Blog de Alfonso Roldán Panadero

Autorretrato
Mi foto
En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

viernes, 8 de junio de 2012

Por qué estorba la memoria. Gerardo Iglesias, el político que volvió a la mina


Fue fundador de CCOO de Asturias y de Izquierda Unida. Acababa de abandonar la secretaria general del PCE y la coordinación de IU para volverse a la mina, un hecho extremadamente raro en el mundo de la política. Cronológicamente estuvo entre Carrillo y Anguita y como los guerrilleros asturianos que hoy reivindica ha sido olvidado, si no abandonado por las izquierdas. Hace veintidós años largos le entrevisté para Mundo Obrero. Desde entonces ha mantenido un prudente silencio. Ahora, desde su alejamiento de la vida política y social, le parece “increíble” que a estas alturas, todavía, a nivel europeo, no haya habido un encuentro entre la izquierda para pergeñar una respuesta a la situación de crisis que vivimos. Desde esa lejanía sigue siendo un animal político, ahora entregado en cuerpo y alma a restablecer la memoria de los guerrilleros asturianos. Acaba de publicar un magnífico libro, Por qué estorba la memoria. Represión y guerrilla en Asturias. 1937-1952.

Gerardo volvió a la mina. Y se accidentó. Tras seis operaciones de columna la situación se fue agravando hasta convertirse en un problema crónico irresoluble que ha terminado lesionando sus nervios. Padece un dolor crónico de tipo neuropático que no tiene tratamiento, “o sea, a joderse y aguantarse hasta donde se pueda”. Esta situación le limita por no poder hacer vida en sociedad, pero asegura Iglesias que sigue peleando, “una pelea distinta a la de otros tiempos, pero, bueno, seguimos en el tajo”.

Y después de veinte años de silencio aparece con un libro que es un interrogante: Por qué estorba la memoria. Con ese tono asturiano y cierta retranca de viejo comunista, clarifica: “No es un interrogante. Es una afirmación. Trato de explicar por qué estorba la memoria. Por qué al cabo de treinta años de democracia se sigue persistiendo en el olvido y en la impunidad sobre todo lo ocurrido durante la dictadura. En la última parte intento explicar la injusticia que supone que, a estas alturas, ni se ha hecho verdad, ni justicia, ni reparación de lo que fue todo aquello, hasta el punto de que hay miles y miles de gentes que siguen por las cunetas sin derecho a un entierro digno. Y en concreto sobre la guerrilla, no ha habido absolutamente ningún reconocimiento ni rehabilitación. Fueron gentes que han sido tratadas como indeseables, como bandoleros, cuando al fin y al cabo estaban defendiendo la legalidad constitucional de una República que fue violentada y derrumbada por la fuerza.”

Vale, camarada, pero a quién estorba la memoria. Y Gerardo toma oxígeno mezclado con humo y nicotina: “Interesa a muchos que no se conozca la realidad porque entretanto sigue planeando de alguna forma la sombra de Franco sobre la ciudadanía, y eso condiciona el futuro desarrollo de nuestra democracia. La memoria le estorba a la derecha y a los sectores más conservadores. Que se mantenga la impunidad y el olvido les aporta réditos”.

Claro con esa respuesta encela a cualquier periodista y entro al trapo mientras él para, templa y manda. “¿Qué réditos?”, pregunto casi como un resorte. Vuelva a dar una calada… “Hay elementos de tipo cultural y otros mucho más concretos. Hay muchas mentes franquistas incrustadas en los aparatos del Estado. Pensemos en lo que ocurre en el Tribunal Supremo, por ejemplo; o en los elementos que habiendo pertenecido a la brigada político social se encuentran al frente de responsabilidades importantes. ¿Cómo es posible que a estas alturas se pueda juzgar al juez Garzón por intentar esclarecer lo ocurrido creando un escándalo internacional? Por otra parte, en la realización del libro he podido comprobar que sigue existiendo miedo a hablar a día de hoy. He visto cómo en  muchas familias los padres no contaron a sus hijos absolutamente nada de lo ocurrido. Las heridas no están cerradas”.

Amenazas

Pero ellos insisten en “no reabrir heridas”. Dentro de la calma y su pausado hablar, Gerardo es contundente con la palabra: “Eso es una amenaza. ¿Por qué en democracia no se puede hablar de lo que fue un periodo de nuestra historia? Ha habido algunas manifestaciones muy explícitas como cuando dicen que no se abran nuevas trincheras, que llega la tempestad de nuevo. Eso condiciona. Eso es una amenaza”.

En su libro no todo es guerrilla, también hay un prólogo y un epílogo. Ahí das a entender que la Transición se hizo con amenazas...
Gerardo lo tiene claro: “La Transición fue dirigida por elementos provenientes de la dictadura. La oposición no tuvo fuerza para provocar la ruptura. Ni siquiera toda la oposición estaba de acuerdo en provocar la ruptura. La Transición fue pactada. Yo vivo algún ejemplo, como aquel comité central del PCE en el que no estaba en el orden del día hablar de banderas, ni de monarquía…, pero hubo una llamada, creo que de Suárez a Carrillo… Carrillo salió y volvió al poco con una declaración muy concretita que yo creo que todos, en medio de un silencio atronador votamos unánimemente: votamos la bandera, la monarquía y lo que nos echaran. Los militares habían amenazado con sacarnos de allí”.

Tal como lo pinta yo no puedo evitar preguntarle si hay que arrepentirse de aquello… Y se mueve en un baile de acá para allá:  “Creo que no. Bueno, tal vez pudo presionarse más de lo que se presionó; pero, en todo caso, vamos a aceptar que se hizo como se pudo. La necesidad de poner fin a casi cuatro décadas de sangrienta dictadura era imperiosa. Lo que no se puede entender ni justificar es que al cabo de treinta años de democracia permanezca en silencio la impunidad y el terrible agravio de lo que ha hecho Franco. Se puede entender que la oposición democrática transigiera con una ley como la de Amnistía de 1977, pero no se puede entender que más de treinta años después esa ley siga en vigor, más aún cuando el comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas requirió a las autoridades para que la supriman, ya que exculpa de sus crímenes a la dictadura”.

Las cosas del PCE y de Carrillo

Y el miedo. Siempre el miedo. Mencionabas que el miedo aún existe. ¿Se puede acabar con él? “El miedo no existiría si los demócratas tuvieran un sentimiento de haber vencido, pero es que no lo tienen porque no hubo fiesta de la democracia. No la hubo y se pasó de puntillas. Yo recuerdo el día de la legalización del PCE. Estaba en una reunión de CCOO en Gijón y alguien interrumpió muy eufórico para dar la noticia. Le dije que nos dejara en paz que estábamos reunidos. Fue algo estupendo, pero todo lo que se había sufrido era demasiado fuerte para resolverlo así, de modo que no había motivo para la euforia”, explica Iglesias con claridad.

En el libro también sobrevuela el cainismo de la izquierda… Pero Gerardo Iglesias coloca la diana en su sitio: “Bueno, dentro del PCE. La historia de los guerrilleros es tremebunda. A los guerrilleros se les abandonó de la peor manera. La dirección estaba en el exilio y desconocía la realidad que se vivía aquí y que se apoyaba únicamente en delegados que enviaba coyunturalmente a enlazar con la guerrilla y que era la única fuente de información. Se cometieron errores catastróficos tácticos y sobre las personas. Se expulsaba a personas simplemente por discrepar, por no coincidir con la dirección en el exterior. Era un periodo de cultura estalinista”.

Las cosas de IU y del PSOE

¿Crees que fueron cambiando los métodos en los partidos?, inquiero yo metiendo un poquito las gomas. La verdad. Y él responde echando mano de la memoria: “La cultura que se va formando en instituciones de viejo cuño es muy difícil de superar. Los cambios de mentalidad no se hacen por decreto. Tiene que pasar mucho tiempo. Es algo que he vivido directamente. Intenté con IU dar a luz una nueva fuerza política que tratara de superar el lastre y los límites del partido convencional, pero IU, en muy poco tiempo se convirtió, por inercia en un PCE bis. Todavía peor porque yo conocí un PCE con una gran influencia en la Universidad, en círculos intelectuales y movimientos sociales. Lo que demuestran los hechos y pone de manifiesto, por ejemplo el 15 M es que no se distingue entre IU y los demás partidos. La renovación es muy difícil. Se ha puesto de manifiesto en el PCE y se ha puesto en el PSOE. Es decir, ¿a quién se le ocurre a estas alturas poner a Rubalcaba al frente del PSOE?”

Te veo pesimista respecto a la izquierda… “Soy pesimista en el sentido de que, tal como ejerce el gobierno la derecha, en muy poco tiempo podría quemar sus naves, pero va a gozar del beneficio de no tener enfrente una alternativa. El PSOE no hizo la catarsis que debió hacer cuando Felipe González dejó la secretaría general y tampoco la quiere hacer ahora. Sí, todo el mundo percibirá que Rubalcaba es un hombre muy hábil, muy listo, muy espabilado, pero es un pillo. Se le nota a la legua. Es de la escuela de Felipe González”.

O sea, que ves PP para rato. (Esto no es ninguna gracia relacionada con Rodrigo Rato). Y caray, el ve derecha para rato: “A pesar de las barbaridades que está haciendo puede mantenerse mucho en el gobierno. El PP no sólo hace lo que ordena Angela Merckel y los mercados; está acometiendo un proceso de involución política y social. No es sólo la reforma laboral, es la ley del aborto, la de matrimonios homosexuales y…, cuidado, que hablan de regular el derecho de huelga y de reunión”.

Gerardo lleva casi treinta años sin hablar con Santiago Carrillo, cosas de la izquierda. No creo yo que haya muchos políticos que tras abandonar la primera línea se volvieran, no ya a trabajar, si no a la mina. Volvió a Asturias y nadie quiso saber nada de él bajo la secretaría general asturiana de Gaspar Llamazares. El ideólogo de Izquierda Unida desapareció devorado por su creación. Ahora reivindica la memoria. Está trabajando sin parar en una colección de fotografías de guerrilleros asturianos. Él mismo realiza los marcos y, a mano, escribe pequeños textos. Lleva más de cincuenta en lo que espera sea el embrión de un museo de la guerrilla asturiana.

No puede moverse mucho por los dolores, pero quieto tampoco puede estar. Es un animal político. Es el único tipo al que he oído decir que le parece inconcebible que las izquierdas de Europa no se reúnan para buscar una salida a la crisis. Para evitar la involución y la desaparición del estado del bienestar. Claro. Él está fuera de los círculos. No está afiliado a nada. No milita en nada. Pero “sí. Claro a votar sí voy. ¡¡Cómo no voy a ir a votar!!” Asegura con ese tono pausado envuelto en humo del cigarro.

Lo siento. Seguro que es ego, pero no puedo resistirme a subir una foto con Gerardo Iglesias, pero como Fran Lorente no estaba para disparar, pues subo una que hizo Jesús de Miguel, en marzo de 1989. Vale. Gerardo está casi igual. Pero... también yo fumaba entonces. Y ahorraba en peluquería. Entre Gerardo y el autor de estas líneas, Franco González en tiempos algo lejanos de IU.


Por cierto. El libro de Gerardo Iglesias, Por qué estorba la memoria. Represión y guerrilla en Asturias. 1937-1952. Madera Noruega Editores, se puede buscar en la Feria del libro de Madrid. Pero, también en CCOO de Madrid. Las personas afiliadas tienen un importante descuento. Podéis pedirlo por e-mail: ogonzalez@usmr.ccoo.es . O en el teléfono: 91 536 52 17


jueves, 7 de junio de 2012

Amor a distancia. De Tchaikovsky a Contra el viento del norte.

“Tú no eres para mí un amigo normal. Significas mucho, mucho más para mí. Eres para mí. Eres. Eres. Eres el que responde a mis preguntas no formuladas: sí, me siento sola, y por eso te escribo”.

“¡Mi querido y adorado amigo! Le escribo en un arrebato, en un éxtasis que me llena el alma y hasta me arruina la salud, pero del que no quisiera librarme por nada del mundo”.



La primera cita corresponde a la exitosa novela del italiano Daniel Glattauer, Contra el viento del Norte, cuya versión teatral acaba de estrenarse en Madrid. La novela está íntimamente relacionada con las nuevas formas de relacionarse, gracias, o por culpa de internet.

La segunda cita es un fragmento de una de las cerca de mil cuatrocientas cartas que la baronesa Nadiezhda von Meck y el compositor Piotr Illic Tchaikovsky intercambiaron durante quince años. El músico y la baronesa se escribían hasta tres y cuatro cartas diarias en una relación intensa, profundamente íntima, repleta de Amor verdadero. Nunca se conocieron. Nunca escucharon sus voces.

Ella le escribiría: . “Si supiera lo que siento escuchando su música y como le estoy grata por esas sensaciones. Hubiese querido conocerlo personalmente, pero siento tan intensamente su encanto que temo la posibilidad de un encuentro. Si un día tuviésemos que encontrarnos… no podría tomarle la mano sin decir una palabra. Por eso prefiero pensar en usted a distancia”.

En la novela de Glattauer nos encontramos con diálogos por correo electrónico de este tipo:

¿Y si no te gusta mi voz? ¿Si te impresiona? ¿Y si piensas: así ha estado hablando conmigo este tío todo el tiempo? (…)
Re:
¿Y al revés? ¿Y si mi voz no te gusta? ¿Y si se te encoje el ombligo? ¿Si luego no quieres seguir charlando conmigo?

Quizá, si Tchaikovsky y Nadiezhda hubieran vivido en la época contemporánea habrían sido los protagonistas de Contra el viento del norte, o simplemente, una pareja más, atrapada por una ciberrelación.

Vivir la ausencia

Tchaikovsky y Nadiezhda, en quince años de relación epistolar jamás oyeron sus voces. Fue una relación extraña e intensa. Ella estaba obnubilada por la música del compositor. Pero la cosa iba más allá. Él, a pesar de su no comprobada homosexualidad, la necesitaba. Ella, además, era su mecenas. Se necesitaban obsesivamente, vivían la ausencia. En una ocasión, durante un verano vivieron muy cerca el uno del otro. Y se cruzaron…, una mirada. Tchaikovsky dedicó obras importantes a Nadiezhda, entre ellas el Eugene Oneghin y la Cuarta Sinfonía.

La primera carta entre Nadiezhda y Piotr es del 18 diciembre 1876, cuando por intermedio de Kotek, violinista amigo de Tchaikovsky, ella le solicitó transcripciones para violín y piano. “En compañía de su música la vida es más fácil y más placentera”, le escribía. Nadiezdha acaba de enviudar.
En Contra el viento del norte, es la casualidad, o el destino, vaya usted a saber, quien une a los protagonistas a través del correo electrónico. El humor, la distancia, las palabras escritas será el material que irá uniendo esa relación. Y los debates, la confianza, la intimidad, la intensidad que surge entre dos seres que no se conocen de nada. No. No es internet el responsable de estas relaciones. La prueba la tenemos es Tchaykovsky y Nadiezhda.

Son cosas del ser humano. Me explicaba mi amigo Reoyo, y creo que sirve el ejemplo, que un amigo médico, él también se dedica a esos menesteres, le contaba en una ocasión cómo una paciente que padecía paranoia decía que escuchaba voces, “pero…, ¿voces de dónde?”, preguntaba el doctor. Y ella, “voces de la tele”. El médico, que ya tenía unos años explicaba, que con esos síntomas, unos años atrás habría oído “voces de la radio”. Eso las tecnologías son instrumentos que están a nuestro servicio, también en patologías y sentimientos, que quizá el amor es una patología.

El “camino inverso” en una relación es ahora más fácil gracias a los correos electrónicos, a las redes sociales, a los SMS, a los whatsapp, a internet, en definitiva. El protagonista de Contra el viento del norte, en esa montaña rusa de sentimientos asegura: “No pienso pasarme la vida con una mujer que solo está disponible para mí en la bandeja de entrada” (…) “De repente vuelvo  a tener ganas de conocer a una mujer de una manera de lo más conservadora: primero la veo, luego escucho su voz, luego la huelo, tal vez la beso. Y más tarde en algún momento posiblemente le escriba un correo electrónico”.

Tchaykovsky vivió quince años con una mujer en su buzón. El protagonista de Contra el viento del Norte (“con qué pocas palabras puede desatarse la pasión”)…, mejor no desvelar finales. O segundas partes, que la respuesta final está en Cada siete olas.


miércoles, 6 de junio de 2012

Vallas asesinas en el monte


Desde que el ser humano levantó la primera valla, desde que inventó la propiedad privada, surgieron los conflictos, luego las religiones también hicieron lo suyo…Una estremecedora fotografía de Fran Lorente. 




El hombre es capaz de ser lobo para el hombre, pero, además, asesino para el resto de los seres vivos. 

Asesino del planeta. Cuando un asesino de seres vivos mata un elefante, lo hace por sadismo y otros problemas psicológicos (elevar su autoestima, considerarse superior…) Cazar elefantes es inmoral y, a veces legal.

Poner vallas al campo puede ser legal, a veces inmoral, y se puede convertir en un atentado ecológico.


Madrid se ha convertido en una gran trampa, gracias a sus gobernantes, para personas y animales. La imagen es prueba de ello. La foto de Fran Lorente ha sido realizada en el Cerro de la Cabeza, en el Paraje de los Cervunales (Pol.12), en uno de esos trocitos de Madrid en que se puede respirar un poco, que el viento, sí atraviesa los cercados.

lunes, 4 de junio de 2012

Pedro Montoliú y Madrid 1900

  
Madrileño de tercera generación, como el autor de La vida desde el Lago (toma chulería), Montoliú acaba de revisar, bueno, prácticamente cambiar de arriba abajo, un libro publicado hace diecisiete años, Madrid 1900. Madrid en el siglo XX y en el periodo de Carlos III, son las épocas preferidas de este gran conocedor de la ciudad. Cuando habla de ella, sus ojos brillan y la elocuencia se le dispara con orgullo madrileñista. Es cronista de la Villa y “firme defensor” de que cuenten con los cronistas para mejorar la ciudad, cosa que apenas se hace. Claro, el orgullo también se le escapa cuando habla de Madriddiario, el primer periódico digital dedicado exclusivamente a Madrid, “una rara avis” que demuestra que la información local interesa. (La foto de abajo es de Fran Lorente. Claro)


El periodo que abarca Madrid 1900 es convulso. Es un época de crisis en la que España estaba “sin pulso”, según escribía Francisco Silvela. ¿Ves paralelismos con la actualidad? Pedro Montoliú medita un poco y responde: “No creo que llegue hasta ese punto, aunque sí estamos en una época de transformaciones por otros motivos, por otra situación económica y sociolaboral, pero sí es cierto que hay similitudes y que se pasó de un tipo de sociedad a otro tipo diferente. Ahora disfrutamos de un estado de bienestar y tenemos incertidumbre sobre su futuro. A principios del siglo pasado no se sabía qué iba a venir. Entonces, el cambio fue a mejor gracias a las presiones sociales. Pero esa sensación de incertidumbre la tenían los madrileños de entonces y de ahora.

¿Y no hallas paralelismos políticos como el bipartidismo o que los ricos cada vez eran más ricos y los pobres cada vez más pobres? “El bipartidismo era un hecho y la alternancia se realizaba de una forma casi caballeresca” –asegura Montoliú, y continúa-: “En aquellos días había una gran carestía de la vida, mientras los ricos eran cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. En este asunto sí podemos hablar de cierto paralelismo entre los dos periodos. Los ricos eran cada vez más ricos porque vendían en Europa los excedentes, incluso de primera necesidad, porque era más rentable en el extranjero como consecuencia de la ausencia de suministros provocada por la Primera Guerra Mundial. Además, la pérdida de las colonias supuso una importante quiebra moral y de imagen internacional y sin embargo se repatrían dos mil quinientos millones de pesetas en oro. Resulta que los ferrocarriles militares en España se nutrieron hasta de las vías de tren que había en Cuba. Aquello se dejó como tierra quemada. Toda esa riqueza pasó a incrementar las cuentas de determinadas sociedades”.

Falta de conciencia

Cita también a Corpus Bargas cuando afirmaba que, en Madrid, mientras se perdían las colonias la gente volvía de los toros… “Eso es algo muy madrileño, o bueno, muy español. Cuando las situaciones vienen mal dadas, parece que no fueran con nosotros. Sólo cuando la situación nos ha caído de pleno, somos conscientes de la que está cayendo. Hay una gran falta de conciencia”.

Volvemos a lo que comentaba al principio, que los cambios se dieron gracias a las presiones sociales. Como en la actualidad…, ¿hace falta una chispa? Recuerda el cronista de la villa, que la situación entonces era mucho más conflictiva. Los ingresos de los trabajadores eran muy bajos, las condiciones eran penosas, había una gran explotación laboral…, hablamos de una época en la que se consigue una ley de descanso dominical, otra por la que se consigue una jornada laboral de doce horas, que luego fue de once, hasta llegar a las ocho. Es decir, se trabajaban más de doce horas, infancia incluida. En ese contexto surgen la UGT, la CNT, partidos que se van sumando como el PSOE, el PCE, el Partido Radical, la Unión Catalanista…, partidos que se ponen al servicio de la defensa de los trabajadores. Evidentemente no es una situación comparable con la actual. Ahora la sociedad está más acomodada, aunque, no crea que había una gran afiliación sindical, por ejemplo. La chispa surgirá en 1936. La única comparación posible  sobre la cita de Corpus Barga es que, efectivamente, parece que la gente, con todas las medidas que se están tomando actualmente, está mirando al tendido como si no fuera con ellos.

Parece que en tiempos convulsos, la cultura y las artes se agitan con nuevas tendencias. En 1900, Madrid empieza a ser un hervidero, hasta la Guerra Civil. Luego, hasta la movida, no se ha vuelto a vivir ese Madrid de vanguardias. Nuestro cronista de Madrid considera el inicio del siglo XX, como “la Edad de Plata”, una época en que coincidieron varias generaciones. “Con la guerra civil llegó el exilio y el miedo. Luego, con la democracia, Tierno Galván potenció la aparición de grupos jóvenes. Ese boom fue sobre la nada y ahora nos parece un Everest”. explica.

Por tu libro desfilan locales, teatros que hoy día tienen nombres comerciales… “Es muy triste para la historia de Madrid que se pierdan los símbolos identitarios de la ciudad. Personalmente, como historiador, me resulta muy duro escribir nombres comerciales cuando hablo de edificios de nuestra ciudad, porque además, el nombre comercial está sujeto a las reglas del mercado”, asegura Montoliú.

Era aquel Madrid de los cafés y las tertulias, en el que la ciudad cobraba vida a partir de las once de la noche. Unas relaciones que nada tienen que ver con hoy, fundamentalmente cibernéticas… En opinión de nuestro madrileñista, ”ha habido un cambio de costumbres que nos llevan al aislacionismo. Son costumbres que abogan por que nos quedemos en casa frente a un ordenador. Madrid siempre ha estado muy volcado en la calle, sin embargo, ha habido un evidente retroceso en los últimos veinte años. Es una tendencia evidente. Estamos perdiendo la calle como algo vivencial, como un lugar de confraternización y esto ha sido un error. Es entrañable como en los principios del siglo pasado había sillas de alquiler en el Paseo de Recoletos para que las personas se sentaran a charlar, que no sólo eran las tertulias de café. Ahora, los más mayores o están encerrados en centros o se tienen que subir a la línea Circular del autobús para poder hablar con otras personas porque no tienen con quien”.


También hablas en tu libro profusamente del periodismo de la época, con redactores que tenían sueldos muy bajos y que daban lugar a la corrupción… Y Montoliú: “Sí, sí. Y hablo de cómo los periódicos se ponían al servicio de los partidos y los periodistas al servicio de quien pagara. Me refiero a lo que Manuel Bueno denunciaba sobre el “chantaje” que terminaban haciendo los periódicos después de lograr convertirse en un “poder”. Los cambios de línea editorial de los periódicos en función de quién está detrás económicamente genera una esquizofrenia en los lectores, un desencanto que lleva a la crisis de la empresas periodísticas y de la credibilidad de los periodistas”.

De madrileño a madrileño…, ¿existe el sentimiento madrileño. Y responde, “más que el sentimiento madrileño, lo que existe es el sentir madrileño, lo que se venía en llamar madrileñismo, pero no como algo antiguo y casposo, no como chotis, parfusa y safo, sino como signo de identidad. Y ese sentir vive aunque esté oculto. Madrid necesita recuperar su identidad. Son miles y miles de personas las que históricamente, en oleadas, llegan a la ciudad y no se integran. Claro que Madrid es una ciudad abierta, que a nadie pregunta su origen, pero nos falta lograr la integración. Las personas que vienen de fuera dan por supuesto, cuando vienen a Madrid, que no tenemos nada propio que ofrecer. Y tenemos muchísimo. Los madrileños hemos sido muy respetuosos con los que han venido, pero no les hemos dicho: “oiga, respete nuestras tradiciones, nuestra forma de pensar y nuestra forma de vivir”. Hemos hecho dejación de madrileñismo y en muchos casos, los propios poderes no han potenciado esto”.

Madrid: Donde habita el olvido

Relata Montoliú en Madrid 1900 un grave hecho desconocido para la mayoría de los madrileños. Un accidente laboral ocurrido el 4 de abril de 1905 en el tercer depósito del Canal de Isabel II, en la calle Bravo Murillo esquina a Ríos Rosas, que costó la vida a 30 obreros y tuvo 54 heridos, además de una manifestación posterior que, por la represión policial, le costó la vida a otro trabajador.
Explica el autor que el hecho tuvo una enorme importancia, tanta que la prensa acusó a los contratistas por ahorrar en los materiales. Hasta Echegaray, que fue premio Nobel de Literatura, intervino en la defensa de Ribera, uno de los fundamentales ingenieros de la época en lo que fue el juicio del siglo. Posiblemente se trata de uno de los grandes accidentes que se han producido en España. Contiene todos los elementos para ser un “bombazo periodístico”: situación laboral penosa; utilización de un nuevo material, el hormigón; sindicatos que comienzan a denunciar; juicio a los responsables y estallido social porque los trabajadores de la construcción de Madrid sabían que las cosas no se hacían bien. Pero como ocurre con los grandes acontecimientos de nuestra ciudad este hecho se ha olvidado. Nada hay que recuerde aquel hecho tan grave. Nadie se acuerda de uno de los conflictos laborales más importantes del ámbito local ocurrido en nuestra ciudad.




domingo, 3 de junio de 2012

Pregonando en las fiestas de El Naranjo de Fuenlabrada

Hasta hace casi un par de lustros anduve trabajando especialmente por el sur de Madrid, y en concreto, por Fuenlabrada. Allí hice buenas amistades. A algunas de estas amistades las veo con más frecuencia que a otras. La amistad no requiere de un constante contacto. Sabemos que el amigo o la amiga están ahí aunque el tiempo pase y no tengamos mayor contacto. Ahora, al cabo de casi dos lustros, el bueno de Faustino, presidente de la Asociación de Vecinos de El Naranjo me propuso pregonar en las fiestas de su barrio. El destino ha llevado a Faustino al hospital estos días, que ya es mala suerte, menos mal que Juan Ramón, que no sé por qué me hizo columnista de El País, estuvo al quite. Bueno, quizá se refería a columnista del país.
Y allí que me fui a pregonar con viejas amistades: Pedrito; Rafa, "el chispas"; Rafa, "el periodista"; Obdulia, ¡que ha dejado de fumar!; y claro, José Quintana, que fue el alcalde más votado de España y hoy es diputado en la Asamblea, un tipo muy grande en todos los sentidos.
Fui en coche gracias a nuevas amistades, Javi, que es periodista y joven; Julia que diseña y graba videos como el de aquí abajo; Virgina, mi gran amiga maquetadora. Bueno y Olga, que fue, pero el día que no era. Eso es otra historia...

Venga. Ahí va el pregón, en video y abajo escrito.




Naranjeras, naranjeros,
De Fuenla sois los primeros;
naranjeros, naranjeras,
de Fuenla sois las primeras..

Guapos, guapas,
listos, chulas;
trabajadores, valientes,
apasionados, ardientes;
alegres, voluntariosos,
cívicos y orgullosos
de este fuenlabreño barrio
dulcemente solidario.

Si alguno con cara sota
dice que soy un pelota
no conoce bien mi oficio
que no saco beneficio
por ir cantando verdades,
pregonando realidades.

Os lo habéis currado a tope
no os han “regalao” ni “chope”.
Con mucha lucha
y sin hucha
lograsteis un hospital
que marcha fenomenal.

Después de mucha pelea
(aquí rima: ea, ea)
tenéis Universidad
que es molona cantidad.

Eso sí:

Con nombre de cazador
regatista y esquiador;
que no os pille un elefante,
que lo elimina al instante.

Paréceme naranjeros,
paréceme naranjeras
que os revolvéis como fieras
os lo digo muy de veras.

Igual que hicisteis ayer
luchando por defender
con dignidad los derechos;
que andaban muy, muy maltrechos;
en la brecha seguís hoy

cuando recorta Rajoy;
cuando sube el Cercanías,
y el Metro no va por vías
si no por alfombras persas
bonitas, caras y tersas.
El Metro no es como antes
que se paga con diamantes,
aunque no nos llegue el sueldo
y nos provoque un regüeldo.

Hay dinero para Rato,
pero sólo para Rato.
Don Rodrigo
es quien yo digo.
Se lo llevó en Gescartera
es que este tío es la pera;
se piró del Fe-Me-I,
tú me dirás qué hizo ahí.
Ahora Bankia es un solar
y entre todos a pagar.

Y el pillo de Rubalcaba
brindando estuvo con cava
cuando metió un gol de tacón
cargándose a la Chacón;
y pá Cuenca anda mirando
mientras se lo están llevando.

¡Ay qué me voy a indignar
en lugar de pregonar!

Aparquemos los problemas
y vayamos a otros temas.

Si en riesgo hay alguna prima
ya le diremos con rima:

que El Naranjo está de fiesta
sólo suma y nada resta.

Aunque no sé el santoral,
vírgenes, beatos y tal,
me pondrías un buen rosco
si no recuerdo a don Bosco,

un cura muy super fasions,
que hizo de public relations,
de María Auxiliadora,
una virgen muy de ahora.

Luchadora y peleona
como auténtica leona.

Naranjeras, naranjeros,
De Fuenla sois los primeros;
naranjeros, naranjeras,
de Fuenla sois las primeras…

hasta comiendo perritos
batisteis record solitos.

Todo el mundo a disfrutar
las fiestas de este lugar.


Eso sí:


También quiero dar las gracias
por haber sido invitado, 
esperando que Faustino
esté ya recuperado.


Anduve yo aquí unos años
currando con dos redaños
y con todo mi respeto
os dediqué ya un soneto.


Y antes de finalizar lo voy a rememorar:


De El Naranjo sois: vecinos, vecinas
gentes de este buen barrio fuenlabreño
algunos me han metido en el empeño
de escribir un pregón sin desatinos.


Cántabros, castellanos y hasta chinos,
andaluces y algún que otro extremeño, 
gallegos, de Polonia un lugareño,
catalanes y vascos, son muy finos.


Si es que este barrio es el mundo entero:
un alcalde, seguratas, taxistas,
el maestro, el chispas y el bombero,


curetas, picoletos, periodistas,
los vagos, el del bar y el panadero...
El mejor barrio, no hacen falta pistas.


Y como es de gente docta la utilización del verso
humilde me despido de la rima
volvamos a la prosa, menos fina
y a otra cosa

mariposa.

Me despido gritando tolerante
con vivas viscas, goras ¡Adelante!

¡Vivan las fiestas de El Naranjo!
¡Viva Fuenlabrada! ¡Visca Fuenlabrada!

¡Gora Fuenlabrada!

viernes, 1 de junio de 2012

Inma Chacón, el amor y el tiempo


Hace ya tiempo que aseguré que quedaría con Inma Chacón, flamante finalista del Premio Planeta por Tiempo de Arena. De la novela ya hablé AQUÍ. Ahora es el momento, en el tiempo en que los libros salen a las ferias de  multitud de ciudades. Inma me abrió las puertas de su casa, de un saloncito en el que conviven una lámpara artísticamente rota, libros, fotografías, recuerdos…, todo ello presidido  por un enorme reloj de arena. Un reloj que a veces es capaz de detenerse porque el tiempo, a veces, se detiene.
 (La foto, claro, es de Fran Lorente)

Inma Chacón, extremeña de Zafra, comenzó su carrera de escritora con La princesa india, un encargo realizado por su hermana gemela Dulce antes de morir; luego han venido Nick, con amores en internet y Las filipinianas, donde investiga los movimientos independentistas de Filipinas y que acaba donde comienza Tiempo de arena, una novela de relaciones femeninas, porque “en el mundo de las mujeres se crean complicidades muy fuertes”.

Tiempo de arena es una novela de mujeres. Una novela feminista que se desarrolla hace cien años. Los problemas de machismo que aparecen en su novela siguen vigentes en este mundo un siglo después: violencia, humillación, discriminación laboral, derecho al voto, doble vara de medir ante adulterio, robo de niños…

Ella piensa que hemos avanzado muchísimo: “Lo que planteo en la novela, en otras sociedades se da con más virulencia. En España ha habido grandes avances en derechos civiles, pero tenemos un problema de violencia machista no solucionado. En la actualidad la violencia de género se está visualizando. Cada vez más, sabemos lo que es e intervenimos. Hay que educar y enseñar desde la infancia que nadie pertenece a nadie; el amor no es posesión; nadie es propiedad del otro”.

En su novela las tres protagonistas tienen una fuerte personalidad. Mariana, la mujer mala es muy mala… Y la creadora de los personaje me explica que la maldad existe: “Hay gente que es mala igual que hay gente que es buena. Hay mujeres, incluso, que no quieren a sus hijos. En la novela, Mariana es la jefa de la familia. En la tradición noble se rendía cierta pleitesía hacia el jefe de la familia. Ella quiere eso, gobernar ese micromundo que es su familia. Pero todas son víctimas, todas se rebelan.  De las tres hermanas protagonistas, Munda es mi preferida, se encuentra más en el plano de las ideas. Alejandra quiere un mundo más justo, lucha con instrumentos, con armas”.

En mi opinión, el libro es casi una breve historia del feminismo reciente. Narra hechos como las vicisitudes que padecieron las primeras mujeres que fueron a la universidad.
Alejandra es de las primeras mujeres que fueron a la universidad, que eran acosadas, insultadas y agredidas por el hecho de ser mujeres. Este episodio –desvela Inma- está muy bien documentado en la obra de Isaías Lafuente, Agrupémonos todas.

Y claro, Tiempo de arena también es una novela de amor y desamor… Porque, el amor es el punto débil de todos: hombres y mujeres. Y cuenta: “Yo creo en el amor. Es una parte de la vida que cuando es compartido, equilibrado, igualitario, basado en la confianza y el respeto, es lo más bonito de la vida. Cuando se desequilibra, cuando hay celos, posesión, es lo más terrible”.

Amor 2.0

Claro, el amor sigue existiendo, pero los medios de comunicarlo han variado. Hoy hay cibernovios, amantes 2.0…, hace un siglo se esperaba con ansia el anuncio del periódico… La Chacón está muy puesta en el tema: “Internet es una locura y una maravilla. Soy una gran defensora de las redes sociales. Sobre este tema escribí la novela Nick, basada en una historia de amor a través de las redes que le ocurrió a mi hija Clara y que va a ser una película. Sí son muy importantes las formas de comunicación. En la novela le doy mucha importancia al tren; que es el punto de unión; después al automóvil, al autobús y al teléfono. Hoy las formas de  comunicación han variado, pero lo que siempre es igual es que el deseo está en el otro”.

Para su obra, y en concreto, para Tiempo de arena, ha buscado inspiración en su familia. Y me explica: “Somos una familia muy numerosa a la que nos ha pasado mucho, pero siempre hemos salido adelante. Somos como juncos, la vida nos puede dar muchos palos, pero hay que levantarse. Sobrevivir es fácil, lo difícil es vivir”.
A veces, es inevitable ser un poco cotilla y disparo. ¿Te identificas con alguna de las mujeres protagonistas? Y responde: “Yo soy más parecida a Alejandra. Hay que luchar, hay que bajar al plano terrenal”.

Otro tema muy presente en sus novelas es la muerte… “La muerte la he conocido desde muy pequeña. Mi padre murió cuando yo tenía 11 años. La muerte y la vida son complementarias. Cuando tratas una, tratas de la otra”.

Yo creo que en la novela se plantea la desigualdad ante el adulterio… Para la creadora de la novela, Alejandra se plantea la igualdad de derechos hasta sus últimas consecuencias. En el siglo XIX los hombres podían amar a dos mujeres y además era signo de prestigio. Sin embargo, la mujer adultera era una delincuente. Las diferencias eran extraordinarias.

Una pregunta de nota: ¿Crees que se puede amar a dos personas a la vez? [Se lo piensa, lanza un mmmm y responde]. Y lo resuelve con siete palabras: “Habría que quitar componentes morales y sociales”.

Otro tipo de amor importante en la vida y en la novela es el maternal. En su opinión, el amor maternal existe, pero la maternidad está muy magnificada por la sociedad y también hay mujeres que no quieren a sus hijos, “quizá por ello, en la novela, a pesar de haber muchas mujeres hay pocos hijos, por la función reproductiva que se le ha venido dando a la mujer”.

Tiempos de crisis

La decadencia de la familia protagonista corre paralela a la de la sociedad española de principios del siglo XX. Ella explica el contexto histórico, “en Tiempo de arena relato la decadencia de la sociedad española en la crisis de 1898. La situación social en el campo, en las fábricas, el analfabetismo, el encorsetamiento que sufrían las mujeres. La novela es el reflejo de esta decadencia a través de una familia”.

La pregunta es inevitable. ¿Ves puntos de coincidencia entre aquella crisis y la actual?
Lo tiene claro: “Hay muchas similitudes: el desencanto, la crisis económica, dos partidos que nominalmente se decían diferentes pero que hacían lo mismo, es decir, defender los privilegios de los poderosos…, y cómo al salir de la crisis muchos ricos fueron más ricos”.

La presión de religión juega un papel muy importante en la sociedad. Frente al catolicismo, en Tiempo de Arena, surge la mitología vasca, con una deidad que además es femenina… “La diosa Mari se rebela contra su destino. Son muy simbólicos los cambios de cueva que realiza. El sacerdote de mi novela está basado en don Fermín, el confesor de La regenta, de Clarín. Es un sacerdote confesor que dirige la mente y el encorsetamiento físico y psicológico. Soy respetuosa con los creyentes, pero no con una determinada forma de entender la religión”.

Y, curiosamente, la masonería también es un leit motiv relevante… Inma da una explicación: “Mi abuela materna nació en Filipinas. Este hecho me lleva a investigar para mi anterior novela, Las Filipinianas, las revoluciones independentistas y sus líderes. Veo que todos ellos, José Martí, José Rizal, Simón Bolivar eran masones porque llevan a sus ideales revolucionarios los principios masónicos de libertad, igualdad, fraternidad; o sea, la solidaridad. Eso mismo ocurre con el sufragismo español, o “la cuestión femenina”, que se decía en nuestro país. Las mujeres que lideraban este movimiento, Carmen de Burgos, Clara Campoamor, Rosario Acuña, Matilde Landa…, eran masonas. La masonería reivindicaba el acceso al conocimiento, y esto implica algo tan peligroso como la libertad. El conocimiento es algo que el poderoso quiere controlar.

Además, la masonería ha sido muy maltratada, sobre todo en España. Franco acusó a cinco mil personas por pertenecer a la masonería cuando sólo había tres mil inscritos en logias masónicas”.

Pero en definitiva lo que nos preocupa es algo que da título a la novela: el tiempo. El tiempo es un concepto abstracto. Cuando hacemos las cosas nos olvidamos que lo importante es el presente. Está muy bien el pasado y su bagaje  y el futuro y sus sueños, pero el paso hay que darlo ahora, en el presente. “El tiempo es como la arena suave y silenciosa en un reloj de arena, en el que, al girarlo, el pasado vuelve a convertirse en futuro”, asegura mientras abraza un enorme reloj de arena.

martes, 29 de mayo de 2012

Alejandra Menassa y La mujer del siglo XXI

Hace ya un par de años que conocí a Alejandra Menassa, que es hija de Miguel Óscar Menassa, quien por éste lago ya anduvo, o nadó. Lo puedes recordar pinchando AQUÍ. Alejandra; rubia, alta, delgada, camarada de ojos verdes, devoradora de ensaladas, que quizá de ahí el color de ojos; es médica internista y psicoanalista, dirige el Departamento de Medicina Psicoanalítica del Grupo Cero, colabora en medios de comunicación, escribe poesía, pinta, hace el baile de los siete velos, y, ahora, está aterrizando en el Departamento de Mujer de la Universidad Complutense de Madrid. Acaba de publicar un libro que nos ayuda a descubrir la situación de la mujer en la actualidad: La mujer del siglo XXI. (La foto de aquí abajo es de Fran Lorente, claro).

Me explica Alejandra que siempre le ha interesado dar otro enfoque al maltrato familiar ,diferente al que se le está dando, incluir el psicoanálisis para pensar la situación y para salir de la situación de maltrato: “Pensamos, me refiero a mí y a mis compañeras y compañeros  de Departamento en el EMUI en la Complutense, muchas de ellas son psicoanalistas de Grupo Cero, que hay muchas cuestiones inconscientes en juego en el maltrato, sometimientos no sólo a la pareja, sino, y sobre todo a una manera de pensar la pareja nociva. A frases como que una mujer no es nada sin un hombre, o a concepciones de la pareja dónde la mujer cree que le pertenece al hombre, que es su propiedad. En fin, es muy complejo, pero llevamos muchos años investigando el tema, y hemos participado en varios congresos internacionales de psiquiatría y atendido muchas mujeres. Y maltratadores, porque también ellos deben ser atendidos si queremos cortar el círculo de la violencia. Y querríamos hacer un gran grupo de estudio con muchas mujeres en esta situación, para investigar a gran escala la eficacia del psicoanálisis en estos casos.

Alejandra Menassa también está participando en el proyecto de la abogada italiana Marta Vignola, Militantes de la memoria, sobre familiares de torturados en Chile y Argentina durante las dictaduras. En alguno de los juicios sobre este tema ha colaborado con el juez Garzón. Está llevando a cabo un proyecto donde se recogen los testimonios de las mujeres, en este caso ciudadanas italianas,  que perdieron algún familiar, algún hijo sobre todo, en las dictaduras Chilena y Argentina. Ella se dio cuenta de que estas mujeres enfermaban más que otras de enfermedades graves, cáncer por ejemplo, y ahí es donde buscó su colaboración.

Y es que Alejandra es especialista en enfermedades psicosomáticas: “Llevamos mucho tiempo investigando la relación entre depresión y cáncer, no sólo nosotras, a nivel mundial hay mucho interés en ello. La pérdida de un ser amado, si se sigue de una depresión, puede asociarse después con el desarrollo de enfermedades orgánicas graves, como el cáncer. Estas catástrofes emocionales, pueden tener sus consecuencias orgánicas”.

Acaba de publicar el libro, La mujer del siglo XXI. Una aproximación psicoanalítica, en él se afirma que “un mundo que no incluya lo femenino, es un mundo empobrecido. Lo que yo no sé es si vamos por buen camino… “Vamos por buen camino, si no nos olvidamos que esto es un camino, un trabajo continuo, que no hemos llegado a la meta. La mujer muchas veces históricamente  hizo grandes logros sociales, accedió a altas cotas de poder y luego las perdió, porque Ella (La Mujer)  creyó que ya había llegado y el hombre siempre está presto a volver a ganar el terreno perdido, eso también es cierto. Nunca hay que creer que un objetivo está conseguido, hay que permanecer en él. Y creo que la vía más poderosa para ello es producir una escritura que incluya lo femenino. Que la mujer escriba o que los hombres que incluyen a la mujer, escriban. Este mundo en que vivimos es resultado de una escritura masculina. Por eso es tan importante este libro”.

El tema fundamental es la mujer, también en el ámbito laboral y las dificultades de acceso. Explica que trabajar implica pensar el dinero y eso está más prohibido para la mujer que pensar el sexo… “Así es. Aunque nos quejemos de la represión sexual a la que hemos sido sometidas, y a la que nosotras mismas nos sometemos muchas veces, de la doble moral sexual, que siempre es más permisiva con los deslices del hombre que con los de la mujer; el acceso a los lugares de circulación de dinero y la producción de un pensamiento político económico, está aun más vedado para la mujer que lo sexual. Hay que leer a Freud, para poder liberarse de la represión sexual, y hay que leer también a Marx, para tener un pensamiento económico. También es algo que está en nosotras, además de partir de los hombres, incluso hay muchas mujeres que prefieren trabajar gratuitamente a “mancharse” recibiendo dinero, para ella es más puro trabajar por amor. Hay que poder deshacer estos prejuicios para acceder libremente al mundo laboral. Al fin, el trabajo es la única posibilidad de transformar nuestra realidad. Este tema está mucho más desarrollado en el libro La Mujer del Siglo XXI”.

Como obstáculo laboral también reflexiona sobre el machismo inconsciente de la mujer, un término que utiliza Nancy Hopkins, una genetista de renombre internacional y una activista de la lucha por los derechos de la mujer, ella hizo un estudio,  se puso a medir el espacio de laboratorios y despachos que tenían asignados los científicos y científicas de su Universidad. Tras un extenso análisis, demostró que a igualdad de cargo, los hombres siempre disponían de mucho más espacio que las mujeres. No se había hecho conscientemente,  pero se había hecho, había pasado sin excepción, de manera inconsciente.

Alejandra se refiere al machismo inconsciente en la mujer en el sentido de actitudes de desprecio hacia lo femenino que las propias mujeres tienen sin darse cuenta: “Tenemos que tener cuenta que la mujer, la madre, es transmisora de ideología, es la que educa a sus hijos, y si los sigue educando como su abuela educó a su madre, y como su madre la educó a ella, seguimos diseminando prejuicios y desigualdades sociales. Por eso es tan importante averiguar cómo pensamos a la mujer nosotras mismas”.


Sin duda, comento a Alejandra, una de las lacras fundamentales es la violencia machista…: “Sin duda. Insisto que en este momento es uno de los problemas que más nos preocupa. Ellas son víctimas de sus parejas, pero sobre todo, son víctimas de una manera de pensar el amor y la pareja que es alienante, que lleva  al sometimiento, a la aceptación del maltrato. En ocasiones, hay un sentimiento de culpa inconsciente que en vez de permitirle huir del castigo, la hace permanecer allí, recibiendo los golpes, en muchos casos durante años. Hay que abandonar no sólo a los maridos maltratadores, sino también y sobre todo, los prejuicios sobre el amor”.

Caseta 266 de la Feria del Libro de Madrid este año. Teléfono 917581940, Editorial Grupo Cero.

domingo, 27 de mayo de 2012

Honesto sindicalismo de clase en Las nieves del Kilimanjaro

Nada tiene que ver esta película con la estrenada en 1952 basada en el relato de Hemingway. Sí tiene que ver, por el contrario, con un poema de Víctor Hugo, La gente pobre (Le pauvre gens). Y es que los poderes se están cargando el sentimiento de clase, “el patrón ha logrado enfrentarnos, como siempre”, y lo que queda es pobre gente. Es esta historia un canto al amor, a la amistad, a los principios, a la honestidad. 


Es una película necesaria que batalla contra las campañas de desprestigio dirigidas a los sindicalistas y a los sindicatos. En ella se verbaliza una evidencia: “la juventud se piensa que todo estaba hecho. No hemos sabido enseñar a los más jóvenes los sacrificios y las luchas realizadas para conquistar los derechos”. 

Nuestro protagonista es un honesto sindicalista de la tradicional CGT francesa, que lleva 30 años peleando en unos pequeños astilleros en Marsella. Estos tiempos de crisis le llevan al paro junto a unos compañeros. Un hecho brutal, incompresible, brutal, que demuestra eso de que el hombre es un lobo para el hombre, hace que los sólidos principios se tambaleen. La vida de estabilidad y felicidad familiar; la profunda amistad sufre un duro revés. 

Pero hay profundas raíces, profundos principios y complicidad extrema. Ahí aparece el poema de Víctor Hugo: “Aunque no tengamos dinero para cinco, podemos hacer huevo para dos hijos más”. Como afirma el director en una entrevista: “No hay dos pueblos, uno autóctono, asalariado, sindicado, que vive en urbanizaciones, y otro en paro, inmigrante, delincuente, que vive en las afueras. La política y el cine pueden ayudar a desenmascarar esta impostura intelectual”. 



Director: Robert Guédiguian. 
Guión: Robert Guédiguian (Poema: Victor Hugo). 
Reparto: Ariane Ascaride, Jean-Pierre Darroussin, Gérard Meylan. 
País: Francia.

martes, 22 de mayo de 2012

Espe: Yo soy del Madrí y voy a pitar al cazador

Madrid, la comunidad, es un desastre gracias a su presidenta. Un personaje patético que no se cree lo que preside; que quiere que España se haga cargo de la ruina en que ha sumido a una comunidad que era motor del Estado. Donde la cultura viste de negro sotana, la modernidad es hábito monjil y la miseria se ve y se huele por las calles, especialmente de la capital botellina, donde la Iglesia no paga impuestos. El foro, ¡ay mi foro!, otrora envidia de tendencias artísticas.

La populachera y “grande” de España, Aguirre, no sabe por donde se anda y llena todo lo que puede con el estiércol, el mismo estiércol con el que llegó a la presidencia tras un golpe de Estado que robó al PSOE de Simancas un Gobierno conjunto con la Izquierda Unida de Fausto Fernández. Que a veces se nos olvida de dónde vienen estos lodos.

Aguirre ha tirado el dinero de Madrid a la basura, y bueno, siempre ha habido basureros amigos encantados de recoger plusvalías. El paro se desborda, la exclusión social crece desmesuradamente, ya no se puede viajar en transporte público porque la gestión es nefasta.

Aguirre engaña hasta a Rajoy contando un déficit de la Comunidad que es el doble del confensado. Aguirre ha sido el motor del desastre de Bankia y ya está dando la puntilla a la televisión pública madrileña para entregarla a sus amigos.

Aguirre tiene montones de problemas así que ¡hala!, ahora toca provocar al personal y toca hablar de que van a venir a Madrid las hordas independentistas vascas y catalanas. Andábamos con los recortes, con una jornada de huelga en la enseñanza y los medios ya tienen tema: los del Athletic y los del Barça van a pitar al himno y al rey. Dice Espe que hay que prohibir el partido si se pita. Ya ha montado esa guerra que tan bien maneja: la guerra de los símbolos.

Esperanza Aguirre se indigna porque se pueda pitar al rey y al himno. Un rey que vino como vino y un himno que fue impuesto (el himno de la España democrática es el de Riego). No soy ni de banderas, ni de himnos; pero bienvenidos a Madrid los abucheos al campechano cazador y familia; bien venidos los pitidos a ese himno que no me eriza la piel porque suena a Franco. Suena a ese rancio franquismo que se va a manifestar el mismo día del partido porque el Tribunal Superior, donde sigue residiendo el fascismo, ha permitido una manifestación de Falange. Ojo, que hasta la delegación del Gobierno la había prohibido. ¿Pero en qué país vivimos? Un país en el que los aliados de los nazis son legales y se manifiestan por las calles. Cómo si éstos no pitaran al rey.

Mejor pitar que dar golpes de Estado. Mejor pitar ejerciendo el derecho a la libertad de expresión que liarse a tiros. ¿Dónde están las prohibiciones hacia esas banderas franquistas que ondean en tantos campos? ¿Dónde las detenciones a aquellos que saludan brazo en alto?

Yo animo a pitar con todas sus fuerza a bilbaínos y barceloneses, pero también a madrileños, y a andaluces, asturianos, y a extremeños… Yo invito a que la pitada sea monumental contra el rey cazador. Y que se haga extensivo a Espe y a Rajoy. Y a los banqueros y especuladores. Y a tantos y tantos chorizos incrustados en los poderes.

Aquí, en el foro, el personal, como siempre, acoge al foráneo. Los bares desean que se llenen de aficionados. La capital es fiestera y disfruta con el color y el ruido de la fiesta. Aquí, en el foro, ya hay bufandas y banderas de los dos equipos. Espe quiere estropear la fiesta. Espe agitadora y provocadora hasta la violencia.

Pasen y piten. Yo soy del Madrí y voy a pitar al cazador.

Por cierto, el cazador tiene facilidad para insultar a sus súbditos (obsérvese el anular) y a su mujer... (minuto 2:40):


lunes, 23 de abril de 2012

Transporte público como artículo de lujo en Madrid


(La foto, evidentemente, es de Fran Lorente)

Entre las ocurrencias de Esperanza Aguirre de los últimos días está la de que desaparezca la Comunidad de Madrid, absorbida por España. Si no se cree lo que preside, quizá, lo adecuado, sería dejarlo. Bajo el Gobierno de Zapatero tenía como reiterativo mantra: “ZP asfixia Madrid”. Ahora Rajoy ahoga Madrid y Aguirre quiere echar el cierre. Entretanto, entre tijeretazo y tijeretazo a servicios públicos, ataca al transporte público con unas subidas de escándalo.

Si el último consejero de Transporte de Aguirre no sabía que existe un billete denominado “Metrobus”, ahora se han enterado y lo suben ¡un 29,03 por ciento! Han convertido el transporte público en auténtico artículo de lujo al nivel de las grandes marcas del barrio de Salamanca. Y con éstas tiene en común el gasto en campañas, propaganda y autombombo. Las grandes fortunas abandonarán las limusinas para usar el bus en solitario, que son más grandes.

Sin dinero para gasolina y sin dinero para el transporte público siempre nos quedará la bici con unos carriles a medio hacer y sin mantenimiento. O bueno, gastar suela de zapato. Si nos queda para zapatos.

sábado, 14 de abril de 2012

14 de abril, jornada de conmemoraciones: el rey, la reina, sor María…

Me dicen muchas personas que si ya no escribo en el blog. Y yo que sí, pero que poco. Todo pasa demasiado deprisa. Lo que ocurre es que no entiendo nada y pienso que hay un complot para volverme loco.

Hoy, que es es 14 de abril, conmemoración de la República española; el rey se ha roto una cadera cazando elefantes en África; su esposa, Sofia estaba en Grecia, pero no manifestándose a pedradas, sino celebrando la Pascua ortodoxa; el nieto de ambos está también en un hospital porque, con 13 años se ha metido un tiro en un pie; el tío, de iniciales IU, está en capilla por corrupto; una monja, sor María, parece ser que robaba niños, y decide no declarar en un juicio porque parece que la han pillado; la presidenta de Madrid quiere disolver la comunidad que preside a golpe de subida de precios en el transporte; un transporte que es gratis cuando viene el Papa, jefe de la Iglesia católica, religión a la que se pasó Sofía, la reina, a pesar de celebrar la Pascua orotodoxa; el ministro de Interior quiere prohibir que se hagan convocatorias por internet, no sé si también cuando viene el Papa; y si haces como Gandhi, resistencia pasiva, te pueden meter siete años en la cárcel. Rajoy dice que no recorta con los presupuestos, sino que hace reformas, pero…, ni la casa Real ni la Iglesia sufren esas reformas. Vamos que se lo seguirán gastando en matar elefantes, en meterse tiros, en sanidad pública sin listas de espera para curarse los tiros, en corruptelas, en abogados para urdangarines, curas pederastras, monjas robaniños y en viajes para el Papa.

Pero… ¿cómo voy a escribir en el blog? Este país parece una película de los hermanos Marx.

Esta noche me tomaré un ansiolítico y me quedaré dormido viendo una peli, quizá Hatari, que celebra su 50 aniversario, como homenaje a los elefantes.

O mejor, Titanic, mucho más de llorar. Al fin y al cabo, hace cien años que se hundió y…, se están hundiendo tantas cosas. Ahí os dejo la canción con subtitulos, para terminar con una cosa amorosa. Mejor llorar de amor. Sin duda: