos de espaldas. Esta película ha sido una experiencia gozosa y extraordinaria por las compañeras y por el hecho de trabajar en una sociedad y un país que premia a su cine y lo protege. Envidio mucho a Francia, porque allí la cultura es un derecho y un valor del ciudadano. Allí la cultura es un bien, seas de derechas o de izquierdas. Es un bien del Estado, de la ciudadanía”.

Tiempo perdido

- ¿Al revés que aquí?
- Aquí, con la llegada de Zapatero hubo grandes esperanzas, pero no se hizo nada. Fueron ocho años en los que se podía haber hecho una transformación muy fuerte, pero no se hizo nada. Aquí nunca ha habido voluntad de crear una política cultural. Los ministros han sido meros gestores culturales que no han convertido a los ciudadanos en cómplices de esa cultura. El PSOE no hizo una ley del cine ni de la propiedad intelectual y se dejó que el problema lo enquistasen los medios de comunicación de la derecha, enfrentando el problema de las descargas con los ciudadanos, con ese discurso tan falso y tan terrible de la cultura gratis.

Sin duda, los recortes en Cultura por parte del Gobierno de Rajoy son incalificables. Ojea la considera algo fundamental: “De la cultura dependen casi un millón de puestos de trabajo directos e indirectos. La cultura, además, tiene un valor intangible. Es una pata fundamental para que un país camine, sin embargo aquí se sigue fomentado y tolerando la burbuja inmobiliaria. Sólo hay que ver el desmadre de los ayuntamiento, construyendo grandes espacios que nunca se iban a usar. La cultura no es hacer grandes contenedores sin proteger el contenido”.

La excusa de la crisis

- Las últimas medidas no ayudan mucho tampoco…
-  Ahora llegan estos señores e imponen el IVA más caro de Europa, mientras en Francia llega Holland y lo rebaja al cuatro por ciento porque entiende que es un bien ciudadano, no un artículo de lujo.

- ¿Y qué opinas de el siempre recurrente asunto de las subvenciones?
- El aceite de oliva está más subvencionado que el cine o el teatro porque hay una cosa que se llama Organización Mundial del Comercio donde se generan políticas para que determinados productos sean protegidos y no desaparezcan. Si el aceite de oliva no estuviese subvencionado y protegido estaríamos tomando aceite de cacahuete. Con la cultura pasa igual, si no la subvencionas y proteges, desaparece.

-  ¿Es una excusa la crisis?
-  Hay una voluntad política de acabar con el estado del bienestar. Están aprovechando la crisis para imponer su ideología.

- Y se desprestigia la política…
-  Me preocupa mucho el desprestigio de la política y los sindicatos. Cuando se dice que todos los políticos son malos, parece que el problema económico que tenemos es por el sueldo de los políticos, y eso es falso. Eso es una necedad. ¿Qué ocurre cuando caemos en eso de que todos los políticos son iguales?, pues que no se juzga a ninguno y estamos olvidando a los que han robado en casos como Gürtel. Se pone el foco en el sueldo de los políticos y en que tiene que desaparecer el Senado, cuando habría que intervenir en esos corruptos que tienen nombre y apellidos. A esos hay que gritarles en las manifestaciones. Esta crisis la creado el sistema financiero, que la resuelva el sistema, yo no voy a dedicar mi vida a salvar Bankia.

Volvemos a la subida del IVA que no afectará al teatro público… “El teatro público actual es un modelo viejo y acartonado. Cualquier modelo europeo, en lo que se basa es en el apoyo a la nueva dramaturgia y a los grandes textos. Es un teatro de gran calidad con los mejores profesionales. Hace mucho que eso no ocurre en el teatro público español, porque es el feudo de unos señores que llegan dependiendo  del Gobierno de turno. El teatro público, en este sentido, no puede ser una competencia desleal para la industria”.

-  Hemos abierto un paréntesis con Las chicas de la sexta planta… ¿Es cine feminista?
- A mí ese grupo de mujeres me parecen auténticas heroínas en las que se da una solidaridad muy de mujeres. Son muy diferentes, llenas de miedos, pero son seres humanos a quienes se les derriten los estereotipos. A los fantasmas no hay más que ponerles un poco de luz para que se destruyan.

-¿Esa solidaridad se ha perdido entre la clase trabajadora?
- Creo que se ha perdido el concepto de clase. A día de hoy creo más en la ciudadanía. Ahora, pienso que en estos momentos, sin los sindicatos no podemos tirar. Los necesitamos hoy más que nunca.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

En el 75 aniversario del Gernika de Picasso



El Gernika es símbolo del espanto y el horror que es la guerra
Sólo tardó dos meses el genio Picasso en pintar el horror, el apocalipsis…, ese ataque perverso que sobre la población de Gernika lanzó la monstruosa legión Condor de Hitler con el beneplácito y complicidad de Franco al año de su golpe de Estado contra la República. La Luftwaffe arrasó Gernika en abril de 1937, y el Gobierno democrático encargó esta obra para el pabellón español de la Exposición Universal de París que se celebró hace ahora 75 años bajo el lema “Por el progreso, el trabajo y la paz”. Un pabellón que contó con artistas y obras de lujo. Además del Gernika de Picasso, contó con obras de Joan Miró, de Julio González, de Francisco Pérez Mateo, Gutiérrez Solana, Mateo Díez, Emiliano Barral, JospeRenau. Junto al Gernika, a la entrada del pabellón, otra obra magistral, una magnífica escultura de más de doce metros de altura firmada por el escultor Alberto Sánchez bajo el largo título de El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella.

Aquel 27 de abril de 1937 era lunes. Gernika era una población alejada de los frentes. Se vivía con relativa tranquilidad en comparación con Madrid, por ejemplo, en este pueblo, lleno de simbolismo, sagrado para los vascos, y que dista escasos cuarenta kilómetros de Bilbao.

Los lunes eran días de mercado, por lo que las gentes estaban en las calles. A pesar de esa relativa calma, un mes antes, la aviación italiana había bombardeado la también localidad vizcaína de Durango, en una acción similar a lo que ocurriría en Gernika. Ante la imposibilidad de entrar en Madrid, el General Mola centró su locura en el frente Norte.

Y ese lunes de mercado surgió repentinamente el horror. El azul cielo se tornó negritud y las llamas se mezclaron con sangre y gritos de una población civil que, cuando escapaba de las 50 toneladas de bombas lanzadas por los bombarderos, era masacrada por las ametralladoras de los cazas.

Fue un experimento nazi que luego utilizaría Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Se querían ver los efectos que producía arrasar una población civil. Sólo sobrevivieron la Casa de Juntas y el mítico Árbol de Gernika.

La presencia en Bilbao de periodistas como G.L. Steer, corresponsal de The Times hizo que el mundo se estremeciera y que no cuajara la manipulación franquista de que aquello fue obra de “los rojos”. En la entradilla de su segunda crónica, del 28 de abril, Steer escribía: “Oleadas de aviones alemanes arrojan miles de bombas y proyectiles incendiarios sobre Gernika, tras las líneas de combate, mientras los sacerdotes bendecía a campesinos que atestaban la ciudad en un día de mercado”.

Fueron más de cuatro horas de bombardeo que el genio de Picasso plasmó en blanco y negro y una amplia gama de grises, sobre un lienzo de 3,50 metros de alto por 7,80 de largo. Una obra profundamente simbólica que en ningún momento hace referencia a Gernika. Sólo símbolos, nueve; seis humanos (madre con hijo muerto, mujer arrodillada, guerrero muerto, mujer del quinqué y hombre implorando) y tres animales (toro, caballo y paloma).

El Gernika es símbolo del espanto y el horror que es la guerra y el sufrimiento terrible que inflige al ser humano. Quiso Picasso que a partir de 1940 estuviera su cuadro custodiado en Nueva York, en el Museo de Arte Moderno hasta que la democracia habitara en España. En 1981 fue ubicado en el Casón del Buen Retiro y, desde 1992, es el corazón del Museo Reina Sofía, paradojas de la vida.

Un canto a la esperanza de un futuro mejor .
El pueblo tiene un camino que conduce a una estrella

En el mismo Museo convive una reproducción incompleta que sirve de antesala actualmente a la entrada y que corrió peor suerte que el Gernika, la escultura de Alberto Sánchez El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella.

Alberto Sánchez fue un magnífico escultor, que no obstante tuvo una vida artística mucho más breve que sus contemporáneos, en buena medida forzada por un exilio obligado en la URSS que propició su olvido.

Su pieza más conocida, que tiene múltiples interpretaciones, más espectacular y sin duda más hermosa es este curioso “obelisco” en palabras de su amigo Pablo Neruda, que presidía la entrada al Pabellón de España en la Exposición de París de 1937.

Sí es evidente el simbolismo que lo emparenta con la España democrática que está en esos mismos momentos sufriendo los embates del fascismo, y que se defiende de él con la misma entereza que la planta.

Parece que el pueblo español, en su esfuerzo por crecer y prosperar, al final alcanzará esa estrella que le aguarda en lo alto del futuro, cuando acabe de una vez con la amenaza. Aunque por encima de todo, la pieza es un canto a la esperanza de un futuro mejor, porque es evidente que el puño cerrado en que parece culminarse la escultura alcanza finalmente la estrella prometida y la paloma que ambiciona la paz.




lunes, 24 de septiembre de 2012

María Antonia y la Casa de la Moneda


María Antonia Araque en una foto de Fran Lorente
María Antonia Araque, a sus 36 años, lleva cinco trabajando en la Casa de la Moneda (toda la plantilla son personal laboral). Por sus manos pasan billetes y billetes. Por deformación profesional, cuando le dan las vueltas en el super o saca del cajero mira si llevan una “V” en el número de serie. Si es así, es la segunda vez que se encuentra con él porque esa letra indica que se ha impreso en España. Desde hace dos años es delegada de Comisiones Obreras, algo de lo que se siente orgullosa y a lo que le da gran importancia, “a través del sindicato se puede ser útil a la sociedad de una forma cercana, asequible”. Su hablar delata un exquisito uso del lenguaje y es que, claro, estudió Filología Clásica. Luego algo hizo relacionado con sus estudios, asegura sonriendo, porque fue vigilanta en museos. Eso sí, en condiciones precarias, por eso llegó por casualidad a la Casa de la Moneda, después de aprobar una oferta de empleo público de auxiliar. 
Luego promocionó y se dedica al 
manipulado de papel. 
Ya sabemos que papel…

Tiene un hijo, una hija y un marido que “más que ayudar, comparte, porque además, mi compromiso sindical supone un plus en los horarios”. El destino hizo que entrara a trabajar durante su primer embarazo por lo que, por prevención de riesgos, la retiraron de la zona productiva; aunque reconoce que la rotación de turnos sí hace difícil conciliar la vida familiar, “las rotaciones son siempre complicadas en los equipos aunque la empresa sea asequible”. Los tres turnos cubren prácticamente el día: de 7 a 14:30; de 14:15 a 21:45 y de 23:45 a 7:15. Y nos habla de la plantilla: “la edad media es bastante elevada porque la oferta pública es relativamente reciente. También por ello sólo el 17 por ciento son mujeres.
Explica María Antonia que se manipula mucha carga: papel, bobinas, tintas…, y que antes de la Ley de prevención, todo se hacía a carga física: “Ahora está todo más mecanizado y sujeto a una normativa mucho más estricta que en cualquier otra imprenta”.
Seguridad
Su trabajo, “a veces es monótono, pesado, repetitivo y requiere destreza” a la hora de airear los pliegos de los billetes porque luego van a ser cortados… Y nos cuenta Maria Antonia que si falta un billete hay que buscarlo donde sea, y a veces se caen y se pegan…, aunque reconoce que jamás ha conocido ningún problema. Eso sí, las medidas de seguridad son grandes. Cada día es cacheada al salir del trabajo y, al entrar, le precintan la cámara del teléfono móvil. Evidentemente, asegura con humor, “no me puedo llevar el trabajo a casa”.
De su trabajo, lo que más la incomoda son las máquinas ruidosas para las que hay que levar protección auditiva, “no es un ruido ensordecedor, pero sí un zumbido constante”. Y recuerda como siendo auxiliar tenía que recorrerse el edificio, que es enorme, aunque, “después del segundo embarazo me vino bien para adelgazar”.
Con todo, reconoce que, a pesar de haber llegado por casualidad, le gusta su trabajo, “es un mundo muy interesante y lleno de curiosidades”, por eso recomienda la visita al Museo de la Casa de la Moneda que es gratuita. Y a pesar de la crisis, comenta con humor que está claro que aun en el supuesto de que desapareciera el euro, habría que imprimir otro billete.
Con cierto orgullo cuenta que hasta el papel de los billetes lo fabrica la Casa en Burgos y que tiene que sufrir muchos procesos. Lo que no se sabe, porque es “confidencial” es lo que cuesta hacer un billete. Paradojas de la vida…
Cuenta con gracia María Antonia, que el Banco de España, responsable de la emisión de billetes, es el cliente de la Casa de la Moneda y que les aprieta con los tiempos como cuando unos trípticos tienen que estar tal día a tal hora.
Pero no sólo el Banco de España es cliente, también se han impreso los billetes de Irak tras la guerra, porque la impresión no está vinculada al país y es que “el producto que hacemos es de muy buena calidad, internacionalmente reconocido. Por ejemplo, Gran Bretaña fabrica euros aunque no utilice esta moneda.
También es el momento de la evolución en la Casa de la Moneda, explica María Antonia, “la empresa tiene una gran dicotomía, se hace desde impresión de todo tipo al modo tradicional, hasta tarjetas inteligentes y desarrollos informáticos.”
Imprenta de seguridad
Intenta María Antonia ser lo más pedagógica posible a la hora de explicar todo lo que se hace en la Casa de la Moneda, “una empresa solvente, puntera en su sector de actividad y que revierte en la sociedad”. Se esfuerza en contar que se trata de “una imprenta de seguridad” y que los documentos que allí se realizan son “de seguridad”. Esto es, los documentos que se imprimen los podría hacer cualquier imprenta (a excepción de la calcografía, o sea ese relieve del billete que las cajeras del super acarician con el dedo). Sin embargo, la diferencia radica en que los requisitos de seguridad de los procesos de fabricación, de las instalaciones y del tratamiento de la información que requieren esos documentos no los puede cumplir cualquier imprenta. Ahí radica la “especialidad”. Se trata de una industria dentro de la administración pública. Pertenece a artes gráficas pero con unas condiciones especiales.
Claro, no todo son billetes. Se realizan documentos públicos: DNI, pasaporte, tarjetas de crédito, tarjetas sanitarias…, y productos tradicionales como los sellos.

Y a pesar de todo, después de estar con María Antonia, me he acordado de este tema:

viernes, 21 de septiembre de 2012

Gracias Santiago


Querido camarada Santiago:

Fran Lorente te fotografió... fumando
Te remito estas líneas a sabiendas de que debes estar aterrizando en ese cielo que todos sabemos que no existe. Efectivamente, desde ayer, hay más nubes; seguramente producidas por el humo de tus cigarros. Lo bueno de donde te encuentras es que fumar no mata. Así que tú, pues sigue.

Supongo que ya habrás tenido alguna reunión con Pasionaria y con Marcelino, que no sé si están a la orden del día de la que está cayendo en los asuntos terrenales. Supongo que Malagón te habrá preparado algún pasaporte falso que no lo descubra ni Dios. Por si acaso…  Y ahora, con tu llegada, imagino que debe andar entonando La Internacional, todo Cristo.

Nadie puede negar, camarada, la importancia que has tenido en España, y, a pesar de las revisiones teóricas y las críticas de lo que se hizo durante la Transición, por ahí arriba seguro que te dan una medalla por haber evitado un baño de sangre. Otro baño de sangre. Seguramente tenías razón, y no merecía la pena otro enfrentamiento civil por una franja morada. Desde luego, mis padres, salúdales si los ves, lo tenían muy claro. No querían volver a vivir, ni de lejos, la muerte, el hambre y la miseria de una guerra. Ahora, también es cierto, que los que tenían el poder económico junto a esa lacra que es la Iglesia, se amarraron, con fuerza y en vez de ir a la cárcel, se hicieron “demócratas de toda la vida”…, y así nos va.

Tenías razón. La frase que estos días hemos visto que decías está repleta de razón: “El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana”. En eso están, y nosotros, a intentar impedirlo. ¡Gracias Santiago!

martes, 18 de septiembre de 2012

Hasta nunca Espe..., ¿hasta nunca?


Nos hemos quitado un espantoso peso de encima. Por las calles de Madrid, hoy se coreaba “¡Lo hemos conseguido, Espe ha dimitido”! Pero no es cierto. Se ha ido cuando ella ha considerado, por sorpresa, un día de huelgas en Madrid. Al final no me he enterado si se va por problemas de salud. Si es así, pues lo mejor que podemos desearla es que disfrute de la vida en paz con las personas que quiere de verdad y que de verdad la quieren. Como personas creyente que es, o al menos amiga de los obispos, pues…, no sé. Esto mejor lo dejo que me salen los pecados católicos y me lío entre Eurovegas, corrupciones, mentiras y tal…

Espe cuando estaba contra el IVA
Siento que algo se me va cuando Espe se ha ido “a una segunda fila”. Llegó dando un Golpe de Estado en la Comunidad de Madrid, arrebatando con espurias fórmulas la presidencia de la región a Rafael Simancas. Pero antes ya fue concejala de la capital, indignada concejala de Medio Ambiente, porque algunas calles del foro se dieron a nombres de personas que defendieron el leal estado democrático republicano. Y bajo alcaldía de su compañero Álvarez del Manzano.

También fue ministra de Educación y Cultura, donde destacó por su conocimiento de representantes de la cultura como Sara y Mago. Buenos tiempos en el Rincón de Espe del programa Caiga Quien Caiga, que la catapultó a la fama. Después, parecía que se iba a despedir de la cosa pública que la mandaron a presidir el Senado, pero…, ja, ja… Luego le ofrecieron ir de candidata perdedora en el lugar de Gallardón. Y llegó, perdió, la lió y ganó. Y de aquellas tormentas tantos y tantos lodos.

En esta carrera política se ha ido creciendo y creciendo con su característico populismo chuleta. La provocación y el insulto han sido el manual de sus mandatos, que no gobiernos. Nos insultó cuando decía que no tenía dinero para pagar la calefacción de su palacio, que a pesar de sus formas, entre mafiosas y barriobajeras, es condesa consorte de Murillo y grande de España. Cómo estará España para tener grandes así…

A Gallardón le ha venido dedicando diversas flores también. Nadie duda que aquel “hijo de puta” que se le escapó hablando de Caja Madrid, era Gallardón. Para ella,  “comunista” o “socialista” son insultos. Son gentuza como los sindicalistas. Pero no solo. Hace pocos días quería ver muertos a los arquitectos…, aunque luego pidió disculpas.

Y las mentiras de su partido las ha vivido con toda desvergüenza. Montó la más espectacular campaña contra la pequeña subida del IVA que decretó el Gobierno de Zapatero y, tras la espectacular subida de Rajoy ha mirado para Cuenca. Aunque sólo de reojo. Que el lío que tiene con Rajoy debe ser pequeño.

Pero sí. Sí deja Aguirre un importante legado en la Comunidad de Madrid: Una educación pública sin medios, sin maestros, con aulas masificadas, sin becas, sin comedores; una sanidad pública sin medios, masificada, con listas de espera insoportables, con insoportables condiciones para los trabajadores y trabajadoras del sector. O sea, una sanidad y una educación a los pies de los intereses privados.

Deja Aguirre un montón de kilómetros de Metro sin medios para mantener, con accidentes, con líneas fantasmas sin viajeros, con una plantilla acogotada salarialmente y perdiendo derechos. Un Metro caro abocado a la privatización que hará que sea más caro.

Deja Aguirre una Ciudad de la Justicia fantasma, un Parque Warner que se hunde con una línea de Cercanías fantasma; unas radiales de peaje que no utiliza nadie; un Canal de Isabel II, patrimonio de la ciudadanía, al borde de la privatización; una radiotelevisión local sin audiencia, con una magnífica plantilla de profesionales relegados a los pasillos, mientras una plantilla paralela hace propaganda y los coros de los grandes sinvergüenzas tertulianos esperancistas. Deja la industria madrileña en cuadros, en beneficio de lupanares como Eurovegas.

Deja Aguirre Madrid como un solar en el que los órganos de participación han desaparecido: Consejo de la Juventud, Consejo de la Mujer… Deja herida la democracia, maltrecha la solidaridad, miseria económica por todas partes. Deja la trama Gürtel. Ya se marcha y nos deja en paz. Entre lágrimas. ¿La insultará Pérez Reverte por haber llorado como hizo con Moratinos?

Pero…, ese rascar de su nariz de Pinocho durante la rueda de prensa me ha dejado preocupado. ¿De verdad se va? Su ambición no tiene límite y hace un par de semanas hemos visto cómo una campaña antirajoy era, al tiempo, pro Espe. En el PP tienen profundas heridas que temas como Catalunya y Euskal Herria azuzan. Madre la que lió, y la liaron, con la final de la copa del Campechano entre el Athletic y el Barça. Aguirre y su Espññññññña, no pueden permitir que un etarra como Bolinaga muera de cáncer, qué paradojas, en su casa. La caridad cristiana no la entienden ella, ni Mayor Oreja, ni tantos del PP, incluido Aznar.

¿Van a permitir Espe y sus coros mediáticos que sea Mario Conde el salvador de Españññña?

Y otra cosa. A los madrileños del foro ya nos gobiernan tres personajes que no hemos votado: La Botella (ganó Gallardón); Nacho González (ganó Espe); Y Merkel (ganó Rajoy). Pobre democracia. Pobres gentes de Madrid.

Para saber más de Espe: pincha AQUÍ.