Blog de Alfonso Roldán Panadero

Autorretrato
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En las fronteras hay vida y tuve la suerte de nacer en la frontera que une el verano y el otoño, un 22 de septiembre, casi 23 de un cercano 1965. En la infancia me planteé ser torero, bombero (no bombero torero), futbolista (porque implicaba hacer muchas carreras), cura (porque se dedicaban a vagar por la vida y no sabía lo de la castidad...) Luego, me planteé ser detective privado, pero en realidad lo que me gustaba era ser actor. Por todo ello, acabé haciéndome periodista. Y ahí ando, juntando palabras. Eso sí, perplejo por la evolución o involución de esta profesión. Alfonso Mauricio Roldán Panadero

martes, 4 de diciembre de 2012

Tenemos un problema: los empresarios


Pocas horas después de escuchar a Gaspar Llamazares explicar en Salvados, que el 85 por ciento de las empresas del IBEX 35 tienen cuentas en paraísos fiscales, veo que detienen a Gerardo Díaz Ferrán, hasta hace bien poco presidente de la CEOE, o sea, de los grandes empresarios españoles.

Díaz Ferrán era conocido por sus constantes provocaciones a la clase trabajadora y a esa clase trabajadora organizada en sindicatos de clase. Insisto en “de clase” porque todos sabemos de la existencia de sindicatos no ya corporativos, sino montados por la propia empresa, como ocurre en El Corte Inglés.

Pero Díaz Ferrán, que hoy duerme en la cárcel (supongo que dormirá en ella bastante menos que Alfon, detenido kafkianamente tras la huelga del 14 de noviembre, y allí sigue), no sólo cometía excesos verbales del tipo “hay que trabajar más y ganar menos”; ha sido abanderado de todas las reformas laborales recientes y…, donó 246.000 euros al Partido Popular de Esperanza Aguirre en aquella campaña electoral que acabó con el tamayazo y que tantas veces recuerdo, como un auténtico golpe de Estado, en este blog. Si no hubiera habido ese golpe, estoy convencido de que tendríamos menos metro, pero más eficaz; y tendríamos sanidad pública y enseñanza pública de calidad y sin temor a desmantelamientos. Ferrán siempre fue cómplice, en el mejor de los sentidos, de Esperanza Aguirre, la "cojonuda".

Y en medio del batiburrillo, me encuentro con Julio Anguita denunciando una larga lista de personajes con dinero evadido, y luego rectificando un poco pero dejando claro que Botín sí, Botín sí tiene cuentas evadidas. Lo ves aquí.

Yo cada día tengo más claro que este país tiene un grave problema heredado de la llamada Transición: sus empresarios. El empresariado español, en general, busca eludir la ley para llenarse los bolsillos, como denuncia Llamazares con la evasión de las empresas del IBEX; pero también se las busca para eludir la legislación laboral. Es un empresariado que atemoriza a las plantillas con despidos si abren la boca ante irregularidades. Un empresariado enamorado de esta reforma laboral que ya está consiguiendo despedir a miles de personas y está provocando que en los próximos diez años tengan que emigrar diez millones de personas y dejar España como un solar. Esa España de la que se les llena la boca a los patrioteros de cartera y banderita.

Cierto es que tienen buen maestro con sus primos hermanos del PP que gobierna y que legisla reformas que pueden ser legales, pero son inmorales, cuando no inconstitucionales, como denuncian los sindicatos de clase, y recalco lo de la clase.

Y citar a la “clase” me lleva de nuevo a El Corte Inglés, ese buque insignia español, esa empresa que fue capaz de secuestrar un libro. Éste, Biografía de El Corte Inglés, donde Javier Cuartas, se introduce en esa empresa opaca, esa empresa con un régimen laboral más cercano a una secta que a una empresa, como denuncian, como claman en el desierto los sindicatos de clase, por ejemplo en este blog de CCOO. Claro, criticar a la empresa que más publicidad reparte no es buen negocio para los medios de comunicación.

En este país quieren haceros ver que la culpa de todo es de la clase trabajadora, que por otra parte, está engrosando el paro a zancadas; que la culpa es de los sindicatos de clase, que son trabajadores organizados y amparados por la Constitución; que la culpa es de las manifestaciones y por eso hay que prohibirlas, reprimirlas. Pero aquí, el único problema, el fundamental es el de unos banqueros que compiten con los empresarios en ver quien roba más a la ciudadanía. Cueste lo que cueste. Aunque… Gallardón ya tiene caliente el bolígrafo de firmar indultos, no olvidemos que Urdangarin ya ha echado sus barbas a remojar.

domingo, 2 de diciembre de 2012

La hoja de ruta


El PP va cumpliendo, despacio pero sin pausa, su hoja de ruta. Con Madrid a la cabeza avanza como el caballo de Atila sobre derechos sociales y laborales, sobre lo público. Tan grave es el atentado contra la sanidad pública que todos los estamentos se han unido contra el gobierno regional. El desmantelamiento y paulatina privatización de la sanidad madrileña va del brazo de la enseñanza y el transporte.

El neoliberalismo extremo llegó a Madrid robando unas elecciones autonómicas y colocando a Esperanza Aguirre en el poder. Desde ese momento, Madrid se convirtió en laboratorio de manipulación en el que el despilfarro propagandístico iba emparejado con privilegiar medios de comunicación, auténticos voceros.

El PP ha ido socavando la radiotelevisión pública madrileña desde el poder. Cuanto peor, mejor. Ahora, parece que ha llegado el momento de asestar la puntilla. En Radio Nacional de España la audiencia escapa a borbotones desde que llegó Rajoy al Gobierno y se emprendió una increíble “caza de brujas”. La estrategia es la misma. La hoja de ruta va viento en popa: acaban con la sanidad, la enseñanza, hasta la Justicia gratuita.

La crisis les está viniendo de perlas para imponer una ideología que acaba con derechos sociales y laborales. Derechos que quieren hacernos creer que son privilegios. El mundo al revés, ellos son los privilegiados. Privilegiados sin escrúpulos que observan cómo la gente se suicida. Algo ha cambiado, en la crisis de 1929 se tiraban por las ventanas los banqueros especuladores. Ahora nos tiramos nosotros.

Fotos imprescindibles

Tere va a denunciar a la policía y sta instantánea es prueba, es argumento.


Muchas imágenes como las captadas por Fran Lorente, jugándose la cámara y la cabeza, son imprescindibles. La locura represora del Ministerio de Interior y su delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, con el objetivo de crear desorden donde no lo hay; con el objetivo de generar un conflicto de orden público donde hay un conflicto laboral y de recortes de derechos ciudadanos; es absolutamente impresentable en un sistema democrático.

En esta fotografía, Tere Barros, cae de espaldas por las escaleras del Metro ante la violencia policial emprendida contra un piquete mañanero, tranquilo, responsable, pacífico, amparado por esa Constitución a la que tanto loan los días de celebración con canapé.

Tere va a denunciar a la policía y esta instantánea es prueba, es argumento.

La democracia tiene una pata fundamental que también quieren cortar: La libertad de expresión, el derecho a informar y el derecho de informar. Como en lugares autoritarios y tercermundistas en libertad, hoy, en España, en Madrid, son necesarios testigos críticos, ojos críticos con la intolerancia. 

viernes, 30 de noviembre de 2012

La parte de los ángeles de Loach

La tragedia social viaja hacia la comedia con esperanza en el futuro.

Mientras me acerco a ver El Capital, de Costa-Gavras, una buena opción es el siempre cine social de Kean Loach y su guionista indispensable Paul Laverty. Vale, con estas fiestas navideñas que se nos echan encima alguna peli familiar, comercial habrá que ver, aunque sea sin palomitas, ni refresco, que el precio de la entrada ya es casi artículo de lujo. ¡Ah!, siempre se pueden llevar las palomitas de casa, escondidas en un bolso.
  
El título de la película tiene una explicación muy bonita. La parte de los ángeles es ese porcentaje de whisky que se evapora en las barricas y que se escapa a los humanos… Y es que el preciado líquido sobrevuela por toda la película. Será el whisky el descubridor del talento de un joven, Robbie, que en principio, puede parecer no tener otro futuro que la delincuencia. Representa Robbie a esa generación de desempleados sin ninguna perspectiva más allá de la exclusión. Los hechos se desarrollan en Glasgow, pero lo que sucede es extrapolable a cualquier lugar que padece los envites del capitalismo salvaje imperante.

Pero esta cinta de Loach se diferencia de otras en que es vitalista. La tragedia social viaja hacia la comedia con esperanza en el futuro. Da un empujón que nos anima a descubrir talentos ocultos. La violencia y la delincuencia se transforman en un golpe, al estilo Newman, de guante blanco. En el fondo, nuestros protagonistas andan a medio camino entre Robin Hood y los mosqueteros. Eso sí, liderados por Robbie.
Robbie, cuando coge en los brazos a su hijo recién nacido, decide solemnemente que ese bebé no tendrá su futuro. Tendrá que luchar duro para escapar de ese mundo de delincuencia y violencia que le persigue como una secta. Luchar contra perseguidores y contra sí mismo.

Y en esa lucha aparece Harry, el educador que han asignado a los jóvenes. Un tipo que nos hace ver la evidencia aunque seamos ateos: Los ángeles existen. Aparecen en nuestras vidas, nos dan un empujoncito en el momento más complicado y desaparecen.




Director: Ken Loach.
Guión: Paul Laverty.
Reparto: Paul Brannigan, John Henshaw, Gari Maitland, William Ruane, Jasmin Riggins, Roger Allam, Siobhan Reilly, Scott Dymond, Scott Kyle.
País: Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia.

martes, 20 de noviembre de 2012

Feliz Día Universal del niño..., y la niña

La infancia tiene derecho a:
A la vida.
A la salud.
Al descanso, el esparcimiento, el juego, la creatividad y las actividades recreativas.
A la libertad de expresión y a compartir sus puntos de vista con otros.
A un nombre y una nacionalidad.
A una familia.
A la protección durante los conflictos armados.
A la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
A la protección contra el descuido o trato negligente.
A la protección contra el trabajo infantil y contra la explotación económica en general.
A la educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales.

martes, 13 de noviembre de 2012

La calle no es suya

La imagen es de Fran Lorente. 


Cuando la respuesta a la libertad de expresión y manifestación son los palos, los golpes, la violencia indiscriminada dictada desde el Gobierno, es que la democracia es muy débil. España ha entrado en barrena en derechos laborales, sociales y también civiles. Fraga ya murió, pero esa máxima lanzada por el ministro franquista de “la calle es mía” se ha mantenido, quizá aletargada, como el ultraderechismo que no fue juzgado tras la muerte de Franco.

Quieren que la calle vuelva a ser suya. El centro de Madrid ya vive en estado de sitio desde antes del verano. Quieren que la calle se llene de miedo, de represión. Nos quieren insuflar en vena el temor a criticar, a gritar contra los poderes. Quieren equiparar manifestaciones con terrorismo. Quieren que la resistencia pasiva sea violencia activa. Se les cae la máscara totalitaria.

Rajoy agradece a las gentes que no se manifiesten. Quiere súbditos en vez de ciudadanos. Nuestra mejor arma, las palabras, la manifestación. No nos van a domesticar. Mañana es 14 de noviembre y toca hulega general laboral y ciudadana. Como en Portugal, como en Grecia, en Italia, en Bélgica, en Malta o en Chipre. Cada vez más.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Inés París, la nueva SGAE y los catastróficos recortes

Inés París, una mujer trabajadora, del cine, en una fotografía de Fran Lorente.


Forma parte de la dirección de la nueva SGAE, al frente de la cual, ahora están “verdaderamente los autores”. Desde hace pocos meses dirige el Instituto Buñuel de la Fundación Autor con el objetivo de promocionar el cine español y Latinoamericano. También es responsable de la sala de cine Berlanga, la más barata y mejor equipada de la ciudad que está al servicio de jóvenes autores y de la juventud que ama el cine (AQUÍ la ves). Con elocuencia, con ilusión cuenta proyectos sin parar: “vamos a firmar convenios con las escuelas de cine y con universidades; vamos a intentar enseñar a ver cine desde la escuela, para generar conciencias críticas”. Y aún tiene tiempo para, con su hiperactividad, rodar documentales o poner en marcha obras de microteatro. Desborda vida e ilusión en medio de un panorama oscuro. Sin duda, es una mujer de cine.



Desde que se creó hace seis años y hasta hace pocos meses ha sido presidenta de CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y Medios Audiovisuales). “CIMA la creamos entre trece directoras, entre ellas Izíar Bollaín, Isabel Coixet, Helena Taberna…, pero éramos muy pocas. En la actualidad la asociación tiene casi trescientas mujeres de lo audiovisual, lo cual ya es un logro importante. Además, hemos conseguido crear un movimiento inesperado en lo audiovisual poniendo encima de la mesa lo que nadie había considerado nunca un problema: que hubiera tan pocas mujeres en la dirección, escritura y producción del cine y la televisión en España. Otro logro espectacular es que en un medio tan individualista la gente se una por un bien común, tanto, que hemos conseguido una ley de lo audiovisual con medidas de acción positiva”, explica una Inés París “muy satisfecha del trabajo realizado en CIMA”.

Ahora es vocal y tiene muy sabido lo que ahí se hace: “Se están tomando decisiones muy importantes, como es crear redes en Europa y Latinoamérica. O sea, internacionalizar nuestra producción y creación buscando salidas fuera”.

Aunque pienso en títulos concretos sin mencionarlos, comento a la París que muchas películas muy comerciales siguen siendo muy machistas… Y ella parece conocer la solución: “Los papeles más representados por mujeres son prostitutas y amas de casa… La solución no está en decir que las películas son machistas, lo que hay que pedir es que haya otras películas, como la inglesa La educación, que relata lo importantísimo que es para una mujer estudiar y lo malísimo que es si se va con un bobo”.

- Pero la mujer sigue estando fuera de la dirección, guión y producción de largometrajes…

- Cambiar esto es muy difícil, y en momentos de crisis, más. La producción está parada y nosotras somos pocas, así que somos las que más directamente recibimos el palo. Pero se produce una paradoja ya que aunque cada vez es más difícil para las mujeres acceder a películas de alto presupuesto, incluso de presupuesto medio, hemos espabilado para hacer otras cosas. Ahora hay muchísimos documentales dirigidos por mujeres y muchísima producción alternativa con pequeños presupuestos y novedosos medios de financiación que encabezan las mujeres. En todo este movimiento, las mujeres son bastante líderes.

Crisis

A nadie se le escapa que al cine y la cultura, los recortes del Gobierno y la subida del IVA para los cines han llegado con toda su fuerza… Y critica al Gobierno, porque en su opinión los recortes en el mundo de la cultura suponen una “catástrofe” porque demuestra cuál es la consideración de este Gobierno, del papel que tiene que jugar la cultura en aspectos que deberían servirles, incluso, para su ideario político.

- ¿Por ejemplo?

- Por ejemplo la construcción de la identidad del estado español y la defensa de una identidad europea más allá de las directrices que marcan los bancos. Y todo esto unido a la idea que tienen de la marca España. Construir la marca España sin el cine es totalmente absurdo. Para Estados Unidos, España es Almodovar, incluso Saura, y puede terminar siendo Goya, pero a través  de las películas; o en plan tradicional, los tercios españoles son Alatriste de Reverte. El cine da la imagen del país.

Huelga y mujeres

Al hilo de todo esto y mucho más, el miércoles está convocada una huelga general… Y me cuenta como pecisamente esta mañana ledecía una señora: “qué horror, la huelga”. Inés, frente a ello, lo que dice es: “qué horror la situación que estamos viviendo” y esto sí que no sirve de nada. De todo lo que está ocurriendo, lo más positivo es la capacidad de movilización de la gente. Lo que sí me preocupa y me parece esencial es que la movilización que se da en la calle se articule en un discurso político. Creo imprescindible que la izquierda de este país cree alternativas que convenzan”.

Próximamente, 25 de Noviembre, se conmemora la jornada contra la violencia de género. No es un tema muy tratado en cine y televisión… Nuestra directora aclara que, en su opinión, no debería hablarse de violencia de género, sino de violencia hacia las mujeres. Es un eufemismo que tapa la realidad del asunto. “La violencia hacia las mujeres está más extendida. Es también contra las niñas en el seno de la familia, incluso contra las suegras. Es decir, va más allá de la relación de pareja. Sin duda, la película más importante sobre el tema fue Te doy mis ojos, de IzíarBollaín. Yo intenté hacer una serie sobre el tema para Televisión Española con Chus Gutiérrez, pero nunca logramos sacar adelante y debería salir… Documentamos mucho, incluso nos asesoró el que fuera delegado del Gobierno contra la violencia hacia las mujeres, Miguel Lorente”.

- ¿Piensas que el Ministerio de Igualdad (que desapareció en una legislatura) y la legislación aprobada en la última época del Gobierno socialista sirvió para algo?

- Creo que el Partido Socialista trató el tema de la violencia contra las mujeres y la igualdad con mucho rigor y compromiso. Ahora bien, no se debería plantear nunca más ningún tipo de programa político sobre este tema sin que tuvieran fondos para que las cosas se llevaran a cabo. El problema del Ministerio de Igualdad es que no tenía dinero. Luego, todos los programas que abordan el problema de la violencia contra las mujeres también tiene un problema de dotación de fondos, el Ministerio de Interior no tiene dotación de fondos para que exista protección, ni para dar salida a todas las mujeres que tienen que escapar de su casa. Hay que denunciar, pero también ofrecer alternativas con una protección importante. Y sobre la ley…, si hay algo que no funciona en ella, no ocurriría nada por revisarla.

Claro. Inés París es mujer y trabajadora. Se ríe cuando le pregunto que cómo lo lleva. Y me lo explica: “Una ayuda fundamental han sido los modelos que he tenido: mi abuela fue de las primeras farmacéuticas de España y todas sus hermanas también se licenciaron en distintas materias. Mi madre fue alta ejecutiva y…, algo curioso que empodera mucho a las mujeres es tener un padre que te apoye. También tengo un padre feminista. Yo no tengo un duro. No tengo ni casa. El dinero siempre lo he puesto al servicio de mi carrera profesional y divorciada y con una hija, he necesitado ayuda. Confieso que me sigo muriendo de mala conciencia cuando tengo que trabajar y viajar. A veces he dejado asuntos laborales por mi hija, pero al tiempo he pensado que mi carrera era tan importante como mi maternidad. He procurado que la maternidad no se convirtiera en un elemento central de mi vida”.

Y como es hiperactiva a pesar del yoga y el gimnasio, ha tenido tiempo de estrenar una obra de microteatro suya, Arde papi. Parece que el futuro de la profesión va por ahí… “No hay que magnificarlo. La cultura no debe convertirse en micro, pero en la actual situación funciona muy bien. Por poco dinero se puede tomar una copa y ver varias obras y sirve de buena práctica para actores y actrices. Ahora voy a rodar un corto con la obra. Y espero arrancar un documental que es un retrato de las mujeres subsaharianas que están viviendo en España. Y tengo dos películas en cola de espera. Una comedia que se llama La noche que mi madre mató a mi padre, con Belén Rueda de protagonista y producida por los Colomo. La otra cinta es más complicada, menos comercial, Rosalía, sobre Rosalía de Castro”.

Por Bárbara de Braganza en otra foto de Fran Lorente, claro
 La París, con su voz rotunda y segura, cuenta y cuenta proyectos e ideas, mientras saborea un café de los de Clooney salpimentado por el humo de un cigarro. Pero no es Humphrey esta mujer de cine. Desborda color.

Sobre CIMA. Pincha aquí.

Y sobre la nueva SGAE, puedes pinchar aquí.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Amanda Puig: "La cultura es un respiro"

Amanda Puig, en una fotografía de Fran Lorente

Madrileña de pura cepa con apellido catalán, esta motera dueña de un yorkshire “nada pijo”, a pesar de su juventud vive de lo que más le gusta: cantar, a pesar de que asegura que en la ducha está calladita. Absolutamente polifacética, ha realizado la promoción de la serie Smash de AXN white; ha sido Arenita en Bob Esponja, Mary Poppins, La Bella, Wendy… La vimos recientemente en el Ateneo Cultural Primero de Mayo produciendo el espectáculo Alma de zarzuela y entre actuaciones y clases anda creando con su chico, Igor Inza, un grupo de pop-rock: Guitrod, ya con algunos temas como este Ahora me toca a mí, que puedes escuchar AQUÍ.



A mí se me hace raro que alguien así, como Amanda se dedique a esto del canto… Me cuenta que su madre es pianista y que desde muy pequeña ha vivido con la música en casa. Ya con trece años empezó a componer canciones en las que narraba historias que le contaban sus amigas. Un día, unos amigos la escucharon y la recomendaron educar la voz… “Fui a un profesor y, desde los 18 años, empecé a engancharme con la lírica”.

Ahora, está a punto de finalizar el grado superior en la Escuela Superior de Canto de Madrid, que en canto es equiparable a una licenciatura. A ello hay que añadir multitud de cursos, como la Master Class con Jeremy Powell y Mariano Detry; o con Montserrat Caballé y el tenor Ian Baar

Y, con la que está cayendo, a pesar de la inestabilidad que conllevan las artes escénicas, vive de trabajar, “eso sí, sin representante”. Bueno, además del escenario están las clases que imparte en la Escuela de Carmen Roche y a particulares.

Anda con un poco de lío sobre su genero preferido: “Mmmmm… El rock lírico me encanta, pero también la zarzuela”.

Me parece llamativo ver a una persona joven tan entregada a la zarzuela, pero ella lo tiene claro, “el género se está quedando atrás. La juventud no sabe ni lo que es, pero es sorprendente cómo se acercan a la selección que hago en Alma de zarzuela, que son temas muy divertidos”.

Yo que soy bastante zarzuelero, creo que no se apoya lo suficiente desde las instituciones al género chico. Y Amanda comparte: “Es una pena la falta de interés para apoyar un género eminentemente español. Resulta envidiable cómo otros países defienden, apoyan, respaldan su música. La crisis está complicando todo más, pero yo sigo intentando zarzuelear”.

Como no puede ser de otra manera para una persona implicada en el mundo de las artes es radicalmente contraria a las medidas del Gobierno que están atacando en plena línea de flotación de la cultura… Piensa Amanda que “la subida del IVA en las entradas de cines y teatros dificulta todo más de lo que ya estaba. La cultura se iguala al resto de bienes de consumo, pero la cultura es un respiro, implica un disfrute, relaja…, algo muy importante en momentos complicados como los que vivimos. Si antes era complicado que una familia de cinco miembros compraran unas entradas…, ahora es imposible”.

- A pesar de todo, con Alma de zarzuela está siendo un éxito…
- Llevo dos años levando el Alma por toda la geografía. Este proyecto es mi ilusión y lo puedo realizar, primero, gracias al gran apoyo que me dan mis padres y también por los grandes artistas que me acompañan: Joan Salas, pianista, actor, bailarín; así como José Cerrato, nuestro don Hilarión, un excelente amigo y profesional.

Amanda es una soprano poliédrica, interpreta personajes de lo más variopinto, de Arenita en Bob Esponja a la casta Susana… Evidentemente no está encasillada, pero claro, me parece complicado prepararse personajes tan diferentes… “Lo fundamental es la dirección, pero también hay un trabajo personal detrás. Para preparar Arenita, que es mi personaje favorito, tuve que verme toda la serie de dibujos. Luego está el trabajo de la voz, hay que modular la voz… Termina siendo más complicado preparar musicales infantiles”.

- Y claro, el público también es variopinto. ¿Adultos o peques?
- Mira, yo a veces me pregunto para qué estamos en los escenarios. Pienso que el objetivo es que las personas disfruten de un trabajo bien hecho, que se transporten a un mundo de ilusiones… Eso sí, el público más agradecido es el infantil. Los niños son muy participativos. Lo más emocionante, lo mejor del mundo, es que un niño abrace a Mary Poppins. Yo, los autógrafos los firmo como el personaje que interpreto, no como Amanda Puig.

Sobre Amanda puedes ver pinchando AQUÍ, o AQUÍ.


Ahí estamos los dos echando unas risas bajo el objetivo, claro, de Fran Lorente.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El miedo y la patera

Como en otras ocasiones, el paternalismo de aquel empresario trasnochado se tornaba amenazas cuando se acercaba la convocatoria de huelga general.

Ahora las cosas habían cambiado, el miedo era mayor. La empresa es pequeña. La plantilla se conoce bien, pero estaban entrando en barrena. «La crisis», el paternalista iba a aprovechar la crisis: o veinte días por año hoy, o a la calle mañana como Dios quiera, siempre hay que acudir a Dios para estas cosas.

El miedo y la incertidumbre, empapar de miedo e incertidumbre a la plantilla es de manual. Empiezan a pensárselo. «Coge el dinero y corre», que diría Woody Allen, y a acabar con el calvario de tener que apuñalarnos entre nosotros, entre nosotras. La hipóteca, el coche, la guardería, la precariedad del trabajo conyugal..., no tiene mayor importancia. Como dice elbueno de Gus, «somos nuevos pobres», con todo y sin poder pagarlo.

Siempre nos queda la vía del exilio y protagonizar un episodio de Españoles por el mundo. Siempre nos queda huir del miedo.

Los hay peor, los «viejos pobres». Perplejo me quedo cuando tras naufragar una patera, el paternalista se pregunta cómo se echan a la mar con mal tiempo. El paternalista no sabe de seres humanos, sólo sabe de su cuenta de resultados. No sabe del pánico a no saber si el dinero va a llegar para comer. No sabe que cuando todo se tiene perdido nada importa. No sabe que hasta se puede perder el miedo, su mayor aliado.

Y ahí andan entre coger una patera y perder el miedo, pelear, ir a la huelga, manifestarse y enseñar las garras al paternalista. 

sábado, 3 de noviembre de 2012

Blancanieves de Pablo Berger

Magistral Verdú, madrastra en Blancanieves

En aquella España de principios de los 70 en que podía bajar a comprar vino y sifón a la bodega, muchas tardes tipo Cuéntame las pasaba frente a la tele mientras mi madre planchaba, cocinaba o estaba a sus cosas. Esa tele en blanco y negro de sólo dos canales en la que la reducida programación muchas veces, pero muchas, se limitaba a las corridas de toros. Y me lo pasaba en grande, sólo hay que ver el autorretarto que ilustra el blog ahí arriba. 

Esto viene a cuento porque  yo soy un antitaurino de nuevo cuño y lleno de contradicciones, quizá por eso entendí que esta versión de Blancanieves es una obra de arte. Una tragedia lorquiana en la que se funde la música con la imagen, la fotografía con las sensaciones…, en un magistral montaje. Nunca un palmeo estuvo acompañado, fotograma a fotograma, de tanta emoción en una sala de proyecciones.

Es cine mudo y en blanco y negro repleto de pasiones humanas: amor, odio, venganza, amistad…, con la muerte siempre presente. El toro es parte de esa muerte que planea por la cinta. Al toro “siempre hay que mirarle a los ojos” para que no te pille desprevenido.

La acción se desarrolla en la España de principios del siglo XX. Una España, repleta de miseria, y con la típica relación amorosa entre torero y tonadillera. La tragedia, que asoma en el minuto uno, tiene continuidad gracias a la madrastra, interpretada por nuestra Julia Roberts particular. Esto es, Maribel Verdú, que llena la pantalla de interpretación magistral.

La cinta representará a España en los Oscar. No sé si se entenderá en Estados Unidos una película dirigida por un bilbaíno, con subvención catalana y que se desarrolla en Andalucía. Quizá eso sea parte del encanto.



Dirección: Pablo Berger. 
Guión: Pablo Berger.
Reparto: Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho, Pere Ponce, Ángela Molina, José Maria Pou, Inma Cuesta, Macarena García, Sofía Oria, Ramón Barea.
Países: España y Francia.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Cementerio civil de Madrid, donde descansa la heterodoxia



En un país orgulloso de la tolerancia, por ejemplo, los restos de los jefes de estado democráticos descansan en lugares solemnes. En este país nuestro ese lugar de descanso es el cementerio civil, un anexo del Cementerio del Este (luego llamado de la Almudena), construido para albergar en su último descanso a comunistas, socialistas, masones, protestantes, judíos, agnósticos, librepensadores, suicidas… En definitiva, una necrópolis en la que, paradójicamente, vive la tolerancia. El lugar de los repudiados por la Iglesia católica.



No sabemos por qué aquel 8 de septiembre de 1884, con sólo 20 años, Maravilla Leal González, decidió acabar con su vida. No sabemos qué pasaría por su cabeza, pero desde luego no contemplaba pasar a la pequeña historia de Madrid. Los restos de Maravilla fueron los primeros en ocupar el cementerio civil, ya que, como mandaba la santa madre Iglesia, se le negó el descanso eterno en un camposanto por suicida. 

El cuerpo de Maravilla tuvo que esperar hasta el día 9 para reposar bajo tierra, jornada en que la necrópolis fue inaugurada por Alfonso XII.

En 1932, la República quiso que este cementerio tuviera la misma consideración que los católicos y obligó por ley derribar los muros de separación existente con su vecino católico de la Almudena. Seis años más tarde el franquismo rehízo lo derribado.

Cuando octubre ya mira a noviembre, mes de difuntos, un paseo por el cementerio civil, embarrado por la melancolía de la llovizna otoñal, nos evoca a un suicida ilustre, Mariano José de Larra y su irrepetible artículo Día de difuntos de 1836. En él, refiriéndose a los ministerios imaginaba un epitafio: “Aquí yace media España, víctima de la otra media”.

Pero en el cementerio civil, desde su inauguración, también reposan familias extranjeras pertenecientes a religiones distintas a la católica, apostólica y romana. Hay epitafios en cirílico y japonés, aunque es llamativo el elevado número de familias alemanas, como la de Loewe (conocida marca de lujo) y Schindler (conocida empresa de ascensores), vecinas de Madrid desde hace décadas.

En definitiva, el cementerio es un homenaje a la tolerancia representada por los librepensadores. Éstos tienen a la entrada, a la derecha su monumento conmemorativo. Es la tumba de Antonio Rodríguez y García Vao, poeta, escritor que “batalló por la libertad del pensamiento y cayó bajo acero homicida. El monolito fue erigido por suscripción popular en 1892.

En el cementerio civil, paradójicamente, reposan los restos de personas que nunca morirán. Luchadores de la paz, sembradores de libertad, humanismo, fraternidad… Personajes variopintos que esperan descansar “por fin, porque ya no hay nada más”, o en un paraíso, o en el Oriente eterno. Eso es lo de menos.

“Ni nos domaron…”

El epitafio de la tumba de Marcelino Camacho con su conocida máxima, “ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar”, bien podría servir como lema de todo el cementerio civil de Madrid.

Allí reposan codo a codo, Pasionaria y Pablo Iglesias. Allí reposan ilustres muertos de la España progresista, por ejemplo, tres de los cuatro presidentes de la I República: Estanislao Figueras, Francesc Pi i Margall y Nicolás Salmerón, con un epitafio contundente: “Dejó el poder por no firmar una sentencia de muerte”.

En el paseo podemos encontrar las tumbas de Julián Besteiro y Largo Caballero. También descansa Julián Grimau, fusilado en 1963 por Franco; el pensador Xabier Zubiri; o el teniente Castillo, un hombre de izquierdas acribillado a balazos por los falangistas el 12 de julio de 1936. La venganza de la muerte de Castillo fue la muerte de José Calvo Sotelo el día después, el último argumento de quienes conspiraban contra la República

(En esta ocasión las fotos son mías, pero la idea de subirlas primero a IG con los filtritos y tal fue de, claro, Fran Lorente).




martes, 30 de octubre de 2012

Lara Martín, mecánica de Metro, y los recortes

Lara, entre máquinas del Metro en una fotografía de Fran Lorente

Es madrileña de Oviedo después de haber vivido en Barcelona hasta los cinco años.  Lara Martín Santos, Lara, como la protagonista de Doctor Zhivago, es menuda, con manos pequeñas, feliz sonrisa y elocuente discurso adquirido gracias a su madre, una mujer concienciada. También, gracias a su madre, ingresó en CCOO, donde ahora es delegada y responsable del sindicato de Metro de Mantenimiento e Instalaciones Fijas. Acaba de cumplir 26 años y lo tiene claro, “hay que intentar la lucha”.

Es mecánica y empezó a trabajar en Metro en 2007, en donde ingresó a través de una bolsa de trabajo. Se queja de que tardó un tiempo en lograr empleo, en comparación con sus compañeros hombres, después de haber estudiado Desarrollo de Productos Electrónicos, una disciplina que conoció gracias a una excursión que hizo en los tiempos del bachiller. Reconoce que no había mucha vocación, pero que enseguida la encantó la Electrónica, algo que en su familia se lo tomaron bien, a pesar de ser unos estudios masculinizados.

Antes de Metro estuvo dos meses y medio en una empresa de electromedicina. Y recuerda el machismo imperante: “Era un laboratorio en el que todo eran hombres. En la entrevista de trabajo me hicieron preguntas increíbles y a los trabajadores les preguntaron que si les importaba trabajar con una mujer. Lo peor, si cabe, es que uno dijo que sí. Decían que una vez trabajó una mujer y que enseñaba la pechuga y tal y tal. Yo hasta me fui a comprar ropa para que no dijeran lo mismo de mí, pero claro…, el problema lo tenían ellos”. La pena es que el trabajo en esa empresa le gustaba, arreglaba bombas de inducción, un trabajo bonito, más metódico de lo que realiza ahora en Metro.

En el subterráneo arregla máquinas de venta y peaje (o sea, los torniquetes), que se estropean fundamentalmente “por la suciedad, porque no se realiza un trabajo de prevención que a la larga implica averías”, explica Lara.

Sin incluir las personas que realizan labores multifunción y las contratas que trabajan en estaciones modernas que están en garantía, son alrededor de cincuenta personas para toda la red de Metro, Lara es la única de su sección. En toda la red calcula que no habrá más de diez mecánicas.
Su jornada se inicia a la siete y media de la mañana, cuando los encargados le dan una ruta con las máquinas estropeadas, de las que, previamente, el personal de estación ha dado los aviso. Una vez al mes tiene un fin de semana de guardia, que los fines de semana también se estropean las máquinas, especialmente a final de mes, cuando es el momento de la compra de abonos de transporte.

Recortes y movilizaciones

Lara es consciente que los recortes están haciendo que la calidad de Metro disminuya. “El objetivo que tienen es acostumbrar a los viajeros a que el servicio sea peor y que no se queje”, cuenta Lara, “por ejemplo, las máquinas ya sólo admiten tarjetas de crédito para pagos superiores a cinco euros, por no hablar de la reducción de trenes, que está haciendo que cada vez haya que esperar más al tren y que los viajeros vayan como sardinas”.

Se refiere también a las movilizaciones que vienen protagonizando en Metro, lógicamente por las agresiones que está recibiendo la plantilla, como el recorte en la Incapacidad Temporal, o quitar el salario de un mes, o las jubilaciones…; pero “es más que un problema propio de Metro. Hacemos asambleas conjuntas con EMT, con Telemadrid…, la cuestión es defender lo público, el transporte, la sanidad, la educación y pelear contra los recortes, que son el anuncio a las privatizaciones que afectarán especialmente a la calidad del servicio”.

Pocas mecánicas

Explica Lara que en Metro no existe discriminación por sexo hacia las mecánicas a la hora de ingresar y que, en su sección, los compañeros son “muy majos, hay muy buen rollo”. Ahora bien, explica que las instalaciones (duchas, baños, vestuarios…) no están preparadas para las mujeres.

No entiende Lara por qué hay tan pocas mecánicas, “vendría muy bien que fuéramos más incluso para adecuar las instalaciones”. Igual que no entiende por qué las chicas no se animan a estudiar estas cosas, “es un trabajo perfectamente realizable por una mujer. Yo nunca he tenido que llamar a nadie para pedir ayuda”.
Y le preocupa a nuestra mecánica que la crisis afecte especialmente a las mujeres porque “parece que el Gobierno pretende que nos quedemos en casa como antaño”.


Entretanto, Lara mira al futuro preocupada pero con optimismo. Está a punto de iniciar un proyecto familiar con  David, su chico, un conductor de Metro.




miércoles, 10 de octubre de 2012

Natalia Erice, enamorada del teatro

Natalia sonríe y sonríe en una foto de Fran Lorente

Es bilbaína “del mismo Bilbao”. Su padre también es del Botxo y su madre es sevillana. Ella, desde hace ya más de dos lustros, se vino a vivir a “medio camino”, a Madrid, a buscarse la vida como actriz después de haberse formado en el Centro de Artes Escénicas Juan de Antxieta y, ya en el foro, en el Taller de Creación Teatral de Mar Navarro y Andrés Hernández. Además, por esas cosas que tienen los padres quizá más que las madres, es licenciada en Historia por la Universidad de Deusto. Aunque forzada a ello, ahora reconoce que le vino bien para ese buscarse la vida…

Lleva ya un año con el papel de Areusa, una de las prostitutas de La Celestina, que ahora viene a Madrid versionada por Eduardo Galán, pero es largo y variopinto el listado de personajes que has interpretado. Muy encasillada no estás, que has participado en la televisión vasca en ¡Vaya Semanita!, has sido terrorista con La Fura dels Baus y… el muñeco Lucho con los Lunnis

Natalia que sonríe y sonríe, ¡y cómo sonríe!, reconoce que estuvo encantada de hacer de Lucho durante más de un año: “Me supuso un periodo de bastante estabilidad económica y nunca he vuelto a actuar delante de esas masas de público, pero…, ¡iba debajo de un muñeco! Es la paradoja, cuanta más estabilidad económica ofrece un trabajo, menos calidad artística posee”.

Y…, ¿qué hace una bilbaína que empieza a ser actriz en Madrid? La Erice vino con 20 años y mientras continuaba su formación, hizo infinidad de trabajos: azafata, animadora, cuentacuentos, profesora de alemán, actividades culturales para la infancia y tercera edad… Lo más fijo que hizo fue dar clase en el Colegio Hispano-Alemán. Luego, gracias a la licenciatura comenzó a colaborar en medios de comunicación escribiendo sobre teatro. Y cada semana podemos leer sus críticas en On Madrid, la revista de fin de semana de El País.

En su faceta como periodista, asegura no considerarse crítica: “Soy una periodista teatral que, a veces, opina. Mi objetivo como periodista de teatro es animar a que la gente vea más teatro, a que aumente el público, que el teatro resulte interesante por encima de la supremacía de la supremacía de la música y el cine. El teatro ofrece idealismo, una experiencia única, artesanal realizada por los artistas. Los artistas vivimos en el riesgo. El teatro enseña muchísimo; es intangible y ofrece respuestas. Muestra las pasiones y sentimientos más humanos; nos muestra cómo vivimos: la fragilidad, la inseguridad, crisis existenciales, momentos de plenitud, capacidad de superación…, todo ello está en el teatro”, y remacha esta parrafada tan bonita citando al maestro El Brujo, “el teatro es una nada, pero que hermosa nada”.

Claro, cada vez que veo a alguien del artisteo le meto las gomas con la subida rajoniana del IVA… Y Natalia se pone muy filósofa: “Al rendimiento del espíritu no se le debería aplicar el IVA. Son muchísimas las personas que viven de este sector, que da mucho empleo y en el que hay empresarios muy serios que se van a ver muy afectados. Las salas alternativas ya empiezan a cerrar. Yo me siento indignada porque se considera la cultura un entretenimiento y eso es una falta de respeto y de conocimiento. Están confundiendo musicales con teatro, y eso lleva a una marginación muy desacertada”.


Vocación de adolescencia

A nuestra Areusa particular se la ve enamorada del teatro. Siempre me causa gran curiosidad de dónde vienen las vocaciones. Ya sea de actores, actrices, momjas, curas, médicos, periodistas…

Tras un cierto silencio para pensar, parece que da con la respuesta: “mi vocación desde el cole era transmitir. Recuerdo que con unos 15 años tuve que hacer una lectura de La leyenda del monte de las ánimas, de Bécquer. Me la aprendí de memoria, desdoblé los personajes y conseguí el objetivo: captar la atención. Me gustó mucho la sensación”. O sea que el placer está en dar un poquito la nota, entiendo desde la ignorancia.

Natalia, ya he dicho, ha tocado multitud de géneros. Ahora, como espectadora le gusta la comedia, “aunque es muy complicada hacerla. Requiere de un buen guión y una buena dirección, me encanta el humor y cuando lo he hecho me he sentido privilegiada, pero…”, ahora es cuando me vuelve loco, asegura que lo que le atrae “especialmente”, es la tragedia. “La tragedia posee unas conexiones mágicas que te permite entrar en conexiones catárticas. Con la tragedia se pueden tocar sentimientos universales de una manera profunda. Me gusta la tragedia, desde Grecia, hasta Lorca. Soy una enamorada de Yerma”, explica.

Y ahora, nada más y nada menos, que junto a Gemma Cuervo en La Celestina… “Estoy muy contenta de hacer esta versión limpia y ágil. Creo que es una tragicomedia muy actual: todo se mueve por avaricia, dinero, lujuria. Celestina es como una conseguidora en la actualidad. Cuando se mueven estas fuerzas, se crea un oscurantismo de la que nadie se salva. Esta versión es original porque es clara por encima, pero oscura por debajo”.

- ¿Y Areusa, tu personaje?
- Areusa es manipuladora gracias a su cuerpo. Odia a la clase alta, representada por Melibea. Me cae muy bien mi personaje. Es una superviviente que la gusta el peligro y sabe moverse en el peligro, es muy fuerte y, aunque prostituta, reivindica su independencia como mujer. Esa vertiente feminista también la tiene Melibea, que no quiere marido. Reivindica el placer sin matrimonio, rompe las reglas sociales.

Ahora sólo me queda acercarme al Fernán Gómez a ver La Celestina, que está en cartel hasta el día 28 de octubre. Ya os contaré.

Foto de Fran Lorente.
Sobre Natalia Erice, puedes ver más aquí, y…, vale, quizá tengo cierta predilección por ella como puedes ver aquí.

martes, 2 de octubre de 2012

Carlos París, el Ateneo de Madrid y la cultura que domestica


Bilbaíno, nacido en 1925, fundó y dirigió el Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid, allá desde1968 hasta 1992. Bueno, durante un periodo del franquismo, su departamento fue clausurado y él destituido. Acaba de publicar un libro, Ética radical, que aboga por deconstruir la cultura, y mientras, se enfrenta a unos difíciles momentos de la vida del Ateneo de Madrid, que está siendo ahogado económicamente.

Carlos París una mente lúcida peleando para salvar al Ateneo de Madrid en una foto de Fran Lorente.

Los recortes han llegado al Ateneo de Madrid y ponen en peligro su continuidad. Las Cortes no han aprobado la subvención de 300.000 euros, la Comunidad de Madrid adeuda 279.000 y el Ayuntamiento de la capital, 59.000…

El presidente de tan tradicional institución madrileña me explica que la historia de las tres subvenciones es diferente. La subvención que se pidió en las Cortes tiene el antecedente del millón de euros que conseguí tras ser elegido presidente por segunda vez. “Y hay que decir claramente que esa subvención se logró gracias a las gestiones de Izquierda Unida y Gaspar Llamazares”, recalca. Con ese dinero se evitó una situación precaria, porque la Comunidad de Madrid había retirado una subvención bastante importante. Con ella se pudieron finalizar las obras que se estaban realizando en el edificio y regularizar nuestro funcionamiento. Hace una año, la subvención se quedó en quinientos mil euros, y este año se pidieron, con el apoyo también del PSOE y otros grupos, trescientos mil euros, teniendo en cuenta que estamos en época de crisis.

Carlos París explica que “con que el PP se hubiera abstenido en el Senado, esa subvención se habría aprobado. El PP votó en contra y nos quedamos sin ese dinero. Las otras dos subvenciones, la de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, están aprobadas y en presupuestos, pero no llegan. Si llegaran, la situación se aliviaría muchísimo. El otro día vino el Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento. Su portavoz, Jaime Lissavetzky, exigió públicamente que se nos conceda lo que está aprobado en los presupuestos. Esa partida es verdaderamente crucial”.

Las cosas de Fraga

En casi doscientos años de historia, los peores momentos del Ateneo siempre han venido en momentos de reacción… El presidente hace un poquito de historia: “Hemos conmemorado el 170 aniversario hace dos años. El Ateneo ha estado sometido a avatares de restricciones y posibles cierres, sobre todo, al terminar la guerra civil y entrar las tropas franquistas en Madrid, que sí fue cerrado. Durante esta etapa, siendo Manuel Fraga ministro de Información y Turismo, se incautó de una serie de obras de arte propias del Ateneo, que llevó a los paradores de turismo. Este patrimonio no hemos podido recuperarlo y hay que tenerlo en cuenta cuando se habla de subvenciones para el Ateneo”.

- Imaginemos que la situación se soluciona, ¿cuál debería ser la fórmula para que no vuelva a suceder?

-  Si tuviésemos tres veces más de socios y llegáramos a los seis mil, el Ateneo no necesitaría subvenciones. Esta sería la solución ideal. También estamos gestionando la posibilidad de lograr aportaciones, incluso de entidades privadas, en la modalidad de mecenazgo, pero hemos conseguido poco. Sí queremos insistir en una vía importante para lograr financiación: el alquiler de salas para empresas e instituciones.

- ¿Qué gastos tiene el Ateneo?

- Tenemos unos gastos muy importantes. En primer lugar, el gasto de personal, que es un problema perentorio. Son treinta nóminas mensuales y, claro, nos preocupa ante todo sacar adelante a los trabajadores. El número de trabajadores es necesario porque tenemos una gran biblioteca. Es la segunda o tercera biblioteca de España y requiere mucho servicio. Además de Secretaría y Administración. Es que realizamos casi cien actos mensuales y eso requiere personas para organizarlos y dar un servicio. Luego están los gastos normales de mantenimiento de este magnífico edificio. Los gastos son elevados, pero completamente necesarios. No hay gastos suntuosos.

París se me escapa un poco a la pregunta de si está la crisis siendo utilizada como excusa para acabar con el Ateneo. Al final responde claro y conciso: “Está siendo utilizada como excusa, incluso por pequeños grupos de socios que están siempre en oposición a la política que hace el Ateneo. Un grupo que aspira a dirigir el Ateneo y se enfrentan a los resultados democráticos para promover un descontento generalizado que deteriore la labor de la Junta de Gobierno actual en momentos en que lo que sería necesario es la unión y colaboración de todos los socios para sacar adelante al Ateneo en momentos difíciles.”

El sentido del Ateneo

Evidentemente, el Ateneo tiene vida, pero, ¿cuál es el sentido del Ateneo en la actualidad? Parece que transmite la imagen de algo trasnochado… Al presidente le gusta comparar la misión de los ateneos en el siglo XIX y en la actualidad. En el siglo XIX, los ateneos tenían la misión de difundir la cultura; y pensaban, con las ideas de la Ilustración, que a través del desarrollo de la cultura se podía transformar y mejorar la sociedad. Hoy día, evidentemente, la difusión de la cultura ha aumentado. Han crecido las instituciones y universidades. También los medios de comunicación y el desarrollo tecnológico hacen que la cultura tenga más posibilidades de ser difundida, pero… “¿qué cultura se está llevando a las gentes?”, se pregunta Carlos París.

Ahí es donde entra la función de los ateneos “porque la cultura que se está difundiendo es una cultura mercantilista, manejada. La industria cultural está en manos de los grandes poderes económicos y políticos conservadores, y esto hace que la función de los ateneos sea una función de crítica y de creatividad. Hoy día se utiliza la cultura para domesticar y hacer conformistas a las masas. No hay más que ver la influencia de la televisión y la forma en que se deforma la realidad. La función de los ateneos es recuperar una cultura auténtica, crítica y creadora”, proclama.

-  La cultura es el tema de su último libro, La ética radical

-  Sí. En él insisto en la importancia que tiene el manejo de los medios de comunicación dentro de toda la tecnología de la información y la necesidad de una transformación radical de esta situación.

-  Si entiendo bien, la solución pasa por la “deconstrucción” de la actual cultura…

- Hay que deconstruir para construir una cultura que esté al servicio del pueblo y no de unas masas domesticadas, sino de unas masas creadoras que sean capaces de establecer una nueva sociedad, más justa, en la que no sea el capitalismo enloquecido que nos está gobernando el que dirija nuestros destinos. Ya en otro libro, El rapto de la cultura, abordé y critiqué el asunto de cómo la cultura ha sido apropiada por una minoría cuando es lo que más caracteriza a los seres humanos. El ser humano es un animal cultural. Esta apropiación es la que ha deformado la cultura.

En opinión de Carlos París no basta con la protesta, hay que organizarse y pasar a la acción. Considera imprescindible, por una parte, un movimiento a nivel internacional, y por otra, en España, un Frente Popular. ¿Qué sería ese Frente Popular? “Ese frente sería la unión de todos los movimientos de protesta tanto de partidos, IU o el PSOE y los que tampoco están de acuerdo con la política que el PSOE venía haciendo, porque realmente la política de Zapatero fue desastrosa. Pero también otros movimientos como el sindical, el feminista, o movimientos culturales y profesionales. Con todo esto hay elementos suficientes como para organizarnos.”

-  ¿Y los indignidados del 15-M que han tenido acogida entre las paredes del Ateneo?

- También. Yo creo que tienen recelos hacia la política, pero deben superarlos y pensar que no basta sólo con expresar la indignación. Hay que pasar a la acción.

Amablemente nos despedimos y me hago socio del Ateneo.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Café Flore


¿Cuántas vidas son necesarias para curar un corazón roto?



Y me fui a ver una película canadiense, o más concretamente de Québec. Dos historias paralelas basadas en el amor. Por una parte, el amor entre madre e hijo con síndrome de Down en el París de los años setenta. Por otra, el desamor por la mujer de toda la vida y la aparición de un nuevo amor que se cruza en el corazón de un famoso DJ en la actualidad.



Las historias van poco a poco descubriéndose ante nosotros, intercaladas. Los personajes van evolucionando. Y los amores van convirtiéndose en obsesiones enfermizas. Pero el amor no es obsesión. Ni posesión. La pregunta que nos hacemos al final es, ¿cuántas vidas son necesarias para curar un corazón roto?

Todo ello envuelto en el magnifico poder evocador de la música: Pink Floid, The Cure, Sigur Ros, Mathew Herbert…, se funden en magníficas escenas, que hacen de la cinta una historia intima e intimista.

Las historias se terminan fundiendo en un final…, tan sorprendente como que está un poco fuera de lugar en mi opinión. Seguro que para Iker Jiménez la cosa es bastante más creible, eso sí.




Director: Jean-Marc Vallée
Guión: Jean-Marc Vallée
Reparto: Vanessa Paradis, Kevin Parent, Hélène Florent, Evelyne Brochu, Alice Dubois, Michel Dumont, Linda Smith
País: Canada.